Por Matías Ordeix
Socio del Club de Ejecutivos
Y así comienza parte de la historia de mi vida. Mi madre, una brillante docente guaireña, fue becada a estudiar en Montevideo donde conoce a mi padre, quien en su trabajo le canjeaba los dólares de la beca de estudios. Se enamoran, se casan en Asunción, y nace su primer hijo, quien suscribe. Mi padre no se adapta al “templado” clima y por otras razones más vuelven para radicarse en su país, Uruguay. Ya en el Este, en Maldonado, asisto en mis primeros años a la escuela pública, excelente institución con maestros que realmente marcaron mi vida. Eran otros tiempos, corrían los años ’80, y teníamos en la escuela una materia tediosa, pesada y por momentos no entendible. Con el paso del tiempo, luego de ir al colegio y seguir la universidad, la materia se repetía con diferentes nombres. Era la bendita “Educación Moral y Cívica” que, con el paso de los años, comprendimos su vital importancia.
La Educación Moral y Cívica, también llamada Educación Ciudadana, nos muestra el camino de cómo debemos comportarnos en nuestra sociedad. La misma complementa perfectamente con la educación que recibimos en nuestras casas, de nuestros progenitores, abuelos y/o familiares, educación en valores, principalmente. O sea, nos orienta en nuestro espacio de convivencia social con personas, mostrándonos lo correcto, lo ético, lo que sí podemos y no podemos hacer como ciudadanos.
En estos tiempos pandémicos, como paraguayo con nacionalidad compartida, me han consultado qué es lo que está haciendo bien Uruguay y el porqué, ante esta gran crisis sanitaria global, sus ratios son tan ejemplares. Honestamente, creo que dos son las razones principales.
Primeramente, creo que el gobierno de Luis Lacalle ha tomado una excelente decisión en asesorarse con los mejores. Efectivamente convocó a un grupo que se denominó Grupo Asesor Científico Honorario (GACH). Un equipo integrado por los mejores científicos y médicos del Uruguay, y en constante intercambio con sus pares de todo el mundo. El presidente de Uruguay no toma una acción vinculada a la pandemia que no haya sido analizada por este grupo. Estos “capos” prestan su servicio sin cobrar “un peso” en pos de sus conciudadanos.
Y la segunda razón, que creo es la más importante, es el comportamiento de la gente guiado por su alto nivel de educación y civismo. No hubo cuarentena obligatoria, sino recomendada. A la gente se le pedía que se quede en sus casas, y así lo hacían tomando precauciones sin necesidad de repetirle. Sí hubo algunas restricciones básicas, pero la ciudadanía tuvo y ha tenido una conducta y autorregulación ejemplares. Esto está justificado en una sociedad cuyos gobiernos han dado prioridad durante décadas a la educación en general, permitiendo hoy cosechar frutos.
Todos los caminos conducen a lo mismo, con más y mejor educación el Paraguay saldrá adelante. Mientras la releguemos, seguiremos condenados. Creo en nuestro país, tengo fe y esperanza, pero el reloj no para y el mundo tampoco espera.
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La increíble historia del hombre que revivió la ilusión de todo un país
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Archivo / Gentileza
Aunque nunca jugó en primera e incluso pensó en abandonar la dirección técnica, Gustavo Alfaro estará al frente de una selección por segunda vez consecutiva en un Mundial. Aquí un repaso por la vida y obra del hombre que ilusiona a la Albirroja y a todo un país.
Uno de los artículos más requeridos en los puestos de venta de artesanía en Areguá son las alcancías del profe Gustavo Alfaro, los alfaritos, que se consiguen a 50.000 guaraníes.
El fenómeno, más allá de la felicidad que aportó la clasificación, tiene mucho que ver con la capacidad motivadora de Alfaro, algo que construyó en el tiempo, desde el joven futbolista, el empecinado técnico del fútbol de ascenso en la Argentina, su llegada a primera división, su paso por Boca Juniors y el salto final a ser técnico de selecciones.
