La artista multidisciplinar Jazmín Cebé presenta “¿Querés conocer el mar?”, una instalación inmersiva, el martes 17 de diciembre a las 19:00, en el Instituto Cultural Paraguayo Alemán-Goethe-Zentrum, ubicado en Juan de Salazar y Espinoza 310 casi avenida Artigas, en Asunción, con acceso libre y gratuito. Estará abierta al público hasta finales de enero de 2025.
“¿Querés conocer el mar?” es una instalación inmersiva/sensorial que invita a conocer un mar que no existe geográficamente, pero que se materializa a partir de registros visuales y sonoros que la artista Jazmín Cebé recopila/genera para esta experiencia. Esta obra se sumerge en la cotidianidad de un día de verano en Paraguay, transformando videos y sonidos en una experiencia poética, personal, pero también colectiva.
Lea más: Michael Kovich Jr. culminó el rodaje de “Noche Buena”
Con la curaduría de la premiada artista Belén Rodríguez, inspirada en el cuento homónimo que obtuvo el segundo Premio Internacional de Cuentos Itaú en 2023 e ideada en la residencia artística del Expylab 2023, la instalación propone un viaje sensorial a través de la transformación de imágenes cotidianas en histogramas.
En diálogo con la literatura, la instalación incluye un espacio dedicado a un fragmento sonoro de la obra, creado en 2023 con tecnología 360 y sonidos binaurales. El Instituto Cultural Paraguayo-Alemán es una organización sin fines de lucro, autónoma e independiente que fue fundada el 26 de setiembre de 1958 en Asunción, y que cursos de alemán certificados.
Lea también: Nueva música paraguaya: discos y sencillos para descubrir
Dejanos tu comentario
Fotografías de arte rupestre paraguayo: 5 mil años de historia en exposición
La una por mantener vivos signos de hace más de 5 mil años, la otra por revelarlos, por ello se llama la muestra “La piedra y la luz”. Son imágenes tomadas hace 15 años en el marco de un estudio prospectivo en el que el fotógrafo Fernando Allen trabajó haciendo registro. Las inscripciones, las huellas de ancestros de 5 mil años exponen sus misterios en el emblemático centro europeo del arte prehistórico, el Museo de Altamira, en España.
- Por Jorge Zárate
- Jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Hasta el 18 de octubre se puede asistir en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, a la muestra “La piedra y la luz” del fotógrafo compatriota Fernando Allen. El espacio, situado en la localidad de Santillana del Mar, Comunidad Autónoma de Cantabria, España, es uno de los centros de investigación y estudio de arte prehistórico más importantes del mundo. Allí se protege la historia de célebre Cueva de Altamira, Patrimonio de la Humanidad, mediante una réplica exacta donde se muestran dibujos de más de 36 mil años, que se inscriben entre los más antiguos de la tierra.
De allí la importancia de mostrar el arte rupestre del Amambay y el Guairá en ese sitio emblemático. Las imágenes que se exponen se obtuvieron cuando Allen acompañó un estudio de los arqueólogos del Museo de Altamira. Ese equipo estuvo encabezado por el entonces director del centro, José Antonio Lasheras, fallecido en 2016, y realizó un completo estudio del arte rupestre de la región Oriental.
En la tarea realizada hace 15 años, Allen fue fotógrafo y colaborador local del equipo e hizo prospección y documentación junto a los investigadores españoles. Así mientras registraba los pedidos científicos, fue buscando distintas tomas de acuerdo a las diferentes intensidades de luz que le daban las jornadas.
Estas magnéticas imágenes presentadas en un especial soporte textil y en gran tamaño, ahora pueden disfrutarse en esta muestra elogiada por medios españoles.
Comentó el Museo de Altamira: “Las personas que poblaron esta región hace milenios nos dejaron signos inscritos en piedra, grabados en abrigos rocosos o en rocas aisladas que usaron como lienzo. Ahí plasmaron su pensamiento simbólico, expresión de su subconsciente colectivo. Hoy en día este arte supone un enigma, ya que el código que permitía descifrar su significado se perdió en algún momento a lo largo de sus miles de años de historia.
Con este proyecto, el fotógrafo Fernando Allen trata de arrojar luz sobre el arte rupestre de Paraguay, no para descifrar su significado, sino para hacernos sentir de alguna forma los secretos que albergan estas piedras”.
AQUÍ LA CHARLA DEL EXPOSITOR CON NACIÓN MEDIA:
–El Museo de Altamira es referencia en el arte prehistórico. ¿Qué sensaciones te deja estar exponiendo allí?
