Jack Ewing

El trimestre pasado, la economía de la eurozona desafió conflictos comerciales, una desaceleración en China e incertidumbre por el Brexit para registrar su mejor crecimiento desde inicios del año pasado, de acuerdo con estadísticas oficiales divulgadas el 30 de abril.

Apenas hace unos meses parecía que Europa podía caer en una recesión. No obstante, los diecinueve países que pertenecen a la unión monetaria de la eurozona crecieron 0,4% en los primeros tres meses del 2019 en comparación con los últimos tres meses del 2018, calculó la agencia de estadísticas de la Unión Europea. Fue su mejor crecimiento desde el segundo trimestre del año pasado.

Italia emergió de una recesión de medio año con un crecimiento del 0,2% en comparación con el trimestre anterior, con lo cual se relajó la ansiedad relacionada con el hecho de que el país y su inmensa deuda pudieran detonar una nueva crisis financiera.

RESILIENCIA

Aunque algunos economistas advirtieron que la tasa de crecimiento total podría no durar, la resiliencia de la economía de la eurozona fue extraordinaria si consideramos todas las fuerzas que conspiran para socavarla.

Entre estas se encuentran una guerra comercial con Estados Unidos que ha sacudido a los directores comerciales de Europa, un crecimiento más lento en China, un importante mercado para los productos europeos y un caos político en el Reino Unido, mientras el país intenta manejar su salida de la Unión Europea.

No obstante, Francia está descontrolada con las políticas económicas del gobierno y los analistas temen que una burbuja de crédito esté a punto de reventar en Turquía, un importante socio comercial que colinda con la eurozona.

Los estudios demuestran que los directores comerciales siguen preocupados por todos estos factores. Sin embargo, por el momento, los consumidores europeos están impávidos y su gasto está apoyando el crecimiento.

MÁS TRABAJO

La eurozona también se beneficia de una primavera cálida que permite una mayor cantidad de trabajo para las firmas de construcción, así como de la recuperación continua de una crisis que España padeció hace varios años. El crecimiento en España fue del 0,7% durante el trimestre.

Además, la guerra comercial del presidente Trump no ha perjudicado el comercio europeo como lo temían los líderes políticos, e Italia incluso registró un aumento en sus exportaciones.

“Los datos de la actualidad deberían reducir de una manera notable los temores de una recesión en la eurozona”, señaló Christoph Weil, un economista de Commerzbank, en una nota para los clientes. “Sin embargo, aún falta ver si en realidad se ha superado el período de crecimiento débil que se registró en la segunda mitad del año”.