Por: Javier Barbero
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Independientemente de lo que haya ocurrido en el pasado, todos tenemos el poder de transformar el dolor y aprender de la experiencia.
Es habitual escuchar historias de personas que viven esperando a que alguien les pida perdón. También puede que ya hayan asumido que eso nunca ocurrirá, y aun así mantienen ese sentimiento dañino dentro de ellos.
Para llegar a recordar lo sucedido sin que duela, para aceptarlo como una etapa más de este juego de la vida, tenemos que vivir el perdón más como una decisión que como un sentimiento.
Cuando decides perdonar o perdonarte por algo, estás abriendo las puertas de tu propia prisión; estás dejando paso a la liberación que supone deshacerse de un peso enorme que no te deja avanzar.
Lo que a menudo olvidamos es que el verdadero perdón nunca vendrá de fuera, sino que ha de nacer de nosotros mismos. Lo más complicado no es perdonar a otros, sino perdonarnos a nosotros mismos.
Perdonar no significa olvidar lo que ha pasado: en los momentos más dolorosos es precisamente donde mejor nos conocemos. Pero quedarse anclado a ese dolor y rememorarlo con frecuencia no nos ayuda a sanar, sino todo lo contrario: mantiene la herida abierta.
El perdón es un camino unidireccional, de adentro hacia fuera, que no necesita ni siquiera que la otra persona implicada lo sepa. Perdonar no significa reconciliación, ni tampoco exculpar. Perdonar significa dejar ir el dolor.
Perdonar significa soltar la mano al pasado para poder caminar sin lastres hacia el futuro. El perdón no es automático; es un proceso, y como todo proceso necesita un tiempo para ir consolidándose. La decisión de perdonar nos lleva a la experiencia de recordar sin que nos duela.
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Sheraton invita a una experiencia sensorial para crear y disfrutar
Luces cálidas, música suave, lienzos en blanco y copas de vino listas para degustar. Esta es la invitación que tiene el Sheraton Asunción para este sábado 20. Dos horas dedicadas a pintar y a relajarse en un ambiente pensado para estimular la creatividad y el disfrute.
Este sábado 20, los participantes podrán disfrutar de un espacio cálido y distendido en el que cada detalle está cuidado. Lienzos, pinceles y colores esperan sobre la mesa para que cada uno inicie su proceso creativo. No hace falta experiencia, solo ganas de pasarla bien.
El buen vino acompañará la experiencia durante dos horas, de principio a fin. Cada copa invitará a relajarse, conversar, bajar el ritmo y conectar con el momento presente. Los aromas, texturas de la pintura y la calidez del entorno se combinarán para dar lugar a una vivencia multisensorial donde el tiempo parece detenerse.
Durante dos horas, el Sheraton se transforma en un refugio creativo dentro de la ciudad. Las conversaciones se vuelven más distendidas, las risas aparecen, los pinceles se deslizan sobre la superficie y cada participante se lleva no solo su obra, sino también una experiencia diferente, íntima y memorable.
Con esta propuesta, el Sheraton reafirma su apuesta por ofrecer actividades que van más allá de la hotelería tradicional, integrando arte, gastronomía y bienestar en un mismo plan. Una invitación a pintar, brindar y disfrutar, sin apuros y con todos los sentidos.
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Más de 5 años bajo carpa: gestión conjunta dignifica la educación con nuevas obras en Ybycu’i
Con el objetivo de dotar de las mejores condiciones edilicias a las instituciones educativas de gestión oficial, garantizando un servicio de excelencia educativa, el ministro de Educación y Ciencias (MEC) Luis Ramírez, junto con la gobernadora de Paraguarí, Norma Zárate de Monges, participaron de la inauguración de importantes obras en varias escuelas y colegios del noveno departamento.
Una de las primeras mejoras inauguradas tuvo lugar en la Escuela Básica N° 2.204 “Sagrado Corazón de Jesús”, ubicada en la compañía Cordillerita, consistente en la refacción completa de un bloque de cinco aulas con cambio total de techo, encarada por la gobernación local.
Esta institución educativa pública, por más de 5 años recibió a sus alumnos bajo una carpa, donde desarrollaban el proceso de enseñanza y aprendizaje en condiciones precarias.
Desde el años 2019, los padres y docentes de esta humilde escuela que se encuentra en el interior del distrito de Ybycu’i, habían solicitado al Ministerio de Educación y al Gobierno anterior, que se realicen las reparaciones, pero durante todo el mandato del expresidente Mario Abdo no lograron recibir respuesta.