Ahora sueña con dar junto a la Albirroja el paso más grande de su carrera. “Nosotros tenemos que pasar de ser un equipo que amenaza de contragolpe a un equipo que tiene letalidad de contragolpe, que va a definir de contragolpe”, dice Alfaro tras el último amistoso y anticipa una figura táctica que tomará forma definitiva en los tres partidos de la fase de grupos.
Un hombre que, con trabajo, enciende una ilusión, una constante en su vida. Gustavo Alfaro nació en Rafaela, Santa Fe, y le dicen Lechuga, porque de joven su cabellera encrespada se parecía a un atado de hojas de la hortaliza.
LIDERAZGO INNNATO
Cuenta Miguel González, periodista del portal Rafaela Noticias, que el actual técnico de la Albirroja era volante central, número 6 en nuestro país, 5 en la Argentina. “Siempre fue caudillo, líder dentro de la cancha, más bien rústico, no era un creativo. Era más de marca, despliegue, de estar apoyando. Esporádicamente llegaba al gol, pero hizo goles importantes, siempre era el que hablaba, ponía la cara, el capitán”, describe. “Flaquito, parecía endeble, pero era aguerrido como jugador, mucha marca, estaba en todos lados, gran líder”, agrega.
Jugó en Sportivo Norte y Villa Alvear de Chaco y entre los años 84 al 93 jugará en el Atlético de Rafaela en una carrera en la que “pega el salto del amateurismo al profesionalismo en el 89”, cuenta el colega. “Juega un torneo que le permite clasificarse al ascenso Nacional B, actual primera nacional, y él fue el capitán, caudillo, referente principal, porque se había formado en el equipo y era un técnico dentro de la cancha, era muy profesional, serio, estudioso”, memora.
Perseguir ese ascenso era como un sueño impensable para un club de una ciudad mediana que tenía una liga local de poco más de 10 equipos, pero lo hicieron, ganaron un regional provincial y clasificaron al nacional. “Arranca como futbolista, desde las formativas, se hace capitán del equipo y es el referente que logra ascender”, resume.
Néstor Clivati, de radio El Espectador de Rafaela, confirma lo anterior: “Lo sigo desde el 89 cuando consiguió el ascenso con el Atlético”, cuenta. Desde Miami, donde cubre en estos días la participación de Argentina en el Mundial, cuenta que mantiene una buena relación con Alfaro, que sus familias son amigas y que también estará atento a la suerte de Paraguay en el torneo.
De su liderazgo apunta que “viene de su personalidad, de joven, era la voz cantante, el que ponía el umbral del temperamento y siempre tuvo buena comunicación con los compañeros y el entorno. Tiene un aire intelectual, pero se debe a su formación, que fue importante”.
DISYUNTIVA
Alfaro contó en primera persona que debió elegir entre su carrera universitaria o seguir su pasión por el fútbol: “Mi camino empezó cuando tenía 28 años, después de dejar la carrera de Ingeniera Química a falta de diez materias para el título. La decisión fue muy difícil de entender por mis padres. Años antes había llegado a un acuerdo con ellos para pausar mis estudios y dedicarme al fútbol por completo. Fue cuando llegamos con Atlético de Rafaela al Nacional B. En una categoría así, ya tienes que entrenar todos los días, sin tiempo para enfocarte en los estudios u otros asuntos. “Déjenme hacer esto que es lo que soñé toda mi vida. Porque ingeniero puedo ser a los 40, pero futbolista no”, les dije. Y ellos aceptaron”, apuntó en el sitio Coaches Voice (La voz de los técnicos).
Sigue contando el profe: “Entonces jugué tres años y medio, y después me retiré. Ya me había sacado el gusto por jugar. Pero al volver a la ingeniería no cumplí con mi parte del trato con mis padres: terminar la carrera.
