La editorial española Verbum presentará en conferencia de prensa la reedición del libro “Este es mi pueblo” de la escritora y artista paraguaya Elsa Wiezell (1926-2014), este lunes 7 de septiembre a las 11:30 en la Casa Bicentenario de las Artes Visuales del Centro Cultural de la República El Cabildo, ubicada en Azara 845 casi Tacuary, en Asunción.
La presentación contará con la participación del escritor y director de la Editorial Verbum, Luis Rafael Hernández, quien viajó desde Madrid para exponer sobre la trascendencia de la incorporación de la narrativa de Wiezell a su catálogo internacional. Asimismo, integrarán la mesa de diálogo familiares de la autora —entre ellos su hija, la escritora Lourdes Espínola— e invitados especiales del ámbito cultural e institucional.
“Este es mi pueblo” es una obra de carácter didáctico e infantil cuya única edición previa data de 2006 en Asunción. La actual versión, producida como homenaje al centenario del nacimiento de Elsa Wiezell, incorpora un renovado diseño y nuevas ilustraciones.
Fundada en Madrid en 1990 y dirigida desde 2012 por Luis Rafael Hernández, Editorial Verbum cuenta con un fondo de más de 3.000 títulos publicados. Sus ediciones integran los fondos bibliográficos de instituciones de gran nivel y son utilizadas en programas de estudio de colegios y universidades de América Latina, Estados Unidos y Europa.
La presentación editorial se enmarca en la exposición homenaje “Barro de estrellas. 100 años de Elsa Wiezell”, habilitada en las salas de la Casa Bicentenario de las Artes Visuales bajo la pesquisa, diseño expográfico y curaduría de Luis Vera. La muestra reúne pinturas, manuscritos, primeras ediciones, fotografías y documentos patrimoniales de la creadora.
Como parte del programa pedagógico y de extensión de la muestra, la Casa B-AV desarrolla talleres formativos junto a instituciones como el Instituto Superior de Bellas Artes (ISBA), conferencias temáticas y un circuito de visitas mediadas con estudiantes de Educación Media y universitarios.
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“Subsiste la cultura de la desigualdad y la discriminación”
- Fotos: Carlos Juri
En esta edición del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos recibe a la docente, investigadora y experta en derechos humanos Liliana Zayas Guggiari para abordar la dramática realidad de los feminicidios y la violencia contra las mujeres. A pesar de los avances normativos, la académica apunta que persiste la falta de coordinación institucional y, sobre todo, una arraigada cultura machista que coloca a la mujer en una situación de inferioridad y sumisión con relación al varón.
–Cuando un hombre mata a su pareja o su expareja como desenlace de una serie de hechos que debían haberse advertido antes, ¿ante qué estamos?
–Cuando estamos ante la muerte violenta de una mujer, una muerte feminicida, como lo dice nuestra ley, no estamos ante un crimen pasional, no es un problema de pareja. Es el punto final, es la culminación de una serie de violencia que puede haber empezado como una violencia patrimonial, una violencia psicológica, violencia física y la desvalorización misma de la mujer. El punto final de la violencia más extrema es la violencia feminicida, es decir, la muerte violenta de una mujer por ser mujer. Y eso es muy interesante analizarlo porque hubo mucho debate en por qué no es un homicidio agravado en razón del vínculo. Cuando hablamos de una violencia feminicida, hablamos de la condición de género, de ser mujer de esta víctima y tiene que ver con esa construcción social cultural, estructural que existe donde a la mujer se le coloca en una situación de inferioridad, de sumisión con relación al hombre. Y es una cultura prendida, es una cultura que se va transmitiendo y que quedó imperante en la sociedad y que clasificó a las mujeres y desclasificó, realmente en otros aspectos, con una amplia visión de desigualdades y de discriminación.
–Dentro de la cultura hay un componente que me parece transversal en este debate, que es el machismo, ¿no?
–El machismo es la cultura arraigada en nuestra sociedad, donde pretenden confundir con las diferencias de sexo. Cuando hablamos de género, hablamos de un constructo social cultural que se puede cambiar, que se puede desaprender. Nos enseñaron a las mujeres que correspondemos al ámbito privado, es decir, a la casa, al cuidado de los hijos, al cuidado de los adultos mayores, al cuidado de los enfermos y el hombre al ámbito público, es decir, el hombre, el proveedor, el hombre es el líder, el hombre poderoso y la mujer débil.
