La segunda edición del libro “El Nerón del Paraguay”, de Vidal Mario, se presentó a inicios de diciembre en la sede de la editorial La Paz en Resistencia, Chaco (Argentina), donde el autor iteño está radicado desde 1966. En agosto pasado, la publicación se lanzó por Amazon desde Strafford (Inglaterra). Se trata de una obra crítica hacia el histórico mandatario paraguayo, a quien compara con el último emperador romano, que se caracterizó por la tiranía.
En la solapa del libro se destaca que “es de esa clase de obras incendiarias que dinamitan y derrumban mitos y próceres venerados porque presenta al mariscal Francisco Solano López como un monstruo sin paralelo y un remedo de Napoleón que no solamente destruyó al Paraguay, sino que también se destruyó a sí mismo en las orillas del río Aquidabán el 1.º de marzo de 1870″.
Lea más: Diego Alonso presenta la novela “Llamas gemelas”
Nacido en Itá (Paraguay), en 1953, el periodista, escritor e historiador Vidal Mario ya había dedicado anteriormente dos libros a la sangrienta guerra que desde 1864 a 1870 el Paraguay sostuvo contra la triple alianza integrada por Brasil, Argentina y Uruguay: “Alianza para la muerte” (2005) y “El árbol caído” (2011).
“Pero luego fue cambiando su mirada sobre quien es considerado máxima figura de la historia paraguaya. Ahora lo presenta como lo que él considera fue en realidad: un antihéroe que, además de desencadenar la Guerra de la Triple Alianza, cometió innumerables actos de innecesaria crueldad, como los azotes a su anciana madre”, señala un comunicado de prensa del autor.
Lea también: Sebastián Cantero publica “Tevegó”, su primera novela
En una entrevista al diario argentino “La voz del Chaco”, el autor explicó que el último lanzamiento se debió “porque la primera edición, que la compañía editorial Amazon lanzó en agosto pasado, era solamente para países extranjeros. Concretamente, para ciudadanos de habla española radicados en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, España, Italia, Países Bajos, Polonia, Suecia, Japón, Canadá y Australia. Por eso Editorial La Paz, de Resistencia, lanza esta nueva edición en Argentina”.
“Se trata sólo de que la historia debe ser respetada, y de que una de las formas de respetar la historia es contar las cosas tal como fueron. Eso es lo que hago con Solano López, un ídolo que se me fue cayendo con el tiempo”, explicó Mario al medio chaqueño. “Sus actos de crueldad efectivamente tuvieron el sello de siniestros personajes como Nerón o Iván El Terrible. En realidad, este libro es el expediente de todas sus inauditas, inimaginables, crueldades”.
Dejanos tu comentario
Lo que nunca conté cuando desapareció el submarino ARA San Juan
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
“Reza por ellos y ella”, respondió aquel submarinista cuando lo llamé para preguntarle sobre “el San Juan”. No voy a escribir su nombre. No. Lo llamaré como aludimos a él entre amigos cuando comparte sus historias bajo el agua.
Marko es un tipo increíble. Es un hombre de mar, aunque desde algunas décadas dejó atrás sus tiempos de intensa actividad embarcado. Alguna vez, junto a él abordé un submarino. Tampoco diré en qué puerto fue. Quiero cuidar su presente porque aquello que dejó atrás, su historia personal como “marino de guerra”, pese al paso del tiempo, siempre vuelve. ¿Qué recuerdo de aquel ingreso subrepticio al sumergible? No mucho. Aunque admito que la estrechez de los lugares comunes me impresionó. Pero aquella impresión fue como supe cómo se respira en un submarino.
“Es muy necesario ahorrar el consumo de oxígeno y de aire comprimido…”, comenzó a explicar un veterano. Voz suave y pausada. “La respiración debe ser profunda, con un ritmo constante y lenta. El aire es preciso gestionarlo con el diafragma.
Como quienes practican el yoga, se debe combinar la respiración abdominal con la torácica y la clavicular para maximizar la oxigenación”, añadió con serenidad. “Solo así podrás dejar atrás –en el muelle– el estrés, aumentarás tu capacidad pulmonar y conseguirás centrarte sobre tu eje para que tu mente esté en total equilibrio con tu cuerpo”, indicó.
