La banda paraguaya Buscando el Sur lanzó su primer sencillo titulado “Fingir Demencia”. El tema tiene elementos del pop, rock y electrónica con su distintivo sonido innovador. La canción ya se encuentra disponible en todas las plataformas musicales.
La banda está compuesta por: Marcos Schreiber, Camilo Gadea y Gabriel Ruffinelli, quienes combinan sus diversos antecedentes musicales para crear una experiencia sonora única y emocionante. Los músicos nacidos en Asunción, Paraguay, formaron la banda Buscando el Sur a mediados de julio del 2023.
El mencionado sencillo fue grabado en Noiz Studio, donde la banda logró encontrar un sonido distintivo. “La canción promete llevar a los oyentes a un viaje emocionante a través de paisajes sonoros que fusionan elementos de pop, rock y electrónica de una manera fresca y emocionante, anticipando la publicación de su EP debut en los próximos meses”, explicaron desde la banda.
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El primer sencillo de los compatriotas cuenta con versos como: “Cariño, no te vayas por favor, apaga la luz y cerrá la puerta, dejá todo lo que tenés que hacer y vamos a fingir demencia. Quiero encontrarte en algún lugar del centro otra vez, y volver a sentir todo lo que estaba en tu piel”.
La banda paraguaya tiene como inspiraciones a grupos como: “Peces Raros”, “Varese”, “Tan Biónica”, “Usted Señálemelo”, entre otros. Buscando el Sur logró concebir un sonido único que se destaca en la escena musical contemporánea. El grupo informará por medio de su sitio web oficial el lanzamiento de sus próximas canciones y su eventual EP.
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Cielito Fernández y João José unen a Paraguay y EE. UU. al ritmo de la polca
En una destacada colaboración internacional, la cantante paraguaya Cielito Fernández y el artista estadounidense João José presentaron sus versiones de los emblemáticos temas “Pájaro Campana” y “Pájaro Chogüy”. La producción forma parte de “Tata”, el más reciente material discográfico de João José, quien fusiona sus raíces latinoamericanas con el folklore paraguayo. Nacido en Chicago y de ascendencia ecuatoriana y colombiana, el músico relató que su padre le enseñó estas melodías en la guitarra durante su infancia, sin imaginar que años después terminaría unido en matrimonio con una artista paraguaya.
Conocida popularmente como “La Bisnieta del Folklore”, Cielito Fernández reafirma su compromiso con la difusión de la identidad nacional desde el extranjero. Tras haber construido un camino sólido en la composición y autoría de temas propios, la intérprete destacó el valor de promover las expresiones culturales en la escena internacional. “Estamos muy felices de presentar esta versión y de poder compartir esto juntos, es muy importante seguir haciendo conocer nuestra hermosa música por el mundo y que extranjeros la puedan interpretar y abrazar, es lo maravilloso de nuestro folklore”, expresó la cantante.
Por su parte, João José concibió esta obra como un emotivo tributo familiar y un reconocimiento a la diversidad sonora del continente. Tras residir seis meses en Paraguay y visitar el país de manera frecuente, el artista profundizó su vínculo con la música local. “En el folklore latinoamericano se encuentra una riqueza muy grande en cuanto a estilos, recursos, patrones rítmicos y canciones muy representativas, el disco es un homenaje a mi padre quien me enseñó estos temas en mis inicios con la música. Me siento muy cerca de Paraguay luego de haber vivido allí seis meses y visitarlo con frecuencia. Y, además, con todo lo que pude apreciar de su cultura y de su gente, su música tiene magia”, afirmó el creador.
La propuesta artística reúne a destacados exponentes de la escena musical internacional en su proceso de elaboración. El trabajo cuenta con la participación del maestro Sergio Cuquejo junto a las cuerdas paraguayas de la Spirit and Sound Orchestra, además del aporte en el piano del doctor en Música venezolano José Manuel García. Por su parte, Fernández asumió roles dentro de la producción ejecutiva y artística, consolidando un trabajo colaborativo de alto nivel instrumental.
La realización técnica del proyecto audiovisual y sonoro estuvo concentrada en la ciudad de Atlanta, Estados Unidos. João José, en su rol de multiinstrumentista, arreglista y productor, tuvo a su cargo la mezcla y el masterizado integral del disco. Tanto el álbum completo como el videoclip oficial de esta colaboración ya se encuentran disponibles en las principales plataformas digitales como Spotify y YouTube.
