El grupo Che Valle, integrado por los guitarristas Martín Ortega y Orlando Martínez, emprenderá una gira por Colombia, marco en que celebrará el lanzamiento oficial de su nuevo trabajo discográfico, titulado “Che Valle Cada Vez Mejor”, que estará disponible en todas las plataformas digitales a partir del jueves 15 de mayo.
El álbum incluye 11 músicas, entre composiciones propias y arreglos originales de repertorio folclórico paraguayo. Es una obra que celebra la fuerza creativa del folclore contemporáneo del Paraguay, con arreglos cuidados y sonoridades que reflejan la diversidad cultural del país.
Gracias al apoyo del Programa de Fomento de las Músicas Iberoamericanas – Ibermúsicas, Che Valle podrá compartir esta nueva etapa con el público colombiano a través de una serie de actividades que combinan formación, conciertos y participación en festivales.
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La agenda iniciará el jueves 22 de mayo con un taller sobre música paraguaya en el auditorio de la Universidad Sergio Arboleda, seguido de un concierto. Lo mismo ocurrirá, el jueves 29 de mayo, en la Universidad del Valle del Cauca. Mientras que el viernes 30 de mayo dará un recital en El Solar de Mercedes, en Buga. Finalmente, el domingo 1 de junio será la participación en el Festival Mono Núñez, en la localidad de Ginebra.
Durante esta gira, Che Valle no solo presenta su nuevo material, sino que también genera espacios de diálogo e intercambio con músicos y públicos colombianos, fortaleciendo los lazos culturales entre Paraguay y Colombia. Enlace de las plataformas para guardar el nuevo álbum: onerpm.link/235015044281.
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Colombia: búsqueda incansable de sobrevivientes tras terremoto que dejó 216 muertos
Socorristas y voluntarios colombianos rescataron con vida el martes a una mujer de 32 años bajo los escombros de un edificio derrumbado, en medio de vítores y aplausos mientras los equipos, agotados, buscan más supervivientes del terremoto más fuerte que ha sufrido el país este siglo. Daniela Largo estuvo más de 35 horas bajo las ruinas de un hotel, hasta que salió en una camilla envuelta en una manta azul, mientras los equipos de rescate y los familiares gritaban de alegría.
El terremoto de magnitud 7,4 sacudió la mañana del lunes a varias ciudades de la región cafetera y del Pacífico. En medio de las calles llenas de vidrios, pedazos de muros y cables colgando avanzan las labores de rescate. Las autoridades revisaron a la baja el número de muertos, con un total de 216, después de que la gobernación del Valle del Cauca y la alcaldía de Cali corrigieran las cifras anteriores.
“En el momento que estábamos perdiendo las esperanzas, recibimos una llamada”, dijo a la AFP la madre, Sandra Milena Pérez, en Pereira. Pérez explicó que un vecino oyó gritos de auxilio bajo los escombros y llamó a voluntarios y rescatistas profesionales para intentar salvarla. En Pereira y Cali, las ciudades más afectadas, las familias duermen en los parques por el temor a las réplicas. Manzanas enteras quedaron reducidas a escombros. “Con las manos, con guantes trabajamos en esto (...) Es triste ver que el tiempo se nos está pasando”, para encontrar gente con vida, dijo Pablo César Ruiz, voluntario en Cali.
Búsqueda incansable
Beatriz Arcos estuvo cerca de una hora bajo las ruinas de su apartamento en Cali. Un muro le cayó encima. Fue atendida en el hospital y regresó a ver lo que quedó del edificio de tres pisos donde vivía. “Es tan rápido que uno no puede ni explicar (...) Mi esposo sufrió, mi mamá también se golpeó las piernas”, dijo aún dolorida en la espalda. Sentada frente a la edificación, espera que su hijo pueda rescatar documentos y pertenencias.
Los equipos de emergencia trabajaban con grúas, perros y maquinaria, mientras los voluntarios forman cadenas humanas para retirar los escombros a mano. Varias instalaciones hospitalarias resultaron dañadas y muchos pacientes fueron atendidos en las aceras. Las escuelas públicas están cerradas.
Los vecinos se suman a los bomberos con picos y palas y escarban con las manos entre los escombros. Cada tanto los equipos de rescate se detienen para escuchar alguna señal de vida.
