Limpio: detienen a delivery de drogas con 24 dosis de crack
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Un joven que trabajaba como delivery de drogas fue detenido esta madrugada por agentes de la Comisaría 9ª de Limpio tras un operativo de inteligencia. Según el comisario José Acosta, ya manejaban datos previos sobre su implicancia en la distribución de estupefacientes.
Un operativo de inteligencia permitió reunir evidencias en su contra del sospechoso. “Ya estábamos manejando información de que estaba trabajando como delivery y procedimos a la aprehensión e incautación de evidencia”, señaló el agente en declaraciones a C9N.
El hombre, identificado como Janz Alex Portillo (22), fue aprehendido en la zona comercial de la ciudad, donde funcionan locales gastronómicos, bodegas y discotecas.
Llegó al lugar a bordo de un vehículo de plataforma y fue pescado cuando recorría la zona con intención de proceder a la venta de la mercancía. “Gracias a la información oportuna procedimos a su aprehensión”, indicó el comisario.
Al ser requerido, accedió a la entrega y posteriormente fue derivado a la comisaría para el procedimiento de rigor. “En este caso, el joven tenía adherido en la parte íntima bolsas de polietileno con estupefacientes tipo crack”, precisó Acosta.
De su poder, incautaron 24 dosis de crack, distribuidos en 68 ‘moñitos’, que eran comercializadas a precios que rondaban entre G. 20.000 y G. 30.000.
Evidencias incautadas por los intervinientes. Foto: Gentileza
Se comunicó a la Fiscalía Antinarcóticos que ordenó su detención y declaración indagatoria.
El jefe policial mencionó que cada vez es más común este modus operandi para la comercialización de drogas. En ese sentido, señaló que el sábado procedieron a la detención de otra pareja utilizando la misma modalidad. “Estaban distribuyendo estupefacientes tipo delivery a bordo de una motocicleta”, comentó.
Igualmente, hace 22 días aprehendieron a otro delivery de estupefacientes que trabajaba bajo la fachada de servicio de comida rápida, relató.
Comisario José Acosta, de la Comisaría 9ª Central de Limpio. Foto: Gentileza
No obstante, destacó que están trabajando intensamente en el marco del Plan Sumar para desalentar y sacar de circulación a personas que se dedican a distribuir estupefacientes que afecta especialmente a adolescentes.
“Solo te llamé para avisarte”: delivery expone el trato que recibió de un cliente
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El repartidor registró el intercambio con un cliente que se molestó porque fue llamado al llegar con su pedido. La discusión terminó abriendo un debate sobre el trato hacia quienes brindan servicios.
Una llamada para avisar que un pedido de comida había llegado terminó en una discusión entre un repartidor y un cliente, en un episodio que posteriormente fue compartido en redes sociales y generó numerosas reacciones.
Según se escucha en el video, el trabajador se comunicó con el cliente para avisarle que ya se encontraba en el lugar de entrega. Sin embargo, el hombre cuestionó que lo llamara.
“¿Para qué me llaman?”, se escucha decir al cliente. El repartidor intentó explicarle que se trataba simplemente de un aviso y que, especialmente en edificios, los clientes suelen tardar en bajar a retirar sus pedidos.
El trabajador también explicó que se trata de una práctica habitual entre los repartidores para confirmar que llegaron al lugar y evitar permanecer esperando innecesariamente.
Una vez que el cliente bajó a recibir el pedido, el repartidor necesitó el código de entrega para completar la operación. El primer código proporcionado no funcionó, por lo que tuvo que volver a comunicarse con el cliente para solicitarle el correcto.
El intercambio volvió a tensarse. El repartidor intentó explicarle que, si no desea recibir llamadas durante las entregas, puede dejar esa indicación en la descripción de su pedido. El cliente, por su parte, insistió en que prefería que los repartidores esperaran unos minutos antes de llamarlo.
La conversación terminó con el repartidor visiblemente molesto y cuestionando el trato recibido.
Más allá de quién tuvo razón en la discusión o de las preferencias que cada usuario pueda tener respecto a la entrega, el episodio deja una cuestión que merece atención: detrás de cada servicio hay una persona.
Quien pide comida tiene derecho a recibir el pedido correctamente y a reclamar cuando el servicio no cumple con lo esperado. Pero ese derecho no implica que la persona que está trabajando deba soportar insultos, burlas o malos tratos.
Del otro lado también existe una responsabilidad: cumplir con el servicio y mantener un trato respetuoso con el cliente, incluso cuando surge un inconveniente.
Un pedido de comida es una transacción comercial, pero eso no convierte a ninguna de las partes en superior a la otra. Hay un cliente y hay un trabajador cumpliendo una tarea.
Quizás esa sea la reflexión más sencilla que deja este episodio: el respeto también forma parte de cualquier transacción. Podemos reclamar, pedir explicaciones y señalar aquello que consideramos incorrecto sin olvidar que, detrás de una mochila de delivery, un uniforme o una aplicación, hay una persona que está trabajando.
