España comenzó este domingo a administrar la segunda dosis de la vacuna anti-COVID a las personas que ya habían recibido la primera a finales de diciembre, destinada a residentes de geriátricos y sus cuidadores.
El país europeo, uno de los más golpeados por la pandemia, prosiguió con su plan de vacunación en medio de una escalada de contagios, ante lo cual el gobierno insiste en que no está previsto un nuevo confinamiento general, solicitado por algunas regiones.
Entre los primeros en recibir la segunda dosis estuvo Leocadia Peña, una señora de 85 años en una residencia de mayores en Cataluña (noreste), según mostró la televisora catalana TV3.
Peña fue una de las personas vacunadas el 27 de diciembre, cuando España comenzó el proceso de inmunización, administrando la vacuna del laboratorio Pfizer.
Otras seis regiones comenzaban también este domingo a colocar la segunda dosis, según informó la televisión pública TVE, mientras que el resto lo hará el lunes.
El gobierno español indicó que priorizará a las personas que necesitan la segunda dosis, ante el retraso en la entrega de las vacunas anunciado el viernes por Pfizer.
España ha administrado 768.950 dosis de vacunas, tanto de Pfizer como de Moderna, por encima de los dos tercios del más de 1 millón de dosis que ha recibido hasta el momento, según los últimos datos del ministerio de Sanidad.
Pese a que España registró el viernes un récord de 40.197 contagios en 24 horas, en plena escalada de infecciones en la tercera ola, el gobierno descartó el sábado un nuevo confinamiento general.
Pese a que dijo estar abierto a permitir a las regiones adelantar su toque de queda nocturno, el gobierno del socialista Pedro Sánchez recurrirá judicialmente la decisión de Castilla y León de hacerlo unilateralmente.
Que Castilla y León haya avanzado el toque de queda a las 20:00 “infringe nítidamente la regulación” acordada entre el gobierno y las regiones, que permite que la prohibición de salir comience como muy pronto a las 22:00, señaló este domingo en un comunicado el gobierno, que anunció un recurso ante el Tribunal Supremo.
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En una entrevista publicada este domingo en el diario El País, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, insistió en que las regiones cuentan con “las herramientas” necesarias bajo el estado de alarma vigente para hacer frente a los contagios.
Esas restricciones incluyen los toques de queda, reducción de horarios de bares y restaurantes y cierres perimetrales de ciudades o zonas. España ha registrado más de 2,2 millones de contagios y 53.000 decesos por COVID-19.
Fuente: AFP.
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España asegura vuelta a la “normalidad” en Ceuta en medio de crisis diplomática
España anunció este sábado la vuelta a una “razonable normalidad” en Ceuta tras la partida de casi todas las decenas de miles de personas que cruzaron desde Marruecos a este enclave norteafricano, lo que desató una crisis migratoria que los ministros del Interior de la UE abordarán el martes.
“¿Invasión? No. Eso es mentira”, contó en español a la AFP Soufian, un marroquí de 42 años que entró nadando en Ceuta. “Toda la gente quiere subir, quiere un futuro bien, que no hay en Marruecos. Yo ahora mismo estaba trabajando de guardia de seguridad, 12 horas. ¿Y cuánto me pagan al día? Diez euros”, aseguró.
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El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, llegó este sábado a la ciudad para dar un mensaje de tranquilidad y aseguró que, aunque “la crisis no se da por cerrada”, la situación es de “razonable normalidad”.
También afirmó que “casi todos” los migrantes que entraron masivamente en Ceuta el jueves -hasta 60.000 en apenas 24 horas- ya habían salido, aunque reconoció que es difícil dar cifras exactas.
Por su parte, el presidente de la ciudad, Juan Vivas, negó que haya “normalidad” y aseguró que todavía hay “miles de personas que deben ser retornadas”. La ciudad autónoma, de unos 84.000 habitantes, vivió una de las peores crisis migratorias de su historia con la llegada de decenas de miles de personas, en su mayoría hombres jóvenes y adolescentes, tanto a nado como saltando las vallas fronterizas.
Al menos 67 de ellas murieron en el intento de llegar al enclave, según un nuevo balance del gobierno. Este sábado se veían de nuevo cafés llenos y mucho tráfico, pero también colas para comprar en los supermercados.
“Las estanterías están vacías”, dijo a la AFP María José Benítez, un ama de casa. A su lado, Irene Cuadro, que trabaja como ayudante de cocina, aseguró que todavía hay “bastante barullo de todo y la verdad es que no hay tranquilidad”.
