Bianca Soares es una joven paraguaya que se destaca como reportera gráfica, amante de la naturaleza, y que como parte de su trabajo y pasión recorre el país capturando imágenes únicas con su fiel compañera, una modesta cámara fotográfica.
El bosque es como su segundo hogar, es el escenario en el que Bianca se mueve a sus anchas y donde no existe un protagonista principal, ya que se toma su tiempo para enfocar y fotografiar a las plantas, los árboles, senderos, ríos, rocas, cascadas, arroyos y, por supuesto, a los infaltables animales, dueños del lugar.
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Definitivamente Bianca ama la naturaleza: “Hija del bosque” es como se califica y el nombre que escogió para encontrarla en las redes sociales, y está visto que la naturaleza también la ama a ella, ya que el año pasado se viralizó una fotografía asombrosa que ella había tomado, donde se ve un colibrí en su nido, bajo una hoja que parecía su techo.
De ese hecho ya pasó casi un año, fue el 11 de octubre del 2019, y ella misma lo rememoró hace un par de días con un hilo de publicaciones en su cuenta de Twitter, quee inició diciendo: “Tengo una historia de superación que contarles. Quizá no sea la gran cosa para algunos, pero ha marcado un antes y un después en mi carrera profesional y también personal”.
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Seguidamente recordó que alguien, en algún momento, puso en duda su trabajo, ya que le dijo: “Seguro sacás todas esas fotos puretes de Google” para alzar en sus redes. “En ese momento me reí, pero por dentro fue como una bofetada en la cara”, aseguró Bianca.
Luego comentó que dicho comentario la molestó bastante, pero no fue motivo para que se detuviera, sino que al contrario le sirvió como un motor de arranque, que la impulsó a mejorar cada día a través de sus acciones y sin emitir opinión alguna.
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“Voy por el monte 24/7 con mi cámara a cuesta, entre víboras y mosquitos, haciendo de esa gran pasión una herramienta estratégica de educación ambiental y de conservación de la naturaleza”, “En el 2019 tuve la oportunidad de hacer una foto épica, que ha robado el corazón de muchos internautas del mundo entero”.
“No esperé esa reacción, pero es algo gratificante, no lo niego. ¿Y saben por qué? Hoy googleo mi nombre completo y encuentro mis fotos en medios internacionales en tantos idiomas que ni si quiera logro entender y sí puedo decir: ¡Descargué esta mi foto de Google!”, destacó orgullosamente la naturista.
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Mandyju, suavidad que nace de la naturaleza
Por: Adelaida Alcaraz
Desde el algodón del Chaco hasta mercados internacionales, Mandyju Paraguay transforma naturaleza, tecnología y diseño en una nueva expresión de lujo textil sudamericano. Próximamente, inaugurará un moderno shopping en la ciudad de Luque.
En el corazón industrial de Ciudad del Este, donde la frontera vibra al ritmo del comercio y la manufactura, una fábrica paraguaya redefine el concepto de lujo cotidiano. Allí opera Mandyju Paraguay, la firma textil nacida de la alianza estratégica entre Kim’s Towel y Mandyju, dos compañías que decidieron apostar por construir una industria con identidad, sofisticación y proyección global.
Dentro de la planta, el movimiento es constante. Rollos de algodón avanzan entre líneas automatizadas, los telares trabajan con precisión milimétrica y el sonido de la producción acompaña una escena que parece más cercana a una manufactura internacional de alto nivel que a una industria tradicional del interior sudamericano.
“Kim´s Towel fue la primera fábrica de toallas 100 % paraguayas y eso significó abrir camino en un mercado históricamente dominado por importaciones”, afirmó Jimmy Kim, director comercial de Mandyju Paraguay. La frase resume una visión empresarial que hoy comienza a posicionar al país en el mapa regional de la manufactura textil premium.
Cada pieza producida en Mandyju inicia su recorrido en el algodón paraguayo, cultivado principalmente en el Chaco, una de las regiones agrícolas más desafiantes y fértiles del país. La fibra atraviesa un proceso de transformación donde tecnología, diseño y control de calidad convergen para crear productos que combinan suavidad, resistencia y estética contemporánea.
Para lograrlo, la compañía incorporó maquinaria de última generación proveniente de Alemania y Asia, elevando los estándares de eficiencia y terminación industrial. El resultado son textiles pensados para competir no solamente por precio, sino por experiencia, calidad y valor agregado.