Ahí sentí que la pasión por la ingeniería se había muerto y había nacido mi verdadera pasión, que era la que tenía de chico cuando soñaba con los domingos del fútbol de primera división. Como no lo había alcanzado como jugador, sí quería hacerlo como entrenador de un equipo de primera.
Debió pasar diez años en segunda división para poder hacer realidad la ilusión de poder disfrutar el privilegio de estar en primera, pero llegó. Por eso digo siempre a mis jugadores –también a mis hijas– el valor de perseguir los sueños. Lamentablemente mis padres ya no estaban con vida para poder verlo hecho realidad”, narró. Quizá de la ingeniería le venga el afán de mantener el orden y las estructuras en sus equipos.
CONDUCTOR DE GRUPOS
Más tarde, dice González: “Asciende, juega en el profesionalismo, comienzan a codearse con el futbol nacional, cuando se retira, pasa a ser el técnico del equipo y en su cuerpo técnico hasta hoy está Carlos González, que jugaba de 8 a su lado en Atlético Rafaela y Sergio Chiarelli, que es el preparador físico de sus equipos, era también del club y se conocen desde chicos”, cuenta.
Clivati agrega que “Claudio Cristofanelli lleva 20 años con ellos. Habla muy bien de él, saber rodearse y mantener el equipo en el tiempo”. Entiende que allí está una de las claves de su desarrollo: “Esa química que logra en los vestuarios viene de la que él generó en su cuerpo técnico y sus ayudantes. Si bien es notorio el caso de Paraguay, no es la primera vez que despierta un grupo, ya lo hizo con otros planteles en otras campañas, no es infalible, pero sus jugadores siempre destacan esa empatía que logran él y su cuerpo técnico que lo respalda”.
Dirigiendo Atlético Rafaela en su primera experiencia, cuenta González que “estuvo a punto de ascender a la primera, llegó a jugar definitorias con Estudiantes de La Plata, donde el capitán era Juan Sebastián Verón”, apunta.
Después pasa a Olimpo de Bahía Blanca, Belgrano, Quilmes y en un tiempo más consigue llegar a dirigir en primera división y disputa la Copa Sudamericana con Arsenal de Sarandí. “Es todo mérito suyo, porque no era un tipo de Buenos Aires que crece codeado con los más grandes, viene del fútbol del interior, de una liga provinciana”, destaca.
SEGUNDO MUNDIAL
Alfaro lo cuenta así: “Por eso, después de dirigir a Boca, sentí que lo que tenía que hacer en Argentina estaba cumplido…Yo he estado en cuatro mundiales seguidos, desde Alemania 2006 a Rusia 2018, trabajando para una televisión de Colombia. Antes de cada partido, miraba abajo desde la posición de la cabina de televisión y me fijaba en los seleccionadores y siempre me hacía las mismas preguntas: “¿Por qué yo no estoy ahí? ¿Qué me falta para dirigir en un Mundial?”.
Clivatti recuerda que “pensó en dejar de dirigir después de Boca, que fue traumático para él, pero después hace un quiebre positivo y pasa de ser entrenador de seleccionados”. Primero en Ecuador (2020-22), con el que fue a Catar, luego Costa Rica (2023-24) y finalmente Paraguay. Con 63 años cumplidos el 14 de agosto pasado, tendrá su segunda experiencia mundialista consecutiva.
González apunta: “Desde siempre fue un conductor de grupo, líder, un tipo preparado, estudioso, formado, lector de muchos temas. No solo estudia el fútbol, sino también las cosas cotidianas, no es que vende humo”. Señala que “su familia tenía una pequeña industria metalúrgica que quebró en una época difícil, creo que de autopartes, no viene de un hogar de carencias, y el equipo del que es referente es del centro de la ciudad. Al Atlético le dicen la Crema es un club importante en lo social”.
Entiende que es un emblema de Rafaela, “una ciudad con poder adquisitivo que sobresalió en la región y en el país. Tiene una idiosincrasia de gente que provino en gran medida de la inmigración italiana que dio empuje y desarrollo, e instaló fábricas de caramelos, colchones, lácteos, frigoríficos, etc.”.