Viajé con la memoria hasta una lejana clase de asanas. Tal vez hubiera poco más de siete metros entre un lado y el otro de la embarcación diseñada para que no pueda ser detectada. Hacia el frente y a mis espaldas me pareció estar en un largo tubo interrumpido por una sucesión de pesadas puertas.
“La respiración yóguica que les propongo, para quienes quieren saber más, tiene como objetivo maximizar el intercambio de gases dentro de la nave para reducir la acumulación de dióxido de carbono en este espacio, no solo disminuir el estrés, como ya les dije, sino reducir la frecuencia cardíaca para bajar al mínimo el consumo de aire”.
LA PRUEBA
Aquellas palabras aún resuenan una y otra vez en mis oídos. “El estado actual de la unidad es operativo con una profundidad limitada a 100 metros, una velocidad autoimpuesta a máxima etapa 3 y como importante la indiscreción del ruido de la línea de eje al momento de parar máquinas”. La voz sonó clara. La sala de audiencias se conmovió. El silencio devino en murmullo.
El comandante Pedro Martín Fernández –con esas treinta y nueve palabras– describió ante sus superiores cuál era el estado operativo del submarino ARA San Juan un día de abril de 2017, siete meses antes de que la nave desapareciera de los radares.
Los familiares del comandante Fernández se estremecieron cuando escucharon esa voz que –aunque lo desean como nunca antes– ya no pueden escuchar. Desconocían de esa grabación cuya escucha, como elemento de prueba, fue presentada por la defensa del capitán de navío Claudio Villamide, excomandante de la Fuerza de Submarinos que, en esta causa, está imputado junto con el exjefe del Comando de Adiestramiento, Luis López Mazzeo; el exjefe del Estado Mayor del Comando Submarinos, Héctor Alonso, y el exjefe de Operaciones Hugo Correa.
Tres informantes muy sólidos me aseguran que estos tres últimos acusados tampoco sabían. A los cuatro la Fiscalía los acusa porque, al parecer, “incumplieron y omitieron sus deberes para con el alistamiento, mantenimiento y control operativo del submarino y, justamente por esas conductas, se produjo un estrago culposo agravado”.
Los jueces Mario Gabriel Reynaldi, Luis Alberto Giménez y Enrique Baronetto, integrantes del Tribunal Oral Federal de Río Gallegos –que deberán decidir– recibieron las objeciones de fiscales y querellantes por la inesperada escucha. “Las familias no fueron advertidas”, argumentan. “Fueron emocionalmente afectadas”. También denunciaron que “no se preservó debidamente la información militar sensible que la prueba contiene”.
¿Estaba en condiciones de navegar el ARA San Juan? Aquel viernes 17 de noviembre de 2017, en el inicio de la nocturnidad, como rumor, en Mar del Plata –poco más de 1.720 kilómetros al sur de mi querida Asunción– se escuchó por primera vez que “desapareció el ARA San Juan”. En un par de horas aquella inquietante novedad comenzó a circular desde el puerto. Aunque en voz baja, el ARA San Juan estaba en boca de todos y todas. Sin embargo, en la tele o en la radio no se decía nada.
El cielo estaba color gris plomo. Clima inclemente. Tempestad. Pese a que la finalización del invierno estaba a la vuelta de la esquina, la meteorología era severa con la ciudad enclavada en la costa bonaerense. El Atlántico Sur, cuando sopla rugiente la sudestada, es de temer. Mar del Plata estaba en silencio profundo. El celu estallaba. Colegas periodistas desde países vecinos y redacciones lejanas querían saber, saber y saber. No tenía para responder.
Fuentes gubernamentales, navales y de la sociedad civil relacionadas con la Armada no aportaron nada. Pero… algo ocultaban o, peor aún, no sabían cómo decir lo que no querían que estuviera pasando o que... hubiera pasado. ¿Se perdió contacto con el ARA San Juan? ¿Emitió una llamada de emergencia? ¿Está desaparecido? “No tengo nada para decirte”.