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Ganadores del Festival Ykua Pa’í apuntan a grandes certámenes folclóricos
La vigésima sexta edición del Festival Ykua Pa’í congregó a más de medio centenar de artistas en el Teatro Municipal de San Lorenzo, en una intensa jornada de competencia, el sábado 5 de setiembre. El certamen, organizado por el Centro Educativo Cristiano “Ciudad Universitaria” y declarado de Interés Cultural Municipal, rindió un emotivo homenaje a la célebre cantante Mirta Noemí Talavera por su incansable labor en la promoción de la cultura popular paraguaya.
La afamada intérprete deleitó al público con una presentación especial, en un marco festivo que contó además con la participación de destacados galardonados de ediciones anteriores y la actuación del profesor Walter Molinas. En el ámbito competitivo, representantes de diversas localidades del país midieron su talento en disciplinas como Canto, Poesía, Káso Ñemombe’u, Teatro Breve y Danza.
Entre los desempeños más sobresalientes figuró la Academia Aurora Silvero Ballet, cuyas alumnas conquistaron el primer puesto en Danza Paraguaya dentro de las categorías Solista, Trío y Cuarteto. El selecto grupo de bailarinas galardonadas estuvo integrado por Mística Troche, Naiara Casco, Dahiana Giménez, Helena Pereira, Coral Amarilla, Isabella González, Denisse Escobar y Samira Arévalos, quienes demostraron un altísimo nivel técnico y artístico sobre el escenario.
Los flamantes ganadores del certamen aseguraron su pase a dos de las citas folclóricas más importantes del calendario nacional: el Festival Nacional Itinerante del País, que se disputará en la ciudad de Pilar, y el tradicional Festival del Takuare’ẽ, a celebrarse en Guarambaré. Este carácter clasificatorio consolida al evento sanlorenzano como una plataforma fundamental para la proyección de jóvenes talentos del Departamento Central, ofreciéndoles un espacio de integración institucional, jerarquización del arte autóctono e intercambio cultural a escala regional.
Más allá de la competencia, el Festival Ykua Pa’í reafirma su misión estratégica de salvaguardar las raíces e identidad nacional a través de la formación escolar. Mediante la concienciación sobre los valores culturales de cada comunidad, la iniciativa busca afianzar el arraigo de las tradiciones en las nuevas generaciones y promover la excelencia artística desde las aulas. De este modo, la plataforma no solo fomenta la expresión estética de los estudiantes, sino que contribuye activamente al desarrollo integral de la cultura paraguaya.
Lista de ganadores
- Dahiana Jazmín Giménez López – Poesía en Castellano.
- Ivanna Aylen Monges – Poesía en Guaraní.
- Christian Aarón Portillo B. – Solista Instrumental.
- Thiago Néstor Amin Centurión – Solista Instrumental.
- Escuela Municipal de Música de San Lorenzo – Coro Polifónico Mayor.
- Enrique Benítez González – Solista de Arpa Menor.
- Melany Corbeta Velázquez – Solista de Arpa Menor.
- Daniel Velázquez Rojas – Solista de Arpa Mayor.
- Ana Paula Cabrera – Solista de Canto Femenino Mayor.
- Milagros Gavilán – Solista de Canto Femenino Menor.
- Daniel Brizueña – Solista de Canto Masculino Mayor.
- Julio De Jesús Alcaraz – Solista de Canto Masculino Menor.
- Escuela de Música Marcelo Pintos – Conjunto de Guitarras.
- Lyara Gisela Portillo B. y Cristhian Portillo Velázquez – Dúo Mixto.
- Hannah Quintana – Solista de Canto Femenino Infantil.
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Flores y la búsqueda de la raíz indígena de la música paraguaya
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
“Creo que el maestro nos quería enseñar que la polca paraguaya tiene mucho de indígena”, dice el musicólogo Nicolás Ramírez Salaberry, que estudia desde hace años al gran músico nacional. Dice que hacen falta transcripciones de las partituras y mayores registros de audio y video de sus obras emblemáticas. También que el panorama sinfónico es bueno en el país y que hay nueva obra esperando abrirse camino.
“La música indígena le llega a Flores con mucha fuerza, para él es vital para entender, para hacer música paraguaya”, expone Nicolás Ramírez Salaberry, musicólogo y director de orquesta. “La música indígena no es un elemento nomás, sino que la música indígena es la propia música paraguaya se podría decir hace parte”, define.