Un mero silbido de respuesta anima a las brigadas, explicó el voluntario Andrés Felipe Mejía. Así fue que llegaron hasta un hombre y su nieto bebé en un edificio derrumbado, aunque la madre del niño seguía atrapada, según explicó. El presidente Abelardo de la Espriella, que asumió el 7 de agosto, declaró el estado de emergencia en el país y ha visitado las ciudades más afectadas.
“Perdimos todo”
Ubicada en el turístico Eje Cafetero, Pereira es la segunda ciudad más golpeada con 72 fallecidos. La mayoría de los 480.000 habitantes quedaron sin electricidad y poca conexión a internet. El martes recorrían las calles en motocicletas para constatar la magnitud del desastre. Pasan la noche a la intemperie por temor a las réplicas o porque sus viviendas están muy agrietadas.
“Es de película (...) como de terror porque es todo a oscuras, pero también es muy bonito la gente como se une”, dijo Daniel Hernández, un tatuador y voluntario de 31 años.
En un parque se levanta hoy un refugio improvisado con carpas y colchones. En los supermercados escasea el agua y alimentos. “Perdimos todo, pero estamos vivos”, dijo John Tabasco, un mesero de 23 años, junto a su mujer e hijo de siete meses. “Han sido momentos de miedo, pánico, psicosis”, añadió.
Solidaridad
En medio de la destrucción, muchos se movilizaron para ayudar. Miles llevaron agua, comida y suministros a los barrios afectados, mientras se formaban largas colas frente a los centros de donación de sangre.
El epicentro del terremoto se ubicó cerca de San José del Palmar, en Chocó, una región pobre a la cual resulta difícil acceder debido al daño en las carreteras.
Durante una visita a Pereira el martes, De la Espriella anunció ayudas para los damnificados, entre ellos subsidios de vivienda.
El sismo evoca la tragedia del fuerte terremoto de 1999 que dejó casi 1.200 muertos en la zona cafetera.
El terremoto también afectó a seis aeropuertos, de los cuales dos permanecen cerrados para vuelos comerciales el martes. Cali, Pereira y Manizales ordenaron toques de queda nocturnos. Estados Unidos, aliado del nuevo gobierno, ofreció una ayuda de 15,5 millones de dólares para atender la emergencia.
Fuente: AFP.
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León XIV se declaró “vivamente apenado” por el terremoto en Colombia
El papa León XIV se declaró este martes “vivamente apenado” por el terremoto que sacudió el lunes a Colombia y que dejó al menos 169 muertos y más de 600 heridos, informó el Vaticano. El pontífice está “vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia del terremoto que ha afectado gravemente varias zonas de Colombia, causando víctimas y numerosos heridos”, según un telegrama enviado en su nombre por el número dos del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, al presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana.
En el telegrama, Parolin le pidió al Monseñor Francisco Múnera Correa “que transmita el sentido pésame de su santidad León XIV a los familiares que, en esta hora de profundo dolor, lloran la pérdida de seres queridos”. Igualmente, “pide al Señor que derrame sobre el querido pueblo colombiano los dones de la fortaleza espiritual y la esperanza cristiana; y les imparte de corazón la bendición apostólica”.
Un comunicado divulgado este martes en Colombia apuntó que los fallecidos se concentran en las ciudades de Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, en el oeste del país.
En Pereira, la ciudad más golpeada y situada en el denominado Eje Cafetero, se han registrado al menos 60 muertos, según el último balance de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales. El sismo fue percibido en países vecinos. Se sintió en algunas regiones de Venezuela, la capital ecuatoriana Quito y en diversas provincias de Panamá.
Fuente: AFP.
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Colombia: balance de víctimas del terremoto alcanza 181 muertos y 1.300 heridos
Socorristas y voluntarios buscan con desesperación a sobrevivientes del peor terremoto en Colombia en este siglo, que dejó al menos 181 muertos, más de 1.300 heridos y decenas de edificios colapsados. Las principales ciudades del oeste de Colombia -Cali, Pereira, Manizales y Quibdó- muestran escenas de destrucción luego de la embestida del sismo de magnitud 7,4 ocurrido hace poco más de 24 horas, el lunes a las 7:34.
“Estamos intentando sacar los escombros porque acá estaban todos los vendedores de lotería”, dijo a la AFP Juana Marín, de 25 años, que buscaba sobrevivientes en un predio frente a la plaza principal de Pereira, una de las ciudades más golpeadas.
Ubicada en el turístico Eje Cafetero, Pereira suma al menos 72 fallecidos, según el último balance de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales. Quedó casi totalmente sin electricidad.