–Supongo que es un honor para mí, tanto en lo personal como en el plano artístico y cultural. La muestra pone en cartelera internacional al arte rupestre del Paraguay, lo cual significa visibilizar el arte prehistórico presente en varias regiones de nuestro país, como el Amambay y el Guairá.
–Contanos por qué elegiste el original soporte textil para tus imágenes ¿Tiene que ver con lo táctil?
–Sí, tiene mucho que ver con lo experiencia táctil, ya que las telas reproducen de manera muy particular las texturas y contrastes de las piedras que son el soporte de las inscripciones rupestres. Además de ello, la impresión por sublimación sobre textiles ofrece una sensación tridimensional que al papel le cuesta. Por todo esto, propuse a la dirección del Museo que las obras puedan ser tocadas, como si se tratara casi de una piel adornada con antiguos tatuajes. El diseño expositivo, a cargo de Elefante Mental, lo planteamos en base a estas configuraciones, para aprovechar al máximo las posibilidades expresivas del soporte. Las fotos, que son enormes modificando ex profeso la escala de las inscripciones originales, están montadas sobre una base de espuma fina que permite al tacto una sensación suave, como la de tocar la superficie de una piel.
–¿Qué devoluciones te van dando los que visitan la muestra?
–La propuesta conceptual en general, ha sido muy bien recibida por el público. Esperamos que durante los 4 meses que dura la muestra, el retorno siga siendo positivo.
–Acompañaste al equipo científico que estudió este arte rupestre. ¿Recordás algunas conclusiones de ese estudio?
–En palabras de la directora del Museo de Altamira, Pilar Fatás Monforte: “Este trabajo fue posible gracias a la colaboración entre especialistas españoles y paraguayos, unidos por un objetivo común: descubrir, documentar, conservar, investigar y difundir este valioso patrimonio cultural.
Hasta entonces, el arte rupestre paraguayo era prácticamente desconocido en el ámbito científico y, además, estaba rodeado de interpretaciones erróneas dentro del propio país, donde su origen y autoría se atribuían, de forma infundada, a la época vikinga.”
–¿A qué grupo étnico se adjudican los signos?
–De manera genérica, a grupos de cazadores - recolectores que poblaban estas regiones. Recordemos que la datación realizada por los técnicos del Museo de Altamira, registran una antigüedad mayor a 5.200 años antes del presente. Las clasificaciones por grupos étnicos tal como las conocemos hoy, comenzaron a utilizarse en tiempos más recientes.
–¿Qué recordás de aquellos días en que registraste estos grabados?
–Al realizar estas fotografías a lo largo de varios años, sentí siempre la conmoción de saberme en lugares extraordinarios. “Solo en los sitios en que se ha cometido un hecho tremendo, merodean fantasmas” (Sigfried Krakauer, “La fotografía”). Los he sentido (o quizás, presentido) en todos estos espacios, cada vez que he trabajado en ellos. Fantasmas de personas, jaguares, aves, bosques, aromas, murmullos y fogatas prehistóricas iluminando inimaginables rituales permanecen aún, delicadamente, en estos sitios. Fragmentos de aquellas expresiones sensibles que han sostenido un vasto universo simbólico, son hoy frágiles vínculos a ese pasado. Lo saben sus actuales guardianes, los Paí Tavyterã, quienes resguardan estos santuarios de la memoria para proyectarlos al futuro, junto con las claves que contienen el origen del mundo. Esta exposición está dedicada a ellos.
-–Tenés también importantes colaboradores en esta muestra.
–Sí, es muy importante mencionar que la muestra incluye la participación de la diseñadora Ofelia Aquino (cuya marca profesional es Ofelia Otello), con quien hemos desarrollado 3 piezas textiles que tienen un espacio propio en el montaje de la exposición. Estas 3 piezas han sido diseñadas y confeccionadas por Ofelia utilizando diferentes tipos de textiles previamente impresos con fotografías de arte rupestre de mi autoría. En palabras de Ofelia: “Del mismo modo en que los grabados ancestrales fueron trazados por la mano sobre la superficie de la piedra, cada una de las piezas textiles fue construida mediante técnicas de amasado y drapeado realizadas manualmente. Un gesto que recupera la huella del hacer, donde la mano actúa como herramienta de inscripción y transformación de la materia, estableciendo un diálogo entre el acto ancestral de grabar la piedra y el proceso contemporáneo de modelar el textil”.