Una “mala experiencia”
Yusef, un socorrista de 27 años, devuelto desde Ceuta, contó a la AFP en la ciudad marroquí de Castillejos su “mala experiencia”. Los habitantes de Ceuta eran “racistas”, acusa. “Estuve dos días sin comer, cerraron todos los comercios para matarnos de hambre”, asegura.
El sábado comenzó la instalación de una nueva barrera flotante que se extiende en el mar junto al espigón de hormigón que delimita esta frontera, una de las dos terrestres entre África y la Unión Europea (la otra es la de Melilla, la otra ciudad autónoma española en el norte de África).
La llegada de miles de personas desencadenó una crisis diplomática entre España y algunos de sus socios europeos, empezando por Italia. Acusan al Gobierno del socialista Pedro Sánchez de ser demasiado permisivo en materia de inmigración.
Sánchez reaccionó pidiendo una reunión urgente de los ministros del Interior de la Unión Europea. En una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lamentó “prejuicios, noticias falsas, ignorancia o intereses políticos” y denunció una reacción “egoísta, polarizante e ilegal”.
Horas después, 22 líderes europeos se sumaron a la petición de una reunión urgente, entre ellos la italiana Giorgia Meloni y el jefe del gobierno alemán, Friedrich Merz.
“No podemos permitir que cruces masivos e incontrolados (...) den la impresión de que es posible entrar ilegalmente en la Unión Europea”, indicaron en una carta abierta, pidiendo “una respuesta europea inmediata y coordinada”.
“Un proceso de análisis”
Irlanda, que ostenta la presidencia rotatoria de la UE, declaró que los ministros del Interior se reunirán el martes por videoconferencia. Von der Leyen aplaudió la medida porque el bloque necesita “un proceso de análisis”, pero insistió en que “ni una sola persona llegó a España continental ni al resto de la UE” durante la oleada migratoria.
Italia anunció el viernes la “suspensión” con España del tratado de libre circulación de la UE (el acuerdo de Schengen). En la práctica solo implica controles a ciudadanos no europeos que lleguen desde España y no a los españoles que viajen a Italia.
El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, descartó sin embargo “totalmente” que España abandone el espacio Schengen. En este contexto, Marlaska dijo que “algunos tienen una memoria muy corta” y recordó la crisis en 2023 en Lampedusa, cuando en apenas dos días miles de migrantes entraron en esta isla mediterránea italiana.
Fuente: AFP
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Veintidós países europeos urgen conversaciones sobre la crisis migratoria en Ceuta
Veintidós dirigentes de la Unión Europea, entre ellos la primera ministra italiana y el jefe del gobierno alemán, solicitaron el sábado una “videoconferencia de urgencia” de los ministros europeos del Interior para evaluar y responder a la situación de los miles de migrantes en el enclave español de Ceuta. “Tenemos el deber de disuadir de manera efectiva y de combatir sin descanso la inmigración ilegal”, consideran los 22 firmantes de una carta abierta.
La carta fue promovida por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, cuyo país ha suspendido temporalmente las normas del espacio Schengen con España, y por su homóloga danesa, Mette Frederiksen, quien afirmó el viernes que la UE debería considerar la posibilidad de suspender la cooperación Schengen con España.
“La postura que Italia defiende desde hace tiempo es compartida hoy por un número cada vez mayor de países europeos”, declaró el sábado Meloni. “La protección de las fronteras exteriores de la Unión Europea no responde al interés de un solo Estado, sino que constituye una responsabilidad común de toda Europa”, afirmó en X la jefa del gobierno italiano.
Entre los demás firmantes figuran el canciller alemán Friedrich Merz y los primeros ministros de Hungría, Suecia y Polonia, pero no los líderes de Francia y Portugal, cuyos países comparten frontera directa con España.
“No podemos permitir que los cruces masivos incontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas den la impresión de que es posible entrar ilegalmente en la Unión Europea”, afirman. “Una percepción así alentaría nuevos intentos, socavaría la confianza en nuestra política migratoria común y tendría repercusiones para todos los Estados miembros”.
Sugieren que “los ministros deberían considerar en particular un apoyo reforzado de Frontex y la eficacia de la cooperación de la UE con Marruecos”.
“Tomamos nota de que no se han registrado movimientos posteriores no autorizados hacia Europa”, añadieron.
Por su lado, el ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, dijo este sábado que estaba “totalmente descartado” que España abandone el espacio Schengen y agregó que Francia tenía muy buena cooperación con España. El ministro francés apuntó además que su país mantendría un refuerzo en la frontera franco-española “todo el tiempo que sea necesario”.
