Premio Asturias para el expolítico canadiense Michael Ignatieff
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El intelectual y expolítico canadiense Michael Ignatieff, destacado estudioso de los nacionalismos, la libertad y la defensa de los derechos humanos, fue reconocido el miércoles pasado con el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2024. El año pasado el reconocimiento fue para la historiadora francesa Hélène Carrère d’Encausse.
Ignatieff, de 77 años, desarrolló una “intensa y polifacética” vida profesional que plasmó en una obra que es “una original mezcla de realismo político, humanismo e idealismo liberal, donde los valores de la libertad, los derechos humanos, la tolerancia y la salvaguarda de las instituciones son su preocupación fundamental”, destacó el jurado de este premio convocado por la Fundación Princesa de Asturias, la heredera al trono español.
Hijo de un destacado diplomático canadiense, Ignatieff nació en Toronto en 1947 en una familia descendiente de dignatarios rusos que huyeron de la revolución bolchevique. Estudiante puntero y cosmopolita, se licenció en Historia en su ciudad y más tarde se doctoró en la Universidad de Harvard.
Después de ampliar sus estudios en Cambridge, pronto comenzó a colaborar y dar clases en numerosos centros de todo el mundo, incluyendo la propia Harvard o más recientemente la Universidad Central Europea en Budapest y Viena, creada por George Soros, en la que fue rector entre 2016 y 2021, y aún ejerce.
Además del ámbito académico, su carrera abarca otros registros como el periodismo, donde llegó a ser presentador de televisión o realizar una serie documental para la BBC, durante su etapa en el Reino Unido. Sus numerosos artículos y análisis, donde la defensa de los derechos humanos y el minucioso estudio de los nacionalismos son algunos de sus temas fundamentales, se publicaron en diferentes medios, como The Observer o The New York Times Magazine. La aportación de Ignatieff “constituye una referencia imprescindible para orientarnos en un presente tan cargado de conflictos bélicos, polarización política y amenazas a la libertad”, subrayó el jurado del galardón.
Decepción electoral
La intensa cerrera de este intelectual cosmopolita también atravesó, sin embargo, momentos complejos. Uno de ellos fue la amplia derrota sufrida en las elecciones legislativas canadienses de 2011, cuando él estaba al frente del Partido Liberal. Los malos resultados en aquellos comicios, en los que perdió incluso su escaño de diputado, le llevaron a dimitir de su cargo, y anunciar que regresaba a la docencia universitaria.
Los reconocimientos a su carrera son, no obstante, numerosos e Ignatieff es Caballero de la Orden de las Palmas Académicas de Francia, así como miembro de la Orden de Canadá, además de doctor honoris causa de una decena de universidades internacionales. Su candidatura para el Premio Princesa de Asturias fue elegida entre las 36 postulaciones, de 17 nacionalidades, que concurrían este año a esta categoría.
El de Ciencias Sociales es el cuarto de los ocho galardones de esta edición de los premios, considerados los más prestigiosos del mundo iberoamericano, que anualmente, y a ritmo de uno por semana, otorga la Fundación Princesa de Asturias. En otras ediciones también fueron premiados el arqueólogo mexicano Eduardo Matos Moctezuma, el economista indio Amartya Sen, el sociólogo cubanoestadounidense Alejandro Portes o la historiadora británica Mary Beard.
Este año ya se fallaron el Premio Princesa de Asturias de las Artes, que fue para el cantautor español Joan Manuel Serrat, voz esencial para generaciones de españoles y latinoamericanos; el de Comunicación y Humanidades, que recayó en la artista francoiraní Marjane Satrapi, autora de la célebre “Persépolis”; y el de Deportes, que fue la semana pasada en la jugadora española de bádminton Carolina Marín.
Estos premios, instituidos en 1981, están dotados con 50.000 euros (unos 53.700 dólares) y una escultura creada por el fallecido artista catalán Joan Miró. Los galardones, que toman su nombre del título de la heredera al trono de la Corona española, la princesa Leonor, son entregados por ella y los reyes Felipe VI y Letizia en octubre en una ceremonia en Oviedo, capital de Asturias.
