“Los escritores paraguayos en nuestro sistema de enseñanza” es el título de la disertación que estará a cargo de Bernardo Neri Farina este jueves 24 de noviembre a las 19:00, en el marco de la Fiesta del Libro Paraguayo que se lleva a cabo en la Plaza Uruguaya (25 de Mayo y México). El acto está organizado por la Academia Paraguaya de la Lengua Española.
La Fiesta del Libro Paraguayo enmarca una exposición de 1.300 obras de 420 autores publicadas por la editorial Servilibro hasta el momento. Este encuentro que ha convocado ya a un numeroso público continuará hasta el sábado 26 de noviembre.
Respecto a la exposición de hoy, el disertante señaló que el tema nace de una preocupación de personalidades de la literatura nacional ante el poco conocimiento que tienen los estudiantes de los escritores compatriotas, hombres y mujeres.
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Gran parte de ese desconocimiento, afirmó Farina, proviene del hecho de que en nuestro sistema de enseñanza la Literatura, y más expresamente la literatura paraguaya, tiene muy escasa presencia. Entonces, “los niños, los adolescentes, van creciendo sin tener idea de la existencia de escritores paraguayos, más allá de los nombres clásicos como Augusto Roa Bastos, por ejemplo”.
Farina sostuvo que la presencia de los escritores paraguayos no forma parte de un plan sistemático en el curriculum del Ministerio de Educación y Ciencias. Dicha presencia se da casi en su totalidad gracias a la iniciativa de docentes interesadas en la difusión de las letras de nuestro país o de colegios, tanto públicos como privados, que tienen conciencia del tema.
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“La literatura interpreta a la sociedad en un tiempo y un espacio”, afirma Farina. El mismo agrega seguidamente que “por ello, es imperioso que el sistema educativo dé a las letras paraguayas un lugar importante en la malla curricular”.
Bernardo Neri Farina es académico de número de la Academia Paraguaya de la Lengua Española y correspondiente de la Real Academia Española. Forma parte de la corporación desde el 6 de marzo del 2018, luego de pronunciar ese día su discurso de ingreso titulado “Las redes sociales y la dinámica de la lengua”.
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“Con la escritura logré sacarme la tristeza y el dolor del fondo del alma”
- Fotos: Emilio Bazán
Tras atravesar durante ya tres décadas una compleja situación de salud, múltiples cirugías, dolor físico y una profunda depresión, el economista y empresario Jorge Mendelzon encontró en la escritura una forma de transformar el sufrimiento en aprendizaje y esperanza. En conversación con Augusto dos Santos en el programa “Expresso”, de GEN/Nación Media, Mendelzon habla de la aceptación, el miedo, la empatía y la necesidad de mantener activa la mente como herramientas para seguir adelante. Su segundo libro, “De pie. Palabras para sostener el alma”, nació precisamente de aquellas madrugadas de insomnio en las que encontró en la escritura una vía para convertir el dolor en sentido.
–Hace dos o tres años hablamos con Jorge Mendelzon en ocasión de la publicación de su primer libro, que es un testimonio que pretende tener efectos casi pedagógicos. Y hoy nos encuentra un segundo capítulo. ¿Cómo estás, Jorge?
–Muy contento, gracias por tenerme nuevamente en tu programa. Muy contento y buscando inspirar a personas que estén pasando momentos de dificultad.
–¿Y cómo empieza esta historia?
–Alrededor de 1996, yo tenía 29 años y producto de una lesión que pensé que era eminentemente deportiva en un hermoso partido de pádel en vacaciones, pero nunca me imaginé que iba a ser el último partido. Así que fui de una cirugía a otra. Parecía que era un tema de meniscos nomás, pero años después apareció un tumor benigno ya muy avanzado y comprometiendo los huesos de mi pierna.
–Es imposible de pensar en tamaña consecuencia de la práctica del deporte, ¿no?
–Yo como cualquier joven estaba convencido de que era un tema que se iba a resolver, era un tema de tiempo nomás buscando volver a las canchas, volver a mi vida plena, etc., pero eso cambió evidentemente mi vida para siempre.
–¿Cuáles fueron las diferentes etapas de comprensión de la gravedad del problema?
