Un cuadro del artista británico Lucian Freud se vendió ayer miércoles por 13,9 millones de libras (poco más de 17 millones de dólares) en una subasta en Londres. “Ria, Naked Portrait”, principal atractivo de la subasta en su primera salida al mercado, alcanzó los 13,89 millones de libras con honorarios incluidos.
“Es una obra maestra tardía”, dijo a AFP Anna Touzin, de la casa de subastas Christie’s. “Fue pintada entre 2006 y 2007 y forma parte de la misma colección desde su creación”. Las obras de Freud, fallecido en 2011 a los 88 años y considerado uno de los más grandes retratistas británicos, han despertado un interés creciente.
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Nieto del padre del psicoanálisis Sigmund Freud, el pintor se hizo conocido por sus desnudos y autorretratos en los que muestra sin ninguna concesión senos flácidos o vientres obesos. “No quiere dar una visión idealizada del cuerpo, sino que realmente intenta pintar a las personas tal como son”, dijo Anna Touzin.
La honestidad de Freud lo convirtió en uno de los artistas más buscados del mercado del arte y en 2022, su cuadro “Grand Interior, W11″ se vendió por una cifra récord de 86 millones de dólares, mientras que en 2015 otro desnudo, “Benefits Supervisor Resting”, se comercializó por más de 56 millones de dólares. La venta de Christie’s también incluyó una “Cabeza de mujer” de Freud, subastado en poco más de 5 millones de dólares, y obras de Marc Chagall, Berthe Morisot, William de Kooning y Jeff Koons.
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Fuente: AFP.
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El arte en acción
- Marcelo Pedroza
- Doctor en Psicología y Magíster en Educación
- mpedroza20@hotmail.com
Y entonces dejó entre sus discípulos el legado de sus ideas. Las voces se expresaron con el devenir del tiempo, y se sostuvo a través de ellas. Cayo Musonio Rufo, profesor de profesores.
La filosofía envuelta en la acción, vibrando desde principios que sostienen al ser. Epicteto fue su pupilo, imaginar sus diálogos lleva a otro mundo mental.
La misión más bella se constituye como una tarea fundamental y se expresa en perfeccionar el alma mediante la virtud. Eso ejercitó Musonio. Pregonó que la naturaleza humana está compuesta por cuerpo y alma, “aunque ambos elementos no poseen igual dignidad”. El cuerpo es necesario para la vida terrena, pero está sometido a la enfermedad, el envejecimiento y la muerte.
El alma racional permite juzgar, orientar y decidir la conducta. Entonces, la educación debe centrarse en el alma. Y en esto la filosofía se manifiesta como “el arte de vivir noblemente“. Aprender filosofía es aprender a vivir, quizá así también se lo dijo a Epicteto.
Musonio Rufo (entre el 20 y el 30 d.C. - entre el 95 y el 102 d.C.), filósofo estoico, romano, que supo de desventuras, las vivió, entre ellas el exilio impuesto por Nerón, por el hecho de enseñar filosofía. Y siempre volvió. Cada vez más fuerte. Hago un paréntisis, pienso en Séneca y otra vez Nerón.
Vuelvo a Musonio, estaba convencido que lo que duele fortalece el carácter. Y por supuesto, lo libera. La educación debe formar el carácter, otro eje clave para lo que es transitar por la tierra. Formar el temple. Alimentar el espíritu de superación.
El cuerpo debe ser cuidado aunque siempre como un instrumento de la virtud, por eso sus descendientes del pensamiento sentencian que manifestó “es mejor fortalecer el alma que fortalecer el cuerpo“. Por ende, la filosofía es la medicina del alma, dado que permite evaluar al juicio, grado notable de profundidad, y después orientar el camino.
“Mujeres y hombres poseen la misma capacidad racional y la misma disposición natural para la virtud, ambos deben recibir la misma formación para vivir dignamente“, inculcaba en aquel tiempo el maestro Musonio.
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“Escribir canciones es una manera de entender lo que siento y me pasa”
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
La joven artista nacional Mavi Zacarías, figura emergente de la escena musical pop local, presentó su disco debut, “bitAcOra”, un disco con identidad latinoamericana que mezcla elementos de bossa nova, soul, indie pop y ritmos más orgánicos que buscan una sonoridad actual. Sus recientes presentaciones en importantes festivales locales evidencian su crecimiento artístico y en su faceta creativa plantea un proyecto íntimo y conceptual que funciona como registro emocional del paso del tiempo.
