- Marcelo Pedroza
- Doctor en Psicología y Magíster en Educación
- mpedroza20@hotmail.com
La franqueza se constituye en el eje de una de las lecciones del maestro Filodemo. Vive la pedagogía en su reino mental. Se acredita, por medio de las investigaciones históricas, que en el año 110 a.C. en Gadara, nació quien sería uno de los filósofos helenísticos más influyentes de su tiempo, y cuya obra transcendería aquella época.
Filodemo de Gadara, discípulo de Zenón de Sidón en Atenas, llevó el pensamiento epicúreo a Roma. Se dice que ejerció una notable influencia sobre Virgilio y Horacio, poetas romanos. Escribió sobre ética, música y poesía, además de otras áreas del conocimiento.
La referencia de su pluma es amplia, y entre ese manantial, se encuentra el texto llamado “Sobre el juicio franco”, identificado también como peri parresías, término que permite conocer cómo concebían los epicúreos la formación moral.
La parresía es una práctica filosófica orientada al crecimiento íntegro del discípulo. El maestro habla desde el afecto, se ocupa por el bienestar del otro. Existe un deseo de ayudar y se manifiesta desde lo franco del actuar.
Señala e invita a observar el desarrollo del aprendizaje. Es sincero su andar y ese desplazamiento se transmite en el vínculo. Esa concepción teórica se hace práctica, estimulando la vivencia de la ataraxia, la tranquilidad del alma.
El filósofo compara al maestro con un médico, mientras éste prescribe distintos tratamientos, según la dolencia del paciente, aquél corrige de acuerdo al carácter y las necesidades del discípulo. Incluso habla sobre lo suave y lo firme a la hora de la relación educativa. Y considera que puede decirse la verdad con prudencia y sensibilidad.
El pensamiento de Filodemo, filósofo epicúreo y poeta, que se estima falleció entre el 35 a.C. y el 40 a.C. en Herculano, fomenta el diálogo honesto, activando el ejercicio práctico de honrar el lenguaje hacia uno mismo y hacia los demás.
En su legado dejó la siguiente idea al respecto: “No hay nada tan grandioso como tener alguien a quien decirle lo que hay en el corazón y que escuche cuando se habla“.