FACTOR CULTURAL
–¿Qué otros asuntos están fallando en nuestro sistema para que estas cosas sigan ocurriendo?
–Hay dos cosas muy importantes que señalar. En los últimos 10 años hubo un avance normativo. Está el principio de igualdad constitucional entre mujeres y hombres. Está una ley especial, que es la Ley 5777, que justamente tiene el objetivo de visibilizar esta problemática de las desigualdades, establece 15 formas de violencia: violencia psicológica, violencia patrimonial, violencia contra la dignidad, violencia sexual, etc. Este avance normativo que hoy tenemos 10 años después –podemos evaluar si fue suficiente o no– no fue acompañado de la cultura. Esta normativa, primero, no es conocida ni por las propias mujeres ni por la sociedad. Y en segundo lugar, subsiste la cultura de la desigualdad y la discriminación y esto se traduce no solamente en hechos de violencia, sino con otras brechas como ser la violencia política, que lo que tiene como consecuencia es el desgano de la mujer de postularse o de llevar adelante una campaña, mismos por los roles y estereotipos que tienen, que subsisten de que la mujer tiene que estar en la casa. Entonces, ¿qué políticas públicas se pueden acompañar ante la falta de representación de las mujeres para poder liderarlas y traducirlas en acciones?
–Y aun así lo ideal sería que no fuera tanto desde la imposición de una política pública o una ley, sino desde la cultura de una sociedad, ¿no?
–Totalmente. Subsisten las brechas salariales, el acceso a la salud. Actualmente estoy trabajando en lo que va a ser el 5.º Plan Nacional de Igualdad entre Mujeres y Hombres desde una consultoría y lo interesante acá que el diagnóstico relata que estas brechas de desigualdades y que en materia de violencia, por darte un ejemplo, 8 de 10 mujeres son víctimas de violencia en nuestro país. La violencia más denunciada, obviamente, es la violencia sexual y la violencia intrafamiliar. Y entonces, si analizamos la reacción del Estado, de las instituciones y de la misma sociedad con esta problemática, vemos que realmente solo se exacerba nuestra sociedad ante el hecho consumado, ante el resultado de la muerte violenta de la mujer o ante la cifra de que ingresaron 32.000 denuncias el último año de violencia intrafamiliar. Entonces, ¿por qué no llegamos antes?
CONTROL Y DOMINIO
–Nada puede funcionar mientras en un país las personas se mueren por ser mujer. Es durísimo, pero es así, ¿no?
–Y eso es proporcional al desarrollo. Si en nuestro país las mujeres siguen muriendo en manos de sus parejas o exparejas por su condición de mujer. Y hay características propias de dónde dejan a las mujeres tiradas en un escampado, en un basural, en un cementerio, en un raudal, como Deisy, y que luego la amenaza de quitarse la vida el agresor, como en muchos casos así sucede y que no sucede en otro tipo de hechos, sino por ese dominio, ese control y esa pérdida de control cuando la mujer decide terminar con la relación.
–¿En qué medida es celo y en qué medida es afán de propiedad de una persona el detonante?
–Muchos me preguntan si hay un prototipo de agresor. Por eso hago un poco este enlace con tu pregunta, si son celos o ánimo de propiedad. El agresor lo que no quiere perder es el control, el dominio. Y cuando se trata de una mujer que de repente tiene su propia independencia, que quiebra esa normativa o ese mandato de que la mujer tiene que ser sumisa, calladita te ves más bonita, la mujer es madre, entonces, lo que se espera de la mujer, que siempre la mujer tiene que estar rindiendo cuentas de la buena y la mala mujer. Fijate un poco lo que era el código penal anterior de Teodosio González. No era lo mismo la sanción por una violencia sexual que si era una una buena mujer o si era una prostituta. O sea, se clasificaba a las mujeres. Y también el hombre. Lo que hoy es el feminicidio, el hombre estaba exonerado de culpa y pena si mataba a su mujer por encontrarla en una situación de adulterio.
–Era un asesino legal...
–Exactamente. Estaba tolerada la muerte violenta de su esposa por haberla encontrado en esa situación. Hay una transformación normativa. Fíjate, la violencia sexual era un hecho punible contra el honor. Hoy es un hecho punible contra la autonomía, contra la libertad. Entonces, esta transformación tiene que ver con una transformación cultural y posicionamiento de la mujer como persona.
