Las autoridades culturales cubanas declararon al movimiento musical la Nueva Trova, iniciado hace 50 años por Silvio Rodríguez y el recién fallecido Pablo Milanés, patrimonio cultural de la nación, informó este sábado el diario oficial Granma. El acto de declaración formal se realizó la noche del viernes en el parque central de la ciudad de Manzanillo (este), donde el 1 de diciembre de 1972 se formó este movimiento musical como colofón del II Encuentro de Jóvenes Trovadores.
El viceministro de Cultura, Fernando León, expresó que la Comisión para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial validó la solicitud “en aras de contribuir a la sostenibilidad, viabilidad y visibilidad de esa importante expresión cultural”.
Lea más: Yeissi Conterno lanza su disco “Monotonía” con un concierto
El preludio de ese movimiento, que guitarra en mano incluyó la poesía y la política en sus canciones, fue el recital celebrado por Rodríguez, Milanés y Noel Nicola (1946-2005), el 18 de febrero de 1968 en Casa de las Américas.
Su directora, Haydée Santamaría, y el entonces presidente del Instituto de Cine (ICAIC), Alfredo Guevara, ambos ya fallecidos, apadrinaron el movimiento, que también tuvo sus detractores desde los inicios. Más de medio siglo después, Rodríguez con 76 años, es casi el único sobreviviente de entre los principales fundadores. Milanés murió en Madrid el pasado 22 de noviembre; Vicente Feliú, en 2021 a los 74 años; y Sara González, en 2012 a los 61 años.
Lea también: Juanse fue el invitado sorpresa del show de Andrés Calamaro en Asunción
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
EE. UU. acusó a Cuba de casi siete décadas de “espionaje y subversión”
Estados Unidos acusó ayer lunes a Cuba de haber liderado una campaña de “espionaje y subversión” dentro de su territorio durante casi siete décadas, en un informe que supone un nuevo aumento de la presión sobre la isla comunista. Cuba ha liderado “una campaña que se ha infiltrado en las más altas esferas del gobierno de Estados Unidos”, además de reclutar y formar “generaciones de activistas” y respaldar el “terrorismo de izquierda”, acusa el informe especial divulgado por el Departamento de Estado.
El gobierno de Donald Trump no oculta que quiere un cambio de régimen en la isla, que vive su peor crisis económica en décadas. Cuba acaba de impulsar una nueva oleada de reformas económicas, pero el secretario de Estado, Marco Rubio, las considera insuficientes. Desde La Habana, el canciller cubano Bruno Rodríguez, calificó de “falacia” el informe.
“Forma parte de la construcción, por el secretario de Estado (Marco Rubio), de un pretexto para sostener su guerra económica cruel y criminal que castiga a cada familia cubana, y su aspiración de agredir militarmente a Cuba, para lo que busca desesperadamente el apoyo de los ciudadanos estadounidenses”, reaccionó Rodríguez en X.
Enemigos acérrimos
El triunfo de la Revolución castrista en 1959 fue recibido inicialmente con beneplácito por Washington, pero el contexto de la Guerra Fría pronto desbarató cualquier tentativa de relación pacífica.
Washington impuso rápidamente sanciones al nuevo régimen que lideraba Fidel Castro, que nacionalizó empresas estadounidenses, y el líder cubano a su vez respondió con un acercamiento a Moscú y el bloque comunista.
La campaña de acoso mutuo se prolongó durante décadas.
El gobierno estadounidense organizó múltiples intentos de asesinato de Castro, y a su vez La Habana acogió, entrenó y respaldó movimientos guerrilleros en el entonces llamado Tercer Mundo, y en especial en América Latina y el Caribe.
El informe del Departamento de Estado, de 100 páginas, reconoce que “La Habana nunca tuvo la capacidad de derrotar a Estados Unidos en un conflicto armado convencional”.
“En cambio, los cubanos perfeccionaron un nuevo modelo para una larga guerra de desgaste, organizado en torno al espionaje, la infiltración, el sabotaje, redes de aliados y una infraestructura revolucionaria diseñada para volcar a Estados Unidos contra sí mismo”, indicó.
Trump ha señalado en repetidas ocasiones que el gobierno cubano podría ser el siguiente, después de Venezuela, en sucumbir a la presión de Estados Unidos, y en junio aseguró que Washington “tomaría el control” de la isla caribeña, situada a unos 145 km de Florida, “casi de inmediato”.