Shankar Balasubramanian y David Klenerman, en el Premio de Tecnología del Milenio 2020 en Helsinki, Finlandia, el 18 de mayo de 2021. Foto: Emmi Korhonen/Lehtikuva/AFP
Premio Princesa de Asturias para pioneros de la secuenciación rápida del ADN
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Los químicos británicos David Klenerman y Shankar Balasubramanian y el biofísico francés Pascal Mayer fueron galardonados este miércoles en España con el Premio Princesa de Asturias de Investigación, por su trabajo en la secuenciación rápida de genomas. Los avances de estos científicos “han impulsado el diagnóstico clínico y la investigación en biología, biomedicina, medicina forense y ecología”, indicó en su fallo el jurado del premio, concedido por la Fundación Princesa de Asturias, heredera del trono español.
Antes de las contribuciones de Klenerman, Balasubramanian y Mayer, “la secuenciación de un genoma humano completo requería meses y millones de euros", pero hoy “puede hacerse en un día y de una forma miles de veces más económica”, prosiguió el fallo. Gracias a este avance, el virus SARS-CoV2, causante de la pandemia de covid, pudo secuenciarse con rapidez y así permitir que las vacunas se desarrollaran rápidamente.
Estos premios, instituidos en 1981 y considerados los más prestigiosos del mundo iberoamericano, están dotados con 50.000 euros (58.000 dólares) y una escultura creada por el fallecido artista catalán Joan Miró. Klenerman y Balasubramanian crearon la empresa de biotecnología Solexa (actual Illumina), que presentó “un método comercial de secuenciación de genomas rápido, barato y eficaz”, explicó una nota de prensa de la Fundación Princesa de Asturias. Se basaron en los avances de Mayer, que estudió “la amplificación superficial del ADN”, una técnica de laboratorio que permite copiar el ADN en superficies sólidas y facilitar así la secuenciación masiva, agregó la Fundación.
Tercer premio de la serie
El de Investigación Científica y Técnica es el tercero de los ocho galardones de esta edición de los premios que anualmente, y a ritmo de uno por semana, otorga la Fundación Princesa de Asturias. El año pasado, en esta categoría, el reconocimiento fue para la estadounidense Mary-Claire King, por su aplicación de la genética a la prevención del cáncer, contribuyendo “a salvar millones de vidas”, según la fundación.
En otras ediciones también fueron premiados los científicos responsables del descubrimiento del ARN mensajero, que permitió desarrollar en tiempo récord varias vacunas contra el covid-19, o matemáticos impulsores del procesamiento matemático de datos.
Este año, los galardones ya anunciados han sido el Princesa de Asturias de las Artes, que recayó en la cantante estadounidense Patti Smith, y el de Comunicación y Humanidades, que distinguió a la célebre factoría de animación japonesa Studio Ghibli, cofundada por Hayao Miyazaki. Los galardones, que toman su nombre del título de la heredera al trono de la Corona española, la princesa Leonor, son entregados por los reyes Felipe y Letizia, normalmente acompañados por sus hijas, en octubre en una ceremonia en Oviedo, capital de Asturias.
El Premio Princesa de Asturias reconoce a Studio Ghibli, icono de la animación
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La célebre factoría de animación japonesa Studio Ghibli, cofundada en 1985 por Hayao Miyazaki, fue recompensada con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026, que ensalzó la imaginación y los valores humanistas de unas obras que “trascienden generaciones y fronteras”.
El icónico estudio —creador de éxitos como las películas “Mi vecino Totoro”, “La princesa Mononoke” y “El viaje de Chihiro”— fue reconocido “por haber transformado excepcionalmente la creatividad en conocimiento y comunicación”, según el acta del jurado del premio convocado por la Fundación Princesa de Asturias, la heredera al trono español.
Los especialistas destacaron en su decisión el “proceso artesanal de gran imaginación” con el que el estudio “ha creado historias universales llenas de sensibilidad y de valores humanistas: la empatía, la tolerancia y la amistad, así como el respeto por las personas y la naturaleza”.