Al respecto, el ministro de Educación destacó que bajo la actual gestión gubernamental y la gestión extraordinaria de la gobernadora Norma Zárate, se logró concretar no solo la reconstrucción de todo un pabellón con 5 aulas totalmente equipadas, con ventiladores de techo, mobiliario nuevo, también la instalación de una nueva cocina y comedor donde los alumnos podrán recibir los alimentos en el marco del programa “Hambre Cero”.
“Estamos inaugurando todo un nuevo pabellón con 5 aulas, estamos inaugurando un nuevo comedor, una nueva cocina. Estamos inaugurando aulas que nos ponen orgullosos a todos los paraguayos, porque estamos llegando a una de las compañías más lejanas del noveno departamento”, precisó Ramírez.
Destacó que de esta forma el Gobierno está llegando con calidad, con mejor educación, con mejor alimentos para todos los hijos del Paraguay.
Transformar realidades
A su turno, la gobernadora agradeció el acompañamiento de toda la comitiva de la cartera educativa, a visitar a una de las compañías que se encuentra tierra adentro del departamento de Paraguarí.
“Vinieron a sentir a la gente, y esta es la realidad que queremos ir cambiando con el Gobierno del Paraguay, encabezado por el presidente Santiago Peña. Seguiremos trabajado de esta forma para seguir transformando realidades en el departamento de Paraguarí y en la República del Paraguay”, remarcó.
En comunicación con La Nación/Nación Media, la gobernadora Norma Zárate señaló que cuando comenzaron a hacer un monitoreo en el marco del programa Hambre Cero, les llegó la información e incluso las fotografías sobre cómo daban clases los niños bajo la carpa, haga frío o calor, haya lluvias o vientos fuertes.
“Inmediatamente intervenimos, y prácticamente refaccionamos desde cero, solamente la base quedó y el techo fue totalmente renovado dejando a nuevo el pabellón de 5 aulas. Una de las salas será la cocina comedor, equipamos con sillas, mesas, pupitres todo nuevo. Esta escuela está ubicada en una de las compañías más lejanas de Ybycuí”, comentó.
Precisó que esta escuela cuenta con 150 alumnos de la primaria hasta el 9no grado. “Estas son las realidades que vamos cambiando, no es el primero ya tuvimos otro caso en Yvytumi, que daban clases bajo los árboles y también ya le construimos aulas para ellos. No vamos a cambiar de la noche a la mañana porque son deudas históricas pero paso a paso mostramos que con compromiso y buena gestión se puede hacer mucho”, acotó.
Cabe señalar, que la jornada de Gobierno que encabezó el ministro de Educación, incluyó además, la habilitación de un nuevo y moderno tinglado construido por la Gobernación de Paraguarí en el Colegio “Mauricio Cardozo Ocampos”.
Así como la inauguración de una cocina comedor, materializada con inversión municipal, en la Escuela Básica N° 5.389 “Santa Teresita”, también en la ciudad de Ybycuí.
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“Usar IA positivamente no es reemplazar la enseñanza, sino enriquecerla”
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Archivo/Gentileza
En el presente tecnológico, los adelantos dejan de ser un fin para convertirse en un medio de emancipación intelectual y cultural, asevera esta especialista para asegurar que “la nueva alfabetización no es solo digital: es cognitiva, ética y humana”. Aquí un panorama sobre cómo acercar la inteligencia artificial a la escuela paraguaya.
Sofía Scheid apunta a la base del problema describiendo que el país cuenta “con talento humano y una voluntad política emergente, pero aún carece de los cimientos materiales y normativos que permitan una alfabetización digital e inteligente a escala nacional”.
Ante ello insiste en que “sin infraestructura, formación docente ni gobernanza de datos, la inteligencia artificial no podrá desplegar su potencial pedagógico, institucional ni social. Sin tecnología en las aulas, en Paraguay no hay IA posible. No se puede enseñar con algoritmos si no hay dispositivos y conectividad, la inteligencia artificial es tecnología para las tecnologías”.
Scheid resume el momento educativo paraguayo explicando que “la educación del siglo XXI no consiste en competir con la inteligencia artificial, sino en aprender a pensar con ella, sobre ella y más allá de ella”.
Aquí un diálogo con esta especialista que busca ser parte de “una nueva generación de líderes educativos latinoamericanos que unen la rigurosidad científica, la visión tecnológica y el compromiso con el desarrollo humano”.