¿El submarino está en una misión de patrullaje? “No puedo responder a esa pregunta. Se trata de información sensible, secreta. ¡Podría afectar la seguridad nacional!”, escuché una y otra vez. Misterio de Estado. Un grupo de personas en el portón de acceso a la Base Naval Mar del Plata, donde se aloja la fuerza de submarinos, también querían saber. Un oficial naval se acercó para invitarlos a pasar. “Solo familiares”.
Quedé con mis ojos clavados en las espaldas de quienes, sumidos en la angustia, con paso apresurado, silenciosos, marchaban en procura de respuestas. Las luces en el interior de la capilla Stella Maris, a unos pocos metros del acceso a esa unidad militar, estaban encendidas. Después de varios intentos vuelvo a dar con Marko. “Comenzó el operativo de búsqueda”, me dice.
OTROS SUBMARINOS
Por varios pescadores sabemos que la meteorología en el mar es pésima. Los que todo lo saben y lo recuerdan –apostados allí solo como curiosos– parlotean. Las angustias crecen con cada recuerdo. “El 12 de agosto de 2000 el submarino Kurks, de la armada rusa, durante un ejercicio de combate en el mar de Barents, después de dos explosiones se hundió con 118 tripulantes…”. Alguien sollozaba.
La vigilia se extendía. Otro recordó que el 22 de mayo de 1968, el submarino nuclear norteamericano Scorpion, con 99 submarinistas a bordo, dejó de comunicarse con su base. Un día antes fue el último contacto registrado cuando se encontraba en inmersión a unos 90 kilómetros de las Islas Azores. El memorioso charlatán hizo silencio.
Un informante clave, horas más tarde, me confidenció que varios sensores hidroacústicos reportaron anomalías desde las Islas Canarias, desde Terranova y desde la Argentina. Luego supe que, en abril de 2021, cincuenta y tres marinos a bordo del KRI Nanggala-402 se perdieron para siempre a unos 100 kilómetros de la costa de Bali. Alguien que salió del interior de la Base Naval Mar del Plata para mezclarse entre quienes buscábamos información. Lo rodeamos. Dejó trascender, en voz muy baja, que a las 7:15 del 15 de noviembre, el capitán de fragata Pedro Martínez Fernández, mientras navegaban sumergidos a 432 kilómetros de la costa, a la altura del Golfo de San Jorge reportó que el “ingreso de agua de mar por sistema de ventilación al tanque de baterías n.° 3 ocasionó cortocircuito y principio de incendio en el balcón de barra de baterías. Baterías de proa fuera de servicio al momento en inmersión propulsando con circuito dividido. Sin novedades de personal. Mantendré informado”.
Ocho días antes habían zarpado desde el puerto de Ushuaia. “No me comprometan”, pidió el portavoz anónimo con los ojos vidriosos. ¿Dónde está el San Juan?, era el interrogante único en una ciudad que sabe de qué se trata el mar. Lo ama y respeta. Navegantes, pescadores, buzos, nadadores, surfers… El 25 de octubre de 2017 el submarino San Juan con sus cuarenta y cuatro tripulantes dejó este puerto por última vez. Despedidas, adioses, promesas de regreso, de volver pronto… Como viajero que siempre gusta de viajar sé que partir no siempre es irse. Tampoco es querer y poder volver. Mucho menos, decir adiós.
El ARA San Juan, como cada vez que se lanzaba al mar, las primeras millas las navegó en la superficie. Quienes estábamos entonces cerca de la costa lo vimos pasar frente al Cabo Corrientes. Algunos pescadores saludaban. La falta de dragado obligaba a los buques a navegar cerca de la costa hasta donde las avenidas Colón o Pedro Luro se sumergen. Allí viran a estribor en busca de aguas profundas. Esa derrota cumplió el sumergible.
A OCHO AÑOS
¿Qué se sabe del San Juan, dónde está… qué pasó, Marko?, pregunté una vez más al submarinista amigo. “Reza por ellos y ella”, repitió. Como en el primer momento me quedó la convicción de que sabía más de lo que podía (o quería) decir. La consulta era a la vez la pregunta que –consternados– se hacían en la entrada de la Base Naval Mar del Plata familiares, amigos, amigas de los tripulantes de la embarcación desparecida.
