El libro “Emiliano Rekove” de Arnaldo Meza Colmán será presentado el miércoles 9 de octubre, a las 18:00, en el Centro de Eventos Municipal de Ypacaraí, frente a la estación de tren de la ciudad, en el marco de la 52 edición del Festival del Lago Ypacaraí. El lanzamiento estará a cargo de Juan Marcelo Cuenca, director de la editorial Línea de Tiempo, y Gabriel Rodríguez, por parte de la organización del festival.
“Emiliano Rekove” es un material que aborda la personalidad detrás del poeta, su vida andariega, las anécdotas en su peregrinación de pueblo en pueblo, su admiración llevada hasta la fascinación por las mujeres, sus amores y desengaños. Un libro que relata el lado humano vinculado a la inspiración divina de un compatriota que rompió paradigmas.
Esta obra describe acontecimientos relevantes de nuestro pasado, y se proyecta hacia la problemática social en que vivió el poeta soldado tratando temas tan propios de aquella sociedad paraguaya que estuvo alejada de los privilegios socioeconómicos y que vivió pesares como la nostalgia, la injusticia, la pobreza, la guerra, las rencillas entre compatriotas, el desengaño, las limitaciones culturales.
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La vida de Emiliano R. Fernández presenta muchos rasgos enigmáticos, que el autor pretende hacerlos comprensibles, para ello utiliza el tiempo y el lugar en el cual surgió un determinado poema y la relación que pudo haber existido con un acontecimiento. Los datos que proporciona el material son útiles porque nos posibilita indagar más sobre la historia del Paraguay, comprender la cosmovisión de los compatriotas de la primera década del siglo XX.
Arnaldo Antonio Meza Colman es un docente, licenciado y magister en Educación; es investigador de la vida y obra de Emiliano R. Fernández, tiene ya varios libros publicados tales como “Tragedia en Cerro Corá” (2016), “Cuentos de la Estación” (2019) y “Emiliano Rapekuere” (2021).
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Accidente fatal en Pedrozo: conductor pidió perdón a las familias
Este lunes, el conductor del camión que perdió los frenos y cegó la vida de cinco personas en zona de Pedrozo, Ypacaraí, declaró que no fue su intención pasar de largo la rampa de frenados y aclaró que los frenos recién fallaron cuando estaba llegando al semáforo. Otras 10 personas siguen internadas a consecuencia del terrible accidente.
Según las declaraciones de Víctor Raúl de la Cruz, conductor del camión que provocó el trágico accidente, los frenos dejaron de responder recién al llegar al semáforo y aseguró que el percance rutero fue inevitable. Pidió perdón a las familias y sostuvo que jamás fue intención suya cometer este acto tan terrible.
“Pasó de repente en un segundo, habrá reventado una manguera o el pulmón o algo y bajó totalmente el aire, mi pedal sentí en el piso, ya no podía más frenar. El vehículo fue tomando velocidad, pero de una forma rápida, ahí no quedó ni un minuto para llegar”, detalló el conductor, en entrevista con la 730 AM.
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Indicó que a la hora de bajar el cerro, tiene dos picos, el inicial que es cuando pasa por Kurusu Peregrino y luego la rampa de frenado; en el caso de sentir algo raro en el sistema del camión, decide usar la rampa. No obstante, reconoció que recién cuando pasó el sistema de frenados el vehículo tomó velocidad, por lo que no pudo usarla.
“Pasando la rampa de frenados, a unos 200 ó 300 metros perdí todo el aire del freno. Le dí a todo dar al freno, pero el freno, la bocina y las luces después de la rampa fallaron, no con el cambio. De lejos se ve el semáforo y desde allí intenté frenar, pero no hubo caso”, puntualizó.
Agregó que desde Tobatí hasta Caacupé hay varias pendientes y todo ese trayecto no presentó problemas. “Solo les pido que me perdonen por favor. No fue intención mía, jamás en el sano juicio de una persona va a estar el haber enlutado a tantas personas así, de esta manera y de esa forma tan terrible. Expresarles mi más profundo pesar y estoy a disposición de la justicia”, concluyó.
