Después del Renacimiento y los vikingos es el turno del Bagdad del siglo IX para los fanáticos de “Assassin’s Creed”, el exitoso videojuego de la marca francesa Ubisoft, que saca a la venta un nuevo episodio este jueves. Creada en 2007, la saga “Assassin’s Creed” es una de las franquicias de videojuegos más populares de los últimos quince años, con más de 200 millones de copias vendidas en todo el mundo.
La última entrega fue “Valhalla” en 2020, que superó la marca de “1.000 millones de euros en ingresos”, según el director ejecutivo de Ubisoft, Yves Guillemot. Esta nueva entrega, “Mirage”, estaba inicialmente programada para finales de 2022. Gracias a un truco argumental, “Assassin’s Creed” permite a los jugadores sumergirse en una nueva época de la historia en cada versión, mediante una máquina capaz de hacer que el protagonista viaje a través del ADN de sus antepasados, ofreciendo un potencial infinito de tramas.
Para crear estos universos y darles consistencia histórica, Ubisoft asegura que emplea “docenas de historiadores, sociólogos y otros investigadores en ciencias sociales que ayudan a los estudios”. El lanzamiento de este nuevo juego es crucial para el gigante Ubisoft, atrapado en una crisis con múltiples facetas en los últimos años, especialmente en términos financieros. En mayo, Ubisoft anunció que había entrado en números rojos durante su ejercicio anual diferido 2022-2023, con una pérdida neta anual de 494,2 millones de euros (más de 550 millones de dólares).
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Sin embargo, la empresa prometió volver a las ganancias para el ejercicio en curso, con lanzamientos más regulares de juegos importantes, y también apoyándose en el lanzamiento en diciembre de un título adaptado del universo de las películas “Avatar”. “Durante 4-5 años, el grupo ha decepcionado mucho porque ha pospuesto gran parte de sus lanzamientos de juegos”, resume Charles-Louis Planade, analista de Midcap Partners, a la AFP.
Estos próximos juegos “definitivamente mejorarán la salud financiera del grupo y lo ayudarán a volver a ser el Ubisoft que conocimos hace algunos años”, opina. Ubisoft ha optado por un enfoque comercial agresivo para “Assassin’s Creed Mirage”, que se vende a 50 euros, mientras que un nuevo videojuego suele tener un precio de 70 euros.
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Fuente: AFP.
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La IA dispara las estafas de suplantación de voz en EE. UU.
Liz Benz sigue convencida de que la persona que la llamó angustiada era su hijo: el tono y el ritmo sonaban iguales a los de la voz de su chico de 16 años. Pero era un clon generado con inteligencia artificial (IA) que la convirtió en una nueva víctima de estafa con suplantación de identidad, una versión moderna del “cuento del tío” sobre la que alertan cada vez más autoridades y defensores de los consumidores en Estados Unidos.
Benz, una corredora de seguros de 46 años y madre de seis hijos, saltó del sofá en su casa en Buffalo, en el norte del estado de Nueva York, al recibir una llamada de un número desconocido. Al otro lado de la línea parecía estar su hijo Fred, llorando y pidiendo ayuda.
Le dijeron que a un amigo de Fred le habían disparado y que había muerto, y que su hijo —que había salido a un partido de fútbol local— había quedado de rehén. Le ordenaron entregar dinero en efectivo en un supermercado cercano para pagarle al hombre que lo retenía. Hasta que recibió una selfi de Fred sonriente en el partido y supo que habían intentado estafarla. “Nada me habría convencido de que era una estafa hasta que lo vi con mis propios ojos”, dijo Benz a la AFP. “Fueron 20 minutos de pánico”.
“Cualquiera puede hacerlo”
El FBI señaló en abril que los estadounidenses perdieron más de 893 millones de dólares el año pasado en engaños habilitados por IA. Búsquedas sencillas en internet pueden arrojar una amplia gama de aplicaciones de clonación de voz, muchas disponibles de forma gratuita, que crean réplicas realistas a partir de breves fragmentos de la voz real de una persona.
