Las clases van dirigidas a niños desde los 3 años, con maestros especializados en violonchelo, piano, flauta traversa, guitarra y violín. Foto: Gentileza.
Música: FADA ofrece cursos virtuales del método Suzuki
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La Licenciatura en Música de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte (FADA), de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), ofrece cursos con el programa del método Suzuki. La Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) apoya este emprendimiento.
Los alumnos acceden a sus clases por medio de plataformas como Zoom, Google Meet y Classroom. Las clases van dirigidas a niños desde los 3 años cumplidos, con maestros especializados que se capacitan constantemente para enseñar con este método tan especial. Están habilitados los cursos en las áreas de: violonchelo, piano, flauta traversa, guitarra y violín.
Las inscripciones estarán abiertas durante todo el mes de julio. Los horarios de clases se agendan de acuerdo a las vacancias en cada instrumento y considerando que debe ser un horario en el que los padres puedan acompañar a sus hijos y participar de la clase.
Para mayor información e inscripciones pueden contactar al 0981-491492 o al correo programasuzukifada@gmail.com.
Los padres podrán acompañar a sus hijos y participar de las clases virtuales. Foto: Gentileza.
Historia del método
El Programa Suzuki de la Facultad de Arquitectura Diseño y Arte de la Universidad Nacional de Asunción fue creado en el 2014 como un servicio de extensión universitaria para la comunidad. Actualmente depende de la Carrera de la Licenciatura en Música, dentro de la FADA/UNA.
El método Suzuki fue creado por el Dr. Shinichi Suzuki (1898-1998), de origen japonés, alrededor del año 1946. En su libro “Hacia la música por amor”, el doctor narra el proceso de creación de su metodología.
En 1958, un estudiante japonés llevó a la Universidad de Oberlin (EEUU) una película que mostraba a los pequeños estudiantes de Suzuki tocando en un concierto nacional. Los profesores americanos de cuerda quedaron cautivados de los resultados del método y comenzaron a visitar Japón para aprender más sobre su trabajo.
El interés se intensificó en 1964, cuando Suzuki llevó a un grupo de estudiantes de gira a los EEUU y para tocar en una reunión conjunta de la Asociación Americana de Profesores de Cuerda y de la Conferencia Nacional de Educadores de Música.
El método comenzó a prosperar en los EEUU incluyendo visitas de profesores americanos a Japón, giras de concierto de grupos japoneses y el desarrollo de centenares de programas Suzuki por todo el país.
Actualmente existen profesores capacitados en varios instrumentos (guitarra, violonchelo, piano, flauta traversa, violín, etcétera) que enseñan a niños desde los 3 años con este método.
El objetivo es alinear la formación académica y técnica con las necesidades de industrias estratégicas y las nuevas exigencias de los mercados internacionales. Foto: Gentileza
La UNA adaptará sus carreras a la demanda industrial tras alianza estratégica con el MIC
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La iniciativa apunta a conectar las necesidades actuales y futuras del sector productivo con la formación académica y técnica, de modo que el crecimiento de las inversiones cuente con profesionales y técnicos capacitados.
El tema fue abordado en una reunión encabezada por el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, y la rectora de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), Zully Vera, quienes analizaron mecanismos de articulación para responder a la demanda de talento en actividades vinculadas a la madera, la soja, la carne y la agricultura.
Formación para responder a las exigencias internacionales
Uno de los principales ejes de la iniciativa estará enfocado en las nuevas exigencias de trazabilidad socioambiental que enfrentan las exportaciones agropecuarias, forestales y agroindustriales.
La articulación también contempla el desarrollo de cursos de capacitación y programas de posgrado dirigidos tanto a profesionales del sector privado como a funcionarios públicos, con el objetivo de mantener actualizadas sus capacidades frente a las transformaciones de las cadenas productivas.
Ambas instituciones consideran que la formación de recursos humanos será un factor clave para cumplir con los estándares requeridos por los mercados internacionales e industrias locales. Foto: Gentileza
Durante el encuentro, la rectora Zully Vera propuso la elaboración de una hoja de ruta orientada a la formación de talentos desde etapas tempranas, mediante un proceso gradual que permita fortalecer capacidades a lo largo del tiempo.
Para ello, se prevé coordinar acciones con directores de distintas áreas de la UNA y con el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), a fin de adecuar los contenidos curriculares y fortalecer la articulación entre la educación media, la formación técnica y la educación universitaria.
Competitividad y desarrollo
El MIC destacó que la iniciativa busca anticiparse a las necesidades de capital humano que acompañarán el crecimiento de los sectores estratégicos, promoviendo una formación alineada con la realidad productiva del país.
Con este trabajo conjunto, ambas instituciones pretenden fortalecer la educación, el sector público y la producción, además de trabajar de manera coordinada para elevar la competitividad, atraer nuevas inversiones y consolidar la presencia de Paraguay en los mercados nacionales e internacionales.