“A veces las obras musicales son como cartas al futuro. Creo que Flores quiso demostrar eso en “Ahendu nde sapukái”, donde nos dice miren todo esto, esta rítmica que recuerda a lo tribal, a lo indígena, deviene en una polca paraguaya”, apunta.
En la semana brindó la conferencia “Temática indígena en José Asunción Flores; desde ‘Ahendu nde sapukái’ a ‘Ñanderuvusu’”, realizada en el marco de la Semana de la Guarania 2026 que se desarrolló en la Casa Bicentenario de la Música Agustín Pío Barrios.
También en la oportunidad Fátima Abramo enseñó sobre los instrumentos con los que Flores se inició en la música: el bombardino y el trombón, a propósito de la exposición permanente de estos “bronces” de la Banda de la Policía Nacional correspondientes a la época en que el gran maestro chacariteño fue parte de su formación.
El titular de la Casa Bicentenario de la Música, Diego Sánchez Haase, calificó de “magnífica” la conferencia de Ramírez Salaberry en la que “analizó a profundidad estas obras fundamentales desde lo musical, lo lingüístico y otros aspectos sonoros que se relacionan con la música indígena, que fueron desglosados de una manera maravillosa”, apuntó.
ESTUDIO DE LOS ORÍGENES
Ramírez Salaberry, al trabajar su tesis de grado como director orquestal en la Universidad de San Pablo, eligió a José Asunción Flores como materia de estudio. El maestro Luis Szarán le acercó las partituras de “Ñanderuvusu”, poema sinfónico concebido para ballet y, a partir de allí, se sumergió en la fascinación de esa obra que homenajea la cosmovisión guaraní del génesis universal.
“Es un material potente, una obra imponente, se siente que tiene algo de apoteósico, majestuoso y quise entender por qué”, explica.
En el trabajo universitario debió contextualizar el país y ubicar el surgimiento del creador “en un momento de reconstrucción del país”. Luego abordó elementos lingüísticos, la breve pero profunda invocación en guaraní, los elementos impresionistas que evocan a Claude Debussy en algunas figuras del arpa “con volatas que son como gestos musicales”, cuenta.
Sin embargo, el vínculo de la obra con la música indígena le surge al cursar una maestría en Musicología en la Universidad Estadual Paulista (UNESP), cuando estudia la obra “Mandú-Çarará”, del gran maestro brasileño Heitor Villa Lobos. “Esta tiene fuertes elementos indígenas, de la cultura africana, una búsqueda, una síntesis de esa identidad brasileña que tiene influencia europea, india y negra”, apunta para explicar que allí, comparando, encuentra fondos que luego utilizaría en su pesquisa sobre Flores.
En la continuidad de sus aprendizajes, acompañado por el también musicólogo paraguayo Miguel Díaz-Antar, residente en Brasil, estudian la evolución en la música nacional llegando hasta la electrificación de los instrumentos.
Allí vuelve a Flores con más información sobre su interés en la música indígena y aborda “Ahendu nde sapukái”, a la que considera “una obra enigmática, que marca un antes y un después y coincide con un momento más intenso en su formación como orquestador”, apunta. El maestro está en Buenos Aires y estudia y comparte con Gilardo Gilardi, Rodolfo Kubik y Alberto Ginastera, son los finales de los 40, inicios de los 50, “sigue desarrollando su lenguaje y ya tiene elementos suficientes para hacer un trabajo sofisticado, muy ingenioso, ritualístico podríamos decir, muy danzado, de ritmo constante, como es “Ahendu…”.
“Cuando Flores trabaja el fuerte pulso del 3 (ternario) contra el 2 (binario), aparece la célula principal de lo que podría ser la guarania, así como la polca, el 3 contra 2 y el sincopado. Y es lo que evidencian los tambores en esa obra”, apunta.
“La música nativa no tiene una forma estructurada, puede desvanecerse en algún momento”, distingue destacando la manera en que Flores construye la pieza para hacerlo notar. También la “rugosidad casi como una desafinación que puede recordar a flautas indígenas o tambores que no están exactamente en una afinación esperada por el oído de occidente. Entonces es un timbre característico, probablemente de una música indígena, esa rugosidad, esas segundas menores. Y bueno, esta investigación continúa, no ha finalizado todavía, está empezando, pero creo que él estaba queriendo decir que la polca paraguaya tiene mucho de indígena”, define.