–¿La podremos ver en Paraguay en algún momento?
–Me encantaría, pero dependerá de lograr el apoyo necesario para hacerla posible.
MENSAJES DE MÁS DE 5 MIL AÑOS
“Por un sistema de datación absoluta y de radiología hemos obtenido la fecha más antigua para este tipo de arte, en todo el continente”, dijo el arqueólogo José Antonio Lasheras durante la presentación del estudio en el que se tomaron las fotografías que componen la muestra de Allen.
En aquel mayo de 2012 se entregó a la Secretaría de Cultura (SNC) el Informe Final del “Plan de Registro y Realización del Inventario Nacional del Patrimonio Arqueológico Pre-cerámico y del Arte Rupestre en la Región Oriental del Paraguay”.
El equipo recorrió todos los sitios con inscripciones en los cerros del Amambay, a orillas del Aquidabán, del arroyo Ypané y del arroyo Yguasu, también los ubicados en la zona más norte de ese departamento cerca del Parque Nacional de Cerro Corá, algunos dentro del propio parque y otros en sus alrededores y un sitio aislado en el Ybyturusu, cerca de Villarrica, en el sitio de Ytororo y en el sitio de Ita Letra, que es conocido desde hace años.
Lasheras, fallecido en 2016, era director del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira-España al momento de la realización del trabajo y al comentar sobre la tarea expresó: “En Brasil no está bien datado, no se conoce bien la cronología de este tipo de arte de signos grabados”, para recordar que en Argentina los arqueólogos piensan que los grabados más antiguos pueden ser de hace 4 mil años, cuando mucho. “Nuestra fechación es de 5.202 años. La tenemos asociada a la industria lítica, que es la más antigua del continente”.
Siguiendo con la idea expuso: “Creemos que quizás en Amambay, se generó un discurso, unas ideas que se acompañaban de unos signos, que esos signos se ordenaron aquí y luego se extendieron por todo el continente, y esta es una aportación muy importante que en este momento hace Paraguay a la Prehistoria del continente”.
Otro dato relevante en la consideración del arqueólogo fue que “además hay que pensar que esa fechación se obtuvo en el cerro sagrado de los Paí Tavyterã, en Jasyka Vendá, el Cerro Guasu, donde ellos saben que Dios creó el mundo y creó la humanidad, que todo se originó allí; entonces, que los arqueólogos descubramos ahora que algo quizá tuvo su origen allí, nos sorprende a nosotros, pero no sorprende a los Paí, que ya lo sabían que todo tuvo allí su origen”, consideró.
CÓMO SE HIZO
“La piedra y la luz” reúne a artistas, investigadores y técnicos de Paraguay y España en una experiencia inmersiva, cuenta Fernando Allen. Se incluyen Apykas, asientos ceremoniales realizados por la artista Silvia Arce de la Comunidad Paĩ Tavyterã de la localidad de Ita Guasu, en Amambay.
También reproducciones de arte rupestre realizadas por los especialistas Alfredo Prada Freixedo (del Museo de Altamira) y Anabel Panzuela Rodríguez (de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Cataluña). La exposición se apoya en textos elaborados en conjunto por el crítico de arte Ticio Escobar, Pilar Fatás y Alfredo Prada.
Las fotos pasaron al textil mediante el sistema de impresión por sublimación en los laboratorios especializados de la firma DLife en Asunción. El guion expositivo, la identidad visual y la gráfica de sala estuvieron a cargo del estudio paraguayo Elefante Mental, integrado por Javier Palma, Lucas González, Jimena Riso y Natalia Villar.
La impresión final, logística de sala y montaje en los pabellones de Cantabria fueron ejecutadas por la empresa Serisan Comunicación Gráfica, bajo la coordinación general de la plataforma NEXO.
La gestión institucional estuvo bajo la coordinación de Pilar Fatás Monforte y Adela González Arroyuelo con el apoyo del Ministerio de Cultura de España en alianza con el Museo de Altamira.
Dejanos tu comentario
Llegaron las vacaciones: ciencia, arte, deportes y mucho más en la agenda
El receso escolar de invierno es una temporada ideal para disfrutar de aquellas actividades que acercan a la ciencia y la naturaleza, el arte y la cultura, el deporte y el entretenimiento. La consigna es que los niños y adolescentes tengan unas vacaciones sanas y divertidas con dinámicas que reduzcan el sedentarismo y fomenten el desarrollo integral, evitando el abuso de pantallas electrónicas. La agenda trae atractivas propuestas para disfrutar en familia.