El Studio Ghibli, uno de los centros de producción de animación más famosos del mundo, nació hace más de cuatro décadas de la mano de Hayao Miyazaki, Isao Takahata y el productor Toshio Suzuki, tras la exitosa colaboración de los dos primeros en la película “Kaze no Tani no Naushika” (Nausicaä del Valle del Viento). La factoría se caracterizó por su gusto por la animación artesana, con dibujos hechos a mano, pinturas acrílicas y acuarelas, sus personajes femeninos fuertes.
El animador japonés Hayao Miyazaki, ganador del Óscar, habla con la prensa en Tokio el 13 de julio de 2015. Foto: Yoshikazu Tsuno/AFP
Profundidad
Pese a su tendencia a explorar temas como el amor por la naturaleza, la tolerancia o el respeto, las obras del Studio Ghibli suelen esconder múltiples capas que aparecen a cada visionado. Provenientes de la generación que conoció la guerra, Takahata, fallecido en 2018, y Miyazaki también integraron elementos oscuros en su narrativa, según explicaba Goro Miyazaki, el hijo de Hayao, en una entrevista con la AFP el año pasado.
“No hay sólo dulzura, sino también amargura y otras cosas que se entrelazan magníficamente en la obra”, añadía, evocando un “olor a muerte” que impregna las películas. Convertidos en referentes internacionales de la animación, el Studio Ghibli y sus miembros más reconocidos cuentan con múltiples reconocimientos, como una Palma de Oro honorífica o los dos premios Óscar a la Mejor película de animación por “El Viaje de Chihiro” (2001) y “El niño y la garza” (2023), dirigidas por Hayao Miyazaki.
El genio de la animación, de 85 años, anunció su retiro artístico en varias ocasiones, aunque regresó para dirigir la que, hasta ahora su última película, “El niño y la garza”. Sus apariciones públicas son extremadamente raras. Ghibli es desde finales de 2023 una filial de la cadena de televisión japonesa Nippon TV, la cual se comprometió a respetar su autonomía.
Tras Patti Smith
El de Comunicación y Humanidades ha sido el segundo de los ocho galardones de esta edición de los premios, considerados los más prestigiosos del mundo iberoamericano, que anualmente, y a ritmo de uno por semana, otorga la Fundación Princesa de Asturias. El año pasado, en esta categoría, el reconocimiento fue para el filósofo y ensayista alemán de origen surcoreano Byung-Chul Han, gran analista de la “sociedad del cansancio” contemporánea.
En otras ediciones también fueron premiados la artista francoiraní Marjane Satrapi, el profesor, escritor y filósofo italiano Nuccio Ordine, el periodista polaco y antiguo opositor al régimen comunista Adam Michnik, la Feria del Libro de Guadalajara (México) y el Hay Festival de literatura (Gales), así como el grupo de humor argentino Les Luthiers.
La serie de galardones de este año arrancó la semana pasada con el anuncio del Premio Princesa de Asturias de las Artes, que recayó en la cantante estadounidense Patti Smith. Estas distinciones, instituidas en 1981, están dotadas con 50.000 euros (unos 58.800 dólares) y una escultura creada por el fallecido artista catalán Joan Miró. Los galardones, que toman su nombre del título de la heredera al trono de la Corona española, la princesa Leonor, son entregados por ella y los reyes Felipe VI y Letizia en octubre en una ceremonia en Oviedo, capital de Asturias.
El libro "Murió por la Patria" hace justicia al recopilar la historia de más de 5.000 hombres que fueron a la guerra del Chaco a corta edad y no volvieron nunca más. Foto: Gentileza
“Murió por la Patria” revive historia de 5.100 soldados caídos en la Guerra del Chaco
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Por Lourdes Torres - Periodista - lourdes.torres@nacionmedia.com
En un esfuerzo por rescatar del silencio y el olvido los nombres de los paraguayos que dieron su vida en defensa del Chaco paraguayo, el historiador Fabián Chamorro y el actual director del Registro del Estado Civil, Maximiliano Ayala, presentaron esta semana el libro titulado “Murió por la Patria”.
Una obra literaria que recopila datos de más de 5.100 soldados fallecidos durante la contienda, rescatando la memoria de quienes dieron su vida por la Patria.
