En medio de una sociedad afiebrada por el egoísmo, que pasa más tiempo haciendo selfis a su ombligo (sin el permiso de Sabina), donde la solidaridad es un impulso eléctrico en fechas de colectas públicas –pero cerramos las ventanillas ante el niño que pide pan en los semáforos–, viviendo ensimismados en nuestro propio mundo de problemas acuciantes, indiferentes a las angustias de los demás; en medio de esa imposición relativista que rompió todo vínculo comunitario, ensalzando el individualismo en una competencia en que el más fuerte sobrevive, en medio de ese paisaje dramáticamente realista, sin embargo, todavía quedan espacios para escaparnos del fatalismo determinista de que ya no tenemos absolución; esas pequeñas aberturas por donde se filtran la esperanza. Sus protagonistas son personas anónimas que nos recuerdan lo que debemos hacer y pocas veces lo hacemos. Froilán Benegas es uno de seres motivados por la vocación de arriesgar la vida por el semejante. Fernando Cano se llama el otro.
El martes 22 de marzo el cielo se declaró en diluvio. Asunción, como en sus mejores épocas –es un decir– vistió sus trajes de raudales. Los más viejos repasaron fotografías que parecían guardadas en el baúl de los recuerdos. Las calles y avenidas se transformaron en ríos que habían desbordado sus cauces. Furibundos, embestían contra todo aquello que encontraba a su paso. Encrespados como rápidos que corrían entre piedras, veloces y turbulentos, sorprendieron a muchos conductores atrapados dentro de sus vehículos. Vehículos que empezaban a zozobrar sin remedio por las aguas que presionaban por todos los costados. Algunos pudieron resguardarse en sitios elevados. Los demás tuvieron que abandonar sus autos, que fueron arrastrados irremediablemente por las impetuosas corrientes. Fue, entonces, que unas imágenes impactantes, capturadas por la tecnología, nos interpelan y nos devuelven la ilusión en un mundo mejor.
Froilán, desde la acera de enfrente, lugar de su trabajo, observa a un niño aferrado desesperadamente a un árbol para evitar que las torrentosas aguas lo arrastraran. Con la misma desesperación que el desconocido niño, Froilán buscó alguna cuerda para tratar de llegar hasta él. La implacable lluvia dificultaba la visión. Pero este buen hombre estaba iluminado. La Providencia –afirma él– puso ante sus ojos una manguera. La ató a una reja, pero resultó corta. Volvió y esta vez la amarró a una columna. No pensó que pudiera soltarse. El clamor del pequeño de que “voy a morirme, ya no aguanto más, voy a soltarme” refuerzan su espíritu y su energía: “No te vas a morir o yo me muero contigo”. Le anima a sostenerse más fuerte de su árbol de salvación. Y llega junto a él. Los que estaban filmando desde sus celulares anticiparon que la historia tendría un final feliz. Y así fue.
Viralizadas las imágenes, después se supo el nombre del niño de nueve años: Renato. Hijo del senador Sergio Godoy. Ahora es “guardaespaldas” contratado para cuidar al chico. Pero Froilán tiene otra historia. Vive en J. Augusto Saldívar, y camino a su trabajo ubicado sobre la avenida Molas López, en San Lorenzo revientan las dos cubiertas de su moto a causa del temporal. Eso no impidió que cumpliera con la responsabilidad de llegar a su puesto laboral. No fue casualidad. Estaba ahí para salvar una vida. Dicen que alguien le regaló una moto nueva.
El otro relato involucra a Fernando Cano. Él tiene una camioneta y de regreso a su casa, situada en Lambaré, acompañado de su esposa y de su suegra, presencia una escena similar a la que estábamos comentando. Varios autos prácticamente hundidos bajo los raudales y dos mujeres pidiendo auxilio. Una de ellas –reseñan las crónicas periodísticas– estaba sobre el techo de su vehículo. La primera se encontraba más cerca, por lo que su rescate no fue tan dramático. La otra estaba en un lugar más alejado. “Pedí a los vecinos una manguera –relata Fernando– y me até a la cintura, así pude llegar hasta la segunda señora para, luego, acercarla hasta la casa de unos vecinos, que también estaba inundada”.
Aunque no lo dijo textualmente, Fernando nos dejó la lección de que en momentos así no se evalúan los peligros, simplemente se actúa. Desanimados, a veces, por tanta indiferencia, Froilán y Fernando nos tiraron dos mangueras para rescatarnos hacia las orillas de la esperanza. Ellos demostraron fe. Hagamos lo mismo. Demos el siguiente paso.
