- Por el Lic. Selva Riquelme
- comunicadora y activista
Las organizaciones de y para personas con discapacidad son pilares fundamentales para avanzar hacia una sociedad más justa e inclusiva. Son espacios donde las voces se unen, se empoderan y se hacen oír con fuerza. No se trata solo de visibilizar necesidades específicas, sino de construir juntos una agenda común que haga de la discapacidad una causa colectiva, transversal y transformadora. Es cierto que cada tipo de discapacidad presenta desafíos particulares, pero hay luchas que nos convocan a todos: el respeto, la accesibilidad, la dignidad, la participación plena.
Por eso, mantenerse unidas es clave. Las organizaciones no deben limitarse a apagar incendios individuales ni a buscar soluciones aisladas; deben proyectarse como agentes de cambio capaces de incidir en políticas públicas y garantizar que el “nada sobre nosotros sin nosotros” se cumpla en cada decisión. No queremos asistencialismo, queremos derechos. No buscamos lástima, buscamos inclusión. Las organizaciones deben reclamar, sí, pero también comprometerse. Participar activamente, trabajar con tesón, exigir consideración y cultivar empatía social. No queremos ir detrás, queremos caminar al lado.
Hoy, en Paraguay, muchas de estas organizaciones atraviesan momentos difíciles. Sin embargo, los mayores logros en materia de discapacidad han sido fruto de su lucha firme, tesonera y coherente. Las nuevas generaciones deben abrazar ese legado, militar, activarse, tomar la posta. Porque el presente es suyo. Y el futuro también. El camino es más largo si se anda solo. Pero cuando vamos juntos, siempre llegamos más lejos.