“La búsqueda del sonido nació desde las referencias musicales y desde experimentar bastante en producción. Quería un disco con identidad latinoamericana, mezclando elementos de bossa nova, soul, indie pop y ritmos más orgánicos, pero llevado a algo actual”, comenta Mavi Zacarías, joven artista nacional que presentó en las últimas semanas su álbum debut, “bitAcOra”, un trabajo en el que registra pulsiones de memoria e identidad y evidencia su crecimiento en estado sonoro.
“Mi relación con la música empezó desde muy chica. La batería fue mi primer instrumento y siento que ahí descubrí una forma muy natural de expresarme, casi como un lenguaje propio. Más adelante empecé a conectar también con el canto y con la composición, y encontré en escribir canciones una manera de entender lo que sentía y lo que me pasaba”, señala la joven compositora.
Mavi se abre camino al mundo discográfico con un proyecto íntimo y conceptual que funciona como registro emocional del paso del tiempo. En su búsqueda ella plantea un apunte respecto a su propia vida que, convertida en música, es el hilo conductor que la muestra.
“Mis primeras composiciones nacieron muy desde la intuición, sin pensar demasiado en géneros o estructuras. Eran más bien diarios emocionales. Con el tiempo fui entendiendo que la música podía ser un espacio donde conviven la sensibilidad, la fuerza y la identidad, y hoy sigo buscando eso en cada proyecto”, agregó Mavi.
Mavi forma parte de una nueva generación de artistas que entienden la música como archivo vivo. Cantautora, instrumentista y creadora inquieta, construye su identidad artística desde la honestidad emocional y la observación cotidiana. Su propuesta combina sensibilidad lírica, producción contemporánea y una estética personal que dialoga entre lo íntimo y lo universal.
EL DISCO
En “bitAcOra”, la joven presenta colaboraciones con Luigi Manzoni y Matías Caballero, bajo la producción de Gillie, un joven figura de la industria local.
“Es un disco que mezcla distintos estilos y sonidos latinoamericanos desde una mirada más moderna. Cada canción tiene su personalidad, pero todas forman parte de una misma búsqueda artística y sonora”, señala Mavi.
“Más que pensar solo en las letras, me importaba mucho cómo convivían los sonidos y las influencias dentro del disco. Es así que a la hora de elegir los temas tuve en cuenta principalmente que las canciones compartieran un mismo universo sonoro y una identidad clara”, agregó.
Mavi se posiciona como una voz emergente con identidad clara y sensibilidad generacional, capaz de transformar recuerdos personales en relatos colectivos. Su debut invita a escuchar, recordar y habitar cada emoción sin filtros y anticipa una trayectoria que recién empieza a escribirse.
Las canciones “Para recordar”, “A mi lado”, “Canción simple”, “Ya no” y “Como antes” cuentan con propuestas audiovisuales como video lyrics en Youtube.
REFERENCIAS
Mavi viene de presentarse con su banda en el festival Rock al Puerto, donde compartió escenario con figuras de la escena musical de la región y compañeros de la movida local. Otro antecedente que se destaca en su trayectoria es haber sido telonera de Air Supply.
“Mis referentes musicales son importantes para mí, porque me inspiran a construir una identidad propia. Me gustan artistas que mezclan géneros, culturas y sonidos de una forma auténtica. Me inspira mucho la sensibilidad rítmica y sonora de artistas como Jorge Drexler, Jorja Smith o Cardellino”, explicó.
“Siento que la escena local está creciendo muchísimo y que hay cada vez más artistas buscando propuestas originales. Me parece un momento muy interesante porque se están empezando a valorar más los proyectos nacionales. Para mí la meta no está en solo salir adelante y tener millones de reproducciones, sino que está en ser la puerta que la industria necesita para hacer un cambio histórico en la propuesta local”, concluyó.
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Museo del Barro inaugura exposiciones de Bettina Brizuela y Mónica Millán
El Centro de Artes Visuales/Museo del Barro y la Fundación De La Sobera invitan a la inauguración de dos exposiciones: “Autobiografía de mi madre” de Bettina Brizuela y “Tataypy” de Mónica Millán, el sábado 30 de mayo a las 18:30 en el museo que se encuentra ubicado en Grabadores del Cabichuí 2716, entre Cañada y Emeterio Miranda, en Isla de Francia, de Asunción.
