- Por el embajador Eladio Loizaga
- Exministro de Relaciones Exteriores
El reciente Acuerdo de Asociación y del Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, suscrito el 17 de enero de 2026 constituye un logro histórico que fortalece las relaciones comerciales, políticas y de cooperación entre ambos bloques. Su antecedente inmediato es el Acuerdo de un Marco Regional de Cooperación entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) , suscrito en Madrid en diciembre de 1995, que basado en los principios democráticos y derechos fundamentales, tiene como objetivo el fortalecimiento de las relaciones entre las partes y a la vez construir las bases para una asociación interregional entre el Mercosur y la Union Eiuropea. El mismo entro en vigor el 1 de julio de 1999.
El acuerdo incluía la liberación del comercio de bienes y servicios conforme con las reglas de la Organización Mundial del Comercio y al fortalecimiento de la cooperación y al diálogo político entre los dos bloques, así como otros campos de mutuo interés. En lo relativo al comercio, se acordó mantener un dialogo regular a fin de preparar una gradual y reciproca liberalización del comercio como el acceso a mercados, la identificación de productos sensibles y prioritarios, así como la cooperación e intercambio de información en servicios.
El acuerdo suscrito en 1995 contenía tres capítulos que refirieren al aspecto político, económico-comercial y de cooperación. A este tipo de acuerdo se lo conoce como de asociación, porque va más allá de un simple acuerdo comercial e involucra un diálogo político, que incluye compromisos sobre valores como la democracia y los derechos humanos; la cooperación técnica en diversas áreas como el medio ambiente, el transporte, la energía y la educación; y naturalmente, la creación de una zona de libre comercio profunda destinada a crear una verdadera integración económica entre ambos bloques teniendo en cuenta las asimetrías importantes que existe entre los países europeos y los latinoamericanos, principalmente en lo económico y social.
En el año 2000, se lanza la primera ronda de negociaciones en la que fueron definidos los objetivos y alcances de lo que sería el Acuerdo entre el Mercosur y la UE. El Comité Birregional de Negociaciones fue el principal mecanismo de negociación, acompañado por el Sub-Comité de Cooperación.
Luego de las reuniones celebradas por el Comité, en el año 2004, como algo trascendental, se procede al intercambio de listas, es decir las ofertas que fue la base en el proceso negociador. Sin embargo, luego de este intercambio de ofertas se produce un congelamiento de las negociaciones. (Abril 2000 Primera reunión del Comité Birregional de Negociaciones, desarrollada en Argentina) (Octubre 2004 Reunión negociadores Unión Europea-Mercosur se congelan las negociaciones). Este congelamiento se da luego de la reunión de Ministros en Lisboa, que si bien reconocieron la prioridad de concluir el acuerdo.
El congelamiento de las negociaciones se debió a un “choque de ambiciones” donde ninguna de las partes estaba dispuesta a ceder en sus sectores estratégicos. El Mercosur exigía una apertura significativa del mercado europeo para sus productos agrícolas y la UE ofreció cuotas que el Mercosur consideró “exiguas”. La UE, por su parte, exigía que el Mercosur eliminara aranceles a sus manufacturas, automóviles y bienes industriales.
Brasil y Argentina se negaron, argumentando que una apertura total desindustrializaría sus economías.
En el año 2010, ante la propuesta de la UE por intermedio de la Comisión, se reinician las negociaciones. Las mismas volvieron a tomar su ritmo y se notaba cierto avance, pero en el pilar de acceso al mercado, en particular en la oferta de comercio de bienes, donde se notaba el mayor escollo para avanzar en las negociaciones. Sin embargo, se avanzó en el pilar político y de cooperación, quizás dónde existían un mayor número de coincidencias entre el Mercosur y la Unión Europea.
Ante estas circunstancias, y a fin de evitar un nuevo fracaso, se decidió una pausa y señalar que las condiciones no estaban dadas para avanzar. Asimismo, para poder superar esta pausa, se hacía necesario que ambas partes pudieran superar sus diferencias internas para la presentación de una nueva oferta que contemplara las ambiciones de ambos bloques.
Así llegamos al 22 de setiembre de 2015 y bajo la Presidencia Pro Tempore del Paraguay, se convoca a una reunión de cancilleres en Asuncion a fin impulsar de nuevo las negociaciones. Vale la pena señalar que en esa reunión los cancilleres a propuesta del Paraguay, se comprometieron no abandonar la sala de reuniones sin acordar el nivel mínimo de la oferta que permitiera relanzar las negociaciones, y así fue. Se toma la decisión de comunicar a la UE que el Mercosur estaba listo para retomar las negociaciones y se encomienda al canciller del Paraguay transmitir a Bruselas esa decisión.