El material bibliográfico se presenta como un acto de patriotismo y gratitud con esos héroes, en su mayoría jóvenes de entre 17 y 25 años que dieron sus vidas defendiendo el suelo chaqueño.
La investigación, que arrancó allá por el año 2016, llevó casi 10 años hurgando actas de defunción que guarda el Registro Civil de las personas y registros olvidados como los obituarios. Para ello, se recurrió a las hemerotecas de la Biblioteca Nacional y del Congreso Nacional, así como al testimonio de algunos pocos familiares que facilitaron algunos documentos como cartas.
Esta semana, el historiador Fabián Chamorro y el director del Registro del Estado Civil, Maximiliano Ayala lanzaron el libro "Murió por la Patria". Foto: Gentileza
En una entrevista exclusiva con La Nación/Nación Media, los autores destacaron que lograron documentar no solo los nombres, sino las historias truncadas de miles de paraguayos que dieron su vida defendiendo la soberanía.
Tanto Ayala, como Chamorro coincidieron en señalar que este trabajo no busca ser solo un registro frío para engrosar las estadísticas; sino que sobre todo busca rescatar esas historias de los hombres que en su mayoría no dejaron descendencia, y que con el tiempo quedaron olvidados.
“Este es un acto de patriotismo por sobre todas las cosas, un homenaje a quienes dieron la vida por la patria en la Guerra del Chaco. Devolver la dignidad que el olvido les arrebató. Cada uno de esos nombres representa una vida que amó, trabajó y soñó; una historia truncada, pero no borrada. Honrarlos es abrazar su memoria y reconocer el precio que pagaron por nuestro presente y por la soberanía nacional", expresó Maxi Ayala.
Recopilar es hacer justicia
Igualmente, el historiador Fabián Chamorro indicó que el libro “Murió por la Patria”, surgió con la idea de recuperar los nombres de los paraguayos que murieron durante la conflagración chaqueña.
Además, señaló que buscan lograr tener números más exacto con respecto a la cantidad de baja que tuvo Paraguay durante la contienda. Explicó que siempre se tuvo mucha dificultad con respecto a lograr esos datos por los archivos dispersos o muy incompletos.
“Recopilar es hacer justicia, en especial con estos más de 5.000 hombres que dieron sus vidas por la patria. Creo que no hay ideal más sublime que dar la vida para mantener la soberanía y la libertad de nuestro país. Estos hombres dieron sus vidas; y vidas muy jóvenes, porque fueron a la guerra a corta edad y no volvieron nunca más", expresó Chamorro.
Llevó casi 10 años hurgando actas de defunción que guarda el Registro Civil de las personas y registros olvidados como los obituarios. Foto: Gentileza
Rescatarlos del olvido
El historiador explicó que el contacto con familiares de estos más de 5000 nombres, realmente fue muy escaso, justamente, porque al tratarse de personas muy jóvenes que murieron en combate, la gran mayoría no dejó descendencia.
“Con el tiempo, solo sus padres y hermanos mantuvieron viva su memoria hasta hace unos años, pero muchos de ellos ya fallecidos a este tiempo, por lo que esos nombre fueron quedando aún más en el olvido. Cuando se pierde la memoria de la gente que los conoció, ahí esos nombres se pierde. Entonces, este trabajo lo que busca es rescatarlos de ese olvido", acotó.
Chamorro destacó que este trabajo de investigación, más que recopilar los nombres y apellidos de los combatientes caídos en el frente de batalla; lo que se buscó es recuperar el sentimiento de aquellos padres, hermanos, tíos y padrinos, de esos jóvenes que ya no volvieron a sus hogares, y que fueron publicados en los diarios de aquel entonces en la sección de los obituarios.
Al respecto, señaló que la recopilación arrancó en el 2016 y está viendo hoy la luz. Indicó que han encontrado historias muy interesante, señalando la canción 13 Tuyutí, de Emiliano R. Fernández, que estuvo en esa batalla de la Unidad de Aká Karajá, que con machete desalojaron una trinchera.