–Me llevó demasiado tiempo porque el diagnóstico fue muy tardío. Entonces, me empecé a tratar como un tema de menisco, me sacaron el menisco, empecé con un diagnóstico de artritis, que evidentemente tengo, lo vivo hasta hoy, pero bien manejado uno puede convivir con eso. Pero lo que vino muy tarde es el diagnóstico del tumor que estaba en la sinovial, que afortunadamente era benigno, por eso no hizo metástasis. Yo estuve demasiado tiempo en el proceso de la negación, en el proceso de la no aceptación. La única pregunta que barajaba o rondaba mi cabeza era por qué a mí. Lo único que buscaba era resolver con la ilusión de volver a esa vida anterior que evidentemente estaba marcado ya que no iba a ser así.
–Una de las consecuencias de la negación debe ser el tiempo que se pierde, ¿no?
–Es una pérdida de tiempo, es una combinación de amargura, de rabia, de frustración, de tristeza, de queja, que es un círculo virtuoso de la negatividad porque lo único que busca es cambiar la página, pero esa página lo que tiene que lograr es cambiarnos a nosotros y a mí me llevó demasiado tiempo entender eso.
LA ACEPTACIÓN
–No es solo un tema de negación, es casi un contrasentido en relación con tu especialidad también, porque no debe haber nada peor que la negación para el tema de los negocios.
–Así mismo es. La verdad que lo más difícil en esta vida en lo que yo tuve que experimentar es la aceptación. Hubiera sido mucho menos traumático para mí aceptar que era una condición que se iba a instalar. Lo que pasa también remitiéndome hacia atrás yo era demasiado joven. A esa edad uno no habla de problemas de salud, entre los 35 y 40 años uno se proyecta a su vida, a su futuro, a su familia, a su carrera y yo tuve que convivir con situaciones de salud desde los 30 años y no estaba preparado. Vengo de una familia donde me enseñaron a ser muy estructurado, todo muy planificado, mirar hacia adelante y la vida a veces nos pone cosas enfrente que no estamos preparados para manejar.
–¿Alguna vez pensaste en dejar lo que hacías a consecuencia del dolor?
–Muchísimas veces dije “yo me voy a retirar del mundo empresarial, del mundo gremial en que me desempeño, voy a pasar a los cuarteles de invierno. Con esta dolencia que yo tengo si yo fuera un asegurado del IPS, lo más probable es que me darían ya una pensión vitalicia porque yo no tengo condiciones físicas de trabajar y eso me martillaba la cabeza. Estaba con ese recuerdo. Para trabajar mentalmente tengo todas las condiciones, pero para trabajar físicamente desde los 30 años yo tuve dificultad y ahora tengo 60 recién cumplidos.
–Mucha gente puede decir “este es un hombre rico, probablemente tiene para comprarse todos los medicamentos que le sirven para anular el dolor”. Por qué no forma parte de tu presupuesto cotidiano el anular totalmente el dolor.
–En mi caso anular el dolor implica entrar a una batería de opioides con las consecuencias nefastas que tiene eso en el corto y mediano plazo. No es que no los use. En casos extremos sí los uso, pero busco justamente evitar porque sé que la proyección de vida que voy a tener con eso no es la que deseamos. Entonces, lo que busco es tener una vida lo más pausada y tranquila, uso mucho la cabeza, lo menos posible el cuerpo y trato de llenarme con eso para que mi vida no pierda el interés o el entusiasmo por esa limitación.
–¿Cómo se hace para guerrear en un mundo de gladiadores como el mundo empresarial?
–El nivel de frustración que siento cuando llego a esos extremos físicos es muy alto. Afortunadamente una gran parte de la labor empresarial es una labor mental. Para esa labor estoy en las mejores condiciones para batallar y tengo muchas ganas de hacerlo y entusiasmo de hacerlo y me motivo con las cosas que hago para justamente nunca perder las ganas de levantarme cada mañana. Pero cuando esa labor empresarial me obliga a hacer recorridos, a hacer caminatas, etc., yo encuentro los niveles muy altos de dolor y frustración que es lo que trato permanentemente de balancear para que no me ocurra de seguido.
EL SENTIDO DE LA VIDA
–¿Qué necesitabas sacar de adentro cuando se te ocurrió la idea de generar el primer libro y ahora este? ¿Qué quisiste transmitir?
