Este sábado, se llevó a cabo el segundo día del novenario a la Virgen de Caacupé bajo el lema de “Impulsar una educación integral”. La misa estuvo presidida por monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de Caacupé, y la prédica a cargo del presbítero Nilo Zárate. El sistema educativo fue el centro de la homilía de la jornada.
El sacerdote se centró en la necesidad de tener una educación integral y agregó que “no podemos dejar de mirar la realidad de tantos niños y jóvenes que quieren una mejor educación”. Asimismo, instó al Gobierno a trabajar por mejorar el sistema educativo sin exclusiones de sectores.
Te puede interesar: Inició novenario en Caacupé: obispo reconoce avances y logros en el país
El religioso indicó que “no podemos dejar de considerar que la palabra de Dios nos pide principalmente comprometernos por la instrucción del pueblo, nos pide un compromiso por la formación integral del pueblo. Nuestro Dios ama a todos y quiere el bienestar de todos, como lo demostró Jesús que se pasó haciendo el bien”.
En otro momento, dijo que la Iglesia sigue el ejemplo de Jesús y asuma su rol de madre y maestra. “El trabajo e inversión de la Iglesia para la educación marca su interés sobre el tema educativo en su integralidad, pero también por una educación sistemática y obligatoria la Iglesia hace también su mejor esfuerzo de intervenir apoyar y colaborar en una educación sistemática. Como dato puede servirnos las seis escuelas diarias que se construyen en las misiones de todo el mundo o las más de 230 mil escuelas o centros educativos sostenidos por la Iglesia católica, la iglesia siempre coadyuvó al estado en la tarea educativa”, remarcó.
Podés leer: Caacupé 2025: carril especial para peregrinos y desvíos para vehículos
Dejanos tu comentario
Gobierno impulsa maquila y apunta a más empleo e inversiones
El presidente de la República, Santiago Peña, desarrolló este lunes una agenda enfocada en el fortalecimiento del sector productivo con una visita a la empresa maquiladora Blue Design América, en la ciudad de San Lorenzo, donde destacó el impacto de la nueva Ley de Maquila en la generación de empleo y la atracción de inversiones, cuyo decreto reglamentario fue firmado durante la visita y recorrido por la industria.
Durante el recorrido, el mandatario valoró el crecimiento sostenido del régimen de maquila en Paraguay y reafirmó el compromiso del Gobierno del Paraguay con la modernización de este sector clave para la economía nacional.
“Hoy firmé el decreto reglamentario del régimen de maquila, una herramienta clave para que el crecimiento económico de nuestro país se transforme en bienestar real para cada familia paraguaya. Con esta reglamentación, desde el Gobierno del Paraguay modernizamos procesos y eliminamos trabas, con reglas claras y la decisión de avanzar con fuerza”, expresó a través de sus redes sociales.
Le puede interesar: Petropar evalúa subir precios de combustibles unos G. 450 por litro
Asimismo, resaltó que el objetivo no es solo generar ocupaciones, sino asegurar salarios competitivos que permitan a los trabajadores cumplir el sueño de la casa propia y darles a sus hijos una educación de primer nivel. “Estamos derribando prejuicios y demostrando que el talento paraguayo es sinónimo de excelencia global”, remarcó.
Modernización de la maquila
A su turno, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme resaltó los principales cambios incorporados en la nueva normativa, que buscan posicionar al país como un hub competitivo en la región. Entre ellos, se incluye la incorporación de la maquila de servicios de manera expresa en la Ley, así como la devolución del 0,5% del IVA Crédito para empresas maquiladoras de servicios, generando condiciones más atractivas para la inversión.
Asimismo, destacó que la actualización contempla la optimización de los procesos administrativos mediante la incorporación de tecnología, reduciendo tiempos y facilitando la instalación de nuevas empresas. Señaló que también se amplía la gobernanza del sector con la inclusión de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) al Consejo Nacional de la Industria Maquiladora de Exportación (CNIME).
