El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se reunió el viernes pasado con el actor mexicano Eduardo Verástegui, para dar su apoyo a una iniciativa que impulsa el artista contra la trata de niños, reflejada en la película “Sound of Freedom” (Sonido de libertad), dirigida por Alejandro Monteverde y protagonizada por Jim Caviezel.
Al final de su encuentro en la Casa Presidencial en San Salvador, Bukele y Verástegui firmaron una “carta de intención” en la cual el gobierno salvadoreño se compromete a impulsar iniciativas para evitar la trata y explotación sexual de niños. “Hemos firmado una carta de intención para trabajar juntos en el combate al tráfico de niños”, dijo Bukele durante el acto en que se firmó la carta de intención.
“Trabajaremos como gobierno para combatir el tráfico infantil y llevar este mensaje tan importante a todos”, señaló el mandatario tras indicar que la película “Sound of Freedom”, que fue exhibida el 28 de julio, gratuitamente para 1.500 espectadores, como una “premier” en un teatro de la capital San Salvador. A los cines salvadoreños esta película llegará para exhibición comercial al público desde el 31 de agosto.
Lea más: El insólito éxito de “Sonido de Libertad”
“‘Sound of Freedom’ es una película basada en hechos reales que expone la oscuridad del tráfico de niños”, reseña en su página de Internet el estudio cinematográfico de la película Angel Studio, que se encarga además de distribuirla a nivel internacional. Verástegui señaló durante el acto junto al mandatario que el problema de la trata de niños “es muy grande” a nivel internacional pues ocurren, según dijo, “millones” de casos.
Para el actor, que además de ser parte del elenco de la película es el productor de la misma, aseguró que lo que se busca con la cinta es “generar un movimiento” y que “la película podría tener ese potencial, de detonar un movimiento global con soluciones globales, para un problema global”. La cinta fue lanzada por primera vez en los cines de Estados Unidos el pasado 4 de julio y desde entonces “ha sido un éxito”, aseguró Verástegui.
Fuente: AFP.
Lea también: “Barbie” se mantiene en la cima de la taquilla y supera a “Oppenheimer”
Dejanos tu comentario
Paraguay busca fortalecer el turismo con experiencia de El Salvador
Paraguay progresa en la estructuración de una cooperación con El Salvador con el propósito de compartir vivencias y saberes que optimicen el turismo y la hotelería local, centrando la atención en captar capitales, incrementar la conectividad y elevar la proyección del país a escala global.
Delegados del rubro hotelero nacional sostuvieron recientemente una junta con Santiago Caprio, consejero del mandatario salvadoreño, Nayib Bukele. El mitin se organizó mediante la colaboración de la Embajada de El Salvador en Buenos Aires y busca materializar el próximo arribo del experto a la capital paraguaya.
En el transcurso de su visita, Caprio lideraría una asesoría orientada al ámbito turístico y de hospedaje, donde se evaluarán perspectivas de expansión y tácticas para estimular el flujo de vacacionistas y nuevos capitales en el territorio.
El contraste toma como parámetro el despegue manifestado por El Salvador en tiempos recientes. La nación centroamericana albergó a 4,1 millones de viajeros extranjeros a lo largo de 2025 y produjo más de 3.600 millones de dólares en divisas por turismo, conforme a las cifras divulgadas sobre el balance del sector.
La venidera asistencia técnica abarcará tópicos como la conectividad por aire, la captación de fondos locales y foráneos, la agilidad en los procesos burocráticos para corporaciones del ramo y una mayor sinergia entre las esferas gubernamental y empresarial.
“Más que traer a un asesor, estamos construyendo un puente entre Asunción y San Salvador”, afirmó Juan Danieri, titular de la Asociación de Industriales Hoteleros del Paraguay. Asimismo, puntualizó que la meta es asimilar las lecciones de un Estado que logró entrelazar turismo, inversiones, seguridad y visibilidad exterior.