El epicentro del terremoto se ubicó cerca de San José del Palmar, en Chocó (oeste), una región pobre a la cual resulta difícil acceder debido al daño en las carreteras, indicó la Cruz Roja Internacional este martes.
“Yo veía que la gente salía desnuda, la gente se tiraba de sus casas (...) desesperada”, dijo Wilmer Cuesta, un estudiante de derecho que decidió ayudar en el rescate en Quibdó, la capital del Chocó.
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, detalló que hay al menos 14 personas fallecidas, la mayoría de ellas en Quibdó. Además, continúa la búsqueda de otras cuatro desaparecidas.
El sismo evoca la tragedia del fuerte terremoto de 1999 que dejó casi 1.200 muertos en la zona cafetera.
El presidente Abelardo de la Espriella, que asumió el 7 de agosto, declaró el estado de emergencia y se comprometió a llevar a cabo una operación de rescate coordinada.
El papa León XIV se declaró profundamente “apenado” por la catástrofe y dijo rezar por las víctimas, según un telegrama enviado en su nombre por el número dos del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, al presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana.
“Una pesadilla”
En Cali, la tercera ciudad de Colombia, el alcalde Alejandro Eder decretó un toque de queda hasta las 6:00 locales (11:00 GMT), mientras los rescatistas atendían sin descanso los barrios más afectados. La ciudad registra 95 fallecidos, según la alcaldía local, el balance más pesado hasta ahora.
Ha sido “una noche muy dura, una pesadilla”, declaró el alcalde al canal Caracol al amanecer del martes.
“Es un momento de mucho dolor. Es una prueba que no nos esperábamos. Pero si trabajamos unidos estoy seguro de que saldremos de esta”, añadió Eder.
Los socorristas armaron cadenas humanas para sacar los escombros del edificio, con picos y herramientas básicas. Cada tanto gritan “silencio” para ver si escuchan señales de vida de los atrapados.
En esta ciudad hay reportes de al menos 239 personas atrapadas entre los escombros.
Varias instalaciones hospitalarias resultaron dañadas en Cali, según la Organización Mundial de la Salud, que citó en particular el colapso de las áreas de cardiología y pediatría del Hospital Universitario del Valle.
La Clínica Nuestra fue evacuada. Varios pacientes en silla de ruedas fueron atendidos en las aceras.
Las escuelas públicas permanecerán cerradas estos martes y miércoles.
“Estamos haciendo todas las labores pertinentes para sacar a la gente con vida (...) Ha venido mucha gente, con dotaciones, con comida, ayudando a los bomberos, ayudando a las personas”, dijo Andrés Felipe Mejía, un rescatista voluntario.
El sismo dañó la infraestructura de seis aeropuertos que suspendieron operaciones para vuelos comerciales.
Ayuda internacional
Estados Unidos, aliado del nuevo gobierno, ofreció una ayuda de 15,5 millones de dólares para atender la emergencia.
La presidenta de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que la UE dispuso su servicio satelital Copernicus para las operaciones de rescate.
Israel, México, Chile, Argentina y El Salvador también han ofrecido ayuda.
Shakira, la célebre cantante barranquillera, escribió un sentido mensaje en X: “Mi corazón está (...) con las familias que están pasando momentos de angustia”.
El sismo fue percibido en países vecinos. Se sintió en algunas regiones de Venezuela, la capital ecuatoriana Quito y en diversas provincias de Panamá.
Estos países están ubicados en el cinturón de fuego del Pacífico, una zona altamente sísmica y volcánica donde se registra la actividad de las placas tectónicas de Nazca y del Caribe. El 24 de junio un doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5 causó más de 6.000 muertos y destrucción en Venezuela.
Fuente: AFP.
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Michel Franco ve un buen momento para el cine mexicano: “Soy positivo”
- Por David Sánchez, desde Karlovy Vary (República Checa), X: @tegustamuchoelc (*).
Desde el Festival de Karlovy Vary, el director mexicano defiende que el aumento de los incentivos públicos ha fortalecido la producción nacional, niega que exista censura institucional y advierte de un riesgo mayor: la autocensura de los propios creadores.
En un momento en el que buena parte de la industria audiovisual debate sobre la financiación, las plataformas o la libertad creativa, Michel Franco se desmarca del pesimismo. El cineasta mexicano, uno de los nombres más reconocidos internacionalmente del cine de autor de su país, considera que México atraviesa una etapa favorable para la producción cinematográfica y cree que existe una nueva generación de realizadores con capacidad para mantener ese impulso.