En Ñanderuvusu aparece lo rítmico como elemento indígena y la búsqueda de un “canto llano y en cuanto a la melodía por esta búsqueda de aproximación a esa solemnidad de los grados conjuntos de la música nativa”. También la investigación del génesis “en la versión colectada por Kurt Unkel Nimuendajú, traducido del alemán al portugués, cuya traducción al castellano se la iba haciendo nada más y nada menos que Augusto Roa Bastos, según cuenta Carlos Federico Abente”, recordó.
POCAS GRABACIONES
Ramírez Salaberry entiende que las pocas grabaciones que hay de “Ahendú…” tiene que ver con la falta de partituras. “Sabemos que todo el material de Flores corrió riesgo de desaparecer en muchos momentos, su música era prohibida, sufrió persecución de la dictadura. Atribuyo un poco a eso el por qué no llegamos a tener todo sistematizado, así como normalmente un compositor sinfónico suele tenerlas”.
Propone para el caso hacer un trabajo de transcripción: “Creo que sería posible si se contrata un equipo de por lo menos tres musicólogos y músicos sinfónicos para poder hacer partituras al menos por 10 años”.
Hoy son escasas las versiones. “Por ejemplo, Óscar Cardozo Ocampos transcribió para piano “Ahendu…”, apunta el musicólogo.
En el caso de “Ñanderuvusu”, fue registrada en disco por la Orquesta de la Radio y Televisión de Moscú en 1969, aunque ya fuera estrenada en 1954 en el Teatro Politeama de Buenos Aires.
A partir de allí, “es difícil encontrar registros de que se haya ejecutado antes de 2011, cuando el maestro Diego Sánchez Haase la repone al frente de la Orquesta de la Uninorte, con coro y ballet, haciendo una adaptación al castellano a partir de la edición rusa”.
También se ejecuta en 2018 por la Orquesta de la Uninorte dirigida por Gordon Campbell y “en 2025 por la Orquesta Sinfónica Nacional en una versión en guaraní, utilizando el texto que está en el manuscrito, dirigido por la brasileña Catarina Araújo”.
Penosamente no hay registro discográfico de estas experiencias, aunque sí piezas audiovisuales no profesionales, que se pueden ver en Youtube, por lo que alienta nuevos y mejores registros para la gran obra de José Asunción Flores.
SALDANDO DEUDAS CON EL MAESTRO
Para el musicólogo Nicolás Ramírez Salaberry, los especialistas, a partir del reconocimiento de la guarania como Patrimonio de la Humanidad, van apuntando esfuerzos en torno a “entender a José Asunción Flores como una figura universal y colocarlo al lado de los grandes sinfonistas de América Latina como el mexicano Carlos Chávez, Heitor Villa-Lobos y Alberto Ginastera”.
Expone que de esa forma se van saldando deudas con su legado. Por ejemplo, con “la edición por parte de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) de la partitura sinfónica de “India” que se publicó el año pasado”.
Por ello, propone extender la tarea “a todos los poemas sinfónicos, todas las versiones que Flores tuvo. El paraguayo tendría que tener la posibilidad de ir a una biblioteca y tener partituras de diversas versiones orquestales de las obras”, señala.
NUEVA OBRA SINFÓNICA
Docente en la licenciatura de Música de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte (FADA) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), el musicólogo Nicolás Ramírez Salaberry señala que “en cuanto a la nueva obra sinfónica, creo que tenemos trabajos muy importantes y hay mucho más incentivo, se están dando oportunidades a compositores nacionales”.
Apunta que hay cosas por hacer: “Todavía no tenemos en las orquestas sinfónicas un sueldo que se le pague a un compositor fijo. Se necesitan al menos tres compositores fijos en cada orquesta y que estos presenten por lo menos una obra por año y es así que vamos a poder tener trabajos profundos, trabajos de mayor envergadura, más ambiciosos en la cuestión sinfónica”, propone.
Lo dice señalando que sería importante abordar la orquesta “no solamente con una visión de carácter romántico o comienzo del siglo XX, sino con una propuesta sinfónica conectada con la realidad actual. Desde qué elementos existen en el Paraguay que se podría dar a conocer, qué de la música indígena se puede aprovechar todavía o expresar toda la diversidad cultural que tenemos”.
