Hasta el miércoles 31 de enero, los amantes del arte y en especial del surrealismo, podrán visitar la muestra “Incondición Interior” de los artistas Horacio Guimaraens y Carla Ascarza, que se exhibe en el espacio “Miguel Acevedo” del Centro Cultural de la Ciudad “Carlos Colombino”/Manzana de la Rivera, en Ayolas 129 casi Benjamín Constant, en Asunción.
“Incondición Interior explora escenarios oníricos en los que se atribuye un papel clave a la imaginación, al simbolismo y a lo mítico. Las narrativas visuales relatan historias personales transcurridas en espacios que podrían ser el interior de una habitación, así como la profundidad de los ríos. Las obras van más allá del tiempo y del espacio tal como los conocemos: como elementos esenciales de la realidad”, comentan los expositores
La crítica de arte María Eugenia Ruiz señaló: “Esta puesta en escena pretende conexiones desde el mundo interior de los artistas autores, estableciendo vínculos con los espectadores al conjugar tiempos y espacios compartidos en un lenguaje de representación pictórica surreal”.
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El poder de la naturaleza
Por su parte, Ascarza comentó que podría definir su serie completa como surrealista simbólica, con énfasis en el poder de las imágenes de la naturaleza como símbolos que persisten en el colectivo imaginario y que se constituyen en mitos. Las obras utilizaron variados formatos y técnicas, como la del acrílico y óleo sobre lienzo, mixta sobre lienzo y papel.
A su vez, Guimaraens explicó que a través de esta serie de pinturas cambia su temática de edificios vistos desde afuera e incursiona en el interior de los mismos. “Busco trasmitir con esas imágenes, la vida interior que se desarrolló o se desarrolla en una habitación de fantasía”, comentó.
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Embajada del Paraguay en Italia presenta muestra “Manos que crean: una mirada a la artesanía paraguaya”
En el marco de las celebraciones por las Fiestas Patrias del Paraguay, la embajadora de la República del Paraguay ante la República Italiana, María José Argaña, invita a la muestra “Manos que crean: una mirada a la artesanía paraguaya”, que tendrá lugar el próximo 7 de mayo de 2026, a las 18:00 horas, en la sede de la Embajada del Paraguay en Roma, ubicada en Via Panamá 74.
La exposición propone un recorrido por la riqueza creativa y el valor cultural de la artesanía paraguaya a través de dos miradas contemporáneas que dialogan con la tradición.
Por una parte, la artista Muna Annahas presentará sus creaciones de filigrana paraguaya, una reinterpretación contemporánea de esta técnica ancestral mediante piezas elaboradas artesanalmente con hilos de plata trabajados a mano. Algunas de sus obras incorporan piedras naturales que aportan luz y carácter a cada creación.
Sus joyas forman parte del Museo de la Filigrana de Campo Ligure, en Italia, y han sido exhibidas internacionalmente. Asimismo, Annahas es productora del documental Senderos de Plata, declarado de Interés Turístico Nacional por la Senatur.
Por otra parte, la fotógrafa y diseñadora gráfica paraguaya Chiara Chiriani exhibirá una serie fotográfica que explora la relación entre paisaje, cultura y emoción desde una mirada estética sensible a la luz y la atmósfera.
Graduada con un Máster en Fashion Photography por el Instituto Marangoni de Milán, Chiriani cuenta con más de diez años de trayectoria profesional desarrollada entre América, Europa y Medio Oriente, colaborando en proyectos editoriales, publicitarios, de moda, turismo y cultura.
A través de esta iniciativa, la Embajada del Paraguay en Italia reafirma su compromiso con la promoción de la cultura paraguaya y la difusión del talento nacional en el exterior, destacando expresiones artísticas que preservan la identidad cultural del país y, al mismo tiempo, la proyectan hacia nuevos públicos internacionales.
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Exposición antológica de Enrique Collar en Casa Ardissone
La exposición “Todo el tiempo del mundo” ofrecerá un recorrido de cuarenta años a lo largo de la producción del artista Enrique Collar, uno los creadores más relevantes de la escena artística actual del Paraguay. Con curaduría de Fernando Moure, la muestra estará habilitada el miércoles 29 y el jueves 30 de abril, en el horario de 10:00 a 18:00, en Casa Ardissone, ubicada en 25 de Mayo 871 entre Tacuary y Estados Unidos, en Asunción.