La exposición “Autobiografía de mi madre”, de la artista Bettina Brizuela, se presentará en la Sala Olga Blinder, con curaduría de Lia Colombino. La muestra reúne una serie de obras realizadas a partir de telas que pertenecieron a la madre de la artista: géneros guardados durante años con la intención de convertirse en vestidos o prendas, ahora exhibidos enmarcados y suspendidos.
A partir de estos materiales domésticos y personales, la exposición reflexiona sobre la sobrevida de los objetos tras la muerte, el vínculo entre herencia y deseo, y las formas en que una biografía puede continuar inscribiéndose en los cuerpos y las cosas. Para Lia Colombino: “El deseo de su madre se ha convertido hoy en obra, algo que religa a Bettina con la trascendencia: una herencia que traiciona su destino de cierre, y abre otra biografía”. Las telas, atraídas hacia el suelo por su propio se presentan como superficies donde la artista reinscribe una relación íntima con la memoria materna.
Por su parte, la exposición “Tataypy”, de la artista Mónica Millán, se presentará en la Sala Josefina Plá, con curaduría de Ticio Escobar y expografía de Osvaldo Salerno. La muestra reúne obras realizadas por Millán en coautoría con tejedoras de Yataity, con quienes trabaja desde 2002, en un proceso sostenido de convivencia, intercambio de saberes y experimentación textil.
La exposición se organiza en tres núcleos: una selección de piezas realizadas por las tejedoras, obras desarrolladas conjuntamente con la artista y un espacio documental e instalativo que recrea el ámbito de trabajo en Yataity. A través de bordados, textiles artesanales e industriales y procedimientos colaborativos, la artista explora las dimensiones táctiles, afectivas y colectivas de la creación, poniendo en valor saberes y prácticas involucradas en este proceso. Como señala Ticio Escobar en el texto curatorial: “Lo exhibido en esta muestra no resulta, así, de una creación puramente individual, aunque obviamente desarrolla la singularidad del estilo y la marca del talento; el sello personal de formas y conceptos que puntúan las labores grupales. Por eso, toda la muestra es expuesta como el resultado de distintas manos y sensibilidades concurrentes”.
Participan de la exposición las tejedoras Digna López, Petrona Martínez, Eusebia Garcete, Cicilia Peralta López y María Gauto Arias; las bordadoras Elena Dávalos, Fátima Núñez, Rocío Núñez, Mariela Portillo, Virginia Martínez, Miguelina Leiva, Daniela Cardozo, Clara Roa, Catalina Garcete, Porfiria Garcete, Victoria Garcete, Andrea Escobar, Norma Subeldía, Jessica Careaga, Griselda Casco, Raquel Meaurio, Carmen Martínez, Nilsa Cristaldo, Toribia Goiris, Nancy Samudio, Leonora Borja, María Auxiliadora Sánchez Garcete, Raquel Martínez Garcete, Maricel Gauto, Fabiola Cristaldo; y la dibujante Ángeles Giuliana Goiris.
Bettina Brizuela
Bettina Brizuela (Paraguay, 1969) es artista visual y gestora cultural. Vive y trabaja en Asunción. Estudió Arte en el Centro de Estudios Brasileños con Livio Abramo y en el Instituto Superior de Arte de la Universidad Nacional de Asunción. Su práctica se ha desarrollado entre la instalación, la intervención espacial, el trabajo con objetos y materiales domésticos, y la exploración de vínculos entre memoria, intimidad y territorio afectivo.
En 2001 recibió el Premio Jacinto Rivero de Mecenazgo Fundación Faro para las Artes Visuales, patrocinado por AVINA. A partir de ese reconocimiento realizó las intervenciones urbanas Casa Enyesada y At Home o Casa de Escombros, proyectos que marcaron una línea de investigación centrada en el espacio habitado, la fragilidad material y las transformaciones del entorno cotidiano.
Ha participado en bienales, exposiciones colectivas e individuales en Paraguay y en el exterior. Su obra integra colecciones privadas y acervos institucionales, y ha sido registrada en catálogos, publicaciones y libros especializados en artes visuales. Entre 2006 y 2013 dirigió Planta Alta Ocio y Arte, espacio independiente dedicado a exposiciones, residencias y actividades de formación. Actualmente gestiona la galería Fuga Villa Morra, en Asunción. En 2022 recibió el Premio AICA Paraguay por la exposición individual Ahora o Nunca, presentada en Fundación Texo.