“Antes era algo difícil de hacer. Ahora cualquiera puede hacerlo en segundos”, dijo Brian Long, director ejecutivo de Adaptive Security, una empresa que ofrece capacitación sobre protección frente a fraudes con IA. “Un tipo solo en una habitación con un teclado puede crear un número infinito de estafadores”, dijo Long a la AFP, y añadió que las herramientas de IA son capaces de crear mensajes a partir de audios obtenidos en redes sociales o buzones de voz.
La historia de Benz refleja un patrón recurrente: una llamada de un supuesto familiar en problemas —detenido, en un accidente o implicado en un delito— que pide dinero con urgencia. Luego, los estafadores suelen añadir voces de presuntos abogados o empleados bancarios y así crean una llamada confusa y urgente.
Voz angustiada
Muchas estafas ni siquiera requieren un clon de voz perfecto. “Una voz angustiada que diga ‘Mamá, ayúdame’ o ‘Papá, tuve un accidente’ solo tiene que sonar creíble durante unos segundos”, explicó a la AFP Amit Gupta, ejecutivo de la firma de ciberseguridad Pindrop.
“El objetivo no es una réplica perfecta de la voz, sino generar suficiente duda y urgencia para que la víctima actúe sin verificar nada”, apuntó. Desde que hizo pública su historia, Benz dijo que recibió numerosos mensajes de otras víctimas, muchas reacias a dar su nombre por vergüenza.
Las personas mayores son particularmente vulnerables a estas estafas con suplantación de voz. El FBI dijo que los estadounidenses mayores de 60 años denunciaron el año pasado pérdidas por más de 7.700 millones de dólares, lo que supone un fuerte aumento con respecto a 2024.
“Son profesionales, y cuando consiguen que la gente conteste el teléfono, están tratando con amateurs”, señaló el abogado de Filadelfia Gary Schildhorn.
En 2023, Schildhorn declaró ante el Senado de Estados Unidos sobre su experiencia con una llamada en la que una voz que imitaba a su hijo Brett le aseguraba que había sido detenido por conducir ebrio y necesitaba pagar una fianza. La llamada hizo que Schildhorn, que ahora tiene 73 años, saliera corriendo al banco. “Cuando llego, suena mi teléfono. Es mi hijo. Me dice: ‘Fuiste víctima de una estafa’”, contó este abogado a la AFP. “Y yo le digo: ‘Brett, me iré a la tumba jurando que era tu voz”.
Fuente: AFP.
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Tino Ayala apuesta a la tecnología para transformar Asunción en una ciudad inteligente
El precandidato a concejal de la capital, Constantino “Tino” Ayala, de la Lista 2P, Opción 3 del movimiento Honor Colorado, presentó su plataforma de gestión pública y aseguró que uno de sus principales ejes será la implementación de tecnología y la innovación para transformar Asunción.
Ayala afirmó que la implementación de herramientas de vanguardia será el eje principal para solucionar las problemáticas cotidianas que afectan a los ciudadanos. En ese sentido, aseguró que trabajará en perfecta consonancia y de forma coordinada con la visión de gobierno del candidato a la Intendencia Camilo Pérez, con el objetivo de convertir a la capital paraguaya en una ciudad verdaderamente inteligente, eficiente y conectada.
“La tecnología va a transformar Asunción. No podemos seguir gestionando una capital del siglo veintiuno con métodos obsoletos; el software, la automatización y los datos deben estar plenamente al servicio de la gente para mejorar su calidad de vida de forma inmediata”, enfatizó.
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Programa técnico
Para cumplir con este propósito, su programa técnico contempla cuatro pilares tecnológicos: El primero es el lanzamiento de una App Municipal interactiva, diseñada de manera específica para que los vecinos puedan realizar y registrar la gestión de sus reclamos ciudadanos en tiempo real, directamente desde sus dispositivos móviles.
A esto se suma el plan denominado “Cero papel”, el cual plantea la reconversión administrativa integral mediante trámites online y expedientes digitales para erradicar la burocracia tradicional y agilizar los tiempos de espera institucionales.
Asimismo, el proyecto introduce la aplicación directa de Inteligencia Artificial (IA) en el tránsito de la ciudad, implementando un sistema de semáforos inteligentes adaptativos que regulen el flujo vehicular de manera autónoma según la demanda del momento para mitigar el caos en las principales avenidas.
Por último, la propuesta contempla la renovación de los espacios públicos a través de la instalación de tecnología Solar LED, garantizando plazas iluminadas de manera sostenible, sustentables y seguras las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana.