También era la demanda de las y los periodistas que cubríamos la tragedia que nadie confirmaba formalmente. “Buscar un sumergible es muy difícil. Muy complejo”, dijo un experto en el uso del sonar (sigla en inglés de Sound Navigation And Ranging) destinado en un buque de superficie con muchos años de servicio.
“Los submarinos están diseñados para no ser detectados. Son cazadores invisibles”, precisó. Un pescador, en la triste madrugada del día después de la desaparición del ARA San Juan, a tres periodistas nos contó, con lágrimas en los ojos, que “Comando, como cada vez que Eliana (Krawczyk, primera oficial naval y submarinista en Latinoamérica) y sus compañeros partían, la acompañó hasta el muelle primero, hasta la planchada después y, con los primeros movimientos de los remolcadores con los que los prácticos guiaban aquel barco de guerra hasta el canal para salir del puerto marplatense, con sus ojos fijos en el caso del sumergible. Te partía el alma…”, agregó.
¿Comando? Sí, un perro callejero que se encariñó con la submarinista del San Juan. “Algunas veces se zambullía y con esfuerzo, nadaba a la par de la embarcación, intentaba abordarla para luego emprender el regreso al muelle donde se quedaba hasta el regreso. Seguro que está allá, en el muelle…”, especuló. Imposible verificarlo. Nadie podía ingresar en la Base Naval Mar del Plata.
Dos fuentes del más alto nivel que aún se desempeñan en organismos multilaterales –en la madrugada del 18 de noviembre, unas pocas horas después de la desaparición del ARA San Juan– que trabajan en la Organización del Tratado para la Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO), por WhatsApp off the record, me informaron que se había registrado “una explosión en la zona donde navegaba” el submarino argentino. ¿Hay certezas? “Sí.
Los sensores desplegados en las Islas Crozet, de Francia; en la Isla Ascensión; y, en el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte lo reportaron. Algunos analistas estiman que la anomalía registrada se produjo aproximadamente a un kilómetro de profundad”. Con esa información consulté numerosas fuentes locales. Civiles y militares. Negaron. Desmintieron.
“¡Es imposible!”, enfáticamente respondieron algunos de los consultados. El 23 de noviembre, el capitán de fragata Enrique Balbi confirmó formalmente que aquella organización detectó “un evento anómalo, corto y consecuente con una explosión/implosión” en la zona por donde se encontraba el sumergible. Tiempo después el instrumental instalado en el buque Seabed Constructor (cinco Autonomous Underwater Vehicle - AUV) confirmó aquellos datos off the record que recibí desde Viena.
Los restos del ARA San Juan estaban (y están todavía) “unos veinte kilómetros al norte del punto estimado donde se produjo la explosión/implosión a unos 900 metros de profundidad”. ¿Por qué no se informó antes? “Comunicar en tiempos de crisis y de angustias sociales, bajo presión, no es sencillo”, argumenta este miércoles una fuente sólida y confiable. ¿Y, por qué se demora tanto el juicio oral para establecer responsabilidades y sancionar a los culpables cuando todo parece estar tan claro? “La justicia tiene sus tiempos”, responde.
Ocho años pasaron desde la tragedia. Volví al puerto cuando el juicio se inició en Río Gallegos. Un viejo suboficial retirado de la marina de guerra me contó que “en noviembre de 2018, murió Comando. Se quedó en el muelle esperando a la capitana Eliana…”, dijo con angustia. Sentí que no hablaba conmigo.
“Dicen que un tumor en el estómago lo mató. Pero algunos pescadores supersticiosos precisan que expiró cuando los AUV del Seabed Constructor encontró al San Juan en el fondo del mar. En un bar cercano al puerto se comenta que un tal Julián Trejo, oficial de la Fuerza Aérea que conoció de cerca la historia de amor entre Eliana y Comando, discretamente, lo enterró en algún lugar con honores militares”.
Dejanos tu comentario
Qumra 2026 se traslada al formato online y reafirma el alcance global del cine emergente
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
La edición 2026 de Qumra, iniciativa del Doha Film Institute, se celebrará en formato virtual del 27 de marzo al 8 de abril, reuniendo 49 proyectos de 39 países en un contexto marcado por tensiones regionales.