Ramírez Salaberry está haciendo actualmente la residencia de compositores de la Orquesta Sinfónica del Congreso (OSIC) 2026 promovida por el maestro Diego Sánchez Haase: “Creo que tiene una visión muy acertada al dar espacio a jóvenes compositores para conseguir generar ese laboratorio, caldo de cultivo, para que surjan obras que, por supuesto no va a ser perfectas, siempre van a tener sus ajustes, siempre van a tener sus puntos por mejorar”.
Desde su faceta de director de orquesta, apunta: “Creo que el músico sinfónico, que toca profesionalmente, entiende bastante eso. Que los que están trayendo nuevas lecturas de obras nacionales desde arreglos o reorquestaciones o composiciones nuevas son muy enriquecedoras y en ese proceso están colaborando bastante.
Porque puede ocurrir que en algunos casos una orquesta profesional simplemente prefiera no trabajar con músicos o compositores que están todavía en un proceso de formación. Y como dije, en el caso de Paraguay necesitamos fortalecer ese aspecto, que exista esa flexibilidad para que vaya ganándose cada vez más un mayor trabajo profesional”.
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“Aprendimos que sí se puede”: Josema González, cantante de Kuazar
La banda paraguaya de metal Kuazar hizo cantar en guaraní al público europeo en junio último durante sus presentaciones en el Hellfest Open Air, de Francia, y el Graspop Metal Meeting, de Bélgica. Josema González, la voz líder del grupo, compartió con El Gran Domingo de La Nación las impresiones que les dejó esta experiencia sin precedentes en el metal nacional.
- Por Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
Josema González, Ratty González y Marcelo Saracho, integrantes de la agrupación metalera paraguaya Kuazar, lograron sorprender a la movida del rock pesado de Europa en las últimas semanas, con su crujiente y gutural canto en guaraní, su potencia en el escenario y la mística de sus temas atravesados por la historia épica paraguaya. La banda no solo marcó presencia en los festivales Hellfest y Graspop, en Francia y Bélgica, respectivamente, sino que logró impactar y conquistar al exigente público del género, que respondió con pogos en círculos y headbanging.
“Nosotros abrimos un escenario y cuando empezamos a tocar había como 100 personas, pero cuando terminamos de tocar había casi 10.000. O sea, fue una locura en serio”, comenta Josema, en conversación con La Nación/Nación Media.
“Fue muy espectacular. Fue una experiencia que superó todas nuestras expectativas. Y eso es tan tangible que se ve por ejemplo en la cantidad de seguidores que tenemos en redes sociales ahora. Llegamos a Europa con 17.000 seguidores en Instagram y creo que ahora ya tenemos casi 37.000. Duplicamos el número en 10 días”, explica el músico.
La presencia de Kuazar en estos festivales marca un mojón en su carrera, primero por la visibilidad obtenida. Su show tuvo repercusiones en medios locales de Europa y llamó la atención también del público latinoamericano, que terminó descubriendo al proyecto por estar incluido en un line-up donde destacaban Alice Cooper, Alter Bridge, Anthrax, Cradle of Filth, Def Leppard, Limp Bizkit, Megadeth, Sepultura y Within.
Y en segundo término, porque esta experiencia inyecta un aluvión de confianza en el proyecto, al materializar algo que parecería imposible para muchos proyectos locales. “Aprendimos algo muy básico, pero muy grande: aprendimos que sí se puede. El aprendizaje está bueno, porque el propio paraguayo, hablando de algo ya no relacionado necesariamente con la música, piensa que no es lo suficientemente bueno y yo creo que somos muy buenos. Creo que nuestros artesanos son espectaculares, creo que nuestra comida es espectacular, creo que nuestras tradiciones como el tereré, el maté, nuestra manera de comer el asado, todas son cosas muy buenas y tenemos que aprender a vender eso”, señala el vocalista.
“Creo que eso también se aplica a la música, porque somos muy buenos haciendo música, pero en realidad no logramos comunicar eso de manera correcta más allá de nuestro territorio y creo que Kuazar está logrando eso. Yo me tomé mi tiempo en observar esos detalles de nuestra querida cultura paraguaya. Y por eso di ciertos pasos que quizás otros no pudieron dar, porque yo hice muchos mea culpa que me ayudaron a poder comunicar mejor lo que somos y sin miedo”, agregó.