–Cuando escribí el primer libro yo viví lo que es una depresión profunda cuando uno ve la oscuridad y no cree más que el sol pueda volver a salir. La sensación es espantosa. Logré superar con mucho esfuerzo y empaticé mucho con la gente que tenía vivencias o convivía con la depresión y fue uno de mis principales intereses de compartir mi historia para mostrarle a esa gente que hay otra cara, hay otra forma, hay posibilidad de salir de la depresión. Es muy difícil, requiere mucho esfuerzo, requiere disciplina, pero se puede y eso quise compartir con esto de escribir ese libro y la repercusión que tuvo y yo darme cuenta de que a mucha gente con mi dolor le podía ayudar. Yo veía como un mecanismo también de encontrarle sentido a ese dolor, porque si no es simplemente dolor y es miserable. Entonces, cuando al dolor le encontrás sentido por lo menos tiene un fundamento y le da sentido a la vida.
–¿Y cuál es ese sentido?
–Yo encontré en la escritura un mecanismo de lograr sacarme del fondo del alma todo eso que no lograba siquiera hablar con mi esposa. Esa tristeza, ese dolor ese sufrimiento yo no lograba expresar en momentos donde estaba pasando situaciones difíciles, pero me daba cuenta que en esas noches que no podía dormir sí podía escribir y lograba desahogarme con eso. Empecé a usar sin darme cuenta como catarsis la escritura y así nace este libro, que no es otra cosa que escribiendo largas madrugadas en forma totalmente desordenada a puño y letra cosas que después organicé, ordené y publiqué. Así nace este libro “De pie” y el sentido de la vida justamente es tratar de inspirar, tratar de influir en la gente buscando en el fondo un mundo mejor.
EMPATÍA –La intencionalidad también me parece es generar una experiencia no solo para personas en una situación similar, sino que el dolor es un asunto que puede parangonarse con diversas dificultades que uno puede tener en la vida, ¿no?
–Sin duda, Augusto. En mi caso el problema es la salud, es el dolor. La gente atraviesa una infinidad de problemas económicos, familiares, personales. Hay gente que está pasando sensación de depresión y ni siquiera sabe por qué. Simplemente la tiene, no tiene ganas de vivir, no tiene ganas de nada. Yo pienso que convivir con la depresión, si uno me preguntaba a mí de joven, yo no hubiera entendido qué quiere decir tener depresión. O sea, una persona que tiene una vida normal no puede entender cómo alguien puede no tener ganas de levantarse, pero una vez que uno experimenta esa situación realmente empatiza con la gente que pasa ese dolor.
–La depresión seguramente tiene mucha relación con todas estas frustraciones que estuviste mencionando anteriormente. ¿Cómo se pelea con eso?
–La verdad que yo no creo que haya un recetario único. Yo pienso que cada persona tiene que buscar los elementos que le ayuden primeramente a entender que somos vulnerables, entender que necesitamos recurrir a un profesional. A veces un hombre joven sobre todo piensa que puede llevar todo por delante y todo lo puede resolver, pero la depresión no se puede pelearla sola, hay que tratarse psiquiátricamente, hay que tratarse psicológicamente, hay que rodearse de familia y amigos positivos que le den a uno el entusiasmo, que le den la fuerza para seguir adelante. Yo descubría incluso en esos momentos de dificultad que había músicas que me energizaban, que me daban un poco de ganas, que había conversaciones con ciertas personas que me motivaban. Entonces, uno va buscando dentro del abanico de posibilidades lo que le hace bien y lo que le puede dar ganas de continuar.
MANTENER OCUPADA LA MENTE
–La experiencia del gimnasio es muy sana, pero no hay gimnasios para la mente, para la cabeza, para el pensamiento, salvo la lectura probablemente. ¿Qué mensaje pedagógico también puede existir al respecto de tu experiencia?
–En mi caso personal lo que pude construir de la experiencia es que cuando la mente no se la usa es un demonio espantoso. Los momentos en que uno no está haciendo nada productivo, nada provechoso, la mente no está descansando. Uno cree que está descansando, pero la mente nos está golpeando y martillando sin piedad. Yo considero que lo más importante es tener la mente ocupada en algo que agregue valor en algo positivo, en algo divertido para uno, algo bueno para que justamente esos demonios internos puedan pasar a segundo plano y poder mirar algo positivo hacia adelante. Lo peor que se puede hacer si te sentís mal es “sentate, descansá, quedate nomás acá, pasá el día acá”. Ese para mí es el peor escenario porque lo único que ocurre ahí es que tenemos el peor día porque le damos pie a nuestra mente a que nos destroce directamente.