Impulso al empleo y la innovación
El titular del MIC indicó que actualmente, el sector de maquila de servicios en Paraguay genera alrededor de 4.000 empleos, con la presencia de empresas internacionales como Nestlé, Apex, Akipotel, Mempost, Mtell y Alorica, que consolidan al país como un destino atractivo para operaciones con
Competitividad y crecimiento
Igualmente, señaló que la nueva Ley de Maquila proyecta un impacto directo en el desarrollo económico del país, con el aumento de las exportaciones de bienes y servicios con mayor valor agregado, la diversificación de mercados, y el fortalecimiento de la balanza comercial.
En ese sentido, remarcó que el Gobierno del Paraguay impulsa una estrategia orientada a consolidar un entorno competitivo, moderno y eficiente, que permita atraer inversiones, generar empleo de calidad y posicionar al país como un referente regional en producción y servicios.
Siga informado con: La inflación de marzo fue de 0,8 %, presionada por la suba de los combustibles
Dejanos tu comentario
Datos, empleo y migración: los desafíos estructurales que enfrenta Paraguay
Paraguay enfrenta un desafío clave para mejorar la calidad de sus políticas públicas, fortalecer su sistema estadístico y avanzar hacia estándares internacionales como los que exige la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Así lo planteó el director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Iván Ojeda, quien advirtió que el país debe producir más y mejores datos para tomar decisiones más precisas.
En ese sentido, explicó que Paraguay ya cuenta con una Estrategia Nacional de Desarrollo Estadístico, pero que el principal reto es consolidar su implementación. Esto implica fortalecer los registros administrativos, como las cédulas de identidad o fichas sociales, estandarizar indicadores y aumentar la producción de estadísticas.
Leé también: Semana Santa en Itapúa: circuito único entre historia, cultura viva y naturaleza
“Tenemos que ser más transparentes y mejorar la calidad y frecuencia de la información”, dijo a Unicanal. Este proceso cobra aún más relevancia en el marco del llamado “desafío OCDE”.
Ingresar a este grupo de países, considerados entre los más avanzados en materia de desarrollo, exige no solo mejores datos, sino también estándares más altos en políticas públicas. Según Ojeda, este camino obligará a Paraguay a mejorar en áreas clave y a sostener información continua y comparable a nivel internacional. “No es solo tener datos, sino tenerlos con frecuencia y calidad”, señaló.
Migración
En paralelo, el análisis de datos también permite entender mejor fenómenos estructurales como la migración. De acuerdo con el INE, en los últimos 20 años salieron del país unas 700.000 personas más de las que ingresaron, especialmente entre 2002 y 2014, periodo en el que la economía era más pequeña, con un producto interno bruto (PIB) cercano a los USD 8.000 millones. Hoy, con una economía que supera los USD 43.000 millones, la tendencia comenzó a cambiar.
Los principales destinos de los paraguayos siguen siendo Argentina y España. En este último caso, el crecimiento fue significativo: de apenas 2.000 paraguayos en 2002 a unos 127.000 en la actualidad, en su mayoría mujeres jóvenes. Sin embargo, desde 2014 se observa una desaceleración en la salida de compatriotas, lo que, según Ojeda, refleja una mejora en las oportunidades dentro del país.
Te puede interesar: El negocio de perfumes en Paraguay mueve unos USD 400 millones
Dejanos tu comentario
Con la bendición de palmas inicia hoy la Semana Santa
Con la bendición de palmas, la Iglesia católica inicia hoy la Semana Santa. La palma del Domingo de Ramos simboliza la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.
La misa central en la basílica santuario de Caacupé este domingo comenzó con una procesión y la representación teatral de la pasión y muerte de Jesús.
En la homilía, monseñor Ricardo Valenzuela centró su reflexión en el camino que lleva esta semana a la pascua y resurrección, así como el momento que pasamos como sociedad en la actualidad.
En ese sentido, hizo especial énfasis a Noelia Castillo Ramos, la joven sometida a eutanasia hace unos días en España. “Murió sola, en silencio, con solo 25 años, en un hospital de Barcelona”, recordó.