Fuente: AFP.
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Ceuta: 67 migrantes murieron al intentar entrar en territorio español
Al menos 67 migrantes murieron en los últimos días al intentar entrar en el enclave español de Ceuta, en el norte de África, anunció el sábado el ministro español del Interior, que aseguró que la situación ya ha vuelto a la “normalidad”. “En menos de 48 horas, la situación en Ceuta ya no tiene nada que ver y que la normalidad se está alcanzando”, declaró Fernando Grande-Marlaska durante una rueda de prensa en Ceuta.
El Gobierno español anunció este sábado la instalación de nuevas vallas en su frontera con Marruecos después de que la llegada y posterior salida de casi 60.000 migrantes de la ciudad de Ceuta, un enclave español en el norte de África, desatara una crisis diplomática. La ciudad autónoma amaneció este sábado con una espesa niebla y con grupos de jóvenes que seguían cruzando la frontera hacia Marruecos, bajo la mirada de militares y agentes de la Guardia Civil, indicaron periodistas de la AFP.
Los militares españoles no dudaban en empujar a quienes caminaban demasiado despacio. “Me llamó un amigo y me ha dicho que la frontera está abierta”, contó en español a la AFP Soufian, un marroquí de 42 años que entró nadando en Ceuta. Tenía un moratón en un ojo y un corte en la mejilla que, según dijo, se hizo cuando otros migrantes lo agredieron durante un reparto de comida.
“¿Invasión? No. Eso es mentira. Toda la gente [de Marruecos] quiere subir, quiere un futuro bien, que no hay en Marruecos. Yo ahora mismo estaba trabajando de guardia de seguridad, 12 horas. ¿Y cuánto me pagan al día? 10 euros”, explica. El viernes por la noche, el Gobierno aseguró que “la práctica totalidad” de los migrantes llegados en los últimos días ya había regresado a Marruecos, unos 48.000.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, visita este sábado Ceuta para hacer balance de la situación, un día después de las críticas al Gobierno del presidente socialista Pedro Sánchez, acusado por los habitantes de no haber “protegido” Ceuta. La ciudad autónoma, de unos 84 000 habitantes, vivió una de sus peores crisis migratorias de los últimos años con la llegada, en apenas unas horas, de decenas de miles de personas, en su mayoría hombres jóvenes y adolescentes, tanto a nado como saltando las vallas fronterizas.
Este sábado, el ministerio del Interior anunció la instalación de una nueva barrera neumática en el espigón que delimita esta frontera, una de las dos fronteras terrestres entre África y la Unión Europea (a otra es la de Melilla, la otra ciudad autónoma española en el norte de África).
Buscando oportunidades
“Todos sabemos que en África no hay muchas oportunidades. Así que esperamos ir a Europa para poder trabajar y ganarnos la vida. Eso es todo”, dijo a la AFP Souleil Boyan, un migrante senegalés de 19 años que llegó a Ceuta hace dos días y aseguró que llevaba cinco meses en Marruecos.
Las imágenes de la llegada de miles de personas provocaron una crisis en la Unión Europea, con duras críticas de los partidos de derecha y extrema derecha. En Italia, el Gobierno de la ultraderechista Giorgia Meloni anunció la “suspensión” con España del tratado de libre circulación de la UE (el acuerdo de Schengen).
Sin embargo, el Ministerio del Interior italiano aclaró que los controles solo afectarán a los ciudadanos no europeos que lleguen desde España y no a los españoles que viajen a Italia.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, reaccionó denunciando la “confusión interesada” y recordando que no es posible cruzar de Ceuta a la Europa continental sin pasar antes por un control policial.
Francia reaccionó a la crisis multiplicando por cinco el número de policías y gendarmes en la frontera francoespañola.
Sánchez, cuyo Gobierno defiende un enfoque abierto en materia migratoria, a contracorriente de otros países europeos, dijo a sus socios que “no es tiempo de dividir”, al tiempo que reconoció que Ceuta fue escenario de una “violación y ataque a la integridad territorial de España”.
El contexto recuerda a la crisis de mayo de 2021, cuando más de 10.000 personas cruzaron la frontera en apenas dos días, aprovechando una flexibilización de los controles por parte de Rabat durante una disputa diplomática con España.
Fuente: AFP.
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Lo que se sabe de la entrada masiva de migrantes en el territorio español de Ceuta
La llegada masiva en los últimos días de cerca de 60.000 migrantes procedentes de Marruecos al enclave español de Ceuta, en el norte de África, ha desencadenado una crisis migratoria y política para el Gobierno español.