VACACIONES CIENTÍFICAS DEL CONACYT
Con el objetivo de despertar la curiosidad científica y promover el aprendizaje a través de experiencias interactivas, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) lanzó ayer “Vacaciones científicas”, una iniciativa que ofrecerá actividades gratuitas dirigidas a niños, niñas, jóvenes y familias durante el receso escolar de invierno. La propuesta busca acercar el conocimiento científico a la ciudadanía mediante actividades dinámicas, creativas y participativas, desarrolladas en alianza con universidades, centros de divulgación científica e instituciones comprometidas con la promoción de la ciencia y la tecnología.
Una de esas actividades es la organizada conjuntamente con el MuCi (Museo de Ciencias) y se denomina “El universo de San Cosmos”, un espacio inmersivo que propone viajar por la galaxia a través del planetario digital. La experiencia gratuita y abierta al público durará una semana, desde el martes 14 hasta el viernes 17 de julio, en el Complejo Textilia (avda. Gral. Santos 1030 y Defensa Nacional)
Las vacaciones científicas del Conacyt también traen una iniciativa impulsada en conjunto con CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe). Se trata de una visita guiada por la muestra artística y tecnológica denominada “Centro, cabeza, gol: la fiesta paraguaya del fútbol”, en la Casa de la Integración de CAF (avenida Mariscal López entre Brasilia y República Dominicana). Será el jueves 16 de julio, de 10:00 a 12:00, y de 13:00 a 15:00.
Por otro lado, la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte (FADA - UNA) prepara para el lunes 20 de julio el “Laboratorio STEAM de diseño y estampación textil”, en turnos de mañana y tarde. La actividad está pensada para 50 niños de 8 a 11 años. Entre tanto, la Facultad de Ciencias Químicas de la UNA se suma con la propuesta “Pequeños científicos FCQ”, una experiencia dirigida niños y niñas de 5 a 11 años, mediante actividades experimentales seguras, participativas y adaptadas a cada edad. Será en el Campus de la UNA, San Lorenzo, el martes 21 y miércoles 22 de julio, de 14:00 a 17:00, con un cupo máximo de 100 participantes por jornada.
BIBLIOTECA DEL CONGRESO
La Biblioteca del Congreso Nacional invita a niñas, niños y jóvenes a vivir dos semanas llenas de lectura, juegos, creatividad e imaginación. Desde este lunes 13 hasta el viernes 24, el Departamento de Promoción a la Lectura ofrecerá un espacio interactivo con libros, lecturas a la carta, cuentos, poemas, fábulas, mitos, leyendas y relatos para descubrir el placer de leer. Además, habrá juegos, trivias, expresión artística, títeres, kamishibai, rompecabezas, globos, dinámicas recreativas y juegos tradicionales del Paraguay. Será un encuentro para aprender, crear, compartir y disfrutar la magia de los libros durante las vacaciones de invierno. Las actividades se desarrollarán en dos horarios: de 10:00 a 11:00 y de 13:30 a 14:30, en Río Aquidabán esquina Río Ypané, con acceso libre y gratuito.
DIVERSAS PROPUESTAS EN MUCI
Las propuestas del Museo de Ciencias (MuCi) para el mes de las vacaciones de invierno incluyen: todos los jueves y viernes, de 16:00 a 19:00, “Peces eléctricos en el bioestanque”, una actividad para explorar el mundo de estos peces: cómo funcionan sus órganos eléctricos, por qué son tan importantes para los ecosistemas acuáticos y qué especies habitan nuestros ríos y humedales.
Además, todos los sábados son de “Sábado porã: jardines y observación de aves”. Con binoculares en mano, los participantes podrán recorrer el bosquecito del MuCi para observar aves y conocerlas. La cita es de 17:30 a 18:30, con cupos para 30 personas.
Entre las actividades gratuitas diseñadas para todo público se destaca el “Club de la lectura: la fogata”, actividad prevista para hoy, de 16:30 a 18:30, con especial invitación para jóvenes desde los 16 años. Es un espacio abierto para encontrarse con otros lectores en un ambiente cómodo, donde cualquier persona pueda llegar con su libro, leer en compañía y cerrar el encuentro con una ronda de preguntas y reflexiones.
Entre las actividades especiales figuran el “Club de bordado: bordando plantas”. La invitación es a sentarse a bordar en grupo para transformar hilos en piezas de arte únicas, inspirándose en las formas, texturas y detalles de las plantas de los jardines temáticos. Se realizará el viernes 24, desde las 16:30 a 18:00. La entrada tiene un costo de G. 35 000 y los cupos son para 15 personas.