Asunción, como en sus mejores épocas –es un decir– vistió sus trajes de raudales. Los más viejos repasaron fotografías que parecían guardadas en el baúl de los recuerdos.
No pensó que pudiera soltarse. El clamor del pequeño de que “voy a morirme, ya no aguanto más, voy a soltarme” refuerzan su espíritu y su energía.
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Entre héroes, tumbas y la memoria
- Fotos: Pánfilo Leguizamón
En este episodio del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos invita a una visita guiada por el cementerio de la Recoleta de la mano del historiador Fabián Chamorro. En la necrópolis más antigua del país reposan los restos de ilustres personajes de nuestra historia y se guardan importantes tesoros de la memoria nacional.
–¿Cómo empezó todo esto?
–Empezó con un monasterio de unas 17 hectáreas de los monjes recoletos. Estamos hablando de un poquito después de la independencia nacional. El doctor Francia le sacó todas estas propiedades a la iglesia. Dice “la iglesia ya no va a rendir cuentas afuera, va a rendir cuentas acá nomás”. Entonces quedó como una caballeriza.
–¿Y cuándo reivindica su locación como cementerio?
–A partir del año 1843, que es el gobierno consular de don Carlos Antonio López y Mariano Roque Alonso. A la gente se le enterraba dentro de las iglesias y eso causó una crisis sanitaria porque la población iba creciendo. Entonces, don Carlos dijo “necesitamos llevar un cementerio lejos de aquí, en donde haya una iglesia”.
–Esto era lejos del centro.
–Sí, es más, el arroyo Mburicaó tapaba todo, o sea, era complicado llegar a esta zona. Y como ya había una iglesia, entonces se instala al oeste de la iglesia el cementerio un 23 de octubre de 1843.
LA RECONSTRUCCIÓN
–¿Cuál es la primera tumba que vamos a visitar?
–Comenzamos con Patricio Escobar. Fue presidente de la República, héroe de la guerra de la Triple Alianza. Llegó con el rango de coronel hasta el fin de la guerra. Él fue uno de los que cuidó el campamento Cerro Corá y con posterioridad a la guerra estuvo como un prisionero de guerra, vino, comenzó una relación de poder con Bernardino Caballero. Tanto así que gobernaron juntos durante mucho tiempo que Caballero muere en febrero del año 1912 y Patricio Escobar muere en abril de 1912. Muere inclusive el mismo año, siendo el primer presidente del Partido Colorado y siendo Escobar el vicepresidente del Partido Colorado.
–¿Y cuál fue otra de sus obras en lo civil?
–A él le debemos la fundación de la Universidad Nacional de Asunción. Él ya se ganó su lugar en el panteón; sin embargo, por falta de espacio es que sus restos siguen aquí.
–¿Ahora dónde vamos?
–Este es el mausoleo de Emilio Aceval, presidente de la República entre el año 1898 y 1902. Él peleó la guerra de Triple Alianza en Acosta Ñu. Él es uno de los niños que se salvó. Luego, en el extranjero se hace una importante fortuna y vuelve a Paraguay. Se convierte en presidente de la República y es el único paraguayo que fue presidente de la República por el Partido Colorado y después fue senador por el Partido Liberal. Y otro tema pintoresco es que él compra Mburuvicha Róga, pero para su casa de campo, porque eso era un lugar alejado de lo que era el centro de Asunción, y es el que tiene la primera piscina en Paraguay. El agua venía de un arroyo y él dirigió la construcción de su propio mausoleo.
EL SAQUEO
–¿Por dónde continuamos?
–Nos vamos a un episodio muy triste. El episodio más triste del cementerio de la Recolecta es el saqueo de Asunción. Entre el 1 de enero y el 10 de enero del año 1869, tropas brasileñas saquearon Asunción y cuando terminaron los saqueos, entraron a los cementerios. Esto es de Fernanda Viera, quien murió en el año 1862. Rompieron. Robaban a la clase alta porque se les enterraba con sus joyas e inclusive sus vestuarios más lindos. Todo lo que pueda valer ellos le sacaban a los muertos. Entonces, por eso es que este estilo es muy diferente a lo que ves alrededor. Se conserva porque fue una de las tumbas víctimas del saqueo de Asunción. Solamente quedan tres de ese período y este es el que se nota más, el lugar que rompieron para robar.
–¿Cuál es la siguiente parada?