Esto es lo que se sabe hasta ahora.
- ¿Cuántos migrantes llegaron a Ceuta?
Según Juan Jesús Vivas, presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, “unas 60.000 personas” entraron a la ciudad. También anunció la muerte de 34 en una “avalancha”.
La cifra representa el 70 % de los cerca de 84.000 habitantes de este pequeño territorio de 18,5 km².
Citando fuentes de la cúpula de la Guardia Civil, el periodista Ignacio Cembrero, especialista en política en el Magreb, el jueves “estaban entrando al ritmo de 200 (personas) al minuto”.
El Gobierno español aseguró, por su parte, que la gran mayoría de ellas (unas 48.000) ya había regresado a Marruecos a última hora del viernes.
Se trata de una cifra muy superior a la de mayo de 2021, cuando en muy pocos dos días llegaron unas 12.000 personas a Ceuta, según el Observatorio.
- ¿Marruecos facilitó la entrada de migrantes?
Según Cembrero, desde el miércoles, las fuerzas de seguridad marroquíes “están de brazos cruzados”.
“Para llegar al espigón que marca la frontera entre Ceuta y Marruecos hay barreras de policías y de fuerzas auxiliares que es evidente que les han dejado pasar. Si no, esto no habría sucedido”, asegura.
Carlos Echeverría, director del Observatorio de Ceuta y Melilla, aunque reconoce que el término de “invasión” es polémico, recalca que se puede aplicar a la situación actual en la que “miles de personas cruzan una frontera internacional de forma ilegal y ejercen presión sobre un vecino”.
En una comparecencia este viernes, el presidente español, Pedro Sánchez, habló de “violación y ataque a la integridad territorial”.
- ¿Por qué ahora?
Según los expertos consultados por la AFP, hay varias explicaciones posibles.
Una sería la sentencia del Tribunal Supremo español del pasado 8 de julio, que dictaminó que las llamadas “devoluciones en caliente” (devolver de forma inmediata a un migrante que cruza irregularmente la frontera sin abrirle un procedimiento administrativo de expulsión) no se aplican en el caso de las llegadas por mar.
Sánchez dijo que las “mafias que trafican con seres humanos” habían hecho una “lectura interesada” de esa decisión.
Según la sentencia, esta “devolución exprés” solo puede aplicarse a las personas que rebasen “los elementos de contención fronterizos establecidos, como las vallas”, pero no a quienes lo hagan por mar, como hicieron en los últimos días muchas de las personas que llegaron a Ceuta.
“Sin duda, la sentencia del 8 de julio (...) ha jugado un papel. Pero eso no explica el nivel de movilización, que es muy alto”, apunta Cembrero.
La llegada masiva podría haber sido alentada por la regularización de migrantes anunciada recientemente por el gobierno socialista de Sánchez o por la perspectiva de un próximo cambio de ejecutivo menos favorable a la acogida de migrantes, hipótesis difíciles de confirmar, según los analistas.
- ¿Un arma de negociación de Marruecos?
Los analistas también apuntan que las crisis migratorias recurrentes y el supuesto laxismo de las fuerzas de seguridad marroquíes para “abrir las puertas” serían un arma de presión diplomática.
Marruecos reivindica su soberanía sobre Ceuta y Melilla desde su independencia en 1956, pero España ha rechazado de plano cualquier negociación sobre las dos ciudades.
Según Cembrero, “las autoridades marroquíes han visto una oportunidad de forzar a España a negociar el futuro de esas ciudades”.
Ante esta reivindicación territorial “inaceptable”, Echeverría pide “europeizar” la cuestión. “Hay que conseguir de la Unión Europea, como Estado miembro que somos, medidas de retorsión”, asegura.
Repercusión diplomática
Varios países europeos reaccionaron con firmeza ante esta crisis migratoria.
Italia anunció la suspensión temporal del acuerdo de libre circulación (tratado de Schengen) con España, con el respaldo de Finlandia y Dinamarca.
La decisión ha sido duramente criticada por Madrid, y aún no se tiene claro su alcance. Expertos legales consultados por la AFP insisten en que es imposible aplicarla en el marco jurídico actual.
El presidente Emmanuel Macron expresó su “solidaridad” con España junto con el Reino Unido, si bien luego Francia anunció que multiplicaría por cinco el número de policías y gendarmes en la frontera franco-española el sábado, hasta llegar a 334.
El primer ministro portugués, Luís Montenegro, también anunció un refuerzo de los controles en las fronteras terrestres y marítimas del sur del país.
Fuente: AFP