Pero detrás de la sofisticación industrial existe otra apuesta estratégica: la sostenibilidad. Mandyju trabaja con procesos enfocados en optimizar el uso de agua y energía, reducir desperdicios y avanzar hacia una producción cada vez más consciente.
En un contexto global donde las cadenas textiles enfrentan crecientes exigencias ambientales, la empresa entiende que la competitividad del futuro estará íntimamente ligada a la responsabilidad productiva.
“La sostenibilidad dejó de ser un diferencial; hoy es una obligación para cualquier industria que quiera permanecer en el tiempo”, sostuvo el director comercial y agregó que la tecnología les permite producir con mayor eficiencia y, al mismo tiempo, ofrecer un producto premium alineado con las nuevas demandas internacionales.
Ese enfoque comienza a abrir fronteras. Actualmente, Mandyju Paraguay exporta a mercados como Brasil, Argentina, Uruguay y Chile, mientras explora oportunidades comerciales en Europa y Asia. La expansión regional responde a la estrategia de posicionar al Paraguay como un nuevo polo textil sudamericano con capacidad de producir manufactura sofisticada y competitiva.
Más allá de las cifras y los mercados, la empresa construye un relato industrial que conecta producción con identidad nacional. Cada toalla representa una cadena de valor que involucra innovación, empleo, tecnología y mano de obra paraguaya especializada.
“Queremos que las personas entiendan que detrás de cada producto existe una historia de trabajo paraguayo, crecimiento industrial y visión de futuro”, indicó el director comercial y anticipó que próximamente habilitarán un moderno shopping en la ciudad de Luque en el que se ofrecerán los distintos artículos que la fábrica presenta.
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David Attenborough cumple 100 años con nueva serie sobre vida salvaje
David Attenborough, un famoso presentador británico, conocido por su labor de divulgación sobre el cambio climático y cuyos documentales transformaron la forma en que el público percibe la naturaleza, cumple el viernes 100 años. Según encuestas, Attenborough es la personalidad favorita de los británicos, por encima de músicos como Paul McCartney y Elton John o el exfutbolista David Beckham.
La estima por este hombre ha hecho que animales y especies vegetales hereden su nombre, como una diminuta araña australiana (Prethopalpus attenboroughi) y una planta carnívora gigante de Palawan, en Filipinas (Nepenthes attenboroughii). “Ha hecho de la historia natural un tema de gran público, algo que puede ser tan popular como el deporte o el fútbol”, explica Jean-Baptiste Gouyon, profesor de Comunicación Científica en la University College of London (UCL).
La carrera de David Attenborough, ligada a la BBC, comenzó a principios de los años 1950. Su don natural para contar historias, y su voz cálida, conquistaron rápidamente a los espectadores. Desde entonces, no ha dejado de trabajar y su entusiasmo casi infantil nunca lo ha abandonado, como cuando jugó con unos gorilas de montaña en Ruanda en 1978.
Crear vocaciones
Attenborough ha recorrido el planeta, trayendo imágenes a menudo inéditas de selvas, desiertos y océanos. Se estima que 500 millones de personas en todo el mundo vieron la primera gran serie sobre la naturaleza que realizó en 1979, “Life on Earth” (La vida en la Tierra). “Ojalá el mundo fuera el doble de grande y que la mitad quedara aún por explorar”, decía entonces.
“Ha llevado la naturaleza a nuestros salones. Nos ha llevado a lugares a los que nunca habríamos ido de otro modo. Es un regalo inmenso”, señala Sandra Knapp, botánica y directora de investigación en el Museo de Historia Natural de Londres. Sandra Knapp afirma que, como científica, Attenborough representa “una verdadera inspiración”.
“Logra hacer muy simples conceptos científicos bastante complejos”, afirma. Attenborough también ha despertado vocaciones. “Muchos biólogos están donde están porque vieron sus programas cuando eran niños”, asegura Jean-Baptiste Gouyon. Aunque tiene un título en ciencias naturales por la Universidad de Cambridge, siempre se ha presentado como un hombre de televisión y no como un científico.
“Colonialismo moderno”
Nombrado caballero en 1985 por la reina Isabel II, con quien mantenía una relación de amistad, ha advertido sobre los daños causados por la humanidad. En 2025, en el documental “Ocean” (Océano), condenaba los métodos de pesca industrial de los países ricos, calificándolos como “colonialismo moderno del mar”. Muchos de los lugares filmados por David Attenborough han sido después destruidos por el ser humano. Attenborough siempre ha rechazado ser visto como una celebridad.