El exoficial Nelson Haase Mazzei ingresó a prisión para cumplir una condena de 25 años, tras ser localizado en una zona rural de la región de Los Lagos. Foto: Gentileza
Chile: exmilitar prófugo fue encarcelado por el crimen del cantautor Víctor Jara
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La policía encarceló al exmilitar prófugo Nelson Haase, condenado por el asesinato y secuestro del cantautor Víctor Jara hace más de medio siglo durante la dictadura militar en Chile, informó el domingo el Poder Judicial a la AFP. Autor de temas como “El derecho de vivir en paz”, Víctor Jara es considerado un símbolo de la llamada Nueva Canción Chilena, un movimiento musical y social que nació en los años 60.
El músico fue torturado y asesinado de 44 balazos el 16 de septiembre de 1973, cinco días después del golpe de Estado de Augusto Pinochet contra el entonces presidente Salvador Allende. Tenía 40 años. “Se le aplicaron torturas físicas, siendo los golpes más severos aquellos que recibió en la región de su rostro y en sus manos”, según la investigación judicial.
El 28 de agosto de 2023, semanas antes de que se conmemoraran los 50 años del golpe y el asesinato de Jara, siete militares en retiro fueron condenados por este caso a penas de entre ocho y 25 años de prisión.
Haase, de 80 años, fue sentenciado a 25 años de cárcel, pero huyó cuando se dio a conocer la condena. Era el único militar que seguía libre.
“Se dio orden de ingreso (a la cárcel) al militar en retiro Nelson Haase Mazzei”, dijo el Poder Judicial en un comunicado enviado a la AFP.
Según la prensa local, el exmilitar fue encontrado en la región de Los Lagos, 950 kilómetros al sur de la capital.
No fue el único que evitó la cárcel tras la sentencia. El general Hernán Chacón, de 85 años, se suicidó cuando la policía fue a detenerlo y llevarlo a cumplir condena. El asesinato de Jara fue uno de los más alevosos cometidos por la dictadura (1973-1990), que dejó como saldo 3.200 víctimas, entre muertos y desaparecidos.
“Para nosotros la identidad no es repetir siempre lo mismo”: Andrés Selich de Kita Pena
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Andrés Selich, vocalista del grupo, compartió las ideas y detalles que envuelven al último material de la banda.
Kita Pena vuelve a marcar presencia con novedades sonoras. En los últimos días lanzó “110/220”, su más reciente trabajo discográfico, un EP que consta de 4 canciones y un interludio, del cual ya se conoció un avance a fines de 2025, que fue mundial.
La banda, con cerca de una década y media de vida, se mantiene vigente en la producción y propuesta, dialogando con nuevas sonoridades, apoyándose un poco más en las letras y poniendo al ritmo, al clima sonoro y al humor siempre como pilares de su música. Este material, que es el sucesor oficial de “ Casi nada de lo que nos enseñaron sirve para sonreír y otras fábulas” (2018), fue producido por Marcelo Soler, mezclado por Carlos Dentice y masterizado por María Triana Mastering.
Andrés Selich, uno de los cantantes de la banda, conversó con La Nación sobre este lanzamiento, sobre la búsqueda y la dinámica que llevó a la materialización de este proyecto, que amplia horizontes del grupo, pero desde un territorio que le es propio.
“Capaz estamos en un proceso de reconexión, con las canciones, con la banda y con una versión nueva de nosotros”, afirma Selich
–¿Por qué el nombre “110/220” y el formato de EPpara este nuevo lanzamiento?
–El nombre aparece por la idea de cambiar de energía. Nos gustaba esa imagen de poder enchufarnos en lugares distintos, pasar por otros climas, probar otras intensidades, pero seguir siendo la misma corriente. El EP tiene bastante de eso. Hay canciones que vienen de momentos distintos, algunas más luminosas, otras más introspectivas, pero todas conviven dentro de una misma búsqueda. Sentíamos que no hacía falta esperar a tener un disco largo para mostrar este momento. Estas canciones tenían algo en común y el formato EP nos permitía decirlo sin estirarlo de más.
–¿Cómo la banda se va apropiando de lo nuevopara el siguiente trabajo? ¿Qué temores les genera eso respecto a la identidad que ya tienen?
–Todos en la banda escuchamos mucha música y eso inevitablemente se filtra. Nos gusta probar, jugar con climas distintos, ver hasta dónde puede ir una canción.
Creo que experimentar también hace que todo sea más divertido. La clave está en que eso nuevo no entre como disfraz. Tiene que pasar por la banda, por nuestra forma de tocar, de cantar y de decir. Ahí recién se vuelve nuestro. El miedo a perder identidad puede aparecer, pero también sería raro cuidar tanto una forma que termine volviéndose una jaula. Para nosotros la identidad no es repetir siempre lo mismo, sino seguir reconociéndonos aunque cambiemos de energía.
