Del 15 al 18 de setiembre se realizará la quinta edición del seminario “Contar El Arte”, conceptos útiles para entender el arte hoy, dictado por Lia Colombino, este año en formato online respetando el contexto de distanciamiento social. Hay 15 lugares gratuitos y se reciben postulaciones hasta el 28 de agosto.
El seminario va dirigido a periodistas, profesionales de la comunicación, comunicadores visuales, creativos y tiene un costo de G. 150.000, e incluye libro, certificado y otros materiales. El seminario de capacitación es organizado por Fundación Texo y presentado por Fundación Itaú.
Desde un acercamiento teórico, bajados a casos específicos, se explorarán diversas preguntas: ¿Cómo despertar el interés del público sobre el arte en medio de la feroz guerra por la atención? ¿Cómo contar el arte contemporáneo? ¿Con qué insumos? ¿Desde dónde? ¿Qué términos utilizar?
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Algunos temas que se abordarán durante el seminario son: Diferencia entre Cultura y Arte. Definición del arte. Arte Popular e Indígena. Modernidad / Contemporaneidad. Fondos de Cultura y Arte, entre otros.
Un programa que la Fundación Texo viendo realizando desde 2016 que se divide en dos grandes actividades: Una serie de entrevistas abiertas al público con referentes del arte contemporáneo en Paraguay, con un público presencial estimado en más de 1500 personas en total, y que este año se adaptó al contexto actual y se transmite vía livestreaming por redes sociales. Además, en un seminario de formación sobre el arte contemporáneo a cargo de Lia Colombino.
Sobre Lia Colombino
Máster en Museología, Universidad de Valladolid. Fue parte de los seminarios Identidades en Tránsito y Estudios de Crítica Cultural (2001–2008). Es doctoranda en Artes por la Universidad Nacional de las Artes de Buenos Aires (en convenio con la Universidad Nacional de Misiones, Argentina).
Es directora del Museo de Arte Indígena del CAV/Museo del Barro (desde 2008) y coordinadora del Seminario Espacio/Crítica (desde 2009). Desde 2009 es integrante de la Red Conceptualismos del Sur y de la AICA, desde 2012. Es cofundadora de Ediciones de la Ura, colectivo transdisciplinar. Coordina Abrapalabra - Taller de Escritura desde 2000. Es docente en el Instituto Superior de Arte de la FADA-UNA.
Ha curado muestras, coordinado proyectos de arte y literatura, ha escrito para medios de comunicación y publicaciones especializadas, así como dado charlas y conferencias tanto en Paraguay como en el exterior.
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Cannes: “Los productores latinoamericanos obtienen acceso a China a través de Hong Kong”
- Por David Sánchez, desde Cannes (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
América Latina aparece cada vez con más fuerza en la estrategia internacional de Hong Kong para la industria cinematográfica. Así lo plantea el doctor Wilfred Wong, presidente del Hong Kong Film Development Council, quien considera que Hong Kong puede convertirse en una plataforma clave para conectar a los productores latinoamericanos con el mercado chino y asiático.
“Los productores latinoamericanos obtienen acceso a China continental a través de Hong Kong, mientras que los productores hongkoneses consiguen vías de distribución en territorios de habla española y portuguesa”, afirma Wong en una entrevista realizada durante el Festival de Cannes 2026.
El dirigente también destaca que el intercambio cultural entre ambas regiones ya existe desde hace años. “Cada año, el HKIFF exhibe películas de toda América Latina, incluyendo Argentina, Brasil, México y otros países”, señala.
Según Wong, Hong Kong busca reforzar su papel internacional en un momento de transformación para la industria audiovisual global. “Hong Kong ha sido durante mucho tiempo la puerta de entrada a los mercados cinematográficos asiáticos y de China continental, pero tenemos una visión más amplia que ser solamente una puerta de entrada o un puente”, explica. “Estamos comprometidos a fortalecer la posición de Hong Kong como un centro de intercambio cultural internacional entre Oriente y Occidente”.
Wong preside actualmente el Hong Kong Film Development Council, la Asian Film Awards Academy y la Hong Kong International Film Festival Society. Desde esos espacios impulsa una política centrada en la internacionalización del cine hongkonés y en el fortalecimiento de las alianzas internacionales.
Hong Kong apuesta por las coproducciones internacionales
Según Wong, la estrategia de Hong Kong pasa por reforzar su presencia en festivales y mercados cinematográficos internacionales para conectar a productores, cineastas e inversores de distintos continentes.