“Es alguien que se echa a un lado, que siempre guía la mirada de los espectadores hacia aquello que quiere mostrar”, subraya Jean-Baptiste Gouyon. En ese sentido, es diferente del francés Jacques Cousteau (1910-1997), que era “el aventurero con su boina roja, el que se cuenta a sí mismo”. Attenborough ya no recorre la selva ni el desierto, pero sigue contando la historia de nuestro planeta.
En “Wild London” (La vida salvaje de Londres), documental emitido a principios de 2026 en la BBC, se interesa por la extraordinaria fauna la capital británica, su ciudad natal. Tras todos sus viajes, Attenborough ha confesado que su lugar favorito sigue siendo Richmond, un suburbio acomodado y frondoso del suroeste de Londres donde vivió la mayor parte de su vida, con su esposa Jane, madre de sus dos hijos, fallecida en 1997.
Fuente: AFP.
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Pirayú: consolida su atractivo turístico con artesanía, cultura y naturaleza
Pirayú tiene sus orígenes en el antiguo poblado de Capilla Gayoso, formado alrededor de una capilla perteneciente a una familia de ese apellido. Con la llegada de los franciscanos en 1761, se construyó el templo que hoy se mantiene como uno de los principales patrimonios de la ciudad, el Templo Nuestra Señora del Rosario de Pirayú, declarado Patrimonio Histórico Cultural del Paraguay en 2006. En su interior se destaca un retablo tallado por manos guaraníes, considerado una pieza representativa del arte sacro colonial.
Además, la estación de trenes de Pirayú fue habilitada como museo y punto de encuentro turístico, incorporándose a la oferta cultural de la ciudad y fortaleciendo su posicionamiento como destino histórico en el departamento de Paraguarí.
Historia y naturaleza en un solo lugar
La Estación de Ferrocarril de Pirayú, es considerado hito histórico cuya construcción finalizó en 1864 durante el gobierno de Carlos Antonio López. Esta infraestructura cumplió un rol importante durante la Guerra de la Triple Alianza, al servir como vía de transporte de tropas y suministros, conectando con la entonces activa Estación de Cerro León.
En las cercanías se encuentra el Campamento de Cerro León, donde el Francisco Solano López entrenó a más de 30.000 soldados. Actualmente, el sitio conserva dos pabellones de los más de 40 que formaban parte del complejo militar.
La oferta turística también incluye atractivos naturales como la Cascada Madama, asociada a relatos sobre Elisa Lynch, y el Parque Nacional General Díaz, donde se ubica el solar del general José Eduvigis Díaz.
La artesanía como fuente de ingresos y expresión cultural
La intendenta de Pirayú, Cynthia Godoy, destacó a La Nación/Nación Media otros puntos de interés como las fábricas de maní artesanal ubicadas en el centro urbano, así como el cerro Itá Angu’a, desde cuya cima se puede observar el lago Ypacaraí y la ciudad.
La jefa comunal también mencionó el circuito Ñandú Rapé, enfocado en la artesanía del ñandutí, y las casonas del casco histórico donde artesanas locales comercializan sus productos.
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Economía local
La intendenta, también señaló que la economía local se sustenta en actividades como la ganadería, la producción de calzados, el comercio y el turismo, con la presencia de posadas y hospedajes. En cuanto a la producción, indicó que existen tres fábricas de maní, dos de carácter artesanal y una industrial, además de un frigorífico instalado en la ciudad. También resaltó la infraestructura urbana, con plazas para la recreación de jóvenes y niños, y una cooperativa activa, que facilita el acceso a servicios financieros e impulsa el desarrollo comunitario.
Tradiciones, sello de identidad
Finalmente, mencionó las principales actividades que dinamizan la ciudad durante el año, como la Semana Santa, el Festival de la Chipa Pirayú, que recientemente fue declarado de interés turístico y cultural por la Cámara de Diputados, dicha actividad se realiza desde el año 2014, en las fechas 29, 30 y 31 de mayo en la ex estación de tren de la ciudad, como reconocimiento a la histórica llegada en la ciudad de este medio de transporte en el año 1864, y también como un homenaje a las aguerridas chiperas, quienes mantienen viva la tradición en el lugar, atrayendo a visitantes de distintos puntos. Además, recordó la fiesta patronal en honor a la Virgen del Rosario, celebrada cada año el 7 de octubre.
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San Joaquín apuesta al turismo para diversificar su economía
Situada a 242 kilómetros de Asunción, a orillas del arroyo Piri Poty, San Joaquín empieza a abrirse paso como un nuevo destino turístico en el departamento de Caaguazú, con una apuesta clara, convertir su riqueza natural e histórica en una oportunidad económica para su gente.