La banda nacional acaba de presentar “110/220”, un EP que consta de 4 canciones y un interludio
DEJAR UNA IDEA
–El clima sonoro, un humor determinado y las letras tienen un rol muy destacado ¿Trabajan eso de manera consciente o solo sale?
–Creo que primero aparece. Hay un temperamento de la banda que sale bastante naturalmente: cierta forma de mirar, de no ponerse solemne, de mezclar algo sensible con algo más cotidiano. No sé si lo llamaría humor en el sentido de hacer reír, sino más bien una manera de pararse frente a las cosas. Después sí hay un trabajo consciente. Escuchamos si ese clima sostiene la canción, si la letra entra en ese mundo, si algo sobra o si se vuelve demasiado explicado. A veces una canción necesita más luz, otra necesita más rareza, otra pide ser más directa. Nos interesa que las canciones tengan algo para decir, pero que no pierdan cuerpo. Que no se vuelvan discurso. Que puedan dejar una idea, pero también moverte un poco.
–¿Cómo trabajaron las letras en esta producción? ¿Pertenecen a alguien en particular y se cuida eso o lo piensan colectivamente, se aceptan correcciones?
–Las letras siempre vienen de alguien. De una mirada, de una frase, de una incomodidad o de una necesidad puntual. Pero para que una letra llegue a Kita Pena tiene que tener la capacidad de representar a todos de alguna manera. No significa que todos hayan vivido exactamente lo mismo, sino que todos puedan reconocer algo ahí y defenderlo como propio. Una canción puede nacer de una experiencia personal, pero si queda encerrada solamente en eso, le cuesta crecer.
En la banda se cuida mucho esa primera voz, pero también se acepta que la canción pida cambios. A veces una palabra cambia todo. A veces una frase que parecía importante no entra. Lo lindo es cuando algo que empezó en una persona termina encontrando una forma que todos podemos cantar.
“Este EP nos agarra en un momento de cambio de energía”, dice Andrés Selich, vocalista principal y cofundador de Kita Pena
CAMBIO DE ENERGÍA
–¿Dentro de qué procesos está la banda?
–Estamos en un proceso de encontrar una nueva forma de movernos. Kita Pena tiene muchos años, muchas etapas y muchas vidas adentro. No sentimos que estemos empezando de cero, pero tampoco queremos funcionar en automático. Este EP nos agarra en un momento de cambio de energía, justamente. Con ganas de seguir haciendo música, pero también de entender cómo se comparte hoy, cómo se sostiene una banda y cómo se conecta con la gente después de tanto tiempo. Capaz estamos en un proceso de reconexión: con las canciones, con la banda y con una versión nueva de nosotros.
–¿Cómo Kita Pena, que tiene ya muchos años como grupo humano, vive, piensa y discute el mundo actual, sea desde la música, el mercado local, el sistema de difusión concentrado en plataformas, etc.?
–Es un momento raro para hacer música. Hoy una canción también tiene que sobrevivir al scroll. Eso puede ser cansador, porque además de hacer música tenés que pensar cómo lograr que alguien se detenga un rato a escucharla. Las plataformas abrieron puertas, eso es real, pero también concentraron mucho la atención. Hay más música que nunca, pero no necesariamente más escucha. Una canción puede estar disponible en todo el mundo y al mismo tiempo perderse en dos segundos entre mil cosas.
En Paraguay hay mucho talento y mucha gente haciendo cosas con identidad, pero todavía cuesta sostener circuitos, espacios y hábitos de escucha. Entonces uno va aprendiendo a moverse en ese paisaje sin traicionar lo que hace. Comunicar más, sí. Adaptarse, también. Pero sin convertirse en una banda que existe solo para alimentar el algoritmo.
–Si bien no se plantean como dando consejos, hay algo de invitar con sus letras a búsquedas más interiores y/o verdaderas. ¿Qué son esas verdades y cómo hacen ese trabajo ustedes?
–No sé si pensamos las canciones como consejos. Nos interesa más que funcionen como lugares donde uno pueda reconocerse un poco. Hay preguntas que vuelven en este EP: cómo dejar de preocuparse por todo, cómo cambiar de ambiente cuando algo te apaga, cómo volver a creer sin tener todo resuelto, cómo cortar una cadena antes de repetirla. Son cosas simples de decir, pero difíciles de hacer. Capaz la búsqueda va por ahí. No tanto en encontrar una verdad enorme, sino en animarse a mirar algunas cosas de frente. A veces una canción no te resuelve nada, pero te acompaña mientras tratás de ordenar un poco el ruido. Y eso, para nosotros, ya vale bastante.