–Acá quedan los restos de un magnicidio. Juan Bautista Gill, presidente de la República entre el año 1874-1877. Se había ganado muchos enemigos porque la política paraguaya era muy pendular. Primero fue pro-Brasil y después fue pro-Argentina. Entonces, se ganó muchos enemigos y sus enemigos una vez se juntaron y lo terminaron matando en la esquina de lo que hoy es Independencia Nacional y Presidente Franco, de un escopetazo en el pecho.
–Acá se alojan colectividades de diferentes mundos, ¿no?
–De diferentes culturas también. El panteón más grande del cementerio de la Recoleta es el panteón eslavo. Qué hace la comunidad eslava a fines del siglo XIX, que alberga serbios, croatas, bosnios. Yugoslavia existió hasta la década de 1990, se pelean, hay una guerra, la guerra de los Balcanes. Vos sabés que sus nietos, bisnietos, tataranietos acá se separan también. Ya no había una vinculación más allá al apellido y algunas estamos hablando de cuarta generación de paraguayos.
HÉROE DE CURUPAYTY
–¿Cuál podría ser considerado el panteón más importante del cementerio?
–El de José Eduvigis Díaz. Fue el comandante de las tropas paraguayas que vencieron en Curupayty, 5.000 paraguayos contra 20.000 aliados. Fue una masacre. Ni 100 paraguayos perecieron ese día, y entre 5.000 a 10.000 bajas tuvo el Ejército argentino. Era un hombre demasiado valiente, demasiado temerario y se fue en una canoa a vigilar los movimientos de la Armada brasileña. Comenzaron a disparar con la mala suerte que una bala rebota por el agua y da en la canoa, él pierde parte de la pierna. En aquella época justo no había anestesia, no había antibióticos, le amputaron y eso se fue infectando y termina muriendo de una septicemia unos días después.
–José Eduvigis Díaz es fácilmente el héroe más potente que está alojado en este cementerio, ¿no?
–No, ya no está, porque ya está en el Panteón, pero te voy a contar por qué es importante la tumba. En este lugar empieza la reivindicación de Francisco Solano López en el año 1900 y aquí comienzan a juntarse después de 30 años de la guerra los veteranos y a partir de ahí es que se transforma la historia del Paraguay con López, que de villano se convierte a héroe máximo.
–¿A dónde vamos ahora?
–Acá en este pasillo estaban los restos de Artigas. Él no era masón, pero hay logias que llevan su nombre, entonces marcaron el lugar donde estaba su tumba, en el medio de este pasillo, porque esto no era un pasillo cuando se habilitó el cementerio.
DEVOCIÓN POPULAR
–¿Por dónde continuamos?
–Acá vamos a entrar a un lugar de devoción popular. La cruz milagrosa. Acá vemos agradecimientos desde 1949 para adelante. El lugar se llama la Crucita Milagrosa. Es una historia de un niño, un bebé, angelito que estaba enterrado, que una lluvia mueve los restos. Una madre piadosa que pasa por aquí lo vuelve a enterrar y le pide algo. Así empiezan las devociones. Le pide algo al niño y se le cumple. Entonces, esa persona instala un nicho, se vuelve popular y hay una relación entre la cruz y el paraguayo.
–¿Y ahora a dónde vamos a ir?
–Vamos a visitar a Corinna Adelaide Lynch, la hija del mariscal López. Es la tumba más antigua que queda todavía en pie, es del año 1857. Tiene mucha simbología funeraria. Las antorchas boca abajo, el laurel partido por la mitad, el angelito, estamos hablando de una niña que murió teniendo meses. Nació el 6 de agosto de 1856 y murió en febrero de 1857. Tenía 6 meses, poquito más. Murió de disentería. Por eso están las alas del angelito. El reloj del tiempo, el reloj de arena. Esto estaba coronado por un búho, esto también fue saqueado. El poema está en un inglés antiguo.
LOS LEGIONARIOS
–¿Qué otro sitio visitaremos?
–Ahora vamos a entrar en una cuestión muy polémica, la de los legionarios. Un grupo de paraguayos que pelea la guerra de la Triple Alianza contra su propio país. Uno de sus principales referentes es Benigno Ferreira, que fue el comandante de las tropas liberales que toman el poder en 1904, desplazándole a los colorados. Él fue parte de la legión paraguaya. Cuando salió de la legión paraguaya se unió al ejército argentino. Benigno Ferreira, cuando se enteran acá de que era parte de la legión, te obligaban, vos sos el papá de Benigno, entonces, el Estado te obligaba a que vos hagas una declaración repudiándole a tu propio hijo. La mamá vivía en Asunción, entonces, se van y le traen y le dicen “tiene que firmar esto”. Eso se publicaba en los diarios. Ella se niega a firmar. Entonces, estaba un fiscal de aquella época, un fiscal de sangre se le llamaba, que agarra un mazo y le rompe la mano.