Washington mantiene un embargo contra Cuba desde los años 1960, aunque lo suavizó para el suministro de productos agrícolas o medicamentos.
Pero a principios de 2026, tras el derrocamiento del mandatario venezolano Nicolás Maduro, Washington impuso un bloqueo petrolero de facto que ha puesto a la isla, ya muy debilitada económicamente, contra las cuerdas.
Años de enfrentamiento
Estas nuevas acusaciones del Departamento de Estado resumen años de informes de los servicios de inteligencia estadounidenses, que a su vez estuvieron detrás de operaciones como la fallida invasión de la Bahía de Cochinos en abril de 1961.
Estados Unidos combatió la influencia cubana en América Latina con su propia guerra encubierta.
El informe no anuncia nuevas sanciones ni medidas concretas, aunque detalla una larga lista de acusaciones contra organizaciones estadounidenses aún activas y vinculadas a la isla, como la coalición Red Nacional sobre Cuba (NNOC por sus siglas en inglés).
La NNOC agrupa entre otros a los Demócratas Socialistas, que han logrado situar a candidatos para el Congreso y que cuentan además entre sus filas al actual alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
Marco Rubio, de orígenes cubanos, lideró la semana pasada una reunión internacional para combatir lo que considera una “resurgencia del terrorismo político”. Rubio cree que ese “terrorismo de extrema izquierda” vuelve a ser la principal amenaza violenta, no estatal, a nivel mundial, tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 y las más de dos décadas de yihadismo.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Bajo las murallas de Carcasona, Ludovico Einaudi convierte el silencio en un acontecimiento
El compositor italiano inaugura el mes de julio en el Festival de Carcassonne con un concierto agotado en el Théâtre Jean-Deschamps, donde el minimalismo encontró un escenario tan monumental como íntimo.
- Por David Sánchez, desde Carcasona (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
Hay conciertos que dependen del espectáculo. Otros, del repertorio. Y unos pocos consiguen algo más difícil: que miles de personas permanezcan en un silencio absoluto. Eso ocurrió este miércoles en el Théâtre Jean-Deschamps, el auditorio al aire libre encajado entre las murallas de la ciudad medieval de Carcasona, donde Ludovico Einaudi ofreció uno de los recitales más esperados del Festival de Carcassonne.
El cartel de “completo” llevaba semanas colgado. A las 21.45 horas, con unos quince minutos de retraso sobre el horario previsto, el pianista italiano apareció sobre un escenario desnudo, acompañado por su conjunto habitual. No necesitó grandes artificios para captar la atención de un público entregado desde la primera nota. Bastó un piano, una iluminación cuidadosamente diseñada y un repertorio construido a partir de esa mezcla tan reconocible de repetición, emoción contenida y melodías que parecen suspendidas en el tiempo.
No es casual que Einaudi sea hoy uno de los compositores vivos más escuchados del planeta. Con más de dos décadas de carrera internacional, miles de millones de reproducciones en plataformas digitales y teatros agotados en Europa, América y Asia, el músico turinés ha conseguido algo excepcional: sacar la música instrumental del circuito estrictamente clásico para convertirla en un fenómeno de masas. Su obra ha llegado a millones de personas gracias al cine y la televisión. Sus composiciones forman parte de bandas sonoras de películas como Intocable (2011), el éxito francés que dio la vuelta al mundo; Nomadland, de Chloé Zhao, ganadora del Óscar a la mejor película; The Father, protagonizada por Anthony Hopkins; This Is England, de Shane Meadows; o Insidious, entre otras producciones. A ello se suman numerosos documentales, anuncios y series que han convertido piezas como Nuvole Bianche, Experience o Una Mattina en auténticos himnos contemporáneos.
El concierto formaba parte de la gira internacional de The Summer Portraits, el álbum publicado en 2025 con el que Einaudi continúa explorando ese territorio donde la música clásica dialoga con el cine, el pop ambiental y la electrónica más sutil. Tras Carcasona, el músico continuará una gira que recorrerá Francia, Bélgica, Países Bajos, Alemania, Reino Unido y Norteamérica, consolidando una presencia internacional que pocos compositores europeos contemporáneos pueden igualar.
La estructura del recital fue sencilla y eficaz. Tras un primer bloque con toda la formación, Einaudi permaneció solo al piano durante varias piezas, en algunos de los momentos más intensos de la noche. Más adelante volvió a reunirse con el resto del conjunto para desarrollar un tramo final de creciente intensidad emocional.