Antecedentes
El fiscal Juan Ledesma confirmó que el chofer Víctor Raúl De la Cruz está imputado por homicidio culposo, luego de que el camión cargado de ladrillos quedara sin frenos, cruzara al carril contrario y embistiera a varios vehículos que se encontraban aguardando en el semáforo.
En el lugar falleció la pareja conformada por Marcelo Ávalos, de 48 años y Fátima Silva Galeano, de 45 años, y sus hijos Fernando Jesús, de 18 años y Fátima Sabrina, de 9 años. La quinta víctima fue identificada como María Concepción Domínguez Fernández de 58 años, quien murió en la tarde de ayer en el Hospital de Trauma.
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La Semana de la Guarania se adelanta con muestra fotográfica sobre Flores
A las 15:00 de este lunes 17 de agosto abrirá al público la muestra fotográfica “José Asunción Flores, creador de la Guarania” en la Manzana de la Rivera, ubicada en Ayolas 129 casi Benjamín Constant, en Asunción, compuesta por 26 imágenes restauradas y reproducidas profesionalmente, que reflejan aspectos de la vida del emblemático compositor. El programa comprende una charla didáctica audiovisual, una visita guiada y la presentación de un ensamble musical, en adhesión a los festejos del aniversario de Asunción y la nueva edición de la Semana de la Guarania.
El programa de este lunes comprende una charla didáctica audiovisual a cargo de Antonio V. Pecci sobre la historia de la creación del género de la Guarania. El evento se llevará a cabo en el Salón García Lorca de la Manzana de la Rivera, e incluye la actuación de un ensamble musical con una selección de guaranias. Posteriormente se desarrollará una visita guiada de la muestra, instalada en la galería de la Casa Serra, Patio Leonor, la cual estará a cargo de Nataly Valenzuela.
Esta muestra recorre aspectos de la vida del compositor, su paso por la Banda de Policía y aspectos fundamentales de su obra, muchas de ellas en colaboración con poetas como Rigoberto Fontao Meza, Félix Fernández, Manuel Ortiz Guerrero, Carlos Federico Abente y Eladio Martínez, entre otros. Permanecerá abierta al público hasta el sábado 30 de agosto, de lunes a viernes de 8:30 a 19:00, y los sábados de 16:00 a 20:00, con acceso libre y gratuito.
La Guarania fue reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en 2024. Además, en 2010 el Congreso Nacional declaró a la Guarania como Patrimonio Cultural del Paraguay, y en 2011 el Congreso emitió la ley estableciendo el 27 de agosto como Día Nacional de la Guarania, en homenaje a la fecha de nacimiento de José Asunción Flores.
La muestra cuenta con el apoyo de los Fondos de Cultura de la SNC, el Ateneo Cultural José A. Flores, la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Asunción, del Centro Cultural de la Ciudad Carlos Colombino, el Centro Cultural de la República El Cabildo y la OSN. La curaduría de la misma está a cargo del periodista e investigador Antonio V. Pecci.
Recordación especial
Este año se cumplen 100 años del estreno de la primera guarania cantada, “Arribeño resay” (Lágrimas de un forastero). La misma fue ofrecida por el músico en una serenata en la salita de la Farmacia Americana de don Arturo Alsina, en 1926. Entre los asistentes a dicha tertulia se encontraba el joven poeta Rigoberto Fontao Meza, quien conmovido por dicha melodía pidió autorización a su creador para ponerle letra, a lo cual éste accedió. Poco tiempo después fue estrenada en el Teatro Nacional, hoy Municipal, por un conjunto folclórico, con gran éxito de público, según relata el compositor en sus ‘Memorias’. Pronto ganó la calle y se integró al repertorio de diversos conjuntos en bailes y serenatas en todo el país.
En ese mismo año, según relata el autor en dicho libro, se hallaba trabajando simultáneamente en una nueva composición, “Ñasaindýpe” (A la luz de la luna), con letra del intérprete musical y destacado poeta, don Félix Fernández, obra que también fue estrenada en el Teatro Nacional, con éxito de público. La primera guarania fue “Jejui”, una pieza instrumental, que no trascendió, según afirmaba don Mauricio Cardozo Ocampo, porque no tenía letra.
