El Paraguay siempre se ha caracterizado por ser un país productor agropecuario. Tiene una gran porción de sus habitantes que moran en las zonas rurales que viven especialmente de la agricultura. En este grupo de la sociedad paraguaya buena parte se dedica a la producción solo para la subsistencia, aunque también hay gente que ejerce la producción de artículos destinados a la comercialización para tener ingresos financieros con qué cubrir sus requerimientos.
Tradicionalmente la tarea se centraba solo en cultivar mandioca, maíz, poroto y otros productos de primera necesidad para cubrir sus principales necesidades de alimentación. Los campesinos más audaces producían también lo mismo, pero en proporciones mayores, como para comercializar esos productos y generar renta financiera. Con esa ganancia podían luego realizar algunas inversiones y acrecentar su producción.
Con el paso del tiempo y la aparición de más productos para hacer ganancias, mayor número de agricultores están incursionando en la tarea de ganar más dinero mediante su actividad habitual. Pero necesitan ayuda técnica y financiera para tener mayor efectividad.
El interés del Gobierno nacional es hacer crecer el número de productores agrícolas que obtengan buena renta económica de su trabajo y no laboren solamente para la subsistencia. Por eso se está dedicando a hacer efectivo un modelo productivo rentable que alcance a cada vez mayor número de campesinos. En ese plan se quiere incorporar a los pequeños y medianos productores todavía rezagados. Como dijo un alto funcionario, se busca consolidar un modelo productivo inclusivo y sostenible, para posicionar al sector agropecuario como base de la economía y el bienestar social del país.
El lunes último, el presidente de la República, Santiago Peña, dirigió una reunión realizada en la residencia presidencial con representantes de varios sectores de la producción y los ministros de Agricultura y Ganadería y de Industria y Comercio. En la ocasión, el mandatario confirmó la decisión de su gobierno de aumentar la inversión y el presupuesto que se destinan al sector agropecuario para darle una mayor fortaleza. A fin de darle más vigor a su apuesta, el Gobierno estudia medidas que posibilitarán una mayor inversión, planificación y visión estratégica. Todo ello encaminado a hacer que el trabajo rural sea más rentable, digno y sostenible, como señaló una fuente estatal. Durante el encuentro, los representantes de varios sectores de la producción contaron sus avances, sus realidades y sus requerimientos para que las altas autoridades conozcan en detalle cuáles con las principales necesidades que se deben atender para la buena marcha de sus actividades.
Los productores de yerba mate orgánica indicaron que existe un crecimiento sostenido y que están exportando a más de 30 países. La gente del área agroecológica reveló los avances en los modelos productivos sostenibles basados en la organización comunitaria y el cuidado del ambiente, que se posicionan como alternativas económicas viables con valor agregado. Los productores frutihortícolas explicaron los progresos que están alcanzando, lo que les permite exportar productos no tradicionales que beneficia a muchas familias.
Por su lado, las organizaciones de mujeres rurales, que estuvieron representadas entre los participantes, enfatizaron el papel importante que tienen en la producción en general, en la economía de la familia y el desarrollo comunitario.
En el campo de la producción con enfoque industrial, los delegados presentaron proyectos para darles valor agregado a productos como el ajo. Esto con el propósito de generar nuevas oportunidades para las familias rurales estableciendo un vínculo entre la producción primaria y el sector industrial. En la ocasión se habló de la importancia que tienen las ferias de agricultura familiar que generan ingresos importantes para el sostenimiento de las comunidades rurales y que contribuyen a la economía de la zona. Se puso como ejemplo las ferias que se hacen en el departamento de Caaguazú.
Entre los temas que señaló el presidente Peña está el interés del Gobierno en orientarse hacia una política productiva con planificación, inversión, seguimiento y articulación institucional. Esto con el fin de ampliar el acceso a nuevos mercados y de enfrentar desafíos como el contrabando.
Este encuentro entre los representantes de diversos sectores de la producción agropecuaria y las autoridades nacionales indica que el Gobierno toma en serio el papel de conducir el país para obtener nuevos logros en la producción. Por eso también ha decidido incrementar la inversión financiera en esa área de gran importancia nacional.