Te puede interesar: Meteorología anuncia un domingo caluroso, con baja probabilidad de lluvias
Resaltó que fue una joven profundamente herida. “Fue víctima de acoso, abusos y cargó con un dolor que muchos no supieron o no pudieron acompañar”, indicó el obispo. Añadió que su sufrimiento no fue solo físico. “Fue un grito del alma, que nadie escuchaba”, apuntó el religioso.
En este punto, pidió detenernos y reflexionar. “Más allá de todo los debates, hay una verdad que la Iglesia nunca deja de proclamar, que ninguna vida pierde su dignidad nunca”, subrayó.
Además, mencionó que la Iglesia no apoya esta práctica. “Ella recurrió a la eutanasia. La eutanasia no es un acto de amor. Es una respuesta que nace cuando el sufrimiento deja de ser acompañado”, sentenció.
Recomendó prestar mucha atención y atender rápido cuando alguien en lo más profundo siente que su existencia ya no tiene sentido para qué seguir viviendo. “Debería estremecer cuando alguien dice ya no vale la pena vivir”, manifestó.
Dijo igualmente que Noelia no necesitaba estar sola. “Ella lo que necesitaba es ser sostenida, ser acompañada, recibir más afecto, cariño, amor, necesitaba saber que su vida seguía teniendo valor en medio de su dolor”, precisó.
Por lo expuesto, llamó a mirar nuestro corazón y cuestionarnos si estamos realmente presentes para los que sufren o aparecemos solo cuando es tarde. “Cristo no abandona al que sufre y nosotros tampoco debemos hacerlo”, recalcó. Finalmente, pidió que que la historia de Noelia no se convierta en una más.
Leé más: Minga Guazú: Fiscalía dictó charlas a estudiantes en ciberdelitos
Dejanos tu comentario
Inteligencia artificial y educación: avanzar con criterio nacional
- Dr. José Duarte Penayo
- Filósofo. Presidente de la Aneaes
Pocas discusiones condensan hoy el problema del desarrollo como la relación entre inteligencia artificial y educación. Allí convergen la disputa por el capital humano del futuro, la capacidad de los Estados para gobernar la aceleración tecnológica, la defensa de la soberanía cultural y la posibilidad de que nuestros sistemas educativos dejen de correr detrás de los cambios vertiginosos de la época.
Para países como el nuestro, esta cuestión es un tema que exige un debate nacional de forma urgente, porque de la forma en que ingresemos en esta transformación dependerá la calidad de nuestra formación, así como el tipo de inserción productiva y cultural que el país logre construir.
Como señalan Reimers, Azim, Palomo y Thony en su libro Artificial Intelligence and Education in the Global South: A Systems Perspective, publicado por Springer Nature en 2026, la inteligencia artificial puede ampliar capacidades pedagógicas, aliviar cargas docentes, producir materiales contextualizados, personalizar apoyos y hacer más eficiente la gestión del sistema en el denominado “Sur Global”.
Sin embargo, sus potencialidades positivas se pueden materializar si y solo si su adopción se articula con estrategias públicas de conducción, formación docente, evaluación y adaptación a contextos concretos.
Por citar algunos ejemplos del trabajo mencionado, en el Uruguay, el centro de innovación educativa con tecnología Ceibal contribuyó a ordenar la discusión regional con marcos para enseñar inteligencia artificial y para enseñar con inteligencia artificial, subrayando que el punto no es el dispositivo aislado, sino su integración pedagógica y ética.
En Brasil, Nova Escola desarrolló una herramienta accesible por WhatsApp que permitió a más de 15.000 docentes generar más de 63.000 planificaciones, reduciendo tiempos de preparación y ampliando apoyos para la práctica docente.
En Mali, la iniciativa RobotsMali utilizó IA para producir más de 180 libros infantiles en lengua bambara en menos de un año, mostrando que la innovación también puede servir para fortalecer lenguas y contextos locales, no solo para importar contenidos ajenos.
A las experiencias anteriores debemos sumar un aporte fundamental para nuestra realidad. Se han documentado casos en los que la baja conectividad y otras carencias de infraestructura tecnológica no bloquean la posibilidad de innovar.