–¿Por dónde empezar para hacer posible esa transformación que propone?
–Lo primero es garantizar infraestructura. Más del 40 % de las escuelas públicas carece de acceso regular a internet de calidad o de equipamiento funcional. Sin conectividad no hay datos, ni plataformas, ni experiencias de uso que permitan enseñar o aplicar inteligencia artificial. Por eso propongo una decisión de Estado: la creación de un Consorcio Nacional de Conectividad Educativa (MEC + Mitic + municipios + sector privado) que despliegue fibra óptica municipal y puntos de acceso escolar, priorizando zonas rurales. El programa “Un aula, un nodo inteligente” busca asegurar al menos un dispositivo docente por aula con acceso estable y seguro.
Con ello podremos instalar laboratorios de lectura, idiomas y matemáticas, y lograr la trazabilidad en tiempo real del aprendizaje.
USO CRÍTICO Y PEDAGÓGICO DE LA TECNOLOGÍA
–¿Y los docentes están preparados para esta nueva era?
–No todavía. Los docentes paraguayos no han sido formados de manera sistémica en el uso crítico y pedagógico de la tecnología, y menos aún en plataformas inteligentes o analítica del aprendizaje. El desafío no es solo técnico: es ontológico y ético. Implica comprender cómo la IA amplifica la enseñanza sin perder la primacía pedagógica. Por eso propongo un plan nacional de formación docente en competencias digitales e inteligencia artificial, basado en el MRCDD, con tres ejes estratégicos: formación modular presencial-virtual sobre IA aplicada y mediación inteligente; creación de laboratorios pedagógicos de IA en los institutos de formación docente; formación de equipos de liderazgo digital en cada departamento educativo.
–¿Qué papel juegan los datos en todo esto?
–Sin datos integrados y éticos, la IA no puede aprender, evaluar ni personalizar. Paraguay aún no cuenta con una arquitectura nacional de datos educativos interoperable. Sistemas como el RUE, SIGMEG o MAPA Escolar operan de forma fragmentada. Por eso propongo la creación de la UGDE-IA (Unidad de Gobernanza de Datos Educativos e Inteligencia Artificial), que integre todos los sistemas y establezca un marco regulatorio ético y seguro (DPIA/AIA). Con esta base podremos incubar soluciones edtech (tenología educativa) nacionales y generar evidencia sólida para la toma de decisiones.
LOS ALGORITMOS Y LA ENSEÑANZA
–Usted menciona los algoritmos metacognitivos. ¿Qué significa eso?
–Son algoritmos entrenados en disciplinas básicas: lectura, lenguaje, matemáticas y ciencias para observar cómo aprende un estudiante y ofrecer retroalimentación inmediata. No solo procesan información: modelan el proceso cognitivo, detectan patrones de comprensión o errores persistentes y ajustan la enseñanza en tiempo real. Su desarrollo exige combinar inteligencia artificial avanzada, ingeniería de software, conocimiento pedagógico y gobernanza de datos. En el mundo, solo unas pocas empresas dominan esta tecnología. Pero en Paraguay ya se usa para el aprendizaje del inglés y las matemáticas.
–Más allá de la tecnología, ¿qué debería cambiar en el currículo?
–En un tiempo de saturación de contenidos, la educación debe centrarse en competencias y habilidades, no en acumulación de información. El currículo debe formar para pensar, crear, convivir y resolver. Esta no es una revolución tecnológica, sino una revolución pedagógica: la tecnología es el medio, pero el cambio real ocurre en cómo aprendemos y cómo enseñamos.
LA IA YA ESTÁ EN LAS AULAS
–¿Cómo se usa hoy la IA en las aulas paraguayas?
–Ya está presente, aunque muchas veces sin planificación. Prohibirla no detiene su uso, sino que amplía la brecha entre quienes la usan con sentido y quienes no saben cómo hacerlo. La clave está en enseñar a usarla pedagógica y éticamente.
–¿Qué usos se le puede dar en el proceso de enseñanza-aprendizaje?
–Como asistente cognitivo ayuda al estudiante a formular hipótesis, resumir información o resolver problemas paso a paso. Como herramienta docente permite crear secuencias didácticas, diseñar evaluaciones y adaptar materiales. Como objeto de alfabetización: enseña cómo funcionan los algoritmos, qué sesgos tienen y cómo usarlos responsablemente. Usar IA positivamente no es reemplazar la enseñanza, sino enriquecerla, el desafío no es prohibirla, sino enseñar a pensar con ella, sobre ella y más allá de ella.