Brutal agresión en Limpio: familiares de un sexagenario exigen la captura de su agresor
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Familiares de un hombre de 66 años denunciaron que el adulto mayor sufrió un salvaje ataque por parte de su propio vecino en la ciudad de Limpio. Debido a la gravedad de las heridas, la víctima se encuentra actualmente internada en estado delicado.
La víctima recibió múltiples golpes que le ocasionaron severas lesiones, por lo que sus allegados exigieron a las autoridades la inmediata localización y detención del agresor, quien se encuentra prófugo.
Según el reporte recibido, el brutal ataque se registró cuando la víctima estaba compartiendo una ronda de tragos con unos amigos frente a una bodega. Todo quedó captado en imágenes de cámaras de seguridad del sitio que se encuentra en poder de la Policía Nacional.
En el vídeo socializado por la familia en redes sociales se puede ver cómo Mario Benítez, de 66 años, junto con otros dos hombres estaban sentados en la vereda de un local comercial donde estaban compartiendo y conversando. Allí que llegó una camioneta de color oscura del cual descendió su agresor.
La denuncia refiere que el hombre descendió de su rodado violentamente y comenzó a golpear a Benítez, quien no pudo defenderse. Una mujer que estaba en el sitio le pidió que detuviera la agresión, pero no hizo caso y siguió con la golpiza hasta que lo derribó al suelo, luego fue a desafiar a la mujer a quien también casi la agredió.
En un momento dado la víctima se levantó y se largó del sitio, pero se lo notaba muy golpeado. Cuando llegó a su cada sus familiares lo llevaron hasta el Hospital de Limpio donde permanece internado hasta la fecha presentando varias lesiones a la altura de su rostro.
En tanto que, el agresor que sería un vecino de la zona horas después se presentó en la comisaría local y admitió que golpeó al hombre porque lo insultó. Sin embargo, este no fue detenido por los agentes de la policía. Hoy su familia pide justicia y que este hombre sea detenido, porque representa un peligro para las demás personas de la zona.
“La salida fue sanar mi interior para realmente estar limpia
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Fotos: Néstor Soto
En esta edición del programa “Expresso”, del canal GEN/Nación Media, Augusto dos Santos recibe a la wellness coach Jazmín Escobar, quien comparte su testimonio de lucha y victoria contra las drogas y la obesidad. Una situación traumática de la adolescencia, suposiciones y la falta de diálogo sobre lo ocurrido llevaron a la joven a una espiral de autodestrucción, que tiempo después pudo superar cuando afrontó la situación de manera franca para poder sanar su interior.
–Jaz, cuando se está en el pozo, ¿se es conciente que se está en el pozo?
–No quiero hablar en general, yo te voy a hablar siempre desde mi experiencia. Yo fui muy conciente de dónde estaba, cuándo empecé, por qué empecé y todo lo que venía detrás. La verdad que sí, uno es conciente. O sea, al menos yo fui conciente.
–Algunos le atribuyen toda esta historia a fenómenos que se dan en la vida de uno. ¿Cómo fue tu niñez?
–Mi niñez fue espectacular, mis padres siempre estuvieron presentes. Estuve en un colegio muy lindo, muy bueno, nunca tuve diferencias, soy hija única. La verdad que mi niñez fue espectacular y maravillosa.
–Hay mucha gente que atribuye a factores que se dieron en la edad temprana. En tu caso definitivamente no.
–Y la gente busca culpables siempre. Uno busca culpables. Entonces, claro, habrá casos en que sí influye, pero yo siempre me hice responsable de mis actos.
EXPERIMENTACIÓN
–¿En qué momento te encontraste con las drogas particularmente?
–Y específicamente a los 13 años. Empecé con la marihuana. Yo había pasado una niñez muy buena. Después, en ese lapso pasaron cosas en mi familia, mi mamá se tuvo que ir a vivir a Buenos Aires. Entonces, yo me quedé con mi papá, ¿verdad? Y pasó algo en específico que después me di cuenta de que ese fue el detonante para que yo entre en ese mundo.
–¿Eso te llevó a profundizar el consumo?
–Yo me autoengañaba diciendo que la marihuana era natural, siempre yo era prolegalización. Y nada, una cosa lleva a la otra. En mi caso empecé a probar pastillas y después a los 17 años eso también fue algo que me marcó mucho. Ahí fue la primera vez que yo probé la cocaína y dije “guau, acá es”. Y ahí me descontrolé totalmente a los 17 años con la cocaína.
–¿Cuántos años tenés?
–Tengo 33.
–¿Cuándo empezaste a percibir el problema de la obesidad al mismo tiempo?
–Yo dejé las sustancias cuando tenía 26 y la obesidad vino cuando mi mamá falleció. Cuando mi mamá falleció, como las drogas siempre fueron mi escape, yo ya no quería entrar en eso. Entonces, la comida. Yo le llamo drogas legales a la harina, al azúcar y todo eso. Para mí fue una de las cosas que más me marcó. Yo no quería más volver a las drogas y me tuve que alejar de todo, cerré mis redes sociales, dejé de hablar con personas. O sea, hice un trabajo de limpieza total, cuerpo, mente y espíritu, pero me metí en la comida.