Entre los aspectos más destacados de esta edición está la presencia de proyectos con participación hispanoamericana, lo que confirma el creciente peso de la región en el cine independiente global. Obras como “Radiesthesia” (Chile/Argentina/Brasil), “The Language of Water” (Venezuela/República Dominicana/Perú) y “In The Silence After” (Colombia/Estados Unidos) reflejan una diversidad narrativa que conecta identidades locales con problemáticas universales.
Esta representación no solo amplía el alcance geográfico del programa, sino que también evidencia cómo América Latina continúa posicionándose como un territorio fértil para nuevas voces cinematográficas, especialmente en historias vinculadas a memoria, territorio y vínculos familiares.
A pesar de que la mayoría de los proyectos provienen de la región MENA (Medio Oriente y Norte de África), la inclusión de propuestas internacionales —incluyendo las latinoamericanas— refuerza el carácter global de Qumra como plataforma de desarrollo, mentoría y conexión industrial para cineastas emergentes.
El programa incluye largometrajes, series y cortos en distintas etapas de producción, destacando tanto narrativas íntimas como exploraciones de identidad, historia y conflicto. En total, 27 largometrajes, 9 series y 13 cortos forman parte de esta edición.
Lista completa de proyectos
- Desarrollo – Largometraje ficción:Speak (Túnez/Francia/Italia/Qatar);The Peacock Queen (Qatar);The Guardian (Libia/Argelia/Canadá/Francia/Qatar);The Missing Planet (Egipto/Alemania/Italia/Polonia/Qatar);Girl of Wind (Túnez/Qatar);When I Close My Eyes, I See Your Eyes (Egipto/Arabia Saudita/Qatar);Amara (Líbano/Francia/Dinamarca/Alemania/Qatar).
- Desarrollo – Documental / ensayo:Where Do I Belong? (Sudán/Qatar);Onions to Forget the Past (Líbano/Francia/Qatar);Portrait of A (Jordania/Alemania/Qatar).
- Desarrollo – Cortometraje:Reset (Qatar);A Disguised Practice (Qatar);memorandum of understanding (working title) (Qatar);Sara’s Shoes (Irán/Qatar);Until the Rain Stops (Palestina/Jordania/Qatar).
- Desarrollo – Series:Echoes (Líbano/Qatar);Arab Love (Túnez/Egipto/Arabia Saudita/Marruecos/Qatar);The Gate of Resurrection (Palestina/Qatar);Visions of the After (Líbano/Qatar);Like a Feather in the Breeze (Egipto/Qatar).
- En producción – Largometraje ficción:Madness and Honey Days (Irak/Canadá/Reino Unido/Luxemburgo/Arabia Saudita/Qatar).
- En producción – Documental:Souad and Lamine (Túnez/Qatar);Mother Street (Marruecos/Francia/Qatar);Everything She Didn’t Say (Argelia/Francia/Qatar).
- En producción – Series:Legacy of Light: House of Wisdom (Estados Unidos/Qatar);A Lover’s Manifesto (Líbano/Francia/Qatar).
- Work-in-progress – Largometraje ficción:People of Solitude (Argelia/Francia/Qatar);Hamlet From The Slums (Egipto/Francia/Arabia Saudita/Qatar).
- Work-in-progress – Documental:Rooted in the Wind (Irán/Qatar);My Mother & I (Irak/Egipto/Francia/Qatar);Choreography of a Tyrant (Siria/Francia/Qatar);The Language of Water (Venezuela/República Dominicana/Perú/Qatar).
- Work-in-progress – Cortometraje ficción:Where the Sun Never Sets (Marruecos/Francia/Qatar);Ghafleh (Líbano/Qatar);Sundial (Sudán/Egipto/Estados Unidos/Qatar);A Donkey Will (Qatar/Uzbekistán).
- Work-in-progress – Corto documental:NESYAN (Qatar/Líbano).
- Work-in-progress – Series:The Walled Off Hotel VR Experience (Palestina/Alemania/Países Bajos/Arabia Saudita/Qatar).
- Picture Lock – Largometraje ficción:Pipes (Líbano/Qatar);Fuxi: Joy in Four Chapters (Hong Kong/Taiwán/Qatar);Radiesthesia (Chile/Argentina/Brasil/Francia/Qatar);House of the Wind (Camerún/Francia/Bélgica/Benín/Arabia Saudita/Qatar).