–Hay otro factor que seguramente te estuvo acechando sobre el cual me gustaría que nos hables también porque es un factor cotidiano en la vida de mucha gente, que es el miedo. O sea, ¿tuviste miedo?
–Tuve miedo muchísimas veces, tuve miedo antes de cirugías, tuve miedo en consultas a ver qué iba a recibir, tuve miedo en infinidad de oportunidades. El secreto no creo que sea combatirlo porque realmente cuando los problemas están, va a existir el miedo. No hay forma de evitarlo. Lo que yo trabajo es para que no me paralice. El miedo está, pero yo trato de seguir adelante. Que me acompañe el miedo, pero no quedarme paralizado por su presencia.
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La 22.ª Libroferia Encarnación prepara una fiesta cultural durante seis días
Del 1 al 6 de septiembre, el Campus Urbano de la Universidad Autónoma de Encarnación será escenario de una de las principales celebraciones culturales del sur del país. Bajo el lema “Lectura y cultura para la paz”, la 22.ª Libroferia Encarnación ofrecerá seis días de libros, encuentros con escritores, conferencias, conversatorios, ciencia, arte, música y propuestas para todas las edades, con invitados de Paraguay, Argentina y Estados Unidos y actividades vinculadas a Japón, Alemania y Ucrania. La entrada será libre y gratuita.
Organizada por la Universidad Autónoma de Encarnación UNAE y el Instituto Superior de Educación Divina Esperanza ISEDE, la Libroferia llega a su 22.ª edición reafirmando una trayectoria sostenida de promoción del libro, la lectura y la cultura. La coordinación general está a cargo de la Dra. Nadia Czeraniuk, rectora de la Universidad Autónoma de Encarnación y propulsora del evento desde el año 2005.
La programación comenzará el martes 1 de septiembre (apertura primer día a las 13:00) y se extenderá hasta el domingo 6 (todos los días de 8:00 a 22:00), en el Campus Urbano de la UNAE, con presentaciones de libros, encuentros con lectores, conferencias, conversatorios, talleres, exposiciones, actividades académicas y científicas, literatura infantil y juvenil, teatro, música y otras expresiones artísticas.
Escritores y referentes
Uno de los grandes atractivos de esta edición será nuevamente el encuentro directo entre los escritores y sus lectores. Participarán reconocidos autores, investigadores y referentes de Paraguay, Argentina y Estados Unidos, entre ellos Javier Viveros, Milia Gayoso Manzur, Alejandro Hernández, Feliciano Acosta, Verónica Abente, Luisa Moreno Sartorio, Ricardo Scavone Yegros, Benjamín Fernández Bogado, Mirta Roa, Daniel Balderston y Teresa Méndez-Faith, además de numerosos escritores y representantes del ámbito cultural.
El viernes 4 de septiembre tendrá especial relevancia el espacio dedicado a Augusto Roa Bastos, con la participación de Daniel Balderston, crítico, ensayista, traductor, profesor universitario y estudioso de la obra de Borges y Roa Bastos, y Mirta Roa, directora de la Fundación Augusto Roa Bastos. La jornada contempla el conversatorio “Libros perdidos de Roa. Tesoro recuperado” y la presentación de La Europa que vio Augusto Roa Bastos. Documentos inéditos.
También forman parte de la programación destacadas presentaciones de Ricardo Scavone Yegros y Benjamín Fernández Bogado, junto con una amplia diversidad de obras de narrativa, poesía, historia, literatura infantil, ciencias sociales, educación y derechos humanos.
Acercando a los autores
La Libroferia Encarnación no se limita a los seis días de programación. Durante los meses previos se desarrolla un intenso trabajo de promoción lectora en instituciones educativas de diferentes puntos del departamento de Itapúa. Este año, 65 proyectos se encuentran inscriptos en el concurso “Vamos a la Libroferia Encarnación”. Delegaciones y grupos de estudiantes que vienen trabajando con las obras seleccionadas asistirán a la feria y tendrán la posibilidad de encontrarse personalmente con los escritores que han leído, haciendo de la lectura una experiencia de intercambio, diálogo y aprendizaje.
El sábado 5 de septiembre se realizará el acto de reconocimiento a los líderes animadores y la premiación de los mejores proyectos de animación a la lectura. También se desarrollará la presentación de la antología “Jóvenes que cuentan”, correspondiente al XI Concurso de Cuentos Cortos.