Los actores de la industria hotelera paraguaya estiman que este intercambio aportará mecanismos idóneos para trazar acciones precisas que impulsen la afluencia de visitantes, propicien nuevos horizontes de inversión y acrecienten la competitividad del sector en el país.
Leé más: MEF desembolsa más de G. 61.000 millones para pagar a proveedores del Estado
Dejanos tu comentario
Colombia pretende construir diez megacárceles al estilo del modelo Bukele
Colombia dispondrá de una megacárcel para los criminales más peligrosos del país al estilo del mandatario salvadoreño Nayib Bukele, dijo el martes a la AFP una fuente de una entidad adscrita al Ministerio de Justicia. El presidente derechista Abelardo de la Espriella, en el poder desde agosto, pretende construir diez megacárceles en zonas remotas del país durante su mandato de cuatro años.
El penal llamado Renacer está “en medio de la nada” en el Magdalena (norte), lejos del mar Caribe, y tendrá capacidad para 1.974 presos que estarán en total aislamiento, explicó a la AFP una fuente de la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (USPEC). Su construcción se inició durante el gobierno del expresidente Iván Duque (2018-2022), pero quedó paralizada por falta de fondos.
Va en un “88 % de construcción” y será inaugurada “en el menor tiempo posible”, señaló el funcionario. De la Espriella lleva a cabo una guerra frontal contra las poderosas mafias del país, a las que ofrece “cárcel o tumba”. Quiere que los recónditos centros de reclusión no tengan acceso a señal telefónica ni internet y que estén custodiados por una división especial del Ejército.
Quiero “que no llegue ni la señal de la Santa Cruz”, dijo en campaña el derechista, que hace frecuentes alusiones religiosas. El costo de la megacárcel asciende hasta el momento a 291.000 millones de pesos colombianos (unos 87 millones de dólares).
“La directriz del presidente De la Espriella fue: necesitamos que reactiven eso ya”, añadió el funcionario del USPEC.
Imágenes compartidas por el organismo muestran enormes pabellones que recuerdan a la famosa prisión salvadoreña CECOT en un espacio de 22 hectáreas.
También celdas con pequeñas camas, pegadas a los baños.
El modelo carcelario de Bukele, criticado por abusos a los derechos humanos y dignidad de los reclusos, también ha sido bandera de líderes derechistas en la región como Daniel Noboa en Ecuador o Keiko Fujimori en Perú.
En agosto, De la Espriella también pidió recluir a los presos más peligrosos en buques en medio del mar, un proyecto que avanza la Armada colombiana.
La alcaldía de Medellín, la segunda ciudad del país, avanza otro penal de máxima seguridad con capacidad para 1.300 personas.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Aníbal Ortiz: del Coronel Oviedo sin cine a Biarritz
- Por David Sánchez, desde Biarritz (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
El actor paraguayo llega al Festival de Biarritz con Narciso, de Marcelo Martinessi, después de una trayectoria que comenzó en Coronel Oviedo, una ciudad que durante años no tuvo una sala de cine. Antes de llegar a Berlín, San Sebastián o Biarritz, Ortiz fue parte de un movimiento audiovisual nacido en el interior del Paraguay y protagonizó Latas vacías, una película que terminó ayudando a reabrir una sala de cine en su propia ciudad.
Hay una parte de la historia de Aníbal Ortiz que empieza mucho antes de los grandes festivales internacionales. Empieza en Coronel Oviedo, donde durante años hacer cine parecía una posibilidad lejana. Allí, Ortiz se fue formando entre el teatro y las primeras experiencias audiovisuales de un grupo de jóvenes que buscaban contar historias desde el interior del país.
Su recorrido no nació dentro de una industria cinematográfica consolidada. Ortiz se vinculó al teatro y a proyectos audiovisuales locales, participó en cortometrajes y fue construyendo su experiencia dentro de aquella pequeña comunidad cinematográfica ovetense. La actividad fue creciendo con concursos, talleres y producciones realizadas con recursos limitados. Latas vacías terminaría siendo el resultado más visible de aquel proceso.