- Picture Lock – Documental:Revolutionaries Never Die (Palestina/Bélgica/Qatar);Bardi (Marruecos/Francia/Qatar);When The News Breaks You (Qatar/Palestina/Grecia/Líbano/Turquía).
- Picture Lock – Cortometraje ficción:Light to Ashes (Qatar/Francia).
- Picture Lock – Corto documental:In The Silence After (Colombia/Estados Unidos/Qatar);Threads Of Support (Qatar/Uzbekistán).
- Showcase – Series:Captain Shedeed (Egipto/Qatar).
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
Dejanos tu comentario
La Academia Literaria del Colegio de San José celebró la apertura de sus actividades
La Academia Literaria del Colegio de San José dio inicio oficial a sus actividades correspondientes al presente año con una solemne sesión de apertura, desarrollada en el salón auditorio “Rvdo. P. Cesar Alonso de Las Heras”. El acto contó con la presencia de autoridades del Consejo Directivo del Colegio, encabezadas por el director académico, Mg. Alcides Alberto Soria.
Durante la ceremonia, se rindió un emotivo homenaje a destacadas figuras de las letras paraguayas, reconocidas como “Inmortales” de la Academia, entre ellos, Augusto Roa Bastos, José Luis Appleyard y el padre César Alonso de las Heras, reafirmando el compromiso de este estamento con la memoria cultural y literaria del país.
El presidente de la Academia Literaria, el alumno Carlos Vallejos, ofreció el discurso inaugural, destacando los objetivos del año y el legado viviente de la academia en la historia no solo del San José sino del Paraguay. Posteriormente, los miembros de la Academia leyeron al público presente sus obras literarias, evidenciando el trabajo que se viene desarrollando en los últimos años.
Uno de los momentos centrales del acto fue la participación del invitado de honor, el reconocido escritor y comunicador Carlos Martini, quien compartió interesantes reflexiones sobre la literatura nacional e internacional con los presentes. Asimismo, el asesor de la Academia, Dr. Juan Marcelo Cuenca, brindó unas palabras en las que subrayó la importancia histórica de este estamento, además de valorar el rol de los jóvenes miembros en la construcción del pensamiento crítico y la creación literaria.
En el marco del acto, se hizo entrega de un certificado de reconocimiento al invitado especial, en agradecimiento por su aporte al fomento de los libros y la lectura. La actividad concluyó con la entonación de “Patria Querida”, himno del Colegio de San José, marcando así el inicio de un nuevo ciclo académico para la Academia Literaria, estamento histórico que cumple 115 años este 2026, reafirmando su compromiso con la promoción de la cultura a través de la creación literaria.
Dejanos tu comentario
Rusia declara “agente del extranjero” a cineasta ruso ganador del Óscar
El ministerio ruso de Justicia anunció ayer viernes que Pavel Talankin, director del documental ganador del Óscar “Mr Nobody contra Putin”, había sido incluido en el registro de “agentes extranjeros”, una etiqueta utilizada por el Kremlin para reprimir detractores. En una nota, el ministerio ruso de Justicia, sin mencionar el documental, acusó a Talankin, de 35 años, de haber “difundido informaciones falsas sobre decisiones tomadas y políticas aplicadas por las autoridades rusas”.
Videógrafo de una escuela de la pequeña ciudad de Karabach, en los Urales, Talankin filmó, en el marco de su trabajo, el adoctrinamiento cada vez más intenso del alumnado. Opositor de la guerra en Ucrania, huyó de Rusia en el verano boreal de 2024 llevándose las imágenes, usadas en el largometraje de 90 minutos codirigido con el cineasta estadounidense David Borenstein.
Este mes este trabajo recibió el Óscar al mejor documental. Poco después de su victoria en los Óscar, una comisión de derechos humanos adscrita a la presidencia rusa había acusado a la película de haber utilizado imágenes de menores sin el consentimiento de sus padres.
Por este motivo, un tribunal ruso prohibió el jueves la difusión del documental en tres plataformas de streaming del país, al considerar que también contenía “signos de propaganda que transmiten una actitud negativa hacia el gobierno” y hacia el presidente ruso, Vladímir Putin.
Fuente: AFP.