Apertura, homenajes y memoria
El acto oficial de inauguración será el martes 1 de septiembre a las 18:00, en el escenario principal. La primera jornada incluirá la presentación de Mujeres Extraordinarias del Paraguay 2. Historias que inspiran, legados que perduran, de Ana Barreto, y un momento especialmente significativo dedicado a Elvio Romero en el centenario de su nacimiento, con la intervención de Bernardo Neri Farina, presidente de la Academia Paraguaya de la Lengua Española.
La programación ofrecerá además espacios como la Tarde de Historia, Memoria e Identidad, la Noche Jurídica: libros, justicia y derechos, la Jornada Lingüística del Paraguay, homenajes a referentes de las letras y encuentros que abordarán la memoria regional, la historia paraguaya, los derechos humanos, la educación y la lengua guaraní.
Presencia internacional
La dimensión internacional tendrá un espacio relevante en esta 22.ª edición. Además de la presencia de invitados de Argentina y Estados Unidos, se desarrollarán propuestas vinculadas a Japón, Alemania y Ucrania.
El miércoles 2 de septiembre tendrá lugar el Encuentro conmemorativo por los 90 años de la inmigración japonesa en Paraguay, con participación del Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Japón en Paraguay, S.E. Katsumi Itagaki, representantes del sector productivo y cultural y una presentación del Encarnación Taiko Club.
Alemania estará presente con actividades de su Embajada y Consulado, propuestas de realidad virtual, cine y espacios vinculados con la lengua y las oportunidades de estudio. Ucrania participará con la exposición itinerante “Niños de la guerra”, del Consulado Honorario de Ucrania en Paraguay, que acercará al público una mirada especialmente sensible en consonancia con el lema “Lectura y cultura para la paz”.
Purahéi Soul
La música y las artes escénicas serán otro de los grandes atractivos de la Libroferia, con propuestas distribuidas a lo largo de las seis jornadas. El martes 1, el acto inaugural contará con Voces de la UNAE, la actuación del guitarrista Prof. Bladimir Ortega Ladam y el Ballet Folclórico Ko’eju Jeroky de la UNAE.
El miércoles 2 se presentará el Encarnación Taiko Club y también formará parte de la programación artística el Ballet Academia de Danzas Marisol Valdez. El jueves 3 estarán la soprano Alba Álvarez y Alex Cyncar, con “Canciones para enamorar”. El viernes 4 se presentará la soprano Aldana Salinas, con “Las historias que cantan”, en adhesión del Centro Cultural de la República El Cabildo.
El sábado 5 concentrará dos de las presencias musicales de mayor relevancia de esta edición: Ricardo Flecha, con presentación literaria y musical, y Purahéi Soul en concierto, uno de los grupos de mayor reconocimiento y proyección de la música paraguaya contemporánea. La jornada contará además con otras expresiones artísticas previstas en el programa. El domingo 6, la música continuará con el encuentro de bandas invitadas y el festival artístico de cierre con la Orquesta Juvenil de la ciudad de Encarnación, bajo la dirección de Adolfo Arrúa.
Ciencia, educación, creatividad
La Libroferia integrará también una importante agenda académica y científica, con la XI Jornada de Comunicación y Divulgación Científica “Cultura científica para la paz”, presentación de investigaciones, revistas científicas nacionales e internacionales, jornadas de actualización y la Noche Empresarial, además de otros espacios de formación y debate.
Niños, jóvenes y familias encontrarán talleres de escritura, pintura y creatividad, literatura infantil, cómics, experiencias de robótica, teatro infantil, ajedrez gigante, trueque de libros, concursos y actividades participativas. El Bibliobús también estará presente durante la Libroferia, ampliando las oportunidades de acercamiento al libro y a la lectura.
Por su trayectoria, continuidad y alcance, la 22.ª Libroferia Encarnación ha sido declarada de interés educativo por el Ministerio de Educación y Ciencias y de interés cultural por la Secretaría Nacional de Cultura, reconocimientos que acompañan más de dos décadas de trabajo sostenido en favor de la formación de lectores, la educación, la difusión cultural y el acercamiento de escritores y referentes del conocimiento a la comunidad. Para acceder a la agenda cultural completa https://unae.edu.py/libroferia/agenda.
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La Red de Academias Literarias del Paraguay se creó con veinte colegios
El tradicional y centenario Colegio de San José de Asunción fue sede de la jornada de creación de la Red de Academias Literarias del Tercer Ciclo de la Educación Escolar Básica y la Educación Media del Paraguay, impulsada por el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).