–Me llama la atención este emplazamiento hermoso.
–Este es el complejo escultórico más importante del cementerio de Recoleta, mal llamada las Lloronas. Son las tres fases del dolor. Pero ahora te quiero hablar de un legionario colorado.
–¿Quién es?
–Acá está, es una caja, José Segundo Decoud. Él es uno de los fundadores de la Universidad Nacional de Asunción, justamente en el gobierno de Patricio Escobar él es el que tiene la idea de la fundación de la universidad. Ahí estaba su busto y ese busto estuvo ahí durante 70 años y hace menos de un año que se robó, era un busto de bronce. José Segundo Decoud y toda su familia fue parte de la Legión Paraguaya. Es más, su papá, Juan Francisco Decoud, fue el segundo comandante de la Legión Paraguaya. Y él fue uno de los que también sale de la Legión cuando se enteran de los términos del tratado secreto de la Triple Alianza. Después se convierte en el reorganizador del Estado paraguayo. Paraguay no tenía sistema de salud, sistema impositivo, sistema aduanero, él lo organiza todo, es él a lo largo de varios gobiernos. Él es uno de los ideólogos también de la Asociación Nacional Republicana, y él escribe todos los estatutos, toda la parte que tiene que ver con la idea del partido, con Juan Crisóstomo Centurión, un héroe de guerra. Él le dice a Bernardino Caballero ‘despertate, ya está, ya se fundó el otro partido, fundemos nosotros nuestro partido también’. Entonces, es un personaje importante para la fundación del partido, eso es definitivo. ¿Por qué es tan sencilla su tumba? ¿Por qué es un cubo? Esto era una tumba masónica. En la década de 1940, cuando la Iglesia prevaleció sobre la masonería en Paraguay, eliminó todo símbolo masónico, incluidas las tumbas de José Segundo Decoud y Cecilio Báez, que tenían mucha ornamentación masónica, e hicieron una caja.
–¿Cuál es la tumba más visitada del cementerio?
–Es la tumba de Alicia Elizabeth Lynch, una de las mujeres de Francisco Solano López, la que tuvo mayor cantidad de hijos con él, tuvo 8 hijos con Francisco. Te cuento la historia de la tumba. En la década de 1960 Paraguay comenzó la conmemoración del centenario de Cerro Corá, 10 años antes ya. Y una de las primeras decisiones que tomó Stroessner es traer los restos de Lynch. Consigue los permisos, los trae, viene por avión hasta Buenos Aires, en Buenos Aires se alza en el cañonero Paraguay y viene por río. Tenía que entrar al Panteón de los Héroes. Lo que pasa es que el Panteón de los Héroes es Panteón Nacional de los Héroes y oratorio de Nuestra Señora de la Asunción. O sea, no es solamente del Estado, sino que también es de la Iglesia. La Iglesia se opuso porque Lynch cuando tuvo la relación con López era una mujer casada, no existía divorcio. Entonces, ella viene casada, cuando eso había la versión que era anglicana, cosa que es mentira, ella no era anglicana, era católica, pero también se usó como argumento en aquel momento para no dejarle entrar. Entonces, tuvieron que hacer este lugar especial para ella.
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¿Dónde están los “héroes de la traición”?
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
- Fotos: Gentileza
¿Habrá alguien capaz de traicionar un pasado personal para construir un futuro colectivo, capaz de traicionar un error para construir un acierto, capaz de traicionar a los suyos para ser fiel a todos?
Corría 2009 cuando el escritor español Javier Cercas (63) escribió sobre “los héroes de la traición”. Aquella idea –que seguramente maduró desde la incertidumbre– la parió y desarrolló en detalle en “Anatomía de un instante”, una exhaustiva investigación periodística que publicó aquel año con la que puso blanco sobre negro los pormenores de la tentativa de golpe de Estado con el que, en febrero de 1981, el entonces coronel Antonio Tejero y un grupo de forajidos atentaron contra la joven democracia española sin éxito.