Trayectoria del precandidato
Respecto a su trayectoria personal y profesional, Tino Ayala tiene actualmente 31 años de edad y es vecino del barrio La Encarnación. En el ámbito académico, se graduó como licenciado en Administración de Empresas y, buscando especializarse en la optimización de procesos y respuestas institucionales, cursó y obtuvo un Diplomado en Gestión de Riesgos avalado internacionalmente por el Banco Interamericano de Desarrollo.
En la actualidad se desempeña activamente como director de Fiscalización de la Municipalidad de Asunción. Durante su gestión en dicha dependencia pública, impulsó de forma decidida la innovadora implementación de cámaras corporales o bodycams como una herramienta tecnológica indispensable para fortalecer de manera real la transparencia, brindar seguridad jurídica y optimizar el control de los inspectores en cada uno de los procedimientos de fiscalización urbana.
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La IA se encarece y las empresas ajustan su uso, tras boom inicial
La inteligencia artificial (IA) se encarece cada vez más, y las empresas empiezan a replantearse su entusiasmo por esta tecnología disruptiva. Tras la irrupción del ChatGPT, las empresas del sector adoptaron una estrategia habitual en Silicon Valley: cobrar precios muy bajos para enganchar a los clientes. Kevin Simback, de la incubadora de start-ups Delphi Labs, lo llama la era de la “inteligencia subvencionada”, una etapa en que los inversionistas asumían básicamente el costo para que las empresas pudieran ofrecer IA a precios reducidos.
“Pero eso está cambiando”, advirtió Simback. Ha comenzado una era en la que las grandes empresas de IA necesitan realmente ser rentables. De hecho, compañías líderes como OpenAI y Anthropic buscan salir a bolsa a finales de este año. Los precios están subiendo en todos los segmentos, y uno de los grandes motivos son los agentes de IA.
A diferencia de un chatbot que solo responde preguntas, los agentes realizan tareas específicas: reservan citas, escriben código o gestionan archivos. Y son caros de ejecutar, porque una única tarea puede activar a decenas de agentes que trabajan a la vez, y cada uno suma costos. Esos cargos se miden en “tokens”, la unidad básica que usan las empresas de IA para facturar a los clientes. Una sola tarea impulsada por agentes puede consumir decenas de veces más tokens que un simple mensaje de chat.
Mientras tanto, los chips informáticos y los centros de datos necesarios para respaldar toda esta IA no dan abasto con la demanda, lo que provoca escasez de capacidad de cómputo y añade aún más incertidumbre a un sector incipiente. “El costo de uso de la IA para la programación ha aumentado de forma exponencial”, señaló Mark Barton, de la consultora tecnológica Omniux.
Ante este nuevo paradigma, algunos cuestionan el despliegue a mansalva de la IA.
“En algunos casos, se está viendo que el coste de los tokens supera el coste del empleado en uno o dos meses, simplemente porque la usan demasiado”, señaló Jack Gold, analista de J.Gold Associates.
Un gasto más inteligente
Incluso Meta —que a principios de este año animaba a los empleados a usar tantos tokens como fuera posible como medida de productividad— ha revisado su postura.
“Nadie debería usar herramientas de IA solo por el hecho de usarlas”, escribió el director de tecnología, Andrew Bosworth, en un memorando al personal citado por The Wall Street Journal.
El director de operaciones de Uber fue más allá esta semana y dijo que todo este gasto en IA no muestra ningún aumento apreciable de productividad.
Para recortar costos, algunas empresas optan por modelos de IA gratuitos y de código abierto que cualquiera puede descargar. No son tan potentes como el ChatGPt de OpenAI o el Claude de Anthropic, pero son suficientes para muchas tareas.
Otras eligen modelos más pequeños y especializados (los SLM, Small Language Models), diseñados para sectores concretos como el inmobiliario o las finanzas, en lugar de los grandes modelos de propósito general (los LLM, Large Language Models), base del ChatGPT, Claude o Gemini.
La diferencia de precio puede ser abismal.
“El gran modelo monolítico cuesta 15 dólares por millón de tokens, pero uno puede reducirlo a unos cinco centavos si usa el modelo más pequeño”, explicó Adrian Balfour, de la consultora Enverso.