La Observación de la luna, el sábado 25, a las 18:30, es otra de las propuestas para disfrutar en la placita MuCi, a través del MuCiTron. Asimismo, “Ciencia a cielo abierto” es una experiencia autoguiada disponible en cualquier día de la semana. Incluye tres estaciones que se pueden recorrer al ritmo de cada visitante: el bioestanque, los jardines temáticos y los senderos interactivos (con la opción mediada a un costo de G. 15 000). Para conocer más sobre estas y otras propuestas del museo se puede acceder a la web muci. org o a las redes sociales del MuCi: @muci_py.
COLONIA DE LA MUNI
La Municipalidad de Asunción, a través de la Dirección de Juventud y Deportes, dependiente de la Dirección General del Área Social, y con el apoyo del Club Coronel Escurra, desarrollará la Colonia de Vacaciones de Invierno 2026 del 13 al 24 de julio. Los encuentros serán los lunes, miércoles y viernes, de 8:00 a 11:00, en las instalaciones del Club Coronel Escurra (24 a 26 proyectadas entre Antequera y Tacuary), en un espacio cerrado y techado que reúne las condiciones necesarias para que las actividades se realicen con comodidad y seguridad durante la temporada invernal.
La actividad totalmente gratuita estará dirigida principalmente a niños y jóvenes de 6 a 14 años, aunque podrán participar también adolescentes de mayor edad interesados en formar parte de las actividades. Se trata de una propuesta destinada a fortalecer el bienestar de la niñez y la juventud, promoviendo el deporte, la convivencia y la educación en valores.
Además de actividades deportivas y recreativas, durante las jornadas se desarrollarán charlas sobre cuidado del medio ambiente, tenencia responsable de mascotas, educación vial, reciclaje, pintura y manualidades, entre otros temas orientados a fortalecer la formación ciudadana de los participantes. Las inscripciones se realizan con José Velázquez en el teléfono (0981) 416-840. Los cupos son limitados para garantizar una atención adecuada a cada participante.
MANUALIDADES EN SAN JERÓNIMO
En el Centro Comunal San Jerónimo arranca en la fecha un taller de manualidades, dibujo y pintura que se prolongará hasta el próximo sábado 18. Las jornadas serán de acceso libre y gratuito y se desarrollarán de 10:00 a 12:00, bajo la coordinación de la Dirección de Acción Cultural y Comunitaria de la Municipalidad de Asunción. Las inscripciones se realizan por mensaje directo en el perfil de Instagram @accioncultural_ Este tipo de actividades frece beneficios integrales para el desarrollo de los niños: potencia la motricidad fina y la coordinación mano-ojo, fomenta la autoexpresión y creatividad, y eleva la autoestima al ver sus proyectos terminados.
EN EL CLUB TOUCH
Unas vacaciones de invierno llenas de creatividad, color y diversión es la que propone la colonia del Club Touch. La misma está pensada para que los chicos exploren su imaginación, desarrollen su creatividad y vivan experiencias únicas a través de diferentes actividades artísticas. “Porque el arte también es una forma de jugar, descubrir y crecer”. El punto de encuentro está ubicado en avenida España 1272; las jornadas se desarrollarán desde este lunes 13 hasta el viernes 24 de julio, de 8:00 a 12:00. Más informes en el (0994) 692-017.
ESPECTÁCULOS INFANTILES
Diversas ofertas presentan la cartelera de teatro y entretenimiento dirigido para niños y la familia, en el marco de los días de receso escolar. En el Teatro Latino (Teniente Fariña e Iturbe) se presenta “El reino de pixel”, escrita y dirigida por Erik Gehre, invita a niños y niñas de 5 a 12 años a vivir una experiencia inmersiva donde el teatro, los videojuegos y la fantasía se fusionan en un universo lleno de desafíos, sorpresas y personajes inolvidables. Las funciones serán los sábados y domingo de julio, a partir de las 17:00. Las entradas están a la venta a través de Ticketea. La puesta combina actores, música original, coreografías, mapping, proyecciones y efectos visuales, la obra propone una experiencia participativa que entretiene mientras invita a reflexionar, de manera lúdica y cercana.