La jornada, desarrollada el martes 18 de agosto en el Teatro de Primaria de la institución, reunió a representantes de academias literarias de veinte instituciones educativas de Capital y Central, con el propósito de establecer un espacio permanente de integración, cooperación y vinculación, orientado al intercambio de experiencias y al fortalecimiento de la literatura, la cultura, la formación humanística y la participación estudiantil.
El acto contó con la presencia del director académico, Prof. Mg. Alcides Soria; del director pastoral, monseñor Ignacio Gogorza; de la directora administrativa, Adriana Yunis, y del asesor de la Academia, Dr. Juan Marcelo Cuenca, además de docentes asesores y alumnos miembros de las distintas Academias Literarias de los colegios invitados, el momento artístico estuvo a cargo de alumnos, miembros de la Academia de Música del Colegio; presidió el acto, en representación del MEC, la Lic. Estela Asilvera, Jefa del Departamento de Gestión de Proyectos de la Dirección General de Tercer Ciclo de la Educación Escolar Básica y Educación Media . El acto contó también con la presencia de la presidenta de la Fundación Roa Bastos, la escritora Ana Martini.
Durante el encuentro se conformó, además, la primera Comisión Directiva de la Red de Academias Literarias, para la cual fue elegido como miembro de la misma, el alumno Sebastián Bogado, actual secretario de la Academia Literaria del Colegio San José. La delegación de la institución estuvo acompañada por el asesor de la Academia, Dr. Juan Marcelo Cuenca.
Participaron como miembros fundadores de la Red, además del anfitrión, los Colegios María Serrana, Experimental Paraguay Brasil, Rca. Argentina, Asunción Escalada, Inmaculé, Verbo Divino, Nacional de Capital, San Martín de Porres, 1.º de Marzo, Medalla Milagrosa de Guarambaré, Internacional, Técnico Javier, Stella Maris, Iberoamericano, San Francisco (Zeballos Cué), Paso Puente, Vicente Ignacio Iturbe y Naciones Unidas.
De esta manera, el Colegio San José se convirtió en escenario del nacimiento de una instancia nacional de articulación estudiantil, reafirmando, una vez más, a través de su histórica Academia Literaria, su vinculación con la cultura, las letras y la formación humanística de las nuevas generaciones.
La creación de la Red abre una nueva etapa de cooperación entre las academias literarias estudiantiles del Paraguay, bajo la coordinación del MEC, con la posibilidad de impulsar encuentros, actividades culturales, proyectos de creación literaria e iniciativas que favorezcan el pensamiento, el diálogo y la formación integral de los estudiantes a nivel país.
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La literatura como disparadora de la curiosidad histórica
- Paulo César López
- paulo.lopez@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
El próximo 8 de agosto, al cumplirse 157 años de la ocupación de la ciudad de Valenzuela por las fuerzas aliadas durante la guerra contra la Triple Alianza, se realizará el lanzamiento del libro “”Minas Cue. Cuentan que eran 30”, de Virgilio Cantero y Nelly Vázquez, docentes e investigadores de la historia local. La actividad se llevará a cabo a las 10:00 en la Casa de la Cultura del distrito cordillerano como parte de un esfuerzo por rescatar y revalorizar la tradición oral popular.
La memoria oral atesora acontecimientos que la escritura o la historia oficial han olvidado u omitido deliberadamente, como muchas veces ocurre con los crímenes de guerra. En efecto, resulta poco probable que algún alto oficial militar deje constancia escrita de una orden de atacar a civiles u otros tipos de desmanes, tolerados o autorizados, que nunca faltan en los conflictos armados.
Este podría ser el caso de la versión sobre la quema de las mujeres trabajadoras de Minas Cue, en el distrito de Valenzuela, departamento de Cordillera. Este episodio poco conocido es puesto en duda por ciertos historiadores “serios”, ya que no existen documentaciones o pruebas materiales que avalen el hecho.
En el marco de la campaña de las Cordilleras, en la última etapa de la guerra, el 7 de agosto de 1869 un brazo del Ejército aliado comandado por el brigadier Vasco Alves Pereira llegó hasta la ciudad. Según las crónicas orales, en la fábrica de azufre cumplían su faena unas treinta paraguayas. Además, también había una decena de extranjeras, entre brasileñas y correntinas que habían sido tomadas prisioneras por los paraguayos, además de francesas e inglesas que habían venido con técnicos europeos contratados por el gobierno de López.