–Vincula IA y videojuegos educativos. ¿Por qué?
–Porque los videojuegos son ecosistemas de aprendizaje: entornos inmersivos donde el estudiante enfrenta desafíos, ensaya estrategias y recibe retroalimentación inmediata. Activan la motivación, la atención y convierten el error en oportunidad de mejora. Desarrollar o jugar videojuegos implica pensamiento crítico, creatividad, trabajo en equipo y resolución de problemas, integrando múltiples áreas cognitivas y socioemocionales. Integrar IA, ABP (aprendizaje basado en proyectos) y videojuegos no es una moda, sino una disrupción pedagógica necesaria que nos lleva del paradigma de la instrucción al de la mediación inteligente, donde el conocimiento se construye en interacción con sistemas digitales y experiencias significativas.
METODOLOGÍAS ACTIVAS
Para la especialista en educación Sofía Scheid, “la inteligencia artificial también amplifica metodologías activas como el aprendizaje basado en proyectos, el aula invertida, el aprendizaje adaptativo o los microaprendizajes. Permite personalizar, analizar y profundizar el aprendizaje sin deshumanizarlo”.
Según explica, “estas metodologías, potenciadas por la inteligencia artificial, no reemplazan al docente ni la pedagogía: las expanden. La IA permite observar y acompañar el aprendizaje humano con mayor profundidad, siempre que el sentido siga siendo educativo, ético y humano”.
Reitera entonces su frase de cabecera: “El futuro no será del que programe mejor, sino del que comprenda mejor”. Se le pide que amplíe el concepto y apunta: “Significa que el verdadero valor humano frente a la IA no está en escribir código, sino en dar sentido, interpretar y conectar. La escuela no debe enseñar solo a usar herramientas, sino a entender los sistemas, analizar consecuencias y razonar éticamente”.
Así, sostiene que una nueva currícula debe integrar “lenguaje y lectura, para interpretar información compleja; matemática y ciencia, para entender modelos y datos; ciudadanía y ética, para evaluar el impacto humano de las decisiones, y arte y creatividad, para imaginar soluciones originales”.
De esta manera, “el rol del docente se transforma, ya que deja de ser transmisor de contenidos para convertirse en mediador de comprensión. La IA amplía su alcance, pero la humanidad del maestro sigue siendo insustituible. Comprender significa leer el mundo, los algoritmos y las intenciones que los mueven”, concluye.
SOBRE LA ESPECIALISTA
Sofía Scheid es doctora en educación por la Universidad Nacional de Itapúa (Paraguay) junto a la Universidad Metropolitana de Santiago de Chile, experta en transformación digital y pedagogía inteligente.
Su formación académica es diversa: es odontóloga cirujana, Universidad Federal de Santa María (RS, Brasil). MBA en Administración y Gestión, Universidad Americana, Asunción, Paraguay, y también se especializó en Planificación Estratégica en Gobiernos Locales, Centro de Investigación Rural y Urbana (CERUR – MOSHAV, Israel) y en Gerencia y Gobernanza en Políticas Públicas, George Washington University, Washington D.C., EE. UU.
En su trayectoria puede mencionarse que es investigadora, asesora y conferencista en políticas educativas y transformación digital del aprendizaje en Paraguay y América Latina. Integra equipos de Visang Learning Inc. (Seúl, Corea del Sur), compañía líder en innovación educativa global, donde participa en el diseño de contenidos, plataformas de aprendizaje adaptativo y programas de formación en habilidades digitales para docentes
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Arpas de Papel, la alegría de poder armar y aprender un instrumento
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Mariana Díaz / Gentileza
Capibaras, ñandutíes y banderas paraguayas decoran las arpas de los niños que gracias a este revolucionario método pueden acercarse de manera más amable al entrañable instrumento nacional. Aquí una entrevista con su creador, el arpista y docente Éver Zaracho, que asegura que pueden abordarlo criaturas desde los 3 años.
Se dio cuenta de que el tamaño del instrumento conspiraba contra el buen aprendizaje en los niños. “Eso complicaba todo, la posición les daba incomodidad y no podían mantenerse en clase”, cuenta Éver Zaracho, arpista, docente, alma mater del proyecto Arpas de Papel.