PROTOCOLOS INTERINSTITUCIONALES
–Policía, Fiscalía, Poder Judicial, ¿en dónde falla cuando ocurren ciertas alertas y termina muriéndose una de ellas?
–Dentro de mi experiencia por mi paso como fiscala de la Unidad de Violencia Intrafamiliar del Ministerio Público y mi paso por el Viceministerio de Protección de los Derechos de las Mujeres, mi diagnóstico de por qué no funcionan los protocolos interinstitucionales o los protocolos internos de las instituciones comprometidas por ley a políticas de prevención y de protección a las mujeres es porque trabajan por separado. Escuché en estos días que todas estas instituciones estaban manifestando un trabajo articulado, pero no pasa de una expresión de deseo. Cuando llega el momento, la denuncia que recibe la Fiscalía no recibe el Juzgado de Paz para aplicar las medidas de protección, no recibe el Ministerio de la Mujer para el acompañamiento que hacen en materia de contención y apoyo con psicólogas especializadas o trabajadoras sociales especializadas. Es decir, pude verificar, dicho por la propia viceministra, que ellos toman conocimiento de la denuncia de Deisy una vez que ya estaba muerta. Siguen trabajando en compartimientos estancos, siguen diciendo “pero está la otra institución que tenía que hacer esto o aquello” y así no se puede llegar antes que sucedan los hechos.
–¿Existe un perfil reconocible en esta persona que un día va a transformarse en una bestia, si no lo es ya, y va a proceder a poner el punto final en la vida de una persona?
–Lo primero que hay que dejar en claro es que no es un problema de salud mental, sin perjuicio de que en algunos casos muy específicos pueda haberlo, pero es un hombre que realmente es sano, que puede ser el mejor compañero de trabajo, que en su vida pública se destaca hasta profesionalmente, pero que la agresión deja para la intimidad, para el ámbito familiar. La violencia en el ámbito intrafamiliar dirigida a la mujer es un delito continuo. No es un delito de resultado, como sí es el feminicidio, que termina con la muerte violenta de la mujer. Es un crimen que puede empezar con un menoscabo, con una humillación, con un golpe a la pared, con romper objetos, con el silencio. A veces está la ley del hielo, de no hablarle un mes o de decidir sobre los bienes propios de la mujer en el marco de una violencia. Es la suma de muchas formas de violencia que van en aumento. Porque ¿quién es el autor? Es la pareja, es el padre de los hijos, es justamente el profesional exitoso y a veces ella, por ese mandato social cultural de que tenés que casarte, tenés que hacerte cargo de tus hijos, llega un momento en que posterga hasta su propia realización profesional por ese mandato de que hay que aguantarlo todo.
MANDATO SOCIAL
–¿Cuáles son las razones culturales por las cuales se demora tanto una cancelación de una relación en ese contexto?
–Empecemos por la religión. “Hasta que la muerte nos separe”. Suelo escuchar en algunas bodas que estuve “mujer, sométete a tu marido”, que está en el texto bíblico. Pero me alienta haber escuchado sermones en estos últimos fines de semana y en otras ocasiones ya de obispos, donde llaman la atención sobre esta muerte violenta. Yo soy creyente y no creo que Dios quiera para nadie este sufrimiento. Cuando uno, por un mandato social, cultural o religioso acepta ese sometimiento, acepta ese mandato de que si querés tener marido tenés que aguantar, que una mujer sola no puede estar, que tenés que tener hijos apenas te casaste, es decir, ese rol que se le da a la mujer. Eso valida finalmente que la mujer siga en ese ambiente de violencia, y que, sobre todo, retrase el reconocerse como víctima. Cree que eso es normal, que eso es natural. Esa validación debe ser desaprendida y el mandato social, la falta de acompañamiento de la familia, el no querer meterse por considerar que es un tema privado, desalienta a la mujer que está padeciendo esa violencia a pedir ayuda.
–¿Cuál es la interpretación que tiene el hombre violento, el golpeador, ante una actitud de su pareja de plantearle que eso tiene que acabar?