El Atlético de Rafaela administra además el autódromo de la ciudad, reconocido internacionalmente, al punto de que “los autos de las 500 millas de Indianápolis corrieron aquí en el 71 y allí en ese predio está el centro de entrenamiento que tiene el complejo de canchas e instalaciones del fútbol”.
UN REFERENTE EN SU COMUNIDAD
Perfila a Alfaro como “un muchacho de clase media que aprovechó oportunidades y que trabajó duro. No sé si soñó lo que le dio el fútbol” y comenta que “es muy reconocido y querido en la ciudad como un referente de fútbol en el mundo, no viene muy seguido, pero cuando lo hace suele dar charlas a los juveniles y se lo escucha con respeto”.
Clivati agrega que “es una figura admirada por sus valores, su compromiso, tiene una identificación con Atlético, pero lo quieren en general. Hace muchos años se fue de la ciudad donde quedan algunos familiares”.
A la hora de trazar un perfil, apunta que “es una persona presente, es amigo de los amigos, es afectuoso, tiene siempre buena memoria emotiva y creo que en dosis se nota cuando puede llegar a un grupo de profesionales”.
Agrega que “si repasas sus declaraciones, las matiza con alguna riqueza conceptual, con hechos que tienen que ver con el jugador persona y es un recurso que lo hace un entrenador distinto, que llega al jugador y le toca la fibra más íntima, lo que le agrega valor a su liderazgo como jefe de grupo”. En diciembre de 2025, lo homenajearon en la fiesta del deporte en su Rafaela natal.
UNA CAMISETA ESPECIAL
“Fue una experiencia impresionante, el profe Alfaro me trató como su hijo, me sentí como un niño chiquito al que su papá le da un abrazo”, cuenta Ignacio Villalba Denis, el dibujante guaireño que pinta camisetas biográficas de futbolistas y personalidades destacadas.
Comenta que esperó media hora en la portería de la APF en Ypané “hasta que escuché la radio que decían ‘déjenle pasar a Ignacio Villalba’. La seguridad era tremenda y cuando logré entrar vi la locura que genera el profe, porque cuando él salió incluso hasta los que trabajan todos los días allí se acercaron para tomarse una foto con él”, recuerda.
“Fue superamable supercorrecto, tenía un aura y me puse muy nervioso, fue tan lindo y emocionante. Me hicieron un video los de la Albirroja y ahí le dije a Alfaro que esto es por todos los paraguayos, por lo que nos devolviste y cuando vio el cuadro se le iluminaron los ojos. Casi se me escapan algunas lágrimas y me abraza el profe y me dice ‘muchísimas gracias, voy a llevarme a un recuerdo muy bonito de Paraguay’”, concluye.
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Una visión de la herencia normalista
- David Velázquez Seiferheld
- Historiador
- Fotos: Gentileza
Para comprender el impacto del normalismo, resulta útil alejarnos de los juicios absolutos y observar nuestras aulas históricas como ambientes complejos. No fue un bloque uniforme: el normalismo llegó a ser un vibrante proyecto cultural y cívico que dejó legados profundos, los cuales convivieron, se transformaron y a menudo entraron en tensión, configurando la “estratigrafía pedagógica” de nuestro presente.
El legado pedagógico y el apostolado cívico del modelo normalista experimentó una rica evolución teórica. Sus orígenes estuvieron anclados en el positivismo y el higienismo, donde el maestro operaba como el “médico social”, “civilizador”, que imponía orden y disciplina. Luego transitó hacia perspectivas filosóficamente espiritualistas y técnicas, expresadas en obras fundamentales como “Organización escolar y misceláneas paidológicas”, de María Felicidad González, alcanzando su cima renovadora con “La pedagogía de la escuela activa”, de Ramón I. Cardozo.