Esta reunión antológica de piezas, proveniente de los fondos de la Colección Popa (Poletti-Pappalardo), está compuesta mayormente por pinturas de la fase inicial del artista, comprendidas entre 1989 y 2003. La muestra funciona como un recorte cronológico y ofrece la oportunidad para estudiar el tiempo y el espacio del artista mediante un cuerpo de obras excepcional y reunido para la ocasión.
Realizado mediante una curaduría ocupada en otorgar un lugar visible al aporte de Collar en la actualización visual del territorio y el paisaje locales, el resultado ha sido una temporización con acento en la última década del siglo pasado y en la primera del XXI.
Nacido en Itauguá Guazú, Paraguay, 1964, crecido en Buenos Aires y afincado en Holanda hace más de dos décadas, el artista Enrique Collar reúne en este arco de cuarenta años un campo activo de sentido: todo ese tiempo constituye la materia invisible que atraviesa cada pintura. El tiempo ya no es un marco, sino el contenido mismo de la obra.
Percepción aumentada
Lo importante de esta pintura es entender que aquí el espacio no es un fondo neutro sino una extensión política del cuerpo. Las figuras aparecen siempre en situación: esperan, se miran, caminan, conversan, se tocan, se agrupan. Estos gestos aparentemente cotidianos constituyen, en realidad (o para quienes las artes son termómetro socio-cultural de la humanidad) una operación de alta intensidad histórica y hasta de giro, de consciencia afectiva.
Los cuerpos de niños, adolescentes, jóvenes y ancianos rurales desbordan empatía y autenticidad, atentos a la honda penetración humanista del pintor. Los cuerpos campesinos se instituyen en estas imágenes como sujetos de escena, presentes, y nunca como víctimas.
Al contemplar estas imágenes es importante entender que la piel marrón de los retratados aparece como identidad y emblema de un cruce genético total, el paraguayo, dando fe y testimonio del mestizaje. Las y los campesinos atrapados en estos lienzos, grabados y películas, son operadores de espacialidad, modifican la circulación de la mirada y alteran el equilibrio simbólico hegemónico de las relaciones de raza y clase.
En estas escenas de Collar existe una coreografía contenida que recuerda la projimidad, la lógica del grupo, o hasta cierta política del contacto humano. El roce de brazos, hombros, piernas y miradas construye micro-geografías de valor colectivo, de apoyo mutuo, de resistencia cotidiana. Este cuerpo campesino es como parte de una ecología relacional con su entorno, una estructura de supervivencia afectiva y espacial.
El espectador es convocado a interpretar una narrativa social, y, felizmente, a reorganizar su propio posicionamiento frente al cuerpo mestizo, moreno o marrón. La escala, la cercanía visual, la frontalidad y la geometría compositiva generan una situación perceptiva donde la distancia con modelos tradicionales del costumbrismo o el pintoresquismo, se vuelve crítica o al menos, nos impulsa el pensamiento activo sobre sujetos tradicionalmente periféricos en la representación occidental de la pintura.
Insistiendo en la dimensión política de estas obras, el trabajo de Enrique Collar también importa porque no busca traducir la experiencia campesina periférica para un público hegemónico. La sitúa como centro estructurante de la escena, y al hacerlo, amplía su campo de representación, orgulloso, empoderado, como se dice hoy en día.
Reconfigurando prejuicios, el trabajo de Collar se despliega como una práctica de desplazamiento constante, atravesado por una lógica nómada que funciona como una forma de estar en el mundo (casi un reflejo de su vida errante). Su producción se construye desde una memoria tremenda, en el movimiento, la vitalidad y la atención a los entornos que habita y atraviesa.
Posiciones expandidas
Todas estas etapas, en las que incluimos el grabado y el cine, dialogan entre sí, reaparecen, se transforman y se reescriben en el tiempo. Lejos de marcar rupturas definitivas, configuran en la muestra un pensamiento visual en movimiento. Este devenir puede entenderse como un “proceso Collar”: cada pintura es una cuenta, y juntas forman una cadena donde el sentido emerge en la relación entre las partes.
No hay una obra aislada que explique el todo; es en la continuidad y en la variación donde la pintura encuentra su profundidad. Así, cada obra se presenta como un registro vivo del tiempo real. No el tiempo abstracto del reloj, sino el tiempo vivido, sedimentado en la materia. En cada superficie pictórica late esa duración: una temporalidad que no desaparece, sino que se acumula y se transforma. En un mundo que exige velocidad, estas obras reivindican la demora. Y en esa demora, encuentran su potencia.
Como final deseo dar fe, tras mis varias estancias en el Huis-Studio Collar, de que, a sus pinturas, el artista les dedica el tiempo que le piden, casi todo el tiempo del mundo. Porfiadamente, Collar inventa su imagen de la “campaña”, actualiza paisajes, territorios e identidades y los vuelve objetos estéticos. Sus pensamientos en torno a las tensiones alrededor de la figuración, del realismo y por qué no, de la abstracción; la crítica institucional, son los grandes temas que lo ocupan, aglutinando e inspirando a una fecunda y robusta escena alrededor del arte de la pintura en el Paraguay.
Mapa de la exposición
El recorrido temático de esta muestra se centra en la fase formal expresionista y sintetista del artista, una de fuerte experimentación y búsqueda de un lenguaje propio y que hemos denominado Geometría de la tierra roja. Le sigue un capítulo dedicado a los cambios formales de la pintura de Collar hacia el realismo, uno de características conceptualistas, acompañada de prácticas expandidas, como el cine y el grabado, titulado La pintura encarnada.
Geometría de la tierra roja. Memoria, territorio y construcción del plano: Este período inicial (1989–2003) configura el núcleo fundacional de la obra de Collar, y coincidentemente, de la Colección POPA Poletti-Pappalardo. La pintura de este período se articula a partir del territorio, la vida comunitaria y la memoria, mediante un lenguaje de síntesis formal y color plano, atravesado por una fuerte carga simbólica.
Las escenas construyen un imaginario arraigado en la experiencia rural paraguaya, donde la figura y el entorno se integran en una misma estructura espacial. En este contexto, el plano pictórico se afirma como campo de organización y sentido desde bases formales expresionistas y sintetistas, anticipando una preocupación sostenida por el espacio y la composición que atravesará toda la obra posterior.
La pintura encarnada. Imagen, tiempo y tecnología: Este conjunto de obras marca un desplazamiento hacia una pintura donde la imagen adquiere mayor densidad material y presencia. La figura, la luz y la construcción del volumen introducen un realismo expandido, en el que la pintura incorpora nuevas temporalidades y modos de representación.
En diálogo con el cine, la fotografía y las herramientas digitales, la imagen se construye, se fragmenta y se rearticula, generando tensiones entre lo fijo y lo narrativo. Así, la pintura se consolida como un campo donde convergen cuerpo, tiempo e imagen, ampliando sus posibilidades dentro del lenguaje contemporáneo.
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Braford abre el calendario ganadero con casi 500 animales
La 20° Expo Nacional Braford y la 9° Nacional del Ternero marcarán el inicio del calendario de exposiciones ganaderas en Paraguay, en un contexto donde la eficiencia productiva, la generación de más kilos y la calidad de carne se vuelven determinantes para el negocio, con la genética como eje central.
Del 14 al 20 de abril, en el Campo de Exposiciones de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), en Mariano Roque Alonso, la raza Braford pondrá en escena todo su potencial como herramienta clave para la ganadería moderna.
Organizada por la Asociación Paraguaya de Criadores de Braford, la muestra reunirá a 33 expositores de distintos puntos del país y casi 500 animales, de los cuales 340 corresponden a ejemplares tipo Braford, consolidando una de las mayores convocatorias de la raza en Paraguay. En pista habrá 100 animales de bozal, 30 de corral y 17 de campo.
“La Braford hoy representa una ganadería más eficiente, más productiva y preparada para los desafíos actuales. Esta Nacional refleja el trabajo que venimos haciendo como país y como asociación. Y lo más importante: seguimos convencidos de que juntos somos más fuertes, y ese es el camino para seguir creciendo”, expresó Fabrizio Guggiari, presidente de la Asociación Paraguaya de Criadores de Braford.
La exposición se desarrolla en un momento estratégico para el sector, donde el desafío pasa por producir más terneros, aumentar los kilos por animal y mejorar la eficiencia productiva. En este escenario, la Braford se posiciona como una de las razas con mayor capacidad de respuesta, destacándose por su adaptación, eficiencia y calidad de carne tanto en sistemas de cría como en esquemas intensivos.