“En los últimos años, hemos ampliado activamente nuestra presencia en festivales y mercados cinematográficos internacionales, con el objetivo de construir conexiones entre Hong Kong y cineastas internacionales, y facilitar coproducciones que resulten atractivas tanto para audiencias locales como globales”, explica.
El dirigente asegura que desde 2022 se han impulsado más de 110 delegaciones de profesionales de la industria en eventos internacionales. “Hemos liderado o apoyado más de 110 delegaciones de la industria para participar en festivales y mercados cinematográficos”, señala.
Entre las iniciativas mencionadas aparecen Producers Connect en Cannes, el Visitor Programme de la Berlinale y el Producer Hub de Busan, plataformas diseñadas para facilitar acuerdos de coproducción y networking internacional.
Wong también destaca el alcance global del cine hongkonés en los últimos años. “Hemos apoyado la exhibición de más de 200 películas de Hong Kong en festivales internacionales y programas especiales dedicados al cine hongkonés. Más de 170.000 espectadores compartieron la experiencia cinematográfica de las películas hongkonesas en más de 1.100 proyecciones”.
La política de coproducciones se reforzó además con la creación de nuevos programas de financiación. Wong recuerda que en 2023 se lanzó el Hong Kong-Asian Film Collaboration Funding Scheme y que posteriormente se amplió hacia Europa mediante el Hong Kong-Europe-Asian Film Collaboration Funding Scheme.
El objetivo es crear “vías trilaterales donde productores europeos, asiáticos y hongkoneses puedan trabajar juntos con Hong Kong como centro estructural”.
Ventajas para productores internacionales
Wong considera que Hong Kong ofrece condiciones especialmente atractivas para el cine internacional. “Los cineastas de Hong Kong han sido reconocidos por su eficiencia y profesionalismo en la realización cinematográfica, lo que los convierte en socios ideales para coproducciones internacionales”, afirma.
Según explica, la industria local se caracteriza por su capacidad de adaptación. “Nuestra industria flexible y adaptable está construida sobre una base de profesionales altamente cualificados, procesos de producción ágiles y un profundo conocimiento tanto de las tradiciones cinematográficas orientales como occidentales”.
Para Wong, esa combinación permite trabajar de manera fluida con equipos europeos y de otras regiones del mundo, garantizando producciones de alta calidad.
Otro de los elementos clave es el apoyo económico del gobierno hongkonés. “El gobierno de la Región Administrativa Especial de Hong Kong ha destinado alrededor de 2.900 millones de dólares hongkoneses (aproximadamente 340 millones de euros) al Film Development Fund para apoyar a la industria cinematográfica de Hong Kong”.
Además de los incentivos financieros, Wong subraya las ventajas fiscales y administrativas. “No existe IVA ni impuesto sobre ventas; solamente se grava la renta generada en Hong Kong; no hay impuestos de retención y el impuesto corporativo está limitado al 16,5%”.
También explica que los procedimientos de rodaje son sencillos. “No es necesario obtener un permiso para filmar en Hong Kong. Si se rueda en espacios públicos y de uso no exclusivo, no se requiere autorización”.
En cuanto a las localizaciones, Wong destaca la diversidad visual de Hong Kong. “Hong Kong es pequeño, pero cuenta con paisajes urbanos y escenarios naturales extraordinarios a muy corta distancia”.
Los festivales como puente cultural
Como presidente de la Hong Kong International Film Festival Society, Wong considera que los festivales siguen siendo fundamentales para la circulación del cine asiático.
“Los festivales son la infraestructura cultural de la industria cinematográfica global: son los lugares donde las películas son descubiertas, donde los cineastas se encuentran y donde se forman las audiencias”, sostiene.
El Hong Kong International Film Festival ha tenido históricamente un papel importante en la difusión internacional del cine chino y asiático. Wong recuerda que desde los años ochenta programadores internacionales visitan Hong Kong para descubrir nuevas películas y talentos emergentes.
“El HKIFF desempeñó un papel significativo al presentar películas en lengua china y profesionales de la industria al escenario global”, afirma.
Este año el festival celebró su edición número 50. “Acabamos de celebrar el 50º Jubileo de Oro del HKIFF, con una programación especialmente curada que revisita a los grandes maestros del cine en lengua china y sus obras maestras”.
Wong insiste en que el objetivo del festival sigue siendo el mismo: “Hemos sido, y seguimos siendo, pioneros y promotores del cine asiático, especialmente del cine en lengua china, ante las audiencias globales”.