La película, dirigida por Hérib Godoy, fue rodada y producida en Coronel Oviedo con muy pocos recursos. Ortiz interpretó a Alfonso, un joven que busca tesoros enterrados —el conocido “plata yvyguy”— y cuya historia transcurre entre la tragedia, la superstición y la vida cotidiana del interior paraguayo. La película fue realizada con gente de la propia comunidad y en buena medida de manera autodidacta.
El éxito de Latas vacías superó las expectativas de quienes la habían hecho. La película recibió el premio del público en el Festival Internacional de Cine de Asunción y comenzó después un recorrido por distintas ciudades. Más de 500 habitantes de Coronel Oviedo viajaron hasta Asunción para acompañar su estreno, una movilización que terminó convirtiéndose en uno de los momentos más recordados de aquella experiencia.
Pero el impacto no terminó en la pantalla. La repercusión de la película contribuyó a despertar nuevamente el interés por el cine en Coronel Oviedo y a la reapertura del antiguo Cine Guaraní, que llevaba años sin funcionar como sala cinematográfica. El propio Hérib Godoy explicó entonces que lo importante había sido recuperar entre los ovetenses la experiencia de sentarse frente a una pantalla grande, con buen sonido y compartir una película con otras personas.
Aquello tenía un significado especial para una ciudad que había crecido prácticamente sin salas de cine. El movimiento audiovisual local había comenzado años antes, con un grupo de amigos que realizaba cortometrajes y organizaba concursos para estimular a estudiantes y aficionados. Latas vacías fue, en ese sentido, la culminación de un proceso que había comenzado mucho antes de que la película llegara a los festivales.
Para Ortiz, además, aquella película fue un punto de partida profesional. Después llegarían otros trabajos, entre ellos La redención, también dirigida por Godoy, y Matar a un muerto. Su trayectoria se fue ampliando hasta desembocar en Narciso, la película de Marcelo Martinessi que pasó por la Berlinale y que ahora llega al Festival de Biarritz.
Entre todos esos trabajos hay también una constante: el vínculo con el guaraní y con una forma de contar Paraguay desde sus propios códigos culturales. Latas vacías, por ejemplo, fue rodada en guaraní y utilizó la lengua como parte esencial de la identidad de sus personajes y de la historia.
Ese vínculo vuelve a aparecer en Narciso. Para Ortiz, trabajar con Martinessi supone también formar parte de un cine paraguayo que busca contar sus propias historias y llevarlas a espacios internacionales sin desprenderse de su identidad.
El recorrido resulta significativo: un actor que comenzó haciendo cine desde una ciudad del interior, en un contexto sin una infraestructura cinematográfica estable, termina presentando una película paraguaya en uno de los festivales internacionales dedicados al cine latinoamericano.
Entre Coronel Oviedo y Biarritz hay miles de kilómetros y más de una década de trabajo. Pero la historia tiene un hilo conductor: la posibilidad de hacer cine desde el interior, incluso cuando las condiciones parecen no estar dadas. Latas vacías ayudó a demostrarlo en una ciudad que había vuelto a tener una pantalla; Narciso lleva ahora esa misma experiencia mucho más lejos, hasta el circuito internacional de festivales.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
Dejanos tu comentario
“Narciso” lleva el nuevo cine paraguayo a Biarritz
- Por David Sánchez, desde Biarritz (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
El estreno de la película de Marcelo Martinessi en el Festival Biarritz Amérique Latine, que se celebra del 26 de septiembre al 2 de octubre de 2026 en Biarritz, Francia, reúne al director, a la nueva directora del INAP, Natalia Fuster, y a la embajadora paraguaya en Francia, Cynthia Filártiga. Los tres hablan de memoria, autoritarismo, guaraní, coproducción y del reto de conseguir que el cine paraguayo tenga una presencia cada vez mayor fuera del país.