“A raíz de todo esto me puse un poco a investigar qué era lo que se podía hacer y cómo se podía conseguir que los niños tengan primeramente un instrumento más adecuado para su tamaño, en segundo paso un instrumento que no sea muy caro como el tradicional y tercero que tengan un método adaptado a lo que ellos puedan estudiar de forma dinámica y divertida porque recordemos que los chicos necesitan un programa lúdico diferente al tradicional para que puedan llevar adelante una enseñanza acorde a la edad”, comenta. Aquí su diálogo con Nación Media:
–El tema de poder adaptar el tamaño a los niños parece ser un elemento alentador en el aprendizaje, ¿es así? ¿Qué otras cosas destacás del formato?
–Cambia totalmente el paradigma del aprendizaje y enseñanza porque los chicos pueden derribar dos barreras: Primeramente, la posición, la postura, el tamaño del instrumento; y por otra parte, lo que tiene que ver el precio, el costo del instrumento.
Los papás de buenas a primeras deben comprar un instrumento que te cuesta 2 o 3 millones de guaraníes, les cuesta mucho. También tienen un poco de miedo de comprar un instrumento que el niño puede dejar por otro o dejar de estudiar directamente. Con el Arpa de Papel utilizamos cartón para la caja una plantilla de madera muy básica, las cuerdas y la clavija, así se ahorra mucho el costo de un arpa.
–Vimos que los niños pueden participar en la construcción del instrumento. ¿Qué retornos te da esta posibilidad?
–Es importantísimo porque ellos ya directamente empiezan a construir y a decorar su instrumento, a ver cómo se va ensamblando, participan del proceso del pegado, del decorado, de pintar, de personalizar, esto ya hace que tenga un sentido de pertenencia desde el principio.
–¿Y eso en qué ayuda?
–Que justamente en la educación nos manejamos mucho con la motivación que es clave para que podamos encontrar en los chicos esas ganas de estudiar, de hacer las lecciones y más todavía en esta etapa donde ellos son pequeños, ahora porque nos manejamos por educación lúdica, o sea, estudiar la música a través del juego y esto colabora muchísimo para que puedan tener un una especie de aliento desde el principio y motivación con la pertenencia de sus instrumentos.
–Contabas que hay poca deserción entre los alumnos. ¿Qué es lo que más entusiasma del arpa?
–A mí también me sorprendió, porque tengo experiencia en los demás instrumentos en donde los chicos aprenden de muy temprano y es natural que se dé un declive hacia el final del año en la cantidad de alumnos.
Ahora con el Arpa de Papel iba pasando el tiempo y los alumnos no dejaban por el camino, no dejaban de estudiar y los papás siempre buscaban la manera de adaptarse y eso me impresionó bastante y me alentó en el sentido de que pude constatar que el método funciona. Creo que permite estudiar desde los 3 años de edad y no se da en ninguna otra parte del país y los chicos se sienten cómodos con él. Hay una dinámica bien divertida dentro de las clases, con la enseñanza lúdica aplicando a través del juego para el aprendizaje. Todo esto hace que puedan desarrollarse en libertad e ir aprendiendo música sin forzar absolutamente nada.
–En cuanto te ayudó la empresa Envaco, contanos, ¿cómo fue para que se involucre?
–Me dio un soporte y un aliento muy importante para este proyecto. El último eslabón o problema a resolver justamente fue donde mando a fabricar los cartones porque si bien ya tenía el método; el diseño; los alumnos; los repertorios, me faltaba lo más importante, la parte concreta, la parte visual, la parte palpable del proyecto y no se podía lograr de manera efectiva, de manera linda, de manera visual, de manera llamativa, si es que no se hacía por medio de alguien de una empresa.
Por suerte Envaco me apoyó. Les envié un correo, después los llamé, no se entendía el proyecto, no les convencía. Es un poco difícil para una industria grande tener que tal vez prestar atención o dar un cuidado especial a alguien que lleva un proyecto de manera personal que no es grande, que es pequeño, que es para un número reducido de alumnos.
Llevó más o menos un proceso de 6 a 8 meses para que ellos puedan acceder a hacerme el primer diseño, a lanzar el primer prototipo; después de vuelta otro año para modificar el prototipo inicial y bueno hoy por hoy tenemos ya las cajas en un troquelado que ellos diseñaron y que funciona de manera muy efectiva con los chicos, adaptado perfectamente a las medidas con base en la experiencia que fuimos recopilando y también con base en las recomendaciones que Envaco por el camino fue haciendo.
–¿En cuánto impacta la reducción del precio del instrumento en el éxito de este método?