Inteligencia artificial y futuro del cine asiático
Consultado sobre las tendencias que marcarán el futuro del cine asiático, Wong menciona especialmente el impacto de la inteligencia artificial.
“Inevitablemente, el contenido generado por inteligencia artificial está transformando el negocio del cine a nivel global, cambiando los flujos y procesos de producción”, explica.
Según Wong, esta tecnología también permite democratizar la creación audiovisual. “Permite que individuos creen contenidos de alta calidad como nunca antes, con apenas una fracción del costo comparado con la era previa a la inteligencia artificial”.
Wong afirmó estar convencido de que la industria hongkonesa es capaz de adoptar esta innovación. “Estoy convencido de que nuestra industria es capaz de adoptar esta innovación, permitiéndonos mantenernos a la vanguardia de la industria e impulsar una transformación sostenible”.
Otra tendencia central será el crecimiento de las alianzas internacionales. “Otra tendencia es que la coproducción y la colaboración se están convirtiendo en la norma estructural del cine”, sostiene Wong.
Cannes y la apertura hacia América Latina
En Cannes, Hong Kong busca reforzar tres objetivos concretos. “Los objetivos de Hong Kong en Cannes son tres: visibilidad, generación de alianzas y desarrollo de talento”, resume Wong.
La delegación hongkonesa participó en seminarios, encuentros industriales y programas de networking con productores de distintos continentes. Wong explica que también llevaron “a cinco jóvenes y talentosos cineastas de Hong Kong” al Producers Network oficial de Cannes.
Respecto a América Latina, Wong insiste en que existe espacio para ampliar las relaciones culturales y cinematográficas. “Ciertamente, los cineastas latinoamericanos son bienvenidos a participar en FILMART y en el ampliado Producers Connect de FILMART”.
Finalmente, considera que la relación entre Hong Kong y numerosos países latinoamericanos seguirá fortaleciéndose. “Nuestros vínculos se fortalecen, abriendo la puerta a nuevas e ilimitadas oportunidades de colaboración en las industrias culturales y creativas”.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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Anuncian estreno de “Yerma” en conmemoración de García Lorca
El 5 de junio llega a la escena asuncena: “Yerma”, una tragedia clásica escrita por Federico García Lorca en la versión dirigida y adaptada por Marcela Gilabert y una producción de 2D Época en colaboración con el Búho Teatro. El estreno será el viernes 5 de junio en Sala La Correa; las entradas anticipadas cuestan 70.000 guaraníes y en puerta 100.000 guaraníes. Reservas al 0985134507.
El montaje presenta una particularidad conceptual: la figura de Yerma se despliega en tres intérpretes —Marcela Gilabert, Roxana Lescano y Eli Marín—, quienes encarnan distintas dimensiones del personaje, ampliando su complejidad simbólica y escénica. El elenco se completa con Roberto González en el rol de Juan.
En el marco de la conmemoración de los 90 años del fallecimiento del célebre poeta y dramaturgo español Federico García Lorca (1898-1936), esta propuesta escénica se inscribe como un homenaje a la vigencia de su obra y su pensamiento. El estreno se realizará el 5 de junio, fecha que coincide con el nacimiento del autor, reforzando el carácter simbólico de esta puesta.
“Yerma” (1934), de Federico García Lorca, presenta la historia de una mujer atrapada entre su deseo profundo de ser madre y las rígidas normas de una sociedad que la asfixia. En este contexto, la maternidad se vuelve una obsesión que revela tensiones entre lo íntimo y lo social, lo natural y lo impuesto.
La adaptación de Marcela Gilabert desde el sistema brechtiano propone una puesta que rompe con la ilusión escénica, exponiendo los conflictos desde una mirada crítica. Así, la obra no solo narra una tragedia personal, sino que interpela al espectador sobre las estructuras sociales que la producen.
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Presentan libro con imágenes del antiguo Hospital de Clínicas
Teresita Noemí González presentará su primer fotolibro, bajo el título de “Hospital de Caridad”, un emotivo recorrido en imágenes del antiguo Hospital de Clínicas. El lanzamiento se llevará a cabo el martes 19 de mayo a las 11:00 en el Centro Cultural de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción - UNA (sede del antiguo Hospital de Clínicas), en avenida Dr. Montero y Dr. Mazzei.