“Héroes de la traición”, recuerdo haber anotado en una hoja de papel que días después perdí para siempre. Pero aquella idea quedó conmigo. Más aquí en el tiempo, Cercas –unos pocos días atrás, según leo en el diario El País– explica que así categoriza a “un político capaz de traicionar un pasado personal para construir un futuro colectivo, capaz de traicionar un error para construir un acierto, capaz de traicionar a los suyos para ser fiel a todos; y que, además, paga un precio altísimo por hacerlo. (Porque) No hay premio para el héroe de la traición, o al menos no hay premio inmediato, tangible”.
Cercas, con aquel reflexivo texto que releo, ilumina el presente incierto. Edgar Morin (104) –sociólogo, antropólogo, filósofo e impulsor de lo que se conoce como “pensamiento complejo”– recomienda “navegar en un océano de incertidumbres a través de archipiélagos de certeza”. Lo escuché con atención y desde entonces atesoro cada una de sus palabras.
CERTEZAS E INCERTIDUMBRES
Corría el pandémico año 2020, cuando estudiaba a distancia con el más que centenario maestro. Recuerdo vivamente aquella clase asincrónica aún disponible en Youtube. “Necesitamos certezas (para) que nos guíen en la vida”, dice frente a una cámara. “Pero (siempre hay un pero) creo que la vida es un viaje a través de un océano de incertidumbre, cruzando islas y archipiélagos de certeza donde recolectamos provisiones para facilitar la navegación”, añade.
“Al nacer –prosigue– no tenemos idea de qué día moriremos. Puede que sepamos que vamos a morir, pero (aun así) sigue siendo un enigma (que se prolonga) a lo largo de nuestras vidas. No sabemos qué enfermedad contraeremos. No sabemos si encontraremos la felicidad en el amor o, por el contrario, la infelicidad. No sabemos qué acontecimientos transformarán nuestra sociedad ni cómo reaccionaremos. Así que (justamente por ello) no podremos escapar de las incertidumbres. (A las que) podemos intentar limitarlas, pero el problema fundamental es saber cómo afrontarlas”.
¡Joder! Nos planta frente a un dilema. Sin anestesia, aunque solidariamente, se ofrece como ejemplo. “Cuando tenía veinte años (recuerda), Francia estaba ocupada por el ejército nazi. (En ese contexto histórico, explica que) hubo resistencia (a esa ocupación y que resistir) era principalmente cuestión de ser joven. Y yo, a los veinte, sentía, por un lado, que quería vivir porque aún no había vivido, pero me decía a mí mismo que quería sobrevivir. (Porque) Vivir (así, oprimidos) no tiene sentido”.
LECCIÓN
Con esa simple reflexión, el otrora veinteañero Edgar Morin comprendió “que, (en aquel momento histórico) se trataba de afrontar la lucha (contra el invasor nazi para), resistir la vida a riesgo de morir (en procura de la libertad)”. Su breve relato autobiográfico concluyó. Abruptamente. No era tiempo de su historia, sino de él y su sentir como parte de aquella historia que también es la suya y la de millones. “Creo que la gran lección –sentencia– es (la de aprender) a afrontar las incertidumbres que siempre encontraremos en nuestro camino”.
JJT –quien se autodefine como “un apasionado por la historia”– señala que “con cada hora que pasa lo incierto gana más y más espacio”. Una decena de ojos hicieron foco sobre él. Los tertulianos y la tertuliana en la nocturnidad de cada “Venĕris dies” o día de Venus, como alguna vez se llamó a los viernes, aguardamos en silencio profundo.
“Si nos atenemos al origen de cada palabra y recodamos que del término latino adventūra deriva la actual palabra aventura y que aquella significa ‘lo que vendrá’... todo parece indicar que… siamo nel forno”, cerró JJT en italiano. Alguna sonrisa produjo su ironía. El silencio vuelve a ganar espacio en esta noche profunda.
METÁFORA
“Si hay una metáfora de Europa hoy es el robo del Louvre (que sucedió el jueves pasado): tenemos la mejor cosa del mundo, pero en siete minutos un ladrón entra y perpetra el robo. Esto es lo que les ha pasado a los grandes valores europeos”, lee DGT con la mirada clavada en la pantalla de su teléfono inteligente. Levanta la vista.
¿Quién lo dice?, pregunto. “Matteo Renzi, ex primer ministro de Italia”. Regresa el silencio que opera como un biombo detrás del que se esconde nuestra incertidumbre. El robo perpetrado a plena luz del día en el que tal vez sea el más famoso museo parisino parece haber lacerado el espíritu europeo. DGT vuelve sus ojos a la pantalla.