EN EL ESCENARIO
Los muchachos de Kuazar nunca desestimaron la posibilidad de éxito que se abría, pero prefirieron cuidar sus expectativas. Se concentraron lo necesario para hacer un buen show. Una vez en Europa, tuvieron que recorrer cerca de 1.700 kilómetros en dos días y organizar toda la logística para el espectáculo.
“Siempre decimos con Kuazar que en el lugar en el que nos sentimos más seguros es el escenario. Todo lo demás es lo que nos preocupa. Transporte, traslado, lugar para dormir, comer, llegada a tiempo, la logística, los vuelos, las visas, pasaportes, si es que hay alguna vacuna que tenés que tener para entrar a algún país específico. Esos son detalles que cuentan demasiado y es que forman parte de todo un gran trabajo que hay que hacer antes de poder llegar a ese momento glorioso de pisar el escenario”, comenta González.
A la potencia de Kuazar en escena, se sumó una performance de interacción con el público. Josema presentaba los temas de la banda en inglés, acercaba algo de historia y lograba atraer, primero desde el diálogo y luego desde la fuerza musical, a los presentes frente al escenario.
“Cuando vamos creando el set list, Marcelo y Ratti me dicen ‘acá tenés que hablar’ y me marcan un espacio entre canciones, donde yo pueda explicar el contexto y las historias de las canciones, que es algo que a la gente le gusta escuchar. Obviamente nos gusta patear la puerta y tocar la mayor cantidad de temas posibles. Pero hay canciones como ‘Silence’, que habla del suicidio; ‘Machete che pópe’, que cuenta nuestra historia, sobre nuestra guerra, sobre nuestra cultura; y canciones como ‘Kuriju’, que habla sobre, lastimosamente, otra tradición paraguaya, que es la corrupción. Entonces, esos son temas que le damos contexto al público. Tenemos momentos estudiados en los cuales les contamos un poco más sobre las canciones al público”, señala.
SORPRESA
El momento de la banda convoca a sus miembros a pensar en una nueva gestión del proyecto. Llegaron a escenarios que no esperaban y, como comenta Josema, el trabajo hasta acá fue todo a pulmón, con muchos amigos del grupo que ayudaron y ayudan al crecimiento y difusión del proyecto, que hoy tuvo un boom que los sorprendió.
“Tenemos un reel que tiene 1.800.000 vistas, creo que tiene algo así como 145.000 compartidos, 180.000 likes, o sea, una locura en términos de comunicación viral. Y muchísima gente empezó a utilizar ‘Machete che pópe’ como un tema que representa lo aguerrido que somos, haciendo vínculo con lo que es lo relacionado a la selección paraguaya. Eso a mí me encanta porque es verdad que el paraguayo es aguerrido, muchas veces somos la sorpresa. Así como frente a Alemania en el Mundial, fue así con Kuazar en Europa. Fuimos la sorpresa y esperamos que sigamos siendo sorpresa y que sigamos sorprendiendo a todos”, sentencia Josema.
Kuazar, originaria de Ciudad del Este, donde próximamente se presentarán en un recital de acceso gratuito, es un proyecto reivindicador de la épica histórica del país, lo que es en sí mismo representativo de su sentir.
“Nosotros tenemos que dejar de referirnos a nosotros como paraguayitos o paraguayitas y hablar de que somos realmente paraguayos listos para salir y enfrentar y demostrar lo bueno que tenemos. Tenemos muchas cosas muy malas, pero eso tenemos que resolver nosotros mismos y mostrar lo positivo que tenemos: cultura, tradición, amor propio. Creo que eso es lo que tenemos que comunicar y eso se transmite en el arte, en los negocios, en la familia, en todo”, agregó el músico.
NUEVO DISCO
Para adentrarse a esta experiencia, la banda abrió un paréntesis en su proceso de preproducción del siguiente álbum, que será el sucesor de “Hybrid power”, el disco que de alguna forma sirvió de plataforma al grupo para su mayor proyección. En su retorno al país, retomarán el trabajo junto al productor Adriano Ortiz, quien también fue su sonidista durante las giras europeas.
“El disco tendrá un hilo conductor y así como ‘Hybrid power’, que si bien no es un disco conceptual, de igual forma tendrá un hilo conductor. Y el spoiler que todos saben es que a mí me encanta la historia, saben que a mí me encanta ser paraguayo y me encanta contar que soy paraguayo. Obviamente vamos a seguir usando eso porque es lo que somos”, concluyó.