Mónica Millán
Mónica Millán (San Ignacio, Misiones, 1960) es una artista visual argentina cuya práctica explora las relaciones entre naturaleza, memoria material, corporalidad y saberes textiles. Su trabajo se inició en torno a imágenes de flora, fauna y registros de antiguos viajeros, botánicos y entomólogos, para luego desplazarse hacia procedimientos tridimensionales e instalaciones textiles en las que confluyen bordado, escultura blanda, sonido y construcción espacial.
Desde comienzos de la década de 2000 desarrolla proyectos en Paraguay junto a comunidades de tejedoras y bordadoras de Yataity, en colaboración y diálogo con Ticio Escobar. A partir de procesos de recuperación, reinterpretación y recreación de técnicas tradicionales como el ao po’i, el encaje ju y el tejido en telar, su obra ha articulado prácticas contemporáneas y artesanía popular, generando dispositivos colectivos, paisajes textiles e intervenciones vinculadas al territorio y la memoria cultural.
En sus instalaciones recientes incorporó sistemas electroacústicos y registros sonoros realizados en el monte misionero, integrando voz, ambiente y espacialidad como parte de una investigación expandida sobre la percepción y la experiencia sensorial.
Recibió becas y apoyos de la Fundación Antorchas, el Fondo Nacional de las Artes, la Fundación Rockefeller, la Fundación Telefónica, la Academia Nacional de Bellas Artes y el programa Trama. Entre sus principales exposiciones se encuentran Paisaje Peregrino en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (2021), Simbiología. Prácticas artísticas en un planeta en emergencia en el Centro Cultural Kirchner (2021), la 11.ª Bienal del Mercosur (2018), ARCO Madrid junto a Zavaleta Lab (2014) y la XI Bienal de La Habana (2012), además de proyectos presentados en instituciones de América Latina, Europa y Estados Unidos.
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“Meteora” recibe el Premio AICA a la mejor exposición del 2025
La Asociación Internacional de Críticos de Arte, Capítulo Paraguay, otorgará la distinción a la mejor muestra de artes visuales del año 2025. La elección del gremio de críticos recayó en “Meteora. Una fábula cósmica”, de la artista Laura Mandelik, curada por Fernando Moure y presentada en Galería Exaedro en mayo del año pasado.
La distinción será entregada a la artista, al curador y a la galería este viernes 29 de mayo, a las 19:00, en la Casa Bicentenario de las Artes Visuales “Ignacio Núñez Soler”, ubicada en Azara 845 casi Tacuary, en Asunción. El acto es de acceso libre para todo público.
En la ocasión se premiarán con menciones especiales a las siguientes exposiciones: la muestra colectiva “Brewi”, Obras recientes de los indígenas Aché de Puerto Barra y llevada a cabo en el Centro Cultural del Lago de Areguá; así como a la exposición “El retorno de las musas” de Rodrigo Spelt, presentada en el Centro Cultural de España “Juan de Salazar”.
Seguidamente, se llevará a cabo una conversación entre la artista Laura Mandelik y el curador Fernando Moure, repasando aspectos de la creación de la muestra Meteora, sus formas expresivas y alcances temáticos. El Premio AICA busca propiciar el ejercicio crítico y estimular el registro y la consideración de la producción artística local mediante la elección anual de muestras de arte destacadas por la solidez de su propuesta artística.
Los galardonados
Laura Mandelik es licenciada en Diseño Gráfico por la Universidad Católica de Asunción. Realizó talleres y cursos de fotografía en Asunción y Buenos Aires. Ha expuesto su trabajo fotográfico, de artes gráficas, escultórico y de video en varias muestras individuales y colectivas. Su trayectoria como gestora cultural y curadora en el espacio Planta Alta le ha brindado amplia experiencia en estas áreas.
Fernando Moure es crítico, curador de arte y programador audiovisual. Autor de muestras y ciclos fílmicos, también es escritor y columnista. Estudió Historia del Arte con el artista Livio Abramo, realizó el Seminario de Crítica Cultural con el crítico Ticio Escobar y en la que fue becario Fellow por la Fundación Rockefeller (1999-2004). Posee un Master en Nuevos Medios en la MECAD-ESDI (Barcelona, 2005) y de Historia del Cine en el FilmMuseum (Frankfurt, 2009-2010). Vive y trabaja en Asunción desde 2023.