Por otra parte, el elenco Kunu’u Títeres anuncia para hoy la presentación de “El tesoro más grande del mundo” en El Granel (Juan de Salazar casi Artigas), a partir de las 15:30. Una escritora de guiones intenta crear una historia original sobre princesas, pero sus propios títeres se rebelan: reclaman su voz y su lugar en el relato. Entre ellos, la princesa Lila, cansada de que los cuentos de hadas los cuenten siempre los caballeros y los príncipes, decide contar su propia versión.
Entretanto, en el Arlequín Teatro (Antequera 1061) se estrena “Abracadabra”, una comedia pensada para toda la familia, escrita y dirigida por Patricia Reyna, con funciones todos los sábados y domingos del mes, a las 17:00. La puesta, concebida como un espectáculo colorido y dinámico, invita al público de todas las edades a disfrutar de una hora de risas y entretenimiento sano. El elenco está integrado por Dai Acosta, Ronald Von Knobloch, Raúl Dionisi, Jazmín Mello y Silvana Schlichtig. Las entradas anticipadas cuestan G. 40.000; en boletería, G. 60.000. Más informes en el (0984) 666-180.
La cartelera infantil también destaca a la obra “El principito: una aventura musical”, dirigida por Santiago Palumbo, que realizará un tour que incluye el Teatro del Hotel Guaraní, mañana, a las 16:30; el Teatro Rafael Rojas Doria de Villa Elisa el próximo viernes 17 de julio, a las 18:00; y el Shopping Fuente de San Lorenzo, el sábado 18, a las 18:00. Las entradas se consiguen en Tuti.
La clásica obra musical “El gato con botas” dirigida por Juan Carlos Cañete se presenta hoy en el Espacio Casa Mayor (Malutín 263 casi Guido Spano). Las funciones de la comedia musical a cargo de JyJ Producciones están programadas para los fines de semana, a las 17:30. La puesta en escena sigue la historia de Juanito, un joven molinero que recibe un gato ingenioso y elegante como herencia. Este felino pone en marcha un audaz plan para convertir a su amo en el Marqués de Carabás e impresionar al rey y a la princesa.
Otra opción se anuncia para el próximo martes 21 de julio en el Teatro Municipal (Pdte. Franco entre Chile y Alberdi). Se trata de la obra “Se vale llorar”, una propuesta artística para la familia que invita a la empatía, la inclusión y la solidaridad, a través del teatro y música. La puesta en escena propone un recorrido sensible y conmovedor por diversas realidades humanas, abordando situaciones vinculadas a la neurodivergencia, la vejez, la infancia vulnerable y otras formas de discriminación que aún persisten en la vida cotidiana. Las entradas están en venta en Ticketea.
Dejanos tu comentario
Ricardo Álvarez: “El arte tiene la seriedad del juego de los niños”
El artista plástico cubano-paraguayo Ricardo Álvarez viene proponiendo un cruce de lenguajes donde los trabajos en cerámica, óleo y dibujo “convergen en narrativas particulares”, describe el texto curatorial de su última muestra. Su obra impacta por su colorido y formas, pero también en lo narrativo, por el contenido que deviene de sus profundas preocupaciones espirituales.
- Por Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Ricardo Álvarez entiende que en torno a lo artístico “falta una posibilidad mayor de crear un hábito de interactuar con el arte –para no decir consumir, porque consumir tiene una connotación de terminar con algo–. Sin embargo, con el arte se interactúa, porque cuando estás frente a la obra ella te propone sensaciones, pensamiento, reaccionas y esto es una interacción, un diálogo”, recuerda.
Lo espiritual es omnipresente, porque la expresión es algo que, principalmente, nos anima, nos moviliza: “Cualquier obra de cualquier arte, ya sea un filme, una pintura, una escultura, una música, danza, performance, teatro, todo eso llega a mover el alma, el arte es un asunto del alma y la vida. Según algunas tradiciones, es solo una experiencia de esta última y no una experiencia última”, agrega.
La plástica tiene en su génesis la posibilidad de atrapar y liberar tiempos: “En todo caso, en la vida puedes cuidar de cada instante y eso es saber hacer, eso es arte aplicado a la vida misma, cuidar de cada instante, como uno cuida cada detalle de una obra cuando la crea, sufre y se exalta por ella, te angustia o te brinda paz, como la vida misma”, reflexiona.
Aquí su diálogo con La Nación/Nación Media:
–¿Cómo va la actualidad de tu plástica?, ¿en qué trabajás?