“En ese desalojo murió el comandante de Aká Karajá, que se llama Víctor Rodríguez, y logramos rescatar su historia, gracias a las cartas de su señora, las cartas que le envió a ella. También rescatamos la historia del soldado paraguayo que pidió ser enterrado con su par boliviano, que conoció en combate, recuperamos su nombre. Bueno y así hay muchísimas historias que logramos recuperar", resaltó el historiador.
Cuando se pierde la memoria de la gente que los conoció, ahí los nombres de esos valientes hombres fueron quedando en el olvido. Foto: Gentileza
Material de estudio y difusión nacional
En otro momento, el director del Registro Civil, Maximiliano Ayala destacó que este libro de 800 páginas que fue lanzado recientemente tiene por objetivo que este trabajo de recopilación sea utilizado como objeto de estudio en universidades y colegios de todo el país.
Indicó que apunta a una distribución en todo el país, llegando a cada ciudad, sobre todo de donde fueron oriundos estos más de 5.000 combatientes paraguayos; de tal modo sus comunidades locales le puedan honrar. Presentar el libro en universidades, en colegios y municipios de donde fueron oriundos estos compatriotas.
“La mayor parte de la vida de estos héroes que quedaron en el olvido y que hoy son reivindicados después de tantos años. Mucha gente desconoce, que fueron jóvenes de 16, 17, 18 años que fallecieron en combate; y que casi nadie conoce, ni conoció su historia. La idea de esto es presentar ante la sociedad primero en Asunción y luego llevar a las diferentes ciudades de donde fueron algunos de estos 5.000 héroes", expresó Ayala.
Finalizó resaltando que les llena de emoción personal muy gratificante este trabajo realizado junto con el historiado. “Este trabajo lo hicimos con honor y gratitud a los soldados caídos. Realmente para nosotros es cumplir una deuda de gratitud y mantener viva la lección para futuras generaciones, eso es lo que realmente se busca con este trabajo", concluyó.
El historiador Antonio Ramón Barreto comparte extractos de su conferencia de incorporación a la Academia Paraguaya de la Historia como académico correspondiente, que fue pronunciada en un acto realizado el pasado 2 de octubre en la sede de la Sociedad Científica del Paraguay.
En la mayoría de las municipalidades del Paraguay poco o nada hay sobre sus orígenes e inicios. Este fue uno de los motivos que me impulsó para realizar este trabajo sobre el origen de los distritos más antiguos del departamento de Guairá para abrir un punto de partida a los interesados en profundizar la historia regional conectando con la historia nacional y universal.
Así, quiero hablar sobre los orígenes de los distritos más antiguos del departamento del Guairá a través de los documentos encontrados en diferentes archivos y bibliotecas, nacionales y extranjeros, en honor al inicio de Villa Rica del Espíritu Santo.
Según los datos, no hay duda sobre el año y el lugar de la fundación de Villa Rica y el nombre de su fundador; sin embargo, había incertidumbre en cuanto al día y al mes.
Si bien el fundador mencionó que fue el primer día de Pentecostés de 1570, no señaló el mes y tampoco el día, según el documento encontrado. Por consiguiente, la población villarriqueña tuvo que esperar 390 años de su fundación para oficializar el día y el mes en que efectivamente ocurrió.
Antes de los años cuarenta no encontramos ninguna publicación sobre el día y mes de la fundación de Villa Rica. En su libro “El Guairá”, publicado en 1943, Ramón Indalecio Cardozo fue uno de los primeros en haber consignado el mes de la fundación, pero no el día.
En ese sentido, resaltamos el trabajo del historiador académico Benjamín Velilla, a quien se debe la fijación del 14 de mayo como fecha de la fundación de Villa Rica. El resultado de su trabajo investigativo fue publicado en 1954 en la Revista Panorama Año II.
CONFIRMACIÓN
Posterior a la publicación de Velilla, para confirmar o refutar su hallazgo, el investigador guaireño Silvio Codas solicitó al presbítero español Idelfonso Pérez, a su retorno a su ciudad natal, la investigación sobre la fecha del día del Pentecostés del año 1570.