La presentación de la obra estará a cargo de Javier Medina Verdolini y Jorge Sáenz prestigiosos maestros de fotografía de nuestro medio. La obra fue realizada entre los años 2007 y 2014, retratando en imágenes la vida cotidiana del antiguo nosocomio, la mudanza acaecida en el 2012, el abandono temporal y su posterior transformación en Museo Hospital de Clínicas (hoy Centro Cultural de la FCM-UNA). La entrada es libre y gratuita.
Con el respaldo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fondec), el proyecto busca dejar un registro visual del antiguo Clínicas a la comunidad artística, cultural y ciudadanía en general, además fomentar la valoración de la memoria histórica acerca de un sitio tan emblemático para nuestro país.
Dentro del proyecto, se contempla una serie de donaciones de dicho fotolibro a varias instituciones y estamentos como el Centro Cultural de la Facultad de Ciencias Médicas, el Centro de estudiantes de Medicina, la biblioteca de la Manzana de la Rivera, el Archivo Nacional y otros, a fin de acercar el material a la mayor cantidad de personas.
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Cannes 2026: crítica del film “L’Espèce explosive”
- Por David Sánchez, desde Cannes (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
“L’Espèce explosive”, presentada en la Quinzaine des Cinéastes 2026 del Festival de Cannes, fue proyectada dentro de la sección paralela organizada por la SRF (Société des Réalisateurs de Films), concretamente en el Théâtre Croisette y en varias salas satélite de Cannes como Les Arcades, Le Raimu y Studio 13. La película de Sarah Arnold, formada en la ENSAV de Toulouse, llegó al festival como uno de los “polars rurales” franceses más comentados de la selección y, viendo el resultado, se entiende por qué.
No porque sea una obra maestra ni porque revolucione el cine social francés, sino porque entiende algo fundamental: la miseria contemporánea entra mejor cuando se mezcla con humor absurdo. Y ahí es donde L’Espèce explosive encuentra su personalidad.
La premisa parece salida de un cruce imposible entre el thriller rural francés, el cine social de provincias y una comedia alcohólica medio desesperada. En el noreste de Francia, los jabalíes destruyen los cultivos y la tensión entre agricultores, cazadores y élites locales termina explotando. Brun, un agricultor arruinado interpretado por Jean-Louis Coulloc’h, desaparece después de quebrarse psicológicamente ante la presión económica y social. Un año más tarde aparece Fulda, un gendarme corso sancionado y trasladado disciplinariamente, encargado de investigar el caso mientras se hunde lentamente entre vodka, depresión y ataques de intuición brillante.
La directora Sarah Arnold, que venía del cortometraje y de festivales como Locarno o Clermont-Ferrand, construye aquí un primer largometraje bastante sólido a nivel atmosférico. La fotografía de Noé Bach convierte el paisaje rural francés en algo húmedo, decadente y casi apocalíptico. No hay romanticismo campesino. Hay barro, campos destruidos, pueblos que parecen detenidos en el tiempo y personajes agotados por un sistema económico que ya no les pertenece.
Pero lo que realmente sostiene la película es Alexis Manenti.
Y aquí está lo curioso: Alexis Manenti lleva años interpretando personajes que parecen vivir permanentemente al borde de una explosión nerviosa. Desde Les Misérables hasta muchos thrillers franceses recientes, siempre transmite esa intensidad seca, casi incómoda, como si algo terrible pudiera pasar en cualquier momento. Lo interesante de L’Espèce explosive es que el guion decide convertir esa percepción del actor en parte del propio personaje. Los demás policías hablan constantemente de Fulda como alguien excesivo, demasiado intenso, demasiado inestable. La película es plenamente consciente de la imagen pública cinematográfica de Manenti y juega con ella.
Además, el hecho de que Fulda sea corso introduce un humor bastante bruto, pero muy eficaz. Hay bromas recurrentes sobre Córcega, sobre explosivos y sobre la idea medio caricaturesca de que si algún día la comisaría vuela por los aires ya saben quién será el culpable. Es un humor muy francés, bastante incorrecto políticamente, apoyado en el viejo imaginario de los corsos como figuras cercanas al crimen organizado, al separatismo o directamente a la violencia explosiva. Y funciona porque la película nunca convierte el chiste en una simple burla; lo utiliza para reforzar la sensación de que Fulda siempre será visto como un elemento extraño dentro de la institución.
