El presidente de Fipresci y responsable de CineGouna Funding analiza desde Egipto cómo los fondos de financiación, la cooperación regional y los mercados internacionales han transformado la presencia del cine árabe en el mundo.
El cine árabe ha dejado de ocupar una posición marginal en los grandes festivales internacionales. Su creciente presencia en las programaciones de Cannes, Berlín, Venecia y otros certámenes responde, en parte, a una transformación de sus mecanismos de producción y financiación. Ahmed Shawky, responsable de CineGouna Funding y presidente de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (Fipresci), analiza este cambio durante una entrevista realizada en la novena edición del Festival de Cine de El Gouna, celebrado del 15 al 23 de octubre de 2026 en esta ciudad egipcia situada a orillas del mar Rojo.
«Si observamos la programación de cualquier gran festival internacional, probablemente encontraremos varias películas árabes. Hace veinte años no sucedía lo mismo», afirma Shawky, quien considera que el desarrollo de los mercados de coproducción ha sido determinante para abrir nuevas oportunidades. Sin embargo, rechaza atribuir el mérito exclusivamente a El Gouna: «No diría que CineGouna haya sido la principal fuerza impulsora, pero sí una de las más importantes».
La plataforma comenzó en 2017, coincidiendo con la fundación del festival, y actualmente selecciona proyectos cinematográficos árabes en desarrollo y posproducción. En 2026 participan diecinueve proyectos, trece en desarrollo y seis en posproducción. «Buscamos los mejores proyectos árabes e intentamos ayudarlos y apoyarlos», explica Shawky, cuya responsabilidad comprende desde la selección hasta las sesiones de formación, mentorías y contactos con posibles financiadores.
El crecimiento del cine árabe tampoco puede entenderse sin la colaboración entre festivales. Abu Dabi y Dubái impulsaron anteriormente mercados de coproducción, mientras que El Cairo, Marrakech y otros certámenes desarrollaron iniciativas similares. «Colectivamente hemos tenido un impacto en cómo se hacen las películas, cómo se desarrollan y cómo se presentan al mundo para conseguir coproducciones, distribución y ventas internacionales», sostiene.
La financiación constituye uno de los principales objetivos de CineGouna. El Red Sea Fund, vinculado al Festival Internacional de Cine del Mar Rojo de Arabia Saudí, participa por tercer año consecutivo concediendo un premio a uno de los proyectos seleccionados. También asisten representantes de otros festivales regionales, como El Cairo y Cartago.
«Existe cierta competencia por los estrenos o por algunos invitados, pero eso forma parte del juego. Colectivamente estamos trabajando juntos para apoyar a las películas y a los cineastas árabes», señala Shawky.
La plataforma ha ampliado progresivamente sus actividades. CineGouna Emerge está dirigido a nuevos talentos, CineGouna Funding acompaña proyectos que necesitan financiación y CineGouna Forum organiza encuentros, conferencias y talleres profesionales. A ellos se suman CineGouna Market y el recién incorporado CineGouna Series, dedicado a proyectos televisivos.
«Nuestra situación ideal sería que todas las personas que trabajan o desean trabajar en esta industria pudieran encontrar algo beneficioso en CineGouna», explica sobre el futuro del programa. Su objetivo es ampliar su alcance internacional sin esperar necesariamente otros diez años.
Su responsabilidad en CineGouna convive con la presidencia de Fipresci, circunstancia que plantea interrogantes sobre la independencia de la crítica frente a los intereses económicos de la industria. Shawky insiste en separar ambas funciones.
«Mi trabajo en CineGouna Funding no consiste en ser parte interesada de ningún proyecto. Intentamos ayudar a esas películas, pero cuando escribo como crítico lo hago de manera completamente independiente».
El presidente de Fipresci asegura que incluso ha publicado valoraciones negativas sobre películas que anteriormente participaron en CineGouna. También recuerda que los premios de la plataforma son decididos por jurados independientes o entidades patrocinadoras, sin que su cargo implique intervenir directamente en esas decisiones.
La situación económica de los críticos constituye otra preocupación. «Cada vez resulta más difícil mantener un nivel de vida adecuado dedicándose exclusivamente a la crítica cinematográfica», reconoce. Muchos profesionales necesitan trabajar también en universidades, festivales o instituciones culturales, una realidad que obliga a establecer reglas para evitar conflictos de intereses.
Shawky explica que quienes participan activamente en la producción, distribución o promoción de películas no pueden integrar jurados Fipresci. «Si existe alguna relación con una película seleccionada, debes comunicarlo. Yo solicitaría ser reemplazado porque existiría un conflicto de intereses», afirma.
Una nueva etapa para Fipresci
Elegido presidente en septiembre de 2025, Shawky se convirtió en el primer dirigente de Fipresci procedente de fuera de Europa y Norteamérica. Considera que su elección refleja una transformación internacional más amplia: «El mundo está cambiando para ofrecer más oportunidades a personas que no proceden del centro occidental que dirigió durante décadas muchas organizaciones».
La federación, fundada en 1925, reúne, según sus cifras, a más de 1.600 profesionales de ochenta países. Su nueva dirección ha sustituido el antiguo modelo concentrado en la figura de Klaus Eder por una estructura colegiada y electa, formada por Shawky y tres vicepresidentas.
La organización también amplía su presidencia internacional. Tras el centenario de 2025, festivales como Doha y Sundance han mostrado interés por incorporar sus jurados. Sundance contará con su primer jurado Fipresci en enero de 2027.
«Mientras se trate de un festival serio, nuestros críticos puedan descubrir películas nuevas y se respete nuestra profesión, podemos incorporar más jurados», concluye Shawky. Una expansión que pretende acompañar los cambios de una industria donde el cine árabe reclama cada vez mayor protagonismo.
(*) David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.