El presbítero Pérez, por pedido de su amigo Codas, hizo la investigación correspondiente. Luego envió el resultado encontrado a través de una carta fechada 20 de mayo de 1959, en la que manifiesta lo siguiente:
“La fecha del día de Pentecostés en 1570. En la Biblioteca de la Universidad de Salamanca-siete veces centenaria, está la obra “Glosarium mediae et infimae latinitatis” de Charles du Fresne, señor Du Cange. En la palabra “Annus” señala, entre otras fechas memorables de la Pascua, que las fiestas de la Pascua de Resurrección en el año 1570 fue el 26 de marzo. Naturalmente, fue un domingo y, por lo tanto, la fiesta de Pentecostés o del Espíritu Santo tuvo que ser necesariamente el 14 de mayo.
La carta del presbítero español confirma el resultado de la investigación de don Velilla. Posteriormente, Codas, miembro de la Sociedad Científica del Paraguay, publicó un artículo en El Surco el 18 de abril de 1959 para certificar el día y el mes de la fundación de Villa Rica. En ese año también empezaron los trámites y trabajos para la instalación del monumento a Ruy Díaz Melgarejo.
Según los periódicos encontrados, antes del año 1959 no se festejaba el 14 de mayo como fecha de fundación de Villa Rica. En esta ciudad se hacía un desfile, pero en recordación de la Independencia.
Mediante la consulta del “Glosarium mediae et infimae latinitatis” de Charles du Fresne, señor Du Cange, hecha por el presbítero español Idelfonso Pérez, se pudo certificar que la Pascua de Resurrección del año 1570 fue el 26 de marzo, por lo que la fiesta de Pentecostés o del Espíritu Santo, el día que se fundó Villarrica, tuvo que ser necesariamente el 14 de mayo de ese año
OFICIALIZACIÓN
Con la inauguración del monumento a Ruy Díaz Melgarejo, en la entrada de Villa Rica, el 15 de mayo de 1960 y con la conferencia de don Benjamín en ese año quedó instalada, oficialmente, como fecha de fundación de Villa Rica el 14 de mayo. Desde el año siguiente, 1961, coincidente con los 150 años del aniversario de la Independencia patria, se empezaron a celebrar ambos acontecimientos (la fundación y la Independencia patria) con los desfiles estudiantiles, entre otros actos culturales.
Lamentablemente, hasta la fecha en el programa cultural del mes mayo en Villa Rica no se incluye una fecha muy importante, que es la creación de la Junta Económico-Administrativa, que fue el 11 de mayo de 1872.
La grafía de Villa Rica, por decisión parlamentaria en 1906 y como parte de su elevación a ciudad, se cambió y se empezó a escribir en una sola palabra, Villarrica.
EXPANSIÓN TERRITORIAL
Desde el asentamiento definitivo de Villa Rica en el lugar actual, el 20 de mayo de 1682 a través de la licencia del gobernador Juan Diez de Andino, empezó la expansión territorial. Según los documentos encontrados, a las autoridades de Villa Rica se otorgaron tierras. Entre estas se puede mencionar a algunos capitanes: Rodrigo de Borjas, Alonso Benítez de Portugal, Bartolomé de Oviedo, Antonio Bogado, Carlos Benítez, Francisco Martínez de Monge, Carlos Duarte.
En estas tierras adjudicadas, los dueños empezaron a edificar las primeras capillas, como la capilla de Duarte, ahora Mbocayaty; capilla de los Oviedo, ahora Yataity; capilla de Borja, ahora Borja.
Capilla Duarte: recordemos que don Carlos Duarte había construido una capilla para su hijo, Joseph Mariano Duarte. Este fue quizás el primer maestro y sacerdote en esta zona según documento del año 1782. Los Duarte (don Carlos y su hijo Mariano), según otro documento del año 1886, donaron sus tierras para la creación del pueblo. La Junta Económico-Administrativa de Mbocayaty fue creada el 29 de diciembre de 1903.
Capilla de los Oviedo: la primera capilla fue construida en la propiedad del capitán Oviedo. En esta zona al capitán Rodrigo de Borjas se le habían adjudicado tierras en época del gobernador don Juan Rodríguez de Cotta conforme a la graduación de sus méritos, según documento del año 1737. Creación de la Junta Económico-Administrativa de Yataity: 5 de junio de 1900.