“Hay más”, anuncia. La atención corre hacia su lado. Estados Unidos y Rusia “tienen un acuerdo que forjaron en Alaska, y (por ese supuesto, Norteamérica) es la encargada de que (Ucrania) acepte (...) que esta guerra tiene que acabar con la cesión de territorios (porque) si no lo hace, Rusia la destruirá, dice diario El País que dijo Josep Borrell, ex alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores”, añadió.
“Todos tenemos incertidumbres”, dijo AO. “Tal cual”, coincidió DGT. “Y, en algunos temas, son diferentes, porque tienen que ver con las épocas, las edades, los deseos e, incluso, los contextos”, añadió JJT.
OPORTUNIDADES
SF, especializado en economía y finanzas, parecía sentirse cómodo con el tema. “Coincido parcialmente con cada uno de ustedes, pero debo fraternalmente advertirles que la incertidumbre, en mi especialidad, a veces se transforma en posibilidades, en oportunidad, para optimizar, por ejemplo, la rentabilidad y… debo decirlo, estos que corren son tiempos oportunos”.
La palabra avanzó más rápidamente que la propuesta vinaria de esta semana. La cata se hacía rogar. Sobre los copones vacíos reclamó nuestra atención AO, cura y jurista. Horas después de regresar de Catalunya, TF descolló con un aporte sorpresivo, tan inesperado como bien recibido.
Claramente comprometido desde décadas con la academia, explicó su aporte con tono doctoral y una botella de Espectacle, un tinto Crianza DO Montsant de 2022. Un intento de aplauso liviano que no recibió con satisfacción “porque me desconcentran en la presentación”, fue previo a un momento de escucha profunda. Así supimos que los copones fueron cargados con “garnacha negra que se gestó y nació en un viñedo poco más que centenario en el noroeste de las serranías del Priorat, que es una comarca distante de Tarragona menos de 50 kilómetros y de Barcelona casi 150”, expresó el amigo.
ALIANZA
Brindamos por las viñas catalanas. Sin embargo, el homenaje fue rápidamente dejado atrás. “Recuerdo que allá por los años 70, en el siglo pasado, me atrapó una historia formidable –de alta ficción, claro– en la que Estados Unidos y Rusia, por entonces soviética, se constituían en alianza para enfrentarse en guerra con unos invasores extraterrestres”, apuntó EZ (92), escritor y en algunos momentos de su larguísima vida, periodista.
“Pese a tener la convicción total de que se trataba de un relato ficcional, poco más de medio siglo después admito que aquel relato me angustió. Tan bien contado, no solo era posible, sino que era creíble”. Lo miramos atentamente mientras catábamos la ofrenda a la amistad con la que nos ofrendó TF. “Uno de los personajes, casi con seguridad, era pariente tuyo”, dijo EZ señalándome y, entre risas, dejó caer un nombre: “Se llamaba Mateo Rivas”.
Aquel recuerdo inesperado fue un estímulo directo a la memoria. A mi memoria. Aquel personaje –cuya edad nunca supe, pero imaginé que se encontraba en las proximidades de la cincuentena– jamás existió. Pero, sin dudas, como héroe ficcional, imaginado por dos grandes creadores de cultura popular como Héctor Germán Oesterheld y Gustavo Trigo, le permitió ocupar un lugar descollante entre los consumos culturales de entonces. Escritor el primero, artista plástico (dibujante) el segundo, cuando apenas superé los 19 me hicieron mirar hacia la Antártida y querer saber más y más sobre aquel continente que aún hoy se presenta como misterioso.
Oesterheld, desaparecido forzado durante la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1983) –al igual que casi toda su familia– enorme creador, con aquella propuesta de ciencia ficción, llevó mi curiosidad a niveles que nunca conocí. “La guerra de los Antartes” se llamó aquella historieta de venta masiva devenida en obra de culto medio siglo después.
AMANECER
Reímos con el recuerdo de EZ pero, lo admito, la trama de aquel relato tan incierto (y, para algunos y algunas, tan semejante a la vida diaria en este país) me angustió. La sociedad estaba transversalmente cruzada por múltiples violencias. La esperanza estallaba en pedazos. Era complejo –a veces inconveniente– o, definitivamente, imposible pensar en el amanecer de mañana. Necesitábamos certezas.