–Cuando la mujer quiebra ese mandato y dice “me quiero separar o no quiero volver”, el hombre agresor toma eso como un desafío, una pérdida de dominio, una pérdida de control, una pérdida de su derecho de propiedad y hay algo en el enlace de dónde terminan las mujeres muertas. En un basural, porque las tiran como si fueran una cosa que ya no sirve. Entonces, las características del feminicidio no son aisladas. Son muy sensibles y se puede entender el tema que te decía de por ser mujer. Cosifican la persona de la mujer, por eso es muy importante hablar acá de persona, no solamente de madre, amiga e hija, sino de sus derechos como persona, sus derechos humanos como mujer, a tener una vida libre de violencia.
ANULAMIENTO
–Me pregunto también en qué medida la persona víctima tiene cierto grado de obnubilación para tener una conciencia crítica sobre qué hacer.
–Estamos acostumbrados a poner la carga de la decisión en la mujer que está padeciendo violencia. La mujer que ya fue víctima de violencia llega un punto en que está totalmente anulada para entender que está viviendo eso. Y es ahí donde entra otra vez la cultura. ¿Por qué sigue con él?, ¿por qué no denunció antes?, ¿por qué se arregló otra vez? Yo suelo escuchar en ambientes sociales “pero ella volvió, yo ya no me voy a meter, yo ya le ayudé una vez”.
–¿Tenés esperanza en que a corto plazo cambie este estado de cosas? ¿Qué cosas tienen que cambiar para que esas esperanzas funcionen?
–Tengo esperanza, trabajo en esto por convencimiento, forma parte de mi persona, no solamente de mi labor profesional. Me identifico con visibilizar esta problemática y hacer algo al respecto. Tengo esperanza y quiero creer que el Estado va a funcionar para proteger y que la sociedad va a cambiar su concepto y sus mandatos sociales y culturales, porque somos la mitad de las mujeres de nuestro país la que lo padecemos. No podría estar sentada aquí contigo si no creyera que esto va a cambiar y tiene que cambiar cuanto antes. Algo que tiene que cambiar es cómo se denuncia, tiene que haber una ventanilla única. Hay tecnología que no había hace 10 años. Hoy si yo compro un café la factura se va a ir directo a la DNIT. Entonces no me explico por qué esa denuncia en el Juzgado de Paz, en la Fiscalía, rápidamente también no la recibe el Ministerio de la Mujer, el Ministerio de la Defensa Pública. Pongamos voluntad.
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Capitán Miranda celebra 22 años de historia de la Biblioteca “Augusto Roa Bastos”
Rocío Gómez, corresponsal en Itapúa.
En el marco del Día del Bibliotecario, la comunidad de Capitán Miranda rinde un merecido homenaje a la Biblioteca Municipal “Augusto Roa Bastos”, un faro cultural que desde hace más de dos décadas se mantiene como pilar indispensable para el aprendizaje, la lectura y la formación de nuevas generaciones.
Fundada en el año 2004 por iniciativa de la Asociación de Lectores y vecinos comprometidos, la biblioteca nació del anhelo de brindar al distrito un espacio digno para las letras y la investigación.
Bautizada en honor al célebre Premio Cervantes paraguayo, lo que comenzó como un modesto proyecto comunitario creció con el tiempo hasta consolidarse como un valioso símbolo de compromiso con la educación. A lo largo de sus 22 años de trayectoria, sus pasillos han sido testigos del paso de miles de niños y jóvenes que encontraron en sus libros el impulso para construir su futuro.
Más de una década de vocación al frente
Desde hace más de diez años, el motor humano de este espacio es Joana Silveira, cuya labor abnegada y vocación permanente garantizan que la biblioteca no sea solo un depósito de libros, sino un punto de encuentro cálido y activo. Bajo su gestión, el recinto se ha adaptado a los tiempos modernos, siendo una aliada constante para estudiantes de todos los niveles y promoviendo la investigación y el hábito de la lectura.
La conmemoración del Día del Bibliotecario reafirma el valor de quienes, como Joana Silveira y los pioneros de 2004, preservan el conocimiento y defienden la identidad cultural de Capitán Miranda frente a los desafíos de la era digital.