Lo complicado del trabajo de Manenti es el equilibrio tonal. Tiene que ser un policía creíble, un hombre emocionalmente roto, un personaje algo ridículo, un tipo raro y, además, generar empatía. Y eso es muy difícil. Porque si fuerzas demasiado la excentricidad, el personaje se vuelve caricaturesco; si lo haces demasiado seco, la película pierde toda la comicidad. Manenti encuentra un punto intermedio muy inteligente. Nunca parece actuar “para la cámara”. La locura del personaje aparece en detalles pequeños: silencios incómodos, miradas fuera de lugar, reacciones mínimas con sus compañeros de la gendarmería, formas de caminar o de quedarse quieto.
Eso hace que Fulda no parezca un loco cinematográfico exagerado, sino un hombre ligeramente roto por dentro.
Y probablemente ahí está el motivo por el que se come completamente la película. Cuando él desaparece de escena, el film pierde tensión y personalidad. No es una interpretación grandilocuente ni diseñada para clips de premios, pero sí una actuación extremadamente difícil de construir. Y sinceramente parece muy posible que pueda entrar en la conversación de los César du Cinéma. No porque haga algo espectacular, sino porque consigue algo mucho más complejo: parecer natural dentro de un personaje completamente inestable.
A su alrededor, Ella Rumpf aporta bastante humanidad como Stéphane, la psicóloga de la gendarmería. Su relación con Fulda evita caer en el cliché romántico típico y funciona mejor cuando ambos personajes parecen igual de perdidos. Vincent Dedienne añade una comicidad seca bastante efectiva y Jean-Louis Coulloc’h aporta todo el peso trágico relacionado con el hundimiento económico rural.
Porque, en el fondo, la película habla sobre eso: la pelea del de abajo contra el de arriba.
No solamente la oposición entre el pueblo y las élites parisinas que llegan a cazar como si el territorio rural fuera un parque temático para ricos. También dentro de las propias instituciones aparece esa lucha vertical constante. Fulda es un personaje minúsculo enfrentándose continuamente a estructuras mucho más grandes que él: superiores policiales, políticos locales, empresarios, notables regionales. La película retrata bastante bien esa sensación contemporánea de impotencia social donde parece que el dinero y el poder aplastan cualquier posibilidad de resistencia.
Y aquí es donde inevitablemente aparece la comparación con La Loi du marché de Stéphane Brizé. Ambas películas comparten esa idea de la violencia económica ejercida desde arriba sobre individuos normales. Pero donde Brizé optaba por un hiperrealismo casi ascético, extremadamente serio y deliberadamente incómodo, Sarah Arnold introduce humor absurdo, thriller policiaco y personajes grotescos. Y sinceramente se agradece.
Porque L’Espèce explosive podría haber sido muy pedante. Tenía todos los ingredientes para convertirse en otro drama social francés de gente sufriendo durante hora y media bajo cielos grises. Sin embargo, el humor idiota —los comentarios sobre los corsos, los policías inútiles, el absurdo de investigar jabalíes gigantes como si Fulda fuera un Sherlock Holmes rural y alcohólico— permite que el espectador respire.
Eso no significa que la película esté completamente equilibrada. Hay problemas claros. El simbolismo de los jabalíes termina siendo demasiado insistente. Algunos secundarios desaparecen sin desarrollo. Y el último tercio parece no decidirse entre thriller, sátira política o drama social. Visualmente tampoco hay una personalidad formal especialmente innovadora: cámara nerviosa, tonos apagados, realismo sucio. Todo correcto, pero pocas imágenes permanecen realmente en la memoria.
Sin embargo, la película funciona porque entiende muy bien su mezcla de tonos. Y porque Alexis Manenti sostiene todo el edificio con una interpretación extremadamente complicada que nunca parece esforzada.
Uno de los elementos más importantes sea la música de la compositora uruguaya Florencia Di Concilio, que aporta una mezcla muy interesante entre tensión contenida y melancolía extraña. Su trabajo evita que la película caiga en el miserabilismo absoluto y acompaña muy bien ese tono híbrido entre thriller, sátira y drama social. Di Concilio ya había demostrado una enorme sensibilidad atmosférica en trabajos anteriores como Calamity, y aquí vuelve a construir una música que no subraya emocionalmente las escenas de manera obvia, sino que parece contaminar lentamente el ambiente.
No es cine revolucionario. No es una obra maestra del polar francés. Pero sí una película inteligente dentro de su modestia, capaz de hablar de desigualdad, corrupción y rabia social sin convertirse en una conferencia deprimente sobre la lucha de clases. Y hoy eso, dentro del cine social europeo, ya es bastante raro.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.