“La incertidumbre, no afloja…”, dijo JJT. “Mañana ¡podría ser muy tarde!”, agregó DGT. TF, residente europeo con ciudadanía y papeles en regla desde más de tres décadas, se sabe cerca y lejos de una de las guerras que algún estadista de lo efímero asegura haberle puesto fin en un escenario en el que los líderes y lideresas más visibles se muestran muy poco convencidos de las bondades de la paz y demasiado proclives a sumir a la tan maltratada aldea global en más y mayores sufrimientos.
¿Habrá refugios suficientes para todos y todas? Enormes poblaciones, en pocos días, se convierten en montañas de escombros. Jardines de infantes son blancos preferentes de drones inteligentes que deciden con IA (inteligencia artificial) a quiénes habrán de asesinar y a quienes les permitirán vivir, tal vez, un poco más. Los carteles del narcotráfico no se detienen. Los mares caribeños se tiñen de sangre. Nadie ni nada parecen aptos ni voluntariosos para detener esas prácticas que algunos juristas tipifican como “ejecuciones extrajudiciales”.
La tertulia se desordena. Superamos la medianoche. El sábado irrumpe sin tocar a la puerta. “Padecemos de violencia descentrada”, opina JJT y agrega que “la sensatez parece haber perdido sentido. Cualquiera puede ser un asesino y llegar lejos porque primeras minorías los apoyan y empoderan para luego ser blancos ellas mismas de persecuciones impiadosas”.
REFLEXIÓN
Juan Manuel Santos, premio Nobel de la Paz 2016 y expresidente de Colombia (2010- 2018), llama a la moderación y exhorta a la reflexión desde el epicentro de la violencia narco y antinarco. “Con la pelea entre el mayor productor mundial de droga y el mayor consumidor (global de drogas ilegales) solo gana el crimen organizado”. ¿Habrá quienes estén dispuestos para escucharlo y actuar? ¿Quiénes aceptarán dar un paso al frente para entrar en la historia como “héroes de la traición”? ¿Habrá espacio para la rebeldía?.
Recuerdo en alta voz que alguna vez también el mismísimo Albert Camus (1913-1960), premio Nobel de Literatura 1957, palabra más palabra menos, se preguntó “¿qué es un hombre rebelde?”. Su respuesta fue tan breve como contundente. “Es un hombre que dice no”.
Los relojes marcan las 4 del nuevo día. Comienza a clarear. Una calandria canta desde lo más alto de una magnolia que planté cuando comenzaba la última década del siglo pasado. OA, desde la pantalla de su móvil, lee para todos. “La victoria más difícil es la victoria sobre uno mismo”, dijo Aristóteles.
Releo a Cercas en el diario El País: “Desengañémonos, nunca ha habido muchos políticos capaces de poner el interés general por encima del particular, porque los políticos no son diferentes de los demás seres humanos, y hay pocos seres humanos capaces de hacer una cosa así”.
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“El resurgir del gigante paraguayo comenzó en la Batalla de Boquerón”, dijo Peña
El presidente de la República, Santiago Peña, evocó que la batalla de Boquerón fue tal vez la mayor muestra de amor a la patria, donde el Paraguay comenzó a resurgir como un gigante. Remarcó que la visita en esta fecha conmemorativa a ese sitio histórico tiene una simbología muy importante para todos aquellos que creen que este país tiene un destino de grandeza.
Durante el acto de ceremonia en conmemoración del 93.° aniversario de la victoria de la Batalla de Boquerón y Día del Soldado Paraguayo. Insistió en su mensaje de unidad para luchar por el resurgir del país en manos de cada uno de los paraguayos.
Recordó a aquellos paraguayos que defendieron el suelo del Chaco paraguayo, apenas 63 años después de la mayor hecatombe que vivió una nación con la Guerra de la Triple Alianza, que buscó prácticamente el exterminio del pueblo paraguayo que, tras su independencia, se levantaba como un gigante próspero y desarrollado.
Nota relacionada: Peña anuncia obras en Boquerón al rendir homenaje a héroes chaqueños
“Sobre esas cenizas, nuestros compatriotas en 1932 salieron a defenderse, cuando muchos creían que el Paraguay seguía siendo esa nación derrotada, aniquilada. Fueron los hijos y nietos de los que defendieron al país, en la guerra grande, quienes vinieron aquí a defender al Paraguay. La batalla de Boquerón no es una batalla más; el resurgir del gigante comenzó en Boquerón, comenzó con la determinación de ese pueblo que no se rinde y se une en los momentos más difíciles”, remarcó.
Refirió que la historia paraguaya está escrita con el gran sacrificio de hombres y mujeres que hoy les toca honrar a esos padres, abuelos héroes; y alegó que esas honras se tienen que dar con las acciones de aquellos que tienen el privilegio de haber sido elegidos por el pueblo paraguayo en elecciones libres y democráticas.