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La OCMA ofrecerá un concierto de extensión cultural en el Colegio Salesianito
La Orquesta de Cámara Municipal de Asunción (OCMA), bajo la dirección del maestro Miguel Ángel Echeverría, ofrecerá su cuarto Concierto de Extensión Cultural correspondiente a la temporada actual. La presentación musical se llevará a cabo el próximo lunes 19 de octubre a las 15:30 en el salón del Colegio Sagrado Corazón de Jesús (Salesianito), ubicado sobre Manuel Domínguez esquina Teniente Adolfo Rojas Silva, en el barrio Ciudad Nueva, con entrada libre y gratuita para toda la comunidad.
El encuentro contará con la participación especial de destacados instrumentistas invitados, entre los que figuran el flautista Juan Gerardo Ayala y el oboísta Gerardo Fariña. Ambos solistas sumarán su virtuosismo técnico a la interpretación de obras maestras de la música de cámara universal, ofreciendo una experiencia pedagógica e interactiva pensada para los estudiantes y asistentes.
El repertorio seleccionado para la ocasión abarca un dinámico recorrido por grandes piezas del canon académico clásico. Entre las obras internacionales programadas destacan la emblemática “Pequeña música nocturna” de Wolfgang Amadeus Mozart, la célebre composición cinematográfica “El oboe de Gabriel” de Ennio Morricone y pasajes de la “Suite” de Johann Sebastian Bach.
Asimismo, la orquesta rendirá un especial homenaje al acervo folclórico nacional mediante la ejecución de arreglos orquestales de composiciones fundamentales de la música paraguaya. El programa contempla la interpretación de “Las aves de mi jardín” de J. Villalba, la guarania “Ñemity” de José Asunción Flores y la vibrante polka “Jeroky popo” de Herminio Giménez.
Esta actividad pedagógica y artística es organizada en forma conjunta por la Dirección General de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Asunción, la Sociedad Filarmónica de Asunción y las autoridades del Colegio Salesianito, con el patrocinio oficial de la Fundación Itaú y Petrobras. A través de estas jornadas itinerantes, las instituciones impulsoras buscan democratizar el acceso a la música académica y promover la formación de nuevos públicos en los espacios educativos de la capital.
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La OSCA presenta el concierto “Naturaleza y Música” en la Plaza Batallón 40
La Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA), bajo la dirección del maestro José Miguel Echeverría, presentará una nueva edición de su ciclo de conciertos al aire libre denominado “Naturaleza y Música”. El espectáculo tendrá lugar este lunes 19 de octubre a las 20:00 en las instalaciones de la Plaza Batallón 40, ubicada sobre la avenida Mariscal Estigarribia y General Aquino, con acceso libre y gratuito para toda la familia.
Esta iniciativa cultural es organizada en forma conjunta por la Dirección General de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Asunción y la Sociedad Filarmónica de Asunción, contando con el patrocinio de la Fundación Itaú y Petrobras, además de la colaboración técnica de la Asociación Guyra Paraguay. La propuesta combina el disfrute de la música sinfónica con un enfoque pedagógico orientado a la concienciación ambiental y a la protección de las especies avícolas autóctonas.
Durante la primera parte del programa, titulada “Aves en la música del Paraguay”, el público podrá apreciar imágenes proyectadas de diversas especies de aves de la región acompañadas por emblemáticas obras del repertorio nacional. Entre las composiciones seleccionadas destacan “Ka’aguy Ry’akua” de Remberto Giménez, “Chirikoé” de Juan Carlos Moreno González y Manuel Frutos Pane, “El Canto de mi selva” de Herminio Giménez y la clásica versión recopilada por Félix Pérez Cardozo de “El Pájaro Campana”.
La segunda parte del concierto contará con la participación especial del Coro de Niños Coreanos del Paraguay, bajo la dirección de la soprano Sabi Lee. En este bloque, el elenco coral e instrumental interpretará reconocidas piezas del repertorio universal y contemporáneo, entre las que se encuentran “Ombra mai fu” de Georg Friedrich Händel, “Look at the World” de John Rutter, “Beautiful Country” de Han Tae-su y Chae Jeong-eun, y la icónica melodía napolitana “‘O sole mio”.
A través de esta articulación entre arte y biodiversidad, el ciclo busca fortalecer el vínculo de la ciudadanía asuncena con los espacios públicos verdes y la concienciación patrimonial en un ambiente comunitario. Las instituciones organizadoras invitan al público en general a acudir en familia y disfrutar de una velada cultural al aire libre.