- Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
Los cambios constantes en la sociedad y en la economía amplían el margen de exposición y fragilidad ante las eventualidades del futuro. Como emprendedores estamos expuestos a sufrir incidentes.
Por eso es importante que pensemos en contratar cobertura de seguro que protejan nuestros activos que nos den una garantía de protección ante imponderables que podrían darse.
Existen diferentes tipos de pólizas que pueden asegurar el patrimonio que las compañías aseguradoras diseñan de acuerdo a las necesidades económicas, familiares y contextuales de cada individuo.
Técnicamente un seguro no es más que un contrato que se realiza entre dos partes: el tomador, quien será la persona encargada de pagar la compra de la póliza, y la aseguradora, la que tiene obligación de cumplir con el contrato acordado con el tomador.
No obstante, en la realidad, el asegurado es el centro de todo este contrato de seguro, pues es quien quiere proteger algún bien de su patrimonio o, incluso, asegurar su vida.
Es importante saber con claridad las obligaciones/responsabilidades de la compañía aseguradora que nos permitan conocer de antemano las condiciones de pago de un seguro, bajo el marco legal del contrato.
¿Por qué es necesario contar con un seguro? De cara a la serie de riesgos al que una persona se expone en sus acciones cotidianas, resulta particularmente importante desarrollar una proactiva actitud de protección, prevención y anticipación ante imprevistos que no sólo puede generar malos ratos, sino que además afecten el futuro económico y la estabilidad.
Por ejemplo, el seguro de todo riesgo para una pyme está enfocado a elevar el nivel de seguridad en las empresas a través de la prevención y el control de riesgos.
Gracias a esta póliza, el asegurado podrá disfrutar de una variedad de coberturas que protegen su negocio, estando enfocado a los procesos industriales o no.
Con este producto se asegura tanto el inmueble como los bienes de capital y los contenidos según las necesidades de cada empresario, ofreciendo coberturas contra incendio, contra robo y ruptura de cristales, incluyendo afectación por fenómenos naturales como terremotos, vientos, granizos, entre otros fenómenos que pueden presentarse según la zona.
Asimismo, contempla efectos por la avería de maquinarias de producción, contra rotura y daños eléctricos, pudiendo incluir pérdida de producción a consecuencia de coberturas amparadas por la avería.
Lo anterior también abarca los equipos electrónicos controladores de datos de la empresa contra las caídas o alzas de tensión que afecten sus funcionamientos, pudiendo ofrecer coberturas de pérdida de datos, perjuicios por virus que afecten software o consecuencias de incendios en el hardware.
Recomendaciones antes de contratar una póliza de seguro:
1. Comparar: es importante que, antes de firmar el contrato con alguna compañía de seguro, se analicen/evalúen todas las opciones que existen para el negocio en función a los tipos de coberturas que uno requiere.
2- Elegir: una vez que encontremos la póliza de seguros que mejor se encuadre a las necesidades del negocio, es recomendable seleccionar uno con las coberturas más amplias y suficientes para que abarque los activos más importantes con que cuenta la empresa.
3- Considerar: es importante concienciarse que el costo implícito de una póliza de seguro sea considerado como una inversión y no un gasto, ya que pone en juego muchas veces los sueños como emprendedores y siempre es bueno ser previsor.
A nivel país contamos con más de 30 compañías aseguradoras, por lo que las PYMES, cuentan con un abanico de elección bastante amplio para decidir en su momento la compañía de seguros que sería la que se ocupe de respaldar sus activos a través de la contratación de la póliza.