Hay algo que va más allá del estreno de una película cuando Narciso llega a Biarritz. La presencia de la cinta de Marcelo Martinessi en este festival francés reúne alrededor de una misma pantalla a un cineasta, a la nueva responsable del organismo encargado de impulsar el audiovisual paraguayo y a la embajadora de Paraguay en Francia. La película llega después de su paso por otros grandes festivales internacionales y se convierte así en una nueva oportunidad para mostrar una cinematografía todavía pequeña, pero cada vez más visible fuera de sus fronteras.
Para Martinessi, la cuestión no es únicamente conseguir que una película paraguaya viaje, sino construir una cinematografía capaz de hacerlo de manera sostenida. “Paraguay tiene eventualmente, cada cierto tiempo, películas que pueden salir y representar al cine paraguayo con su música, su cultura, con su talento, con su historia, con su memoria”, explica. El director considera que el país está todavía “en el comienzo de algo” y que formar parte de ese proceso resulta especialmente emocionante. “Se conoce mucho más de Argentina, de Brasil, de México, de Colombia, de Chile incluso, porque son cinematografías más consolidadas”, señala. “Pero pienso que estamos en el comienzo de algo.”
Una película para pensar
Narciso no busca, según su director, ser simplemente una película de entretenimiento. “Las películas que nosotros hacemos no son películas para entretener. Son películas para pensar, son películas para dialogar”, explica Martinessi. La película se adentra en uno de los períodos más oscuros de la historia paraguaya, pero el director no pretende que el pasado quede convertido en una pieza de museo. “Somos herederos de una historia de autoritarismo y eso no se va del todo”, afirma. Para Martinessi, el cine puede servir precisamente para revisar esa herencia: “Nosotros como sociedad estamos obligados a aprovechar herramientas como el cine para poder repensarnos y para poder construir futuros.”
En Narciso, además, el guaraní ocupa un lugar deliberado. No es únicamente una cuestión lingüística, sino una manera de reflejar la realidad social del país. “Eso fue intencionado porque usualmente en la realidad sería así”, explica el director. “El guaraní sigue siendo muy presente en nuestra cultura.”
El reto de construir una industria
La llegada de Narciso a Biarritz coincide con una nueva etapa en el Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo (INAP). Natalia Fuster Cascio acaba de asumir la Dirección Ejecutiva del organismo y ha aprovechado su presencia en Francia para mantener reuniones con instituciones como el CNC y La Fémis. Su objetivo es dar continuidad a los procesos iniciados en los últimos años por su antecesor, Christian Gayoso, y, al mismo tiempo, ampliar las posibilidades de internacionalización del audiovisual paraguayo. La gestión de Gayoso dejó, entre otros resultados, el desarrollo de acuerdos internacionales y la firma del acuerdo de coproducción cinematográfica entre Paraguay y Francia.
“El gran desafío” es conseguir mecanismos que permitan que las producciones puedan salir del país y encontrar nuevos socios y nuevos públicos, explica Fuster. La directora del INAP considera especialmente importante la cooperación con Francia: “Lo ideal es que realmente los acuerdos se puedan ejecutar y que podamos tener esa salida tanto de productores paraguayos como franceses”, señala.
España, una tarea que busca continuar
Pero Francia no es la única vía que Paraguay quiere explorar. Fuster explica que esta semana mantendrá conversaciones con representantes del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) de España para retomar el trabajo que se había iniciado durante la gestión de Gayoso y estudiar la continuidad de un eventual acuerdo de cooperación y coproducción entre ambos países. El proceso quedó en suspenso tras el fallecimiento de Ignasi Camós, entonces director general del ICAA, el pasado 23 de abril.
