Dos hombres a bordo de una motocicleta intentaron interceptar a un camión que circulaba rumbo a la ciudad de Concepción sobre la Ruta PY22. Armados y realizando disparos hacia la cabina del vehículo intentaron que el chofer frenara para perpetrar el asalto, pero esto no ocurrió.
A aproximadamente 15 kilómetros de la localidad de Loreto, el camión que había ido hasta el mencionado sitio para repartir los insumos y alimentos del proyecto Hambre Cero fue emboscado, los malvivientes dispararon, luego se pusieron frente al vehículo y al no lograr su cometido, volvieron a abrir fuego contra el camión.
Sin dudarlo, el chofer apretó el acelerador y continuó con su camino hasta llegar a Concepción, donde radicó la denuncia, indicando que uno de los sujetos llevaba puesto un casco, mientras que el otro portaba una especie de máscara para cubrir su rostro.
Podés Leer: Aeronave militar perdió control y salió de pista en Aeropuerto Guaraní
El corresponsal de Nación Media, Ángel Flecha, relató que los intervinientes investigar este intento de asalto y otros que se dieron en la zona de Concepción a camiones transportadores manifestaron que aparentemente los malvivientes se encuentran en las cercanías de las rutas, donde divisan a sus objetivos y los acechan hasta lograr interceptarlos.
Respecto a este caso en particular, remarcaron que los malvivientes actuaron con suma violencia, ya que dispararon en varias ocasiones contra el vehículo e inclusive quedaron rastros de que dispararon hacia la cabina del conductor, pudiéndolo herir para lograr que se detenga y ellos puedan acceder al vehículo y la mercadería.
Lea También: Arnaldo Giuzzio evade el banco de acusados y su juicio pasa a marzo de 2025
Dejanos tu comentario
Ola de robos de celulares y fraudes financieros impulsa el pánico urbano en Brasil
Eduardo Metzker iba en su motocicleta por Rio de Janeiro cuando se vio rodeado por otras dos. Uno de los motociclistas le apuntó con una pistola a la cabeza y le exigió su teléfono y la contraseña. En las horas siguientes, este programador de 29 años observó impotente cómo los ladrones retiraban 80.000 reales (unos 15.000 dólares), en su mayoría a crédito, desde sus aplicaciones bancarias, antes de que él lograra bloquear sus cuentas.
“Uno trabaja casi todos los días para juntar un dinero. Luego alguien te apunta un arma a la cara y se lleva todo”, dijo Metzker a la AFP. “Ni tenía ese dinero. Arruinaron mi historial crediticio”, lamenta. El robo de celulares, que puede involucrar violencia, fraude financiero e incluso asesinato, se ha convertido en un símbolo de la crisis de seguridad que azota ciudades brasileñas como Rio de Janeiro antes de las elecciones del 4 de octubre.
Este delito “parece encapsular un pánico creciente relacionado con la violencia urbana”, señaló el Foro Brasileño de Seguridad Pública (FBSP), en su informe anual. Una encuesta de esa entidad publicada en mayo estimó que alrededor de 14 millones de personas habían sido víctimas de este delito en los 12 meses anteriores en Brasil.
Pero solo unos 830.000 celulares fueron reportados robados en 2025, según el informe anual del Foro, basado en datos oficiales.
En Rio, una ciudad donde la violencia y los asaltos son muy comunes, “vivimos completamente atemorizados, en alerta constante”, dice Caroline Lo Bianco.
A esta dentista de 36 años le arrancaron el teléfono de las manos por la ventana de un Uber cuando estaba embarazada de siete meses.
Celular para ladrones
Antes de las presidenciales, cuya primera vuelta se celebra este domingo, tanto el presidente de izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva, como su rival de derecha, Flávio Bolsonaro, han prometido tomar medidas drásticas.
Bolsonaro promete cuadruplicar las penas de cárcel para este crimen, mientras que Lula ha dicho que su meta es “cero robos de celulares”.
Las encuestas muestran que la seguridad es la principal preocupación de los brasileños en estas elecciones, pero para Metzker ningún candidato puede ayudar.
“Pueden decir lo que quieran, ya no creo en ellos”, explica.
Desde que fue atracado, tiene un celular para salir a la calle, y otro que deja en casa con sus aplicaciones bancarias.
El primer aparato es conocido como “el teléfono del ladrón”, una estrategia adoptada por el 30 % de los brasileños -unos 65 millones de personas-, según el FBSP.
Pérdida múltiple
“El interés de las bandas ha dejado de ser el propio teléfono para concentrarse en los datos contenidos en los dispositivos”, dice a la AFP Leonardo Silva, coordinador de crimen organizado del Foro.
Después de ser asaltada, Lo Bianco bloqueó sus tarjetas bancarias, pero los ladrones lograron transferir casi 700 dólares desde una cuenta de un banco digital. También pidieron en línea una consola de videojuegos de 1.000 dólares, compra que ella consiguió bloquear antes de la entrega.
Los ladrones incluso enviaron cerveza, carne y McDonald’s a distintas direcciones en Rio de Janeiro.
Luiz Fernando Bugiga, fiscal del Grupo de Acción Especial para el Combate al Crimen Organizado, dice que una operación reciente en Sao Paulo reveló un esquema detrás del robo de celulares, con cuatro células criminales.
Quienes roban los teléfonos se los entregan a un grupo especialista en “transferencias bancarias y robo de datos”.
Un tercer grupo realiza modificaciones técnicas para que el aparato vuelva al mercado. El último se encarga de vender las piezas y los dispositivos. Hay “múltiples formas de pérdida para la víctima y múltiples fuentes de lucro para el criminal”, afirma.
Mudarse a la Amazonía
Para muchos, solo reemplazar el teléfono ya es difícil. Joel da Silva, de 42 años, trabaja como portero en el barrio carioca de Ipanema y fue asaltado con una pistola. Pasó “un mes sin teléfono” antes de poder comprar