LA QUEMA
Las mujeres extranjeras habrían sido liberadas y, tras cometer todo tipo de desmanes, los soldados aliados encerraron a las paraguayas en una de las piezas, donde las quemaron vivas.
Aunque la verdad histórica de este episodio no esté probada, lo cierto es que ya forma parte del imaginario popular sobre la contienda y progresivamente las fuentes escritas se fueron haciendo eco de él.
Este es el caso del libro que nos ocupa en esta ocasión que, si bien pertenece más al campo de la literatura que de la historia, pretende recuperar las fuentes orales que van desapareciendo con el transcurso del tiempo.
Además de los relatos orales de los ancianos, los autores también han encontrado fuentes escritas que dan cuenta de la toma y posterior quema de la fábrica de azufre a manos de las fuerzas aliadas, aunque no se haga mención explícita a las mujeres inmoladas.
FUENTES
Una de ellas es una carta de Zenón Ramírez, segundo al mando en las instalaciones de la mina de azufre de Valenzuela, quien remite una misiva en 1918 a Juan Silvano Godoi (sic), director general de la Biblioteca, Museo y Archivo Nacional. El objetivo del remitente era el de documentar los acontecimientos de la guerra, en particular los vinculados a la toma de Valenzuela.
En un extracto de la misiva, que forma parte del acervo digital de la Universidad de California, Ramírez señala que “los aliados permanecieron tres días en el lugar de las minas. Después de ese tiempo, dieron fuego a los establecimientos, marchando sobre Piribebuy. Con esto termino, distinguido compañero, sintiendo de corazón no dar más amplitud á estos datos breves por haberlos olvidado en los años de nuestra vida azarosa”.
Si bien la fuente admite que por su edad ha olvidado muchas cosas, no hace referencia a que durante el incendio del establecimiento las mujeres hayan sido encerradas en el interior.
Los autores, más allá de admitir el carácter literario de su obra, sostienen que es altamente probable que tales hechos hayan ocurrido efectivamente y buscan brindar datos para apoyar sus afirmaciones. Así, puntualizan que se trata de un “cuento que es un intento de registro histórico de la tradición oral. Los personajes son reales de la época de la Triple Alianza, así como la trama del cuento, pero tejido con hilos de ficción”.
En este sentido, indican que el primer registro de la tradición oral sobre Minas Cue, según menciona la Prof. Benita Salinas, directora de la Casa de la Cultura y el Museo Histórico de la ciudad, lo hace su padre, Anuncio Salinas, autor de “Valenzuela. Antigua Ybyraity”.
Este entrevistó a una testigo directo de los acontecimientos llamada María del Rosario Velázquez de Montanía, que en 1869 tenía 12 años. Los datos recabados señalan que esta mujer tenía lazos de parentesco con Benita Almada, esposa de Zenón Ramírez, “por lo que podemos presumir haya frecuentado e inclusive trabajado en la mina”.
–¿Podrían comentarnos en qué consiste el libro que presentarán la próxima semana?
–El libro es un abordaje literario-ficcional de la tradición oral que pervive en la comunidad en torno a los sucesos acaecidos en Valenzuela en ocasión de ser ocupada por el ejército aliado el 7 de agosto de 1869, fecha que se inicia la última campaña defensiva de la guerra, la de la Cordillera.
HISTORIA Y LITERATURA
–¿Cómo se conjugan historia y literatura en el texto?
–Literatura e historia siempre se complementan. En todas las tradiciones literarias encontramos cómo transitan por sendas aparentemente paralelas, pero en constante encuentro. Nosotros abordamos la tradición oral desde el cuento con la idea de acercar la historia de la comunidad a toda persona interesada. En especial apuntamos a los estudiantes y a los chicos que forman parte de la Red de Bibliotecas Callejeras de Valenzuela. Queremos que el cuento sea un disparador de la curiosidad de los chicos.
–¿Cuáles son las fuentes a las que recurrieron para su elaboración?
–Partimos de la tradición oral en primer término. También consultamos con la historiadora y directora de la Casa de la Cultura, profesora Benita Salinas, quien continúa el legado de su padre en recopilar la historia local. Así, llegamos a consultar el libro publicado por don Anuncio Salinas, en el que se menciona una entrevista a una testigo de los acontecimientos. Tuvimos acceso a varios documentos digitales del Archivo Nacional y otros acervos de fuentes serias. Resaltamos la carta enviada por Zenón Ramírez a Juan Silvano Godoi en 1918 relatando algunos detalles del funcionamiento del ingenio minero y también el libro “Campanha da Cordilheira”, del vizconde de Taunay.