“Me voy a conversar justamente con los representantes del ICAA para ver las posibilidades de dar continuidad”, explica Fuster. “Yo creo que lo vamos a lograr, pero todo lleva su tiempo: su tiempo de estudio, de ver cuáles son las mejores salidas.” La posibilidad de ese acuerdo había sido planteada como un nuevo paso en la estrategia de internacionalización del audiovisual paraguayo. La intención, según Fuster, es recuperar las conversaciones y analizar ahora con las nuevas autoridades españolas cómo continuar el proceso.
Más allá de Asunción
Para Fuster, internacionalizar el cine paraguayo no significa únicamente conseguir que algunas películas lleguen a festivales extranjeros. También implica ampliar quién puede hacer cine dentro del propio país. Entre sus prioridades está aumentar el acceso al audiovisual en el interior de Paraguay y generar nuevos públicos. El INAP trabaja, explica, en proyectos de exhibición mediante salas alternativas, incluso con estructuras inflables que permiten organizar proyecciones en lugares donde no existen salas convencionales.
“La idea es no solamente trabajar en Asunción, sino difundir a través del interior del país, donde hay poco acceso al audiovisual, y crear una política que permita crear público que quiera ir al cine.” La institución también estudia cómo incorporar de manera más específica la animación y el videojuego a sus convocatorias y fondos concursables. Para Fuster, hay talento suficiente para que el cine paraguayo dé un salto durante los próximos años. Su horizonte es una mayor presencia de directores paraguayos en los grandes festivales internacionales y una presencia sostenida del país fuera de sus fronteras. “Yo creo que hay mucho talento en Paraguay”, afirma.
Francia como puerta cultural
En ese proceso, Francia ocupa un lugar particular. Cynthia María Filártiga Lacroix, embajadora de Paraguay en Francia, considera que el cine y la cultura pueden desempeñar un papel que va mucho más allá de la promoción artística. “La cultura es la que nos acerca y la que genera empatía y aprendizaje entre las sociedades”, explica. Para la embajadora, la cultura permite abrir espacios de diálogo que en ocasiones resultan más difíciles en ámbitos políticos o económicos: “A través de la cultura podemos aprender unos de otros y enriquecernos mutuamente.”
Filártiga destaca precisamente el convenio de coproducción cinematográfica entre Francia y Paraguay como uno de los hitos de esa relación. El acuerdo, firmado en Cannes en mayo de 2025, establece un marco para que las coproducciones puedan ser reconocidas como nacionales en ambos países y acceder a los beneficios, fondos e incentivos correspondientes. La diplomacia cultural se convierte así en una herramienta para acompañar a los artistas y las producciones paraguayas y para impulsar las industrias culturales del país.
La embajadora considera que el cine paraguayo todavía debería verse mucho más en Francia. “Tenemos, sin duda, un cine que está creciendo”, afirma, y destaca especialmente la trayectoria de Martinessi, a quien considera “uno de los referentes más importantes que tenemos a nivel internacional”. Sobre Narciso, su valoración tiene también una dimensión histórica: “Muestra con poesía y con magia, con belleza, uno de los capítulos más negros de nuestra historia”. Para Filártiga, esa es precisamente una de las funciones del cine: “El cine cura heridas. El cine hace que podamos reflexionar y tratar de evitar repetir errores del pasado”.
Una industria que quiere salir al mundo
Las tres perspectivas terminan encontrándose en un mismo punto. Martinessi habla de la necesidad de que las historias paraguayas puedan viajar; Fuster busca crear las condiciones institucionales para que esas películas puedan producirse y circular; y Filártiga trabaja desde la diplomacia para abrir espacios internacionales. Biarritz es, en ese sentido, algo más que una parada en el recorrido de Narciso: es también un escenario donde Paraguay intenta mostrar que su cine puede formar parte de una conversación internacional.
El desafío ahora es que no se trate de una aparición aislada, sino del principio de una presencia continuada. Como resume Martinessi: “Pienso que estamos en el comienzo de algo, y es muy emocionante ser parte de ese comienzo.”
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.