El repertorio alternó composiciones recientes con algunas de las obras que han convertido al italiano en uno de los compositores vivos más populares del mundo. I Giorni, Una Mattina, Nuvole Bianche, Experience o Run aparecieron entre un programa que el público recibió casi como si se tratara de un repertorio de canciones populares, pese a tratarse de música instrumental.
Uno de los aspectos más cuidados de la velada fue la iluminación. Lejos de buscar un despliegue tecnológico, el diseño acompañó el carácter hipnótico de la música mediante cambios muy precisos. En un momento concreto, el escenario se tiñó completamente de rojo, generando una atmósfera envolvente que transformó el espacio. Más adelante, aparecieron sobre el escenario círculos y puntos creados con focos, como pequeñas luces suspendidas en la penumbra, evocando un mar de velas. No se trataba de un único efecto, sino de distintas propuestas visuales que dialogaban con la música sin imponerse a ella. La luz nunca competía con la música; la respiraba.
También destacó la complicidad entre los músicos. Dos de los solistas, especialmente el violinista y el violonchelista, recibieron las mayores ovaciones cuando Einaudi fue presentando uno por uno a los integrantes del grupo. En ese momento, el compositor convirtió al público en parte del espectáculo, invitándolo a marcar distintos ritmos con las palmas mientras cada músico recibía su reconocimiento.
Entre los momentos más emotivos de la noche destacó la participación de un joven guitarrista y teclista del conjunto: Leo Einaudi, el hijo de Ludovico, que lo acompaña en esta gira y que compartió protagonismo con Einaudi en una de las piezas más delicadas del recital, reforzando el carácter íntimo y casi familiar que impregnó buena parte del concierto.
Tras abandonar el escenario, regresó para ofrecer un último bis, recibido con el público ya completamente en pie.
Un festival de referencia bajo una fortaleza única
La elección de Carcasona no es casual. Desde hace más de setenta años, el Festival de Carcassonne, nacido en 1957, se ha consolidado como una de las grandes citas culturales del verano francés. Cada mes de julio, la ciudad recibe a decenas de miles de espectadores con una programación que combina música, teatro, danza, ópera, humor y espectáculos familiares.
Por sus escenarios han pasado algunas de las figuras más importantes de la música internacional: Elton John, Sting, Deep Purple, Santana, Bob Dylan, Leonard Cohen, Joe Cocker, Norah Jones, Lang Lang, Robbie Williams, Texas, Simple Minds o Zaz, además de los principales artistas franceses de las últimas décadas. Esa combinación de grandes nombres internacionales con una programación muy diversa ha convertido el festival en uno de los acontecimientos culturales más prestigiosos del sur de Francia.
Pero el verdadero protagonista sigue siendo el escenario. El Théâtre Jean-Deschamps se encuentra en el interior de la Cité de Carcassonne, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1997. Sus casi tres kilómetros de murallas y sus 52 torres conforman uno de los conjuntos medievales mejor conservados del mundo y uno de los monumentos más visitados de Francia, con más de cuatro millones de visitantes al año.
La ciudad ha servido de inspiración para novelas, videojuegos y producciones audiovisuales gracias a una imagen que parece detenida en el tiempo. Sus murallas han acogido rodajes de películas como Robin Hood: Prince of Thieves y diversas producciones históricas, mientras que su silueta ha inspirado escenarios de ficción medieval y fantástica. Caminar por sus calles empedradas al caer la tarde supone hacerlo por uno de los conjuntos monumentales más espectaculares de Europa.
Quizá por eso la propuesta de Einaudi encontró aquí un marco difícilmente mejorable. Su música siempre ha evitado el exceso. No busca el virtuosismo como exhibición, sino como vehículo para la emoción. En un tiempo en el que muchos conciertos compiten por ofrecer más pantallas, más efectos y más volumen, el compositor italiano continúa defendiendo justamente lo contrario: que unas pocas notas bien colocadas todavía pueden mantener a miles de personas completamente inmóviles.
Y bajo el cielo abierto de Carcasona, entre murallas que llevan más de ocho siglos observando la historia pasar, ese silencio terminó siendo el verdadero protagonista de la noche.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
Dejanos tu comentario
Rubio pide libertad de presos políticos
El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, instó ayer sábado a Cuba a liberar de inmediato a más de 700 presos políticos, luego de que un destacado artista disidente cubano llegó a Miami tras cinco años en prisión.