–¿Cuáles son los hallazgos más relevantes con los que se encontraron durante la investigación?
–En los documentos consultados hemos encontrado los nombres y nacionalidades de los encargados de la mina. Hemos encontrado detalles del proceso de obtención del azufre, la cantidad y el destino final. También encontramos detalles administrativos y un relatorio de los acontecimientos que terminaron con la toma de la mina. Es importante destacar que allí no se producía pólvora. En promedio se obtenían diez kilos del mineral por día, que era remitido a San José para la elaboración de la pólvora. Un dato curioso es el ingenio de los técnicos paraguayos para la obtención de salitre, otro de los componentes de la pólvora. Para el efecto se colocaban grandes recipientes en Azcurra para que los soldados orinen en esas fuentes. El orín era procesado químicamente obteniéndose finalmente el salitre, que mezclado con azufre y carbón vegetal se convertía en pólvora.
–¿Ustedes consideran que el episodio de las mujeres quemadas ocurrió en realidad o es una exageración de la memoria popular?
–El martirio de las mujeres es una posibilidad plausible en un escenario de guerra total, una guerra que ya era demasiado larga, costosa e impopular en los países aliados. Por ello, podría pensarse que había un plan de campaña de terror concebido por los aliados, principalmente el ejército brasileño. En Valenzuela podrían haberse iniciado hechos que son coherentes con acciones posteriores como la quema del Hospital de Sangre de Piribebuy y la sistemática quema de los campos de batalla durante toda la campaña, lo que refuerza lo que la tradición oral afirma tajantemente. Tampoco hay que olvidar el degüello de los oficiales y encargados de la fundición de hierro. Podemos pensar que no son hechos aislados, sino una campaña de terror para torcer la voluntad del ejército paraguayo que seguía resistiendo.
–¿Cuáles son los elementos que pudieron colectar que apoyan su hipótesis?
–El vizconde De Taunay, en su “Diario do Exercito”, menciona la toma de la mina por parte del brigadier Vasco Alves y su posterior destrucción e incendio. También menciona que en el lugar encuentran un total de 40 personas, entre ellas prisioneros de varias nacionalidades que son liberados. Los restantes (¿que podrían ser 30?) son hechos prisioneros. La cantidad de personas aquí mencionadas se acerca bastante al número citado por la tradición oral.
TESTIGO
–Una de las fuentes más directas citadas es una mujer identificada como María del Rosario Velázquez. ¿Cuál fue su grado de participación como testigo y conocimiento de los hechos?
–María del Rosario Velázquez relata la toma de Valenzuela por parte del ejército aliado, el encierro de las mujeres en uno de los compartimentos del ingenio y su posterior incendio. También menciona las medidas del galpón. María del Rosario Velázquez tiene grado de parentesco con Benita Almada, la esposa de Zenón Ramírez, siendo este el segundo al mando del ingenio minero.
–¿Cómo podría explicarse que Zenón Ramírez, quien trabajó en la mina, no haga referencia a que las mujeres fueron quemadas?
–Zenón menciona que por su avanzada edad no recuerda muchas cosas. Creemos que omite un recuerdo doloroso. No quisiéramos en este momento aventurar ninguna hipótesis.
–¿Les gustaría agregar algo para cerrar la charla?
–Es importante mencionar que hay documentos que inclusive plantean un listado de nombre de las 30 mujeres. Sin embargo, en la actualidad constituyen motivo de controversia entre historiadores por el contenido posiblemente apócrifo del material, por lo que no la incluimos como fuente. Además, el trabajo no pretende ser un abordaje historiográfico, sino un rescate literario de la tradición oral de la comunidad. También buscamos la resignificación de los hechos, resaltando el rol de las mujeres en el proceso de construcción de la comunidad. Asimismo, buscamos cimentar la identidad comunitaria y despertar el compromiso cívico de los niños y jóvenes con Valenzuela, compromiso que nosotros asumimos con nuestro trabajo de gestores culturales comunitarios. Soñamos con que se realicen excavaciones y trabajos de investigación arqueológica en el sitio para poder dilucidar mejor los acontecimientos y a esa tarea nos queremos enfocar a partir de ahora.