A través de estos cambios, se estableció una “forma de ser”, un ideal docente que perdura en el imaginario social: el educador como un apóstol cívico y referente moral de la comunidad.
Esta actitud ciudadana impulsó a los maestros a promover la cultura, fundando asociaciones y revistas emblemáticas como Ysoindy en Yaguarón, El Maestro en Villarrica, y La Enseñanza, La Nueva Enseñanza y El Hogar Normalista en la capital.
Este mismo ímpetu de construcción de ciudadanía legó a nuestro calendario escolar efemérides perdurables, como el Día de la Bandera y el Día del Maestro.
Antes de la guerra del Chaco, en el contexto del agravamiento de la crisis con Bolivia, el alumnado normalista se movilizó también en las manifestaciones de octubre de 1931. Incluso, en la primera línea de la manifestación del 22 y 23 de octubre, al lado de los estudiantes del Colegio Nacional, marchaban las estudiantes líderes del centro estudiantil de la Escuela Normal.
EL DESPERTAR FEMENINO
El mayor legado sociológico de la Escuela Normal fue el cambio radical de la condición de la mujer. Ante la catástrofe demográfica de la posguerra, las necesidades económicas y las nuevas tendencias pedagógicas, la profesión se feminizó. A pesar de un entorno adverso, las maestras se convirtieron en agentes político-culturales de primer orden.
Al profesionalizarse y asumir un rol protagónico en la esfera pública, desarrollaron una aguda conciencia de sus derechos, siendo normalistas como Serafina Dávalos y María Felicidad González las pioneras indiscutidas de los primeros movimientos feministas en el Paraguay.
Luego, ya durante la guerra del Chaco, el normalismo propició el surgimiento de nuevas profesiones femeninas relacionadas con las empresas y organizaciones, fuera del hogar, cambiando para siempre el panorama laboral femenino.
CULTURAS MAGISTERIALES EN TENSIÓN
A mediados del siglo XX, convivían en el sistema educativo múltiples paradigmas pedagógicos y culturas magisteriales. En las aulas interactuaban los egresados normalistas y los “maestros asimilados”, educadores idóneos que sostenían las escuelas de gran parte del país con su experiencia empírica.
Una tensión profunda se dio en la educación secundaria. Hasta la década de 1940, la Escuela Normal de Profesores (creada en 1921) formaba a los docentes de este nivel. Sin embargo, los intentos de modernización impulsaron la “universitarización” de la enseñanza media. Además, se autorizó a profesionales universitarios sin formación pedagógica a enseñar en los colegios. Esta apertura generó una bifurcación histórica: la secundaria ganó en erudición disciplinar, pero se fue distanciando de la teoría, la investigación y la reflexión pedagógica de la que la Escuela Normal había sido depositaria exclusiva.
El debilitamiento de la dimensión reflexiva, del pensar pedagógico, no fue inmediato: fue creciendo la brecha entre las nuevas carreras estrechamente relacionadas con la educación, como pedagogía y psicología, y el antiguo normalismo. Ante estos desafíos, se diseñaron nuevos programas complementarios de formación para los normalistas, pero tal misión, finalmente, no se cumplió, y universidad y normalismo transitaron caminos paralelos hasta el final del ciclo normalista.
LOS NUDOS CRÍTICOS
Un balance amplio nos invita también a pensar en los límites del concepto de lo “normal”. El proyecto normalista nació con la vocación de homogeneizar, civilizar y unificar, por lo cual imponía un modelo único que dejaba escaso margen para la inclusión de sectores postergados históricamente.
Su expresión más dolorosa fue la exclusión lingüística: el normalismo formó parte de la exclusión cultural del idioma guaraní, considerado por cierta élite el “enemigo más poderoso de nuestra cultura”. Su prohibición y castigo en las aulas convirtió a la escuela en un espacio alienante para los guaranihablantes, siendo quizás la principal causa del fracaso y la deserción escolar rural.