Así lo explicó a La Nación/Nación Media, la secretaria de Turismo departamental, Romina Zacarías, quien destacó que el distrito, tradicionalmente agrícola, busca hoy diversificar su desarrollo a través del turismo.
La base económica de San Joaquín sigue siendo el trabajo en el campo. La agricultura, la ganadería, así como la producción avícola y porcina, sostienen a gran parte de la población. Sin embargo, el distrito comienza a mirar más allá de su matriz productiva tradicional.
“Los pobladores trabajan la tierra, pero hoy se está proyectando como un destino turístico”, señaló Zacarías, al explicar el giro que se busca impulsar en la zona.
Atractivos
Este cambio no es casual. San Joaquín cuenta con atractivos que combinan historia, cultura y naturaleza, lo que lo posiciona como una opción diferente dentro del turismo interno. Uno de los principales puntos de interés es la iglesia de adobe de San Joaquín y Santa Ana, restaurada recientemente por la Secretaría Nacional de Cultura.
Se trata de una construcción con más de 200 años de historia, cuyo interior conserva un retablo con reminiscencias jesuíticas, reflejo del pasado del distrito como parte de las antiguas reducciones.
A este valor histórico se suma el cerro de San Joaquín, que ofrece una vista panorámica única de la zona. Actualmente, el lugar está en proceso de puesta en valor con la reinstalación de su mirador.
La comunidad local se ha organizado para mejorar el acceso, incluyendo la instalación de una escalera y una nueva cruz, que será elaborada por el escultor Hugo Pistilli. Esta participación ciudadana muestra cómo el turismo también genera identidad y compromiso local, indicó la secretaria de Turismo.
El entorno natural es otro de los grandes diferenciales. Los paisajes que rodean a San Joaquín, especialmente en el trayecto desde la ciudad de Simón Bolívar, ofrecen vistas de cerros y vegetación que se convierten en un atractivo en sí mismo. A esto se suma el Salto Virgen del Carmen, un sitio ideal para quienes buscan experiencias al aire libre, con opciones de camping y contacto directo con la naturaleza.
Hospedajes
En cuanto a infraestructura, el desarrollo aún es incipiente. Actualmente, el distrito cuenta con dos hospedajes y espacios para acampar, mientras que la oferta de alojamiento se complementa con ciudades cercanas como Coronel Oviedo, Simón Bolívar y Cecilio Báez. “Desde Coronel Oviedo, por ejemplo, el acceso toma aproximadamente 80 minutos, lo que permite articular circuitos turísticos en la zona”, señaló.
Zacarías explicó que uno de los desafíos es justamente fortalecer la hospitalidad. En esa línea, se realizaron capacitaciones con apoyo de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur), buscando mejorar la calidad de los servicios y preparar al distrito para recibir más visitantes. Reiteró que el objetivo es que el turismo se convierta en una nueva fuente de empleo y dinamismo económico.
“A medida que se desarrolla el turismo, se busca generar nuevas fuentes de trabajo”, indicó, destacando que esta actividad puede complementar los ingresos de las familias, sin reemplazar su vínculo con la producción.
El departamento
A nivel departamental, Caaguazú también muestra un perfil económico diverso. La industria y la producción agrícola son los principales motores, con rubros como el tomate y la cebolla que abastecen al mercado nacional, incluso programas como Hambre Cero. A esto se suma la producción de banana en distritos como Tembiaporã, que ya alcanza mercados internacionales.
En paralelo, el turismo empieza a consolidarse como un eje estratégico. El departamento impulsa el plan Caaguazú Rape, bajo la marca “Disfrutar Caaguazú histórico y natural”, con acciones en los 22 distritos para posicionar sus atractivos. Actualmente, siete destinos ya están en proceso de desarrollo turístico.
Entre ellos destacan parques temáticos como Aqualandia Delfines Park, experiencias rurales como el tour de la miel en San José, espacios naturales como el lago La O en Raúl Arsenio Oviedo y propuestas recreativas en Mariscal López. Coronel Oviedo, por su parte, se posiciona como un centro de eventos, lo que también aporta al movimiento económico del sector.
Aunque el desarrollo turístico aún es inicial, las autoridades ven en este sector una oportunidad concreta. San Joaquín, con su mezcla de historia, naturaleza y participación comunitaria, se perfila como uno de los puntos clave en ese proceso, apostando a que el turismo no solo atraiga visitantes, sino también genere ingresos y oportunidades para su gente.
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