SALIDA INTERIOR
–¿En algún momento pensaste que no valía la pena seguir?
–Y la verdad que no, porque yo sabía que había algo más para mí, era encontrarme. Yo sé que hay una salida para todo. Es más, yo buscaba iglesias, buscaba el deporte, buscaba libros y yo buscaba afuera lo que yo ya tenía adentro, que era encontrarme a mí, era sanar conmigo, sanar con mi familia, sanar mi interior para realmente estar limpia. Y después entendí que no puedo buscar algo externo.
–Aquello de un día por vez supongo que es una regla esencial, ¿verdad?
–Mi PHN por siempre. Yo siempre estaba en búsqueda de la salvación externa, ¿verdad? Entré a una comunidad que se llama Canción Nueva, donde su lema es PHN (por hoy no). Eso me ayudó en todo, por hoy no voy a tomar, por hoy no voy a hablar mal, por hoy no voy a drogarme. Hasta hoy día vivo el PHN todos los días y agradezco porque cada experiencia que viví me sirvió para algo y eso me sirvió bastante hasta hoy día.
ASUMIR LA RESPONSABILIDAD
–¿Cuáles fueron, desde tu punto de vista, las principales batallas que ganaste para triunfar en esta guerra con las drogas?
–Hacerme responsable, eso es lo primero, dejar el victimismo. Yo veo mucho que la gente quiere culparle a lo externo, a lo político, a su familia. Entonces, es hacerte responsable. Mi mayor batalla fue hacerme responsable, darme cuenta de eso. Yo no le puedo culpar a mi papá por ese caso. Quiero contarte un poquito esa parte. Hace unos meses yo estaba trabajando con un mentor que me ayudó muchísimo a trabajar la mentalidad y la espiritualidad. Y me dijo ¿vos le llegaste a preguntar a tu papá si él hizo algo? Y yo después de 21 años le pregunté a mi papá. Me dijo que él se fue a lo de un tío a comentarle lo que pasó y se fueron a buscarle al señor y el señor, como ya sabía que hizo algo, ya no estaba en su casa. El señor se rajó. Esa es la importancia de la comunicación con los padres. No hay que suponer nunca nada.
–Cuántos traumas superaríamos en nuestras vidas haciendo una pregunta oportuna en un momento específico, ¿no?
–Yo le hice una carta de agradecimiento a papá solamente agradeciéndole por todo. Agarré mi cuaderno “gracias papá por cuidarme, por mimarme, por cambiarme el pañal”. O sea, cada cosa que él hizo y que no hizo, me hizo ser la persona que yo soy. A mí me hinchan porque yo no sé cocinar y le dije “gracias, papi, por no obligarme a aprender a cocinar y hacerme entender sobre los negocios, ganarme mi plata”. Él es repartidor de leche y cuando era chica los sábados llegaba, yo emocionada porque yo ya me iba en el reparto con él. Le agradecí por todo y yo creo que él sanó también esa parte conmigo, porque él siempre pensó que yo estaba enojada con él y a partir de esa carta vino una oleada de abundancia y bendiciones hacia nosotros. Nosotros sabemos qué pasó en la guerra del Chaco, pero no sabemos cómo nuestro papá vivió, cómo pasó con nuestros abuelos, no sabemos nada de ellos. Entonces, nuestros padres hacen lo que pueden con lo que tienen.
Detienen a un hombre y se incautan de armas y drogas en allanamiento en la Chacarita
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Este viernes, agentes antinarcóticos de la Policía Nacional y el Ministerio Público realizaron una serie de allanamientos en la ciudad de Asunción para trata de cerrar lo que sería un foco de venta de drogas al menudeo. Durante le procedimiento detuvieron a una persona e incautaron armas de fuego y presuntas sustancias ilícitas.
Según el reporte dado por los intervinientes, los procedimientos se desarrollaron en varias viviendas ubicadas en el barrio Ricardo Brugada “La Chacarita” de la ciudad de Asunción, entre ellos un local que se dedica al expendio de bebidas alcohólicas en el que detuvieron a una persona.
Son varias viviendas las que fueron allanadas, pero fue en la bodega denominada “De Papá” donde encontraron varias dosis de distintas drogas que estaban fraccionadas y listas para la venta como también armas de fuego. En el lugar fue detenido Juan Silva de 38 años, quien cuenta con antecedentes penales.
Este procedimiento fue encabezado por la fiscal Pamela Pérez y otros dos fiscales que encabezaron los allanamientos. Los mismos fueron desarrollados tras la serie de denuncias presentadas por los propios vecinos, quienes dijeron estar cansados de la gran cantidad de personas adictas que entran y salen de la zona.
El local comercial “La Bodega de Papá” se encuentra físicamente en el barrio La Chacarita, específicamente sobre la calle Florencio Villamayor. Así también, se allanó un local denominado “Club Oriental”, una vivienda que era alquilada por el detenido y otra vivienda que pertenecería a un familiar.