Asimismo, es ineludible reflexionar sobre la actitud ambivalente de la formación normalista ante el autoritarismo militarista. Durante el largo periodo militarista (1940-1972), la docencia fue obligada a una adaptación dócil al estricto control ideológico y a la partidización obligatoria del magisterio. Esta sumisión entró en contradicción directa con los antiguos ideales emancipadores, priorizando la disciplina impuesta desde el Estado autoritario por sobre la formación del pensamiento crítico, obligando al magisterio al silencio o a negociaciones sigilosas de espacios de alguna libertad.
El normalismo cerró su ciclo institucional a principios de la década de 1970, pero sus paradigmas no han desaparecido por completo; siguen siendo una superposición viva en nuestra identidad. Comprender sus aportes, tensiones y contradicciones es una herramienta indispensable para nuestro presente.
Por ello, la historia nos invita a cerrar este recorrido con una interpelación dirigida a cada maestro y maestra: ¿Qué aspectos del normalismo considero vigentes en mis actitudes, saberes y prácticas de aula, y en mi visión de la institución educativa?
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La educación STEAM, tema de concurso
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) presenta la novena edición del Premio de Divulgación y Periodismo Científico del Mercosur cuyo tema central será la educación STEAM.
Esta convocatoria está dirigida a profesionales y estudiantes de periodismo y carreras afines, profesionales audiovisualistas y aficionados, así como a investigadores y divulgadores de las distintas áreas de la ciencia, pertenecientes a los países miembros y asociados del Mercosur.
TRES MODALIDADES
El concurso cuenta con tres modalidades: Escrita, Audiovisual y Redes Sociales, bajo el eje temático “Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemática (STEAM) en la Educación”. Las postulaciones estarán abiertas hasta las 15:00 del 31 de julio de 2026, a través del Sistema de Postulación a Instrumentos (SPI) del Conacyt.
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Agenda del MuCi incluirá festejo de los padres con ciencia y arte
Atractivos shows dentro del planetario y creativas actividades a cielo abierto, muchas de ellas gratuitas, forman parte de la propuesta del Museo de Ciencias (MuCi) para junio, en el complejo Textilia (General Santos 1030). La invitación está abierta a personas de todas las edades. Desde atractivos shows en el planetario San Cosmos hasta propuestas de ciencia a cielo abierto, forman parte de la variada programación que lleva a descubrir el museo desde distintas miradas, con actividades pensadas para todas las edades.
El Museo de Ciencias (MuCi) sigue impulsando experiencias donde la ciencia, el arte y la naturaleza se conectan de maneras creativas y sorprendentes. Este junio, la agenda de actividades está cargada de novedades que invitan a explorar, aprender y compartir. Una de las experiencias más atractivas del MuCi es la que se propone dentro de San Cosmos, el primer planetario digital de Paraguay. Allí se pueden ver shows audiovisuales sobre el universo, la luna, los cometas, las estrellas y mucho más, en un domo que posibilita una experiencia inmersiva que genera la sensación de estar en el espacio.
Además, por el Día del Padre, el domingo 21 de junio el Planetario San Cosmos tendrá una promoción especial de 2x1 en entradas durante toda la jornada, para disfrutar en familia de una experiencia única de ciencia y exploración del universo.
Los shows que figuran en la cartelera de este mes son Zodíaco: el misterio de los signos; Sistema solar, show en vivo; Más allá del sol: en busca de una nueva Tierra; Marte: la travesía definitiva; La hora tranqui, show sobre el sistema solar dirigido a personas neurodivergentes; Las lunas del sistema solar, show de lunas; Historias estelares: de estrellas a supernovas; Dinosaurios: una historia de supervivencia.
Las funciones se realizan cada una hora, los martes y miércoles de 8:30 a 12:30; los jueves y viernes de 8:30 a 12:30 y de 16:00 a 20:00, y los sábados y domingos de 14:00 a 20:00. Además, hay un show exclusivo para adultos los sábados a las 20:00. El precio de las entradas es de G. 40 000 y se pueden adquirir en línea o en puerta.