–Prácticamente en un 50 %, porque la parte económica es una parte importante a tal punto que justamente jóvenes o adolescentes que querían empezar en instrumentos, pero no podían comprarlo, me comenzaron a llamar.
Ahora, de Caapucú me contactaron hace poco de una escuela de música donde tenían como 20 alumnos de arpa y en la escuela solamente tenían 2 instrumentos. Tenían que turnarse, armar un cronograma, prestarse el instrumento y estudiarlo. Hoy por hoy dio una ayuda para la gente en general para jóvenes que quieren empezar a estudiar. Da una opción de accesibilidad, que no deja afuera a nadie y ayuda a brindar el derecho humano del acceso a la vocación. Hoy, si este método se expande, podríamos duplicar o triplicar la cantidad de arpistas.
–¿Qué hace falta para concretar esta posibilidad?
–Imagínate que sin haber tenido muchas posibilidades de acceso a la educación en el arpa hoy tenemos maestros como Nicolás Caballero; Mariano González; Papi Galán o Marcelo Rojas por citar algunos de los arpistas que admiramos. Este método ayudará a multiplicar los virtuosos arpistas que tenemos. Esto porque tenemos un instrumento barato que permite estudiar con un método desde muy pequeño, una organización de las obras, de los conocimientos de las técnicas, de la pedagogía, de la didáctica, que le ayude a adquirir los conocimientos necesarios para que esté tocando el instrumento desde muy temprano. Estamos ante un cambio de paradigma de la educación.
Hay mucho interés en Chile, me escribieron desde Ecuador, Argentina, también desde México en donde se muestran interesados por el método, por ejemplo.
–Contanos del libro “Estudio del arpa paraguaya-Arpa de Papel” que lanzaste recientemente. ¿A qué apuntás con él?
–Es un libro en donde describe cuáles son las músicas que se trabajan, las canciones, habla un poco del nacimiento del método, da a conocer a los papás, a los profesores, a los educandos, cómo se fundamenta el método, de qué se trata y es básicamente un material didáctico de estudio en donde uno va a poder encontrar las obras, pero obviamente tiene que ir acompañado de capacitación, porque no es un estudio convencional.
–Vimos que llevaste el Arpa de Papel a la Argentina. ¿Conoció otros países, cómo va esta agenda de hacerla conocer en el mundo?
–Así es, nos fuimos a Formosa, en donde hay un movimiento de arpistas muy grande, son como 200 estudiantes, en donde también me manifestaron que estaban teniendo problemas con el costo del instrumento, era una barrera. Queremos ver si más adelante se puede dar eso de llevar el instrumento por el mundo, exportarlo.
Innovación favorable
“Creo que esto nos permite de vuelta ser vanguardistas en lo que tiene que ver el arpa popular”, dice Éver Zaracho, propulsor del Arpa de Papel.
Historia entonces que cuando nació el arpa paraguaya “en definitiva lo que nos destacó fue un Félix Pérez Cardozo con las composiciones, con el virtuosismo, las modificaciones que incluyó que le permitieron al arpa sobresalir”.
En este derrotero menciona a Papi Galán “que empezó a experimentar con el anillo del cromatismo que no tenían las otras arpas. Después vino Mariano González que empezó a utilizar el cabezal de otras arpas para el arpa paraguaya que permitió dar un paso más en el cromatismo; el repertorio, la sonoridad y prácticamente a partir de ahí no tuvimos más evoluciones”, expone. “Entiendo que el Arpa de Papel se inscribe en ese camino porque permite que los niños aprendan desde los 3 años con didáctica, pedagogía, y aparte de eso, un nuevo instrumento, pequeño hecho de cartón en donde los chicos participan del proceso”, destaca.
Sobre Éver Zaracho
Se desarrolla como docente, arreglador, instrumentista y compositor. Creador y desarrollador del método Arpa de Papel, declarado de interés cultural por la Cámara de Diputados. Es docente y da clases en el Conservatorio Nacional de Música donde también es jefe del área de instrumentos populares acústicos.
Estudió con grandes maestros como Adolfo Bernal (Papi Galán), Nicolasito Caballero y Sixto Corbalán y actualmente cursa la maestría en Musicología en la Universidad de las Artes de Argentina. Fundador de la Orquesta Académica de Niños (OANI) y director general de la Academia de Música de Villa Aurelia, coordinador del Taller de Música Pytyvo. Como arpista recorrió Latinoamérica y otros países en distintos continentes.