–Estoy encarando una muestra en donde hay objetos de guerra como aviones, por ejemplo, convertidos en objetos cotidianos, con decoraciones de porcelana china o matrioshkas rusas, son aviones y objetos de guerra que se convierten en parte de la cotidianidad, que son parte de la cultura y la estética del poder y que portan belleza a pesar de su función y su finalidad. Además, trabajo en una serie sobre el mundo invisible, muy presente en la cultura afrocubana y en la cultura indígena del Paraguay, como por ejemplo los ishir-chamacocos. He leído el libro “La maldición de Nemur”, de Ticio Escobar, y las descripciones sobre los Anábsoro y las descripciones que recogió de los relatores ishir son fascinantes. Ya las había visto representadas por el artista chamacoco Ogwa, del cual hicimos un documental con mi esposa Silvana Nuovo cuando vinimos a Paraguay, pero al leer el libro las descripciones son increíblemente ricas y estoy tratando de representar lo que he leído…
CAPITAL POÉTICO Y SIMBÓLICO
–Hace poco realizaste la muestra “Tres ojos ven más que dos”. ¿Qué nos podés comentar?
–Allí hubo obras recientes y no tan recientes, pero de los últimos tres años y quizás alguna algo más antigua, pero que presentan un cuerpo de obra organizado en una narrativa curatorial de Sophia Ruiz, que la lee y trata de poner a dialogar varias series y varios mundos simbólicos que se manifiestan todo el tiempo en mi trabajo artístico. Para mí fue también muy satisfactorio ver mucha obra fuera del taller, donde está almacenada y apilada y podemos verla en un lugar neutro y, sobre todo, con espacio para respirar, existir y que cada una despliegue su capital poético y simbólico.
–Vimos la muestra “Todo es vacío, todo es ilusión”, donde intervenís cerámicas. ¿Seguís con esa búsqueda?
–Sí, continúo con la búsqueda en la cerámica, que ha devenido un lenguaje y un soporte incorporado a mi proceso creativo, en parte porque me siento atraído y muy cómodo con él y, por otro lado, por su significación como material, al ser al final tierra cristalizada. Las clases de cerámica son las únicas que no recuerdo de la Escuela de Bellas Artes en Cuba y te confieso que tengo muy buena memoria. Debe ser un olvido conveniente en todo caso, amo la materialidad de la tierra y me recuerda mi primer contacto con “lo plástico” que fue en el colegio con la plastilina y donde gané un concurso de escultura en plastilina. Después olvidé todo eso y hasta mucho más grande no pensé que ser artista era una opción o el arte una práctica posible para desentrañar las preguntas de la existencia.
–¿Confeccionás también las cerámicas?, ¿te interesan la alfarería, la escultura?
–Sí, confecciono cerámicas. Me interesa siempre el trabajo artesanal en el sentido del hacer, me parece que crea una intimidad con la obra que solo es posible perder en proyectos que se alejan de las propias posibilidades técnicas o donde se necesitan intervenciones de otros especialistas o procesos industriales como suele suceder con algunas obras de arte contemporáneo y ahí el artista queda como creador de un concepto que deben materializar otros, que sería como hacer cine u otras artes donde necesitas del concurso de otros especialistas, pero en estos casos yo puedo aún y disfruto mucho construir las piezas y tener ese contacto con la materialidad de la arcilla o la porcelana. Sí me interesa la alfarería y la escultura en arcilla y porcelana.
ESPACIO TRIDIMENSIONAL
–Son materiales que abren la puerta a otras dimensiones también, ¿no?
–Sí, estoy experimentando y disfrutando mucho por ahora y creo que son muy interesantes. Me encanta ver algunos soportes simbólicos de mi obra que antes estaban en dos dimensiones, vengan a existir en el espacio tridimensional y también que ello me sirva de soporte para la pintura. Hay mucho para hacer todavía y todos los días me levanto con el entusiasmo con que se levanta un niño para jugar, esa sensación amo de hacer arte, que cuando hay algo que quieres crear y quieres verlo terminado y materializado sientes la misma sensación de que cuando eras niño y te levantabas para estrenar juguete, algo así, pero más serio y con preguntas más adultas y existenciales. El arte tiene ese encanto, parece que estás jugando, pero estás jugando muy en serio como juegan los niños.
–¿Cómo ves la plástica en Paraguay?, ¿qué cosas te gustan de lo que estás viendo?