Sobre el compositor
José Asunción Flores nació en Asunción el 27 de agosto de 1904 hijo de Magdalena Flores, revendedora en el Mercado Guasu de la ciudad. Su padre fue Juan Volta, quien no lo reconoció. La casita donde la madre y el niño vivieron se conserva aún en Punta Karapa, parte alta de la Chacarita. Posteriormente e impulsado por la madre José ingresa como aprendiz en el Cuartel de Policía y allí es derivado junto a otros niños a la Banda de Policía, dirigida por los maestros italianos Nicolino Pellegrini y Salvador Déntice.
José muy pronto se adelantó a sus compañeritos en sus estudios y llegó a ocupar el puesto de trombonista de dicha agrupación, donde se formaron talentosos músicos que sentaron las bases de la música paraguaya moderna. La inquietud por encontrar un nuevo ritmo que expresara el alma de su pueblo, sus angustias y alegrías, en un estilo más cadencioso y nostálgico, lo llevó a la búsqueda de un nuevo tipo de canción, que germinaría en enero de 1925 con “Jejui”, pieza instrumental en 6x8, estrenada en el Hotel Cosmos, actual Asunción Palace Hotel, ubicado en Colón y Estrella. Posteriormente surgirían nuevas composiciones con el nuevo ritmo ya más desarrollado en su faz armónica, rítmica y melódica, como las ya citadas.
En 1928 se daría el encuentro con el gran poeta Manuel Ortíz Guerrero, lo que dio inicio a un período de estrecha amistad y de creación de obras con gran vuelo musical y poético como “India”, “Paraguaýpe”, “Panambi vera”, “Ne rendáje aju”, entre otras. Posteriormente el músico se trasladó a Buenos Aires, en 1933, a fin de divulgar el nuevo género músical ‘autóctono, nacional y popular’ como él lo definía. Conformó la Orquesta Ortíz Guerrero, la cual realizó presentaciones en teatros y bailes, y llegó a grabar numerosos discos para el sello Odeón, conquistando al público argentino y a la gran comunidad paraguaya en el vecino país.
Su intensa labor dio paso también a la creación de poemas sinfónicos como “Mburicaó”, “María de la Paz”, “Ñanderuvusu”, e “India”, en su afán de jerarquizar la guarania. Flores fallecería en mayo de 1972 sin poder regresar a su país debido a la restricción de la dictadura stronista, medida que también sufrieron Herminio Giménez, Carlos Lara Bareiro, Gerardo Arroyo, Emilio Biggi y otros creadores como Augusto Roa Bastos, Elvio Romero, Rubén Bareiro Saguier, Lincoln Silva, Carmen Soler. Recién en 1991 sus restos fueron repatriados por una comisión especial y descansan en la plaza Manuel Ortiz Guerrero-José Asunción Flores, a orillas del Mburicaó.
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Dos propiedades en litigio frenan avances de obras en Pedrozo, afirma viceministro
El viceministro de Obras, Hugo Arce, lamentó que trabas en expropiaciones frenen la instalación de un paso superior en la zona de Pedrozo, Ypacaraí, donde se registró el pasado sábado un accidente con cinco fallecidos. El funcionario afirmó que la solución ya debía estar concluida si es que los propietarios de terrenos aledaños no litigaban.
“La obra más importante que es el paso superior está con un 47 % de avance en general y un 93 % de avance ya de la parte del paso superior, específicamente, tenemos un plazo aproximado de terminación de entre cinco y seis meses para poder habilitar eso y definitivamente cerrar el cruce semafórico que hoy trabaja con dos tiempos, entonces esa es la estrategia que el ministerio está desarrollando en estos momentos”, explicó Arce, en conversación con el programa “Arriba hoy” del canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
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Posteriormente, indicó que obras similares ya fueron concluidas; sin embargo, “ahí tuvimos problemas en temas de expropiaciones, lastimosamente, es una cuestión ajena a nosotros”, expresó.
Un terreno en posesión y amenazas
Arce agregó que luego del litigio se logró tomar posesión de uno de los terrenos, pero en el otro caso el conflicto continúa, incluso con amenazas de por medio. “El 3 de agosto, para ser más precisos, hubo una constitución para el acompañamiento de la fuerza pública para que el Ministerio pueda tomar posesión de la zona de obra, de uno de los lugares que estaban con procesos judiciales, y existe otra situación similar del sentido Asunción-Caacupé, en la zona de Mocipar, también ahí estamos, lastimosamente, teniendo ese tipo de situaciones, que tenemos que consignar el monto a ser depositado y aplicar lo que establece la Ley de Expropiación”, precisó.