Durante su paso por el Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary, donde regresó invitado por el 60.º aniversario del certamen, Franco sostiene que las principales herramientas públicas de financiación atraviesan una situación más sólida que hace unos años.
“El EFICINE es la principal fuente de financiación para las películas y el monto aumentó de 20 a 25 millones de pesos. Era una actualización necesaria y es una buena señal”, explica. A ello suma nuevos incentivos destinados a atraer producciones internacionales. “Yo creo que las cosas van bien. Hay muchos directores y directoras jóvenes haciendo un trabajo interesante. Soy positivo.”
Ese optimismo contrasta con el discurso habitual de una industria que durante años denunció la reducción de apoyos públicos y las dificultades para levantar proyectos independientes. Franco, sin embargo, evita dramatizar la situación y tampoco comparte la idea de que exista censura institucional en México.
“Llevo casi veinte años haciendo largometrajes y hemos producido unas 27 películas. No diría que haya censura”, afirma. Para el director, muchas veces las negativas a determinados proyectos terminan interpretándose automáticamente como un acto de censura cuando, según su experiencia, no responde a esa realidad.
Donde sí identifica un problema creciente es en la autocensura.
“A veces compartes una idea con tu propio equipo y son ellos quienes empiezan a preocuparse porque alguien pueda sentirse ofendido. Ese es el mayor peligro.”
Franco considera que el cine debe conservar la libertad para explorar cualquier conflicto social o político.
“La ficción tiene que ser un espacio donde podamos atrevernos a todo”, sostiene.
Una carrera internacional sin abandonar México
Aunque en la última década ha trabajado con figuras como Tim Roth, Jessica Chastain, Charlotte Gainsbourg o Emma Suárez, el director rechaza que su objetivo haya sido acercarse a Hollywood.
Según explica, todo ocurrió de forma natural tras el éxito de Después de Lucía, cuando Tim Roth le propuso colaborar en Chronic. A partir de ahí comenzaron los rodajes internacionales, pero nunca cambiaron sus prioridades.
“No planeo mis películas pensando en Hollywood. Lo atractivo es trabajar con grandes actores.”
Franco insiste en que su identidad cinematográfica sigue siendo la misma, independientemente del idioma o del país donde ruede. Si su cine ha evolucionado, dice, es porque él mismo ha cambiado con el paso del tiempo.
Sin concesiones al mercado
El director también reivindica una forma de entender el cine alejada de los cálculos comerciales. Recuerda que recibió presiones para modificar el desenlace de Nuevo orden y hacerla más accesible para el público.
“Mucha gente me decía que salvara a la protagonista. Pero entonces la película perdía todo su sentido.”
La misma situación, asegura, se produjo con Dreams y con otras obras de su filmografía. En ningún caso aceptó modificar el final para buscar una mayor taquilla.
Su objetivo nunca ha sido incomodar por provocar, aclara, sino construir películas que obliguen al espectador a enfrentarse a preguntas difíciles.
México, siempre como punto de partida
Pese a haber rodado en Estados Unidos y Europa, Franco no contempla abandonar definitivamente México. Aunque reconoce que le gustan ciudades como Madrid, Buenos Aires o Nueva York, asegura que sigue sintiendo una vinculación especial con Ciudad de México.
“Nací ahí y es donde he construido toda mi vida. Como México, no hay dos.”
Esa relación también se refleja en su manera de entender el cine. Aunque su carrera sea cada vez más internacional, continúa observando la realidad mexicana y participando en el desarrollo de nuevos realizadores desde su propia productora.
Un festival que sigue siendo referencia
Karlovy Vary ocupa también un lugar especial en esa trayectoria. El director mexicano considera que el certamen checo mantiene un nivel de exigencia poco habitual dentro del circuito internacional.
“Es uno de los festivales serios, de los buenos”, afirma.
Durante esta edición, además de asistir como invitado del aniversario, dedicó parte de su estancia a participar en un programa de apoyo para cineastas que preparan su primer largometraje, una forma de contribuir al relevo generacional que, según él, vive actualmente el cine mexicano.
Mientras continúa escribiendo un nuevo proyecto que todavía prefiere mantener en secreto, Michel Franco mira hacia el futuro con una convicción poco frecuente entre los cineastas independientes de su país: pese a las incertidumbres del sector, cree que el cine mexicano dispone hoy de mejores herramientas para seguir creciendo.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.