Iniciativas como Kolibri, que utiliza un modelo diseñado para funcionar sin internet, junto con Artificial Intelligence in Education Unplugged en Brasil, han logrado resultados comparables en escuelas rurales y urbanas. Estos ejemplos demuestran que los contextos de conectividad restringida ofrecen vías legítimas para integrar estas herramientas con un criterio de inteligencia y equidad.
Los autores sostienen que la integración de estas estrategias debe estar anclada en los contextos locales. En el caso del Paraguay, el desafío trasciende la mera adaptación a las tendencias globales. Nuestra realidad nacional exige una incorporación soberana de la inteligencia artificial fundamentada en el criterio propio y en el resguardo de la identidad cultural.
Resulta indispensable atender a los sesgos algorítmicos y promover la alfabetización digital para asegurar que el proceso responda a las necesidades del entorno. Estas condiciones evitarán que la adopción de soluciones externas imponga modelos extraños a nuestras lenguas y a nuestro proyecto de país.
Abordar con seriedad la inteligencia artificial en el ámbito educativo requiere distanciarse tanto de las posturas apocalípticas como de los entusiasmos eufóricos. No alcanza con repetir advertencias terminales sobre el dominio tecnológico, como plantea Éric Sadin en L’intelligence artificielle ou l’enjeu du siècle, donde observa en la IA una forma de desplazamiento progresivo de lo humano por la racionalidad técnico-industrial.
Asimismo, conviene evitar la celebración acrítica de cada innovación como una promesa automática de emancipación, como ocurre en el Techno-Optimist Manifesto de Marc Andreessen, que presenta el avance tecnológico como fuente casi intrínseca de crecimiento, bienestar y expansión de la vida.
Entre la desconfianza absoluta y la fe ciega en la tecnología, hay un espacio más difícil, pero fecundo. Se trata del lugar de la conducción pública, del discernimiento pedagógico y de la deliberación nacional sobre qué usos deben promoverse, cuáles deben regularse y qué límites son necesarios para alcanzar un objetivo de bien común.
Ese punto obliga, además, a romper con cierto “pedagogismo dominante” que durante años degradó la discusión educativa, sustituyendo contenidos por consignas metodológicas vacías.
La inteligencia artificial puede ayudar a personalizar la enseñanza, pero no puede convertirse en un nuevo pretexto para licuar la exigencia intelectual. El Paraguay requiere una modernización ambiciosa que sea fuerte en ciencias, historia, lengua y formación del juicio crítico.
La inteligencia artificial abre la posibilidad de superar la estructura lancasteriana de la enseñanza, en la que una misma secuencia, el mismo ritmo y la misma explicación se implementan para grupos heterogéneos. Es posible trascender esa uniformidad sin renunciar a la escuela como institución pública fundamental. Las nuevas herramientas favorecen la existencia de apoyos diferenciados, materiales con distintos niveles de complejidad, retroalimentación más frecuente y un seguimiento más fino de trayectorias.
Además, pueden reposicionar la autoridad del docente y redefinir su centralidad, ya que el educador deja de ser un mero facilitador de contenidos homogéneos, para convertirse en un mediador intelectual, curador de materiales, intérprete del contexto, corrector de errores y orientador cívico del aprendizaje.
La incorporación de la inteligencia artificial a la educación paraguaya ya es un hecho, su uso ha sido introducido de la mano de estudiantes y docentes, pero sin mayores guías ni reflexiones institucionales sobre su implementación. Por ello, es urgente establecer un criterio nacional que permita fortalecer la alfabetización crítica y la revisión de los perfiles curriculares en función de un proyecto de desarrollo del país. La cuestión de fondo ya no es si Paraguay debe o no ingresar a esta agenda; el dilema central radica en la forma en que se integrará a ella. El país debe decidir entre actuar como un consumidor de soluciones ajenas o consolidarse como una nación capaz de conducir la tecnología según sus propias necesidades históricas, fortaleciendo con ello su identidad, su democracia y su proyecto común de desarrollo.