“Es un compromiso de la clase política, de todos los partidos políticos, pero quienes abrazamos a nuestro Partido Colorado, hago esta mención hoy aquí, porque en 1932, no era un gobierno colorado, pero hoy estamos aquí honrando a esos paraguayos”, explicó.
Obras en el Chaco
Durante el acto, el jefe de Estado anunció importantes obras a realizarse en el departamento de Boquerón, ya que en el acto aprovecharon para la firma de los acuerdos. Destacó que estas obras que se firman en la fecha se suman a los 700 millones de dólares que hoy ya se están ejecutando en el Chaco paraguayo.
“Solamente por el Ministerio de Obras Públicas y por la Itaipú Binacional hoy vemos en inversiones de infraestructuras como nunca antes se habían visto en la historia del Paraguay, porque nos animamos a defender a los paraguayos, porque nos enfrentamos a nuestros socios en la Itaipú Binacional”, comentó.
Agregó que el Paraguay, no es una nación chica, aunque esté frente a su par que es grande en territorio y población; pero no es más grande que los sueños, aspiraciones, la determinación y valentía para luchar por lo que les pertenece a los paraguayos.
“Mis queridos compatriotas honremos la memoria de nuestros héroes, pero vayamos más allá que las honras de las palabras; honremos con las acciones, honremos en la determinación, patriotismo, coraje, de darle una oportunidad a nuestros hijos, padres, y honrar a los abuelos para que hoy podamos estar acá”, acotó.
Lamentó ausencia de la oposición
En otro momento, indicó que, así como hace unos meses en el Panteón Nacional de los Héroes, le tocó entregar una ofrenda floral al presidente Eligio Ayala, por sus 150 años de natalicio; en la que un presidente colorado rendía homenaje a un mandatario que perteneció a un partido que hoy es oposición.
Indicó que ya entonces lo hizo sin la presencia de sectores de los actuales dirigentes de la oposición; lamentó que esta fecha nuevamente rinda un homenaje a los héroes de la patria, sin la presencia de esa dirigencia opositora.
“Estamos aquí los paraguayos, estamos aquí los colorados, que venimos a honrar a la patria, y que abrazamos al servicio con todo lo que eso implica, con la oportunidad de servir al pueblo, pero también con la exposición que eso representa. Hoy vengo a reivindicar al paraguayo que se anima a soñar, que se levanta todas las mañanas y sale a luchar para reconstruir a ese gigante”, enfatizó.
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En menos de 24 horas, dos camiones usaron rampa de frenado y se salvaron de milagro
Desde el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) informaron este martes que en menos de 24 horas dos camiones hicieron uso de la rampa de emergencia ubicada en zona de Pedrozo, Ypacaraí, y evitaron tragedias. En ambos casos los vehículos sufrieron desperfectos en sus frenos.
Según el reporte dado por el ministerio, el primer uso de la rampa de frenados ubicada a la altura del kilómetro 48,6 sobre la ruta PY 02 fue cerca de las 10:00 de ayer lunes, 11 de agosto. Mientras que el segundo, se reportó pasada las 9:30 de hoy martes 12.
El primer caso, que se reportó ayer, involucró a un camión de mediano porte, cuyo conductor perdió el control del rodado y tuvo una milésima de segundos para tomar la decisión de usar la rampa. El segundo caso ocurrió hoy y corresponde a un semirremolque que tuvo falla en el sistema de frenos.
“Los conductores utilizaron la rampa de frenado de emergencia, evitando así incidentes de mayor gravedad. En ambos casos, fue controlada la maniobra gracias a esta infraestructura”, resaltaron desde la cartera de estatal.
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Sobre la rampa
La rampa se encuentra situada al pie del Cerro de Caacupé. En lo que va de 2025, ya fue empleada en 25 ocasiones, principalmente por camiones, y desde su habilitación acumula 52 intervenciones exitosas, con más de 150 personas beneficiadas.
Las estadísticas resaltan que en 2023 se registraron cuatro ingresos de emergencia, en 2024 un total de 23, cada activación ha representado la prevención de un posible accidente grave.
La infraestructura está disponible las 24 horas y su uso es totalmente gratuito para cualquier conductor que experimente fallas en los frenos o problemas mecánicos tras descender del cerro. El servicio de retiro de vehículos con desperfectos también se ofrece sin costo alguno para los conductores.
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