Hyaty (hoy Félix Pérez Cardozo): entre los primeros de sus pobladores podemos nombrar a los capitanes Antonio Bogado, Carlos Benítez, Francisco Martínez de Monge, quienes poseían cuantiosas tierras en esta zona desde el año 1737.
Por la creciente población en el Valle de Hiaty, en el año 1756 se había solicitado maestro. Tal pedido fue concedido. La creación de la Junta Económico-Administrativa fue el 5 de junio de 1900.
Yhacanguasu (tierra de los Borja, conocida también como la capilla de Borja). Así leemos en el testamento de don Matheo de Borjas, del año 1764. Este es otro de los pueblos anteriores al año 1700. Así lo demuestra uno de los documentos del año 1747 sobre las tierras en el Valle de Yhacanguasu. En el referido documento observamos las firmas de los capitanes Francisco Martínez de Monge y Alonso Benítez de Portugal.
La denominación oficial de partido de Yhacanguasu a Borja fue el 31 de agosto de 1929. Por ley se procedió a la expropiación de 900 hectáreas de tierras para el asiento del radio urbano de dicha población; cuatrocientas hectáreas era de don Mateo Borja.
REDUCCIÓN DE INDIOS
Según la línea histórica y datos encontrados, en el pueblo de Ytapé se inició la primera construcción de la iglesia del departamento de Guairá, en 1682, en tanto que la de Villa Rica fue en 1683.
Para hablar sobre la historia de Ytapé, indefectiblemente debemos iniciar con la Real Cédula del 22 de mayo de 1675, por la cual la corona ordenó a los gobernadores de Paraguay y Tucumán las reducciones de los nativos revoltosos de las zonas de los ríos Paraná, Monday y Uruguay.
Cuando el gobernador del Paraguay, Francisco Rege Corvalán, recibió esta real cédula, inmediatamente envió un exhorto al padre Nicolás del Techo, responsable directo de las zonas afectadas, para encargarse de la reducción. Del Techo respondió al gobernador que no podrá cumplir la orden por falta de recurso humano; por ende, no hizo en aquel tiempo esa reducción.
Esto hasta que, en 1678, el fray Buenaventura de Villasboa, entonces cura de Caazapá, fue notificado que en la zona del río Monday había unos nativos revoltosos. El fray conformó un equipo y partieron rumbo al sitio. Después de una recorrida de unas 70 leguas, encontraron a los nativos el 10 de marzo de 1678 a orillas del río Monday y con ellos fundó Ytapé. Así leemos en la transcripción de su informe enviado al gobernador Corvalán, de fecha 16 de marzo de 1678.
El 10 de marzo de 1678, a orillas del río Monday, el fray Buenaventura de Villasboa fundó la reducción de indios de Ytapé, que en 1682 fue trasladada a su lugar actual, a orillas del río Tebicuary-miDesde 1961, coincidente con los 150 años del aniversario de la revolución de mayo, los desfiles estudiantiles de Villarrica celebran cada 14 de ese mes tanto la fundación de la ciudad como la Independencia
RELOCALIZACIÓN
Los nativos que fueron reducidos por el fray Villasboa en la zona del río Monday al principio se dividieron en dos grupos: unos en Caazapá y otros en Yuty. Sin embargo, los nuevos reducidos pronto volvieron a ganar la zona boscosa. Por ende, el obispo del Paraguay, Faustino de Casas, y el gobernador Andino resolvieron trasladar en 1682 a estos nativos a orillas del río Tebicuary-mi, asiento definitivo y lugar actual de Ytapé.
Los documentos respaldan que la fundación de Ytapé fue el 10 de marzo de 1678, mientras que la creación de Junta Económico-Administrativa fue el 7 de mayo de 1900. Así finaliza esta cronología de las fechas fundacionales más antiguas del cuarto departamento. Para terminar cabe aclarar que entre los documentos encontrados en diferentes archivos nacionales e internacionales solo los relativos a la fundación de Ytapé y Villa Rica permiten el establecimiento de las fechas exactas. En tanto, respecto a las otras solo se tiene documentación que certifica el funcionamiento desde un poco antes o a los inicios del año 1700.