–La plástica en Paraguay o la creación artística en general tiene un crecimiento exponencial y es de altísima calidad. Podría crecer más si las personas se interesaran en qué les aporta una obra de arte, de estar en ese espacio de quizás incomprensión o extrañeza, pero que no los dejará indiferentes y de rodearse también de cosas que lo interpelen, que les hablen y que les recuerden. No hay suficientes eventos ni espacios para poder ver todo lo que se hace y la variedad y riqueza y compromiso del arte que se produce, lo cual es una lástima porque el arte encanta a la gente. Aunque no seas un entendido, te hace entrar en un espacio que si bien no entiendes o te deja con muchas interrogantes, ese es su cometido y su naturaleza y es por eso que nos deja un aura de reflexión y de poética y flotamos en algo extraño y a la vez atractivo cuando nos hemos sumergido en su encanto o en su incomodidad.
–Aparece importante valorar su intangibilidad.
–Claro, porque el arte es necesario, nos recuerda que somos humanos y nos mantiene cerca de las preguntas esenciales de la existencia, lo cual nos permite no perdernos en la inercia de lo cotidiano y los fenómenos que se nos presentan como importantes o imprescindibles. También es responsabilidad de los artistas no divagarnos demasiado, como es responsabilidad de los ciudadanos no confundir lo político con la política o la existencia con la economía de mercado o el amor con el deseo. El arte nos ayuda a construir una existencia más coherente con “ser humanos”, algo con que podamos discernir las cosas importantes en el proceso que relata el budismo como nacer, vivir, enfermar y morir. Arte etimológicamente es hacer algo con habilidad o técnica o saber hacer, así como la vida hay que saber vivirla.
–¿Sentís que hay alguna tendencia especial o las búsquedas son heterogéneas?
–Entre las tendencias hay muchas. El arte contemporáneo ha moldeado mucho y abierto nuevas posibilidades hacia la materialización de obras, pero me parece que lo esencial siempre en el arte es sentir el pulso de lo que se piensa y se siente en la sociedad y hoy en día con la globalización comunicacional y cognitiva, en el mundo. El arte ofrece mucho de ese espacio inasible del pensamiento como substancia al que todos tenemos acceso, nos muestra eso que todos estamos sintiendo y pensando de alguna manera, nos lo materializa, e imagina mucho más. Es por eso que es interesante, porque la imaginación suele adelantarse a lo que el presente propone.
INFLUENCIAS AFROCUBANAS
Entre las búsquedas artísticas de Ricardo Álvarez aparece la necesidad de acercarse “a formas de representación de lo invisible de la cultura afrocubana que conozco desde niño porque mi madre iba a misas espiritistas y yo la acompañaba”.
El artista cuenta: “Iba por la curiosidad de esos rituales y por la cualidad histriónica que contenían, pero cuando tenía 11 o doce años uno del médium con un espíritu montado –quiere decir poseído por un espíritu– me llamó, me hizo una limpieza con ramas, humo de tabaco y aguardiente y me dijo muchas cosas que en su momento me parecieron tonterías, pero que hasta ahora se han cumplido todas menos una y eso me dejó una gran incertidumbre”, cuenta.
“En mi espiritualidad me he inclinado más hacia el budismo, del cual he leído mucho y practicado y también se refleja mucho en mi obra, pero no puedo negar la influencia de esa cultura afrocubana, de la santería como se le conoce en Cuba”, apunta.
“Todo lo que me interpela lo pongo en obra, es una manera poética de reflexionar y es como un ritual de conocimiento que mezclado todo hace un cuerpo de obra en donde puedo reflexionar con lo que ella me brinda y al final puedo compartirlo el espectador, que hará sus propias lecturas o partirá con sus propias preguntas y no hay nada que interrogue tanto como lo que no hemos podido responder”, concluye.
SOBRE EL ARTISTA
Ricardo Álvarez nació en La Habana, Cuba, el 12 de mayo de 1970, es artista plástico y documentalista. Se formó en la prestigiosa Escuela Nacional San Alejandro de su ciudad natal, y posteriormente estudió escritura y dirección de documentales en París, Francia.
Se lo puede seguir en Instagram en @ricardoalvarez_art y sus obras se encuentran en las principales colecciones de Paraguay. A lo largo de su trayectoria, expuso en diversas galerías de Venezuela, París y Asunción. Fue artista invitado en Oxígeno Feria de Arte (2019), seleccionado para el programa “Genealogías, Puerto Casado” (2016), obtuvo una mención especial en el Premio Invernadero: Arte, Política y Experimento (2015) y logró el Primer Premio en el Concurso de Artes Visuales de la Embajada de la República Federal de Alemania en Asunción.