En el caso de espacio ya obtenido, los trabajos serán encarados con dinamismo, de manera a “aprovechar al máximo el tiempo”. Sobre la otra propiedad, recordó que en su momento se consiguió un permiso, pero el propietario cambió de opinión y apareció con una granada en mano para amenazar a los operarios.
Como se sabe, en la zona de Pedrozo se encuentra instalada una rampa de frenado para los camiones que presentan fallas al momento de descender por la pendiente del cerro Caacupé. En las imágenes publicadas recientemente, se puede observar que el rodado que ocasionó la muerte de cinco personas pasó de largo la estructura, lo que finalmente desencadenó una nueva tragedia en la zona.
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“Sociología paraguaya: Dos momentos”, una propuesta literaria de Carlos Aníbal Peris
El sociólogo Carlos Aníbal Peris prepara el lanzamiento de su libro titulado “Sociología paraguaya: Dos momentos”, el 21 de agosto, a las 19:20, en la FACSO–UNA, en el marco del Simposio de Sociología 2026, con comentarios de la Prof. Ada Vera (Decana), el Prof. Luis Ortiz y el Prof. Ramón Fogel.
La presentación estará a cargo del Prof. Ramón Fogel; el epílogo es de Luis Ortiz y la edición de Commune Editores – Facultad de Ciencias Sociales, UNA. La entrada será libre; se obsequiarán ejemplares a los asistentes adelantó el escritor al Diario La Nación de Nación Media.
El autor hizo una reseña de la obra. “Dos veces le prohibieron a la sociología paraguaya mirar al país. La segunda no hizo ruido. La historia de una disciplina suele escribirse como genealogía de autores: quién leyó a quién, qué se discutió, qué se publicó”, explicó.
En ese sentido, el material propone una entrada menos amable y más reveladora: la de los permisos. “Antes de que una sociedad produzca conocimiento sobre sí misma, alguien tiene que autorizarla a hacerlo. En el Paraguay ese permiso fue negado dos veces, con setenta años de distancia y con dos procedimientos distintos”, detalló.
El primer momento transcurre entre 1900 y 1913. “El país abre entonces una de las primeras cátedras de sociología de América Latina, de la mano del positivismo y de Cecilio Báez, y la reacción no se hace esperar: en Villarrica, la disciplina recibe lo que un folleto de época llamó, sin metáfora, su primer bautismo de sangre. La Iglesia católica aparece ahí como adversaria frontal de una ciencia que se propone explicar el orden social sin recurrir a la providencia”, recordó.
El segundo momento empieza en 1972, y su interés está en la inversión. “La carrera de Sociología se abre en la Universidad Católica: la institución que había combatido a la disciplina es ahora la única capaz de alojarla, porque bajo la dictadura es también el último espacio con algún margen. Pero el margen tiene un límite, y en 1983 la carrera se cierra. Esta vez no hay bomba ni mártir: hay expediente, resolución, sello”, puntualizó.
Ahí está, para el autor, la lección más dura del libro. La segunda clausura fue más eficaz que la primera precisamente porque no dejó cicatriz visible.
“La violencia física produce memoria; la violencia administrativa produce olvido. El primer momento nos legó un folleto que todavía se lee; el segundo dejó un hueco que durante décadas se explicó como falta de vocación, de masa crítica o de interés nacional por las ciencias sociales. No fue nada de eso: fue una decisión, y está documentada”, añadió.
De ahí la apuesta metodológica. “El libro se sostiene en fuentes de difícil acceso —expedientes universitarios, documentación institucional, material del Archivo del Terror—”, mencionó.
Concluyó que la sensación de que la sociología paraguaya siempre está empezando de nuevo no es un rasgo de carácter nacional ni una fatalidad: “es el efecto de dos cortes bien fechados. Reponer esa continuidad es, también, una manera de discutir el presente —qué se puede investigar, quién lo financia, qué preguntas siguen resultando inoportunas”, enfatizó.