En la entrada al planetario están incluidas también las siguientes actividades: Escalas cósmicas, La hora tranqui y Noche para adultos. La primera, Escalas cósmicas, es una actividad educativa interactiva diseñada para que los niños comprendan las dimensiones del sistema solar a través de la comparación visual y física. Está disponible todos los martes de 9:00 a 11:00, los jueves de 16:00 a 18:00 y los sábados de 16:00 a 19:00, cada una hora.
La hora tranqui: Sistema solar a toda bala es una experiencia en el planetario especialmente adecuada a personas neurodivergentes, que se puede ver todos los sábados y domingos, de 14:00 a 15:00. En tanto que Noche para adultos es una actividad en un horario exclusivamente para adultos, que propone shows sobre supernovas, constelaciones y sistema solar.
Actividades a cielo abierto
Las propuestas del MuCi para el sexto mes del año incluyen: Escamas nativas, una actividad que invita a conocer pececitos nativos de Paraguay, observar sus colores, movimientos y aprender sobre su hábitat, alimentación y hábitos de vida. Se realiza todos los jueves y viernes frente al bioestanque, de 16:00 a 19:00. El precio de la entrada es de G. 15.000.
Sábado porá: Jardines y observación de aves. Con binoculares en mano, los participantes de esta actividad podrán recorrer el bosquecito del MuCi para observar aves y conocerlas. Además, realizarán una parada en los jardines temáticos para aprender sobre botánica. Tiene lugar todos los sábados en el bosquecito, de 17:30 a 18:30. Las entradas cuestan G. 15.000 y hay cupos para 30 personas.
Carrera de Rovercitos. Esta actividad propone diseñar y construir un rovercito robot con materiales reutilizables y permite explorar cómo la ciencia, la tecnología y el reciclaje pueden unirse para dar vida a pequeños vehículos inspirados en los robots exploradores del espacio. Una vez terminados, los rovercitos se pondrán a prueba en una carrera llena de desafíos y diversión. Esta propuesta está marcada para el domingo 21 de junio, de 16:00 a 17:00, aunque está sujeta a las condiciones climáticas. Tiene cupo para 20 personas y las entradas cuestan G. 15.000.
Club de bordado: bordando plantas. El MuCi propone sentarse a bordar en grupo, inspirándose en las formas, texturas y detalles de las plantas de sus jardines temáticos. Este espacio permite observar, crear y transformar la naturaleza en piezas únicas a través del hilo, combinando ciencia, arte y sensibilidad. Se realizará el sábado 27 de junio, de 16:30 a 18:00, si las condiciones climáticas lo permiten. La entrada tiene un costo de G. 35 000 y los cupos son para 15 personas.
Actividades gratuitas
El MuCi brinda también la posibilidad de acceder a actividades gratuitas e igualmente divertidas y atractivas. Una de ellas es la Observación de la luna, el sábado 20 de junio, a las 20:30, en la placita MuCi, a través del MuCiTron. Ciencia a cielo abierto es otra actividad sin costo que se puede realizar cualquier día de la semana. La experiencia es autoguiada y está diseñada para despertar la curiosidad por la naturaleza. Incluye tres estaciones que se pueden recorrer a ritmo propio y según el interés de cada persona: el bioestanque, los jardines temáticos y los senderos interactivos. Esta experiencia también se puede hacer con mediación, en cuyo caso el costo es de G. 15.000.
Po prendé: Jardines temáticos también es una propuesta gratuita que se puede disfrutar en los jardines temáticos para descubrir plantas aromáticas, medicinales y ornamentales, aprender sobre sus usos y cuidados, y conectarse con la esencia de la naturaleza. Se puede acceder a ella todos los sábados de 14:00 a 17:00 y los domingos de 14:00 a 19:00, en la placita MuCi. Para conocer más sobre las diferentes propuestas, se puede acceder a la web muci.org o a las redes sociales del MuCi: @muci_py.