En fecha 18 de noviembre de 2015, el canciller de Paraguay, en reunión con la Comisaria de Comercio Cecilia Malmstrom, transmite la disposición del Mercosur de retomar las negociaciones y que el Uruguay, que asumía la PPT en enero de 2016, gestionaría los trámites para el inicio. A partir de esa fecha comenzaron las negociaciones que no fueron nada fáciles y nuestro equipo negociador tuvo un rol muy importante en la defensa de nuestros intereses, pues para avanzar también debíamos consensuar con los otros estados parte del Mercosur.
En ese periodo se consiguió incorporar el cupo de 10.000 toneladas de azúcar orgánica para Paraguay, la preservación de la marca Munich con coxesistencia pacífica, la no inclusión del UPOV91, reserva de 20 indicaciones geográficas, entre ellos carne del Chaco, se dejó sentado en el marco del Mercosur que la cuota de carne debe corresponder el 25 % a cada Estado así como la consolidación del trato especial y diferenciado al Paraguay por su condición de país sin litoral marítimo, entre otros.
Esta etapa de negociaciones concluye satisfactoriamente con un acuerdo político, en fecha 29 de junio de 2019, en la esperanza que al fin se terminara y pasaríamos a la fase de su firma, que no se concretó. La Comisión Europea, a pedido de algunos países miembros, proponen nuevos temas que obligo a reiniciar negociaciones que si bien no fueron abiertos los acuerdos ya alcanzados, sirvió para que nuestro país pudiera negociar la inclusión de nuevos productos del sector alimentario y reafirmar el trato especial y diferenciado.
En el mandato de 1999 para negociar la UE, no contemplaba logicamenge la inclusión Acuerdo de París. Frente a las críticas de que el acuerdo con el Mercosur fomentaría la deforestación por la ampliación de la frontera agrícola en favor de los cultivos de soja, al ser uno de los productos favorecidos por el acuerdo, el mismo fue incluido en el acuerdo suscrito.
Luego de nuevas negociaciones que se iniciará en 2002, especialmente con relación al tema ambiental y sobre la base de lo acordado en 2019, a finales de diciembre de 2004 se consigue llegar nuevamente a un acuerdo político que incluía nuevos compromisos con relación a la sostenibilidad, así como la inclusión del Acuerdo de París como un elemento esencial y efectivo en lo relativo al cambio climático.
El acuerdo de liberalización contempla el 91 % de los bienes que países del Mercosur exportan a la UE y el 99,7 % de lo que la UE exporta a los países del Mercado del Sur. El 70 % de los aranceles de la UE serán eliminados tan pronto el acuerdo entre en vigor.
Al final de 25 años de ida y vuelta, y frente a un panorama de incertidumbre que se presenta en cuanto al comercio internacional reglado, el 6 de diciembre de 2024 se alcanza el acuerdo político para cerrar definitivamente el largo camino recorrido. El 9 de enero de 2026 ,el Consejo de la UE adopta dos decisiones autorizando la firma del Acuerdo Interino de Comercio y el de Asocacion (politico y de cooperacion) y el 17 de enero de 2026 se firma el Acuerdo Interino de Comercio y el Tratado de Acuerdo de Cooperacion. Destacamos la trasendencia de su firma en Asunción coincidente también con la firma del Trtatado de Asunción.
Cabe señalar que el 27 de febrero de 2026, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que procedería a la aplicación provisional del acuerdo, tal como había autorizado el Consejo Europeo.
El Acuerdo Interino establece que la aplicación provisional del Acuerdo por la UE y un Estado Mercosur signatario, comenzará el primer día del segundo mes siguiente a la fecha en que la UE y dicho Estado Mercosur signatario se hayan notificado mutuamente la finalización de sus procedimientos internos o la ratificación del acuerdo, y hayan confirmado que están de acuerdo en aplicar provisionalmente el acuerdo. Sin embargo, el Parlamento Europeo solicitó el 21 de enero de 2026 una opinión legal al Tribunal de Justicia sobre la compatibilidad con los Tratados del Acuerdo de Asociación y el Acuerdo Interino de Comercio previstos entre la Unión Europea y Mercosur, que no impide su aplicación provisional. Existe jurisprudencia del Tribunal en cuanto a su aplicacion interina, UE/Singapur y UE/Canada
Argentina y Uruguay notificaron a los depositarios del acuerdo del cumplimiento de todos los procedimientos legales internos para su entrada en vigor. También dieron su aval a la aplicación provisional. Tanto en el Brasil como en el Paraguay está en pleno proceso de aprobación parlamentaria.
Espero haber contribuido a exponer los procesos que se tuvieron en estos 25 años para llegar a un acuerdo que sin duda beneficiará a ambas partes en un mercado de 700 millones de personas y por sobe todo regido por normas no sujetas al arbitrio de un Estado.
Por último, los agradecimientos a los negociadores que en distintas administraciones han puesto toda su experiencia y empeño en salvaguardar los intereses nacionales.