El secretario de Estado confirmó en un comunicado la llegada a Estados Unidos del artista Luis Manuel Otero Alcántara y añadió: “Pedimos la liberación inmediata de los más de 700 presos políticos injustamente detenidos por el régimen”.
“La comunidad internacional debe dejar de hacer la vista gorda ante las violaciones de derechos humanos del régimen cubano y unirse a nosotros para exigir el fin de su represión”, afirmó Rubio.
Luis Manuel Otero Alcántara, figura de la nueva disidencia cubana, abandonó La Habana el sábado y se exilió en Estados Unidos, tras cumplir una condena de cinco años de prisión en la isla comunista. Otero Alcántara, de 38 años, es una de las figuras más visibles de la disidencia cubana.
Dejanos tu comentario
La música lleva al show del fútbol a otra dimensión
- Texto y fotos: AFP
Madonna, Shakira y Justin Bieber, Robbie Williams, Laura Pausini, Cold Play, Burna Boy, Nicole Scherzinger… No es la cartelera de un megafestival de música, se trata de la final del Mundial de fútbol 2026.
El espectáculo anunciado para la final del Mundial está a la altura de un torneo fuera de lo común: de Tom Cruise a Madonna, pasando por Justin Bieber, Shakira y BTS, el MetLife Stadium, en las afueras de Nueva York, se convertirá este domingo en “el escenario más grande del mundo” durante la final España-Argentina.
Tras cinco semanas y media de competición y 104 partidos en tres países (México, Estados Unidos y Canadá), con la participación por primera vez de 48 selecciones, la Copa del Mundo de fútbol conocerá al final a su campeón.
Pero antes de saber si el ganador será la Albiceleste de Lionel Messi o la Roja de Lamine Yamal, los 80.000 espectadores en el estadio y los miles de millones de telespectadores de todo el planeta verán desfilar a estrellas del “showtime” durante la ceremonia de clausura y luego en el concierto en el entretiempo de una final a la que asistirá el presidente estadounidense Donald Trump.
En el primer acto, que comenzará a las 13h30 local (17h30 GMT) se espera la participación de Tom Cruise. Tras su descenso en rápel en el Stade de France durante el traspaso del fuego olímpico entre París 2024 y Los Ángeles 2028, todavía se desconoce qué número tiene reservado la estrella de Hollywood.
Robbie Williams, Laura Pausini y Nicole Scherzinger, intérpretes del himno oficial “Desire”, también estarán presentes.
El streamer estadounidense IShowSpeed, con 160 millones de suscriptores, y el rapero Post Malone también han sido invitados, mientras que el himno estadounidense será interpretado por la cantante y actriz ganadora del Óscar Jennifer Hudson.
SEGUNDO ACTO DE 11 MINUTOS
Pero es el segundo acto, un concierto de 11 minutos en el descanso del partido, el que genera más expectativas. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha prometido que será “el mayor escenario de todos los tiempos”.
Y en este “halftime show” al más puro estilo Super Bowl, dirigido por el cantante de Coldplay Chris Martin, con un reparto muy internacional e intergeneracional, la estrella estadounidense Madonna, que acaba de sacar un nuevo álbum a los 67 años, compartirá cartel con el canadiense Justin Bieber, el grupo de K-pop surcoreano BTS y Shakira, ya curtida en Copas del Mundo.
Escuchada durante toda la competición, “Dai Dai”, la canción de la colombiana a dúo con la estrella del afrobeat Burna Boy, volverá a resonar en el estadio.
BENEFICENCIA
El director de orquesta venezolano Gustavo Dudamel y un coro neoyorquino acompañado por Coldplay también participarán en este concierto, que tiene como objetivo recaudar fondos para un programa a favor de la educación impulsado por la FIFA y la ONG Global Citizen, cofundada por Chris Martin.
La FIFA ha asegurado que el descanso del partido no excederá los 15 minutos que marca el reglamento, con 11 minutos para las diferentes actuaciones y el resto para montar y desmontar el escenario y regar el césped.
Pero en la final del Mundial de Clubes que se disputó hace justo un año en el mismo estadio, la pausa duró algo más de 24 minutos para permitir la celebración de un espectáculo similar.