Todo apunta a que la IA tenderá a convertirse en un insumo básico, donde el modelo específico pesará menos que su costo y su adecuación a cada uso. Pero no conviene descartar todavía a los modelos de última generación de los grandes actores. “Los usuarios más avanzados” siempre estarán dispuestos a pagar por lo mejor, aseguró John Belton, de Gabelli Funds. “La tarta es cada vez más grande”, agregó.
Fuente: AFP.
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Chip con neuronas humanas aprende a jugar el popular videojuego “Doom”
Investigadores australianos han logrado que neuronas humanas cultivadas en laboratorio e integradas en un chip de silicio aprendan a jugar a ‘Doom’, una muestra del potencial de estos “ordenadores biológicos”. Los expertos de Cortical Labs crearon una tecnología que aprovecha el funcionamiento del sistema de redes del cerebro.
Cada uno de estos denominados “ordenadores biológicos” contiene alrededor de 200.000 células cerebrales humanas vivas, cultivadas a partir de células madre obtenidas de donaciones de sangre. Tras dominar Pong, un videojuego donde una paleta se mueve arriba y abajo para golpear una pelota y enviarla al otro lado de la pantalla, las células cerebrales pasaron a retos más complejos.
Al principio, las neuronas estaban “al nivel de un principiante que nunca ha jugado a un videojuego”, explica la AFP Alon Loeffler, el científico principal de aplicaciones de Cortical Labs. ‘Doom’, lanzado en los años 1990 y convertido en uno de los videojuegos más populares de la historia, transcurre en un mundo caótico en 3D donde el jugador debe explorar el entorno y eliminar enemigos, una tarea nada sencilla para un grupo de células.
“Chocaban mucho contra las paredes, disparaban a las paredes, se daban la vuelta, hacían cosas raras como esas”, relató Loeffler. “Y, finalmente, empezaron a apuntar a los enemigos con más regularidad y precisión”. Aunque la ejecución no es perfecta, la investigación revolucionaria demuestra que las neuronas pueden adaptarse a estímulos en tiempo real y completar tareas de aprendizaje orientadas a objetivos, según Cortical Labs.
Inteligencia más “sostenible” que la IA
Los investigadores convirtieron el entorno digital de ‘Doom’ en patrones de señales eléctricas que las neuronas del chip pueden entender. Cuando aparece un enemigo, unos electrodos específicos estimulan las neuronas en el chip especial, llamado CL1, lo que provoca una reacción. Cada patrón de actividad neuronal produce respuestas concretas, como disparar, moverse a la izquierda o a la derecha.
Los investigadores supervisan la actividad eléctrica de las neuronas desde una pantalla conectada al CL1, representada por miles de pequeños puntos. A partir de estos datos, el equipo ajusta sus entradas para influir y entrenar la actividad de las neuronas. El CL1 no se limita a los videojuegos: el chip puede programarse para todo tipo de aplicaciones, desde el cribado de fármacos hasta el aprendizaje automático similar a la inteligencia artificial.
“Apenas estamos empezando a vislumbrar lo que estos cultivos neuronales pueden llegar a lograr cuando se integran en sistemas como nuestro CL1”, afirma Brett Kagan, director científico y de operaciones, y describe el chip CL1 como “una forma de inteligencia más sostenible y potente”.
El cerebro humano funciona con una potencia estimada de 20 vatios, un nivel de eficiencia que la computación de silicio y la inteligencia artificial aún no han logrado igualar.
Aunque no está “destinado a reemplazar lo que hace la IA”, el objetivo es “ofrecernos capacidades que nunca antes habíamos tenido”, explica el científico.
Las células tienen una vida útil de seis meses y, por ahora, no son capaces de producir resultados consistentes y programables.
Sin embargo, los analistas señalan que el valor del proyecto podría residir en su consumo de energía más sostenible en comparación con los chips convencionales.
“Necesitamos mejores formas de gestionar ese consumo energético y alcanzar niveles más altos de eficiencia”, apunta William Keating, director ejecutivo de la empresa de investigación de semiconductores Ingenuity. “No se trata de ciencia descabellada ni de un grupo de estafadores. Es ciencia de verdad y está logrando avances reales”, asegura.
Fuente: AFP.