Este inicio del calendario también adquiere un valor especial tras un año destacado a nivel internacional, en el que Paraguay logró posicionarse con la mejor vaca Braford del mundo. A esto se suma la proximidad del Congreso Mundial Braford, que se realizará en el país, consolidando el posicionamiento global de la ganadería nacional.
Las juras de pista estarán a cargo del Dr. Mustafa Yambay, quien tendrá la responsabilidad de evaluar a los mejores ejemplares de las cabañas participantes en una de las instancias más esperadas de la semana.
Agenda técnica y actividades destacadas. Para el miércoles 15, jura de animales tipo Braford y corral, junto con la tradicional Peña Braford Junior.
El jueves 16 habrá remate de animales tipo Braford y corral, el viernes 17 una jornada técnica de Braford Educa, con la charla “El ABC de las DEPs”, a cargo del Ing. Agr. (Dr.) Sebastián Munilla.
Las actividades siguen el sábado 18 con juras de bozal (terneros y adultos), entrega de premios y actividades sociales, y el domingo 19 la jura de campo y gran remate final de bozal y campo.
Experiencia Braford. Con genética, carne y networking, se habilitará el Rincón Gourmet Braford, con propuestas gastronómicas, buffet y bebidas durante toda la exposición, incluyendo un almuerzo especial el día sábado con catering de Marta Elena Restó.
Además, los asistentes podrán disfrutar de carne Braford del Frigorífico Victoria, acercando al público el resultado final de la raza.
La exposición contará con el respaldo de importantes empresas del sector, que ofrecerán beneficios exclusivos, promociones y activaciones especiales, fortaleciendo la experiencia comercial y de networking para productores y visitantes.
Condiciones comerciales. Junto a Banco BASA, se ofrecerán condiciones especiales para la compra de productos y animales, con financiación en cuotas sin intereses en los remates realizados con Ferusa. Además, los socios contarán con beneficios exclusivos a través de Automóviles Garden.
Desde la Braford, invitan a productores, socios y público en general a formar parte de esta edición, que combina genética, negocios y experiencia en un mismo espacio, por que el lema de la raza es “juntos somos más fuertes”.
Con este marco, la Nacional Braford no solo inaugura el calendario ganadero, sino que se consolida como una vidriera estratégica de la ganadería del futuro: más eficiente, más productiva y sustentada en la genética como base del crecimiento.
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FEPY quiere escalar un peldaño más de los USD 260 millones en rueda de negocios
La Feria Empresarial del Paraguay (FEPY) 2026 se realizará del 3 al 5 de junio en el Comité Olímpico Paraguayo, con un formato que busca convertir la exposición en una plataforma real de negocios internacionales.
El objetivo de esta segunda edición de FEPY, organizada por la Unión Industrial Paraguaya (UIP), es convertir la exposición en una máquina de negocios concretos, con el cambio de fondo en el formato. Este año, la Rueda Internacional de Negocios deja de ser un complemento y pasa al centro de la escena, integrada directamente al predio ferial para conectar en tiempo real a empresas, compradores e inversores.
El punto de partida no es menor, ya que en 2025, este espacio generó USD 260 millones en intenciones comerciales, tras 3.420 reuniones entre empresas de 17 países. Ahora, la apuesta es escalar ese impacto, sumando mayor articulación entre la exposición y las oportunidades de cierre.
Para sostener esa dinámica, la feria se reorganiza en cuatro grandes espacios: uno enfocado en industria y tecnología; otro en comercio, servicios y academia; un tercero dedicado exclusivamente a las reuniones internacionales; y un centro de experiencias donde se concentrará la agenda de contenidos y formación.
Ahí es donde FEPY busca diferenciarse. No solo en volumen de negocios, sino también en generación de conocimiento. La agenda incluirá conferencias, paneles y una masterclass internacional, “El Algoritmo de las Ventas”, orientada a directivos y gerentes que buscan mejorar posicionamiento y resultados en entornos cada vez más competitivos.
El evento también sumará un espacio específico para liderazgo femenino con Mujer 360°, que pondrá sobre la mesa temas como toma de decisiones, resiliencia y construcción de redes de influencia.
Con acceso libre y gratuito, la segunda edición de FEPY busca consolidarse como uno de los principales puntos de encuentro del ecosistema empresarial paraguayo, con una premisa que atraviesa toda la propuesta, que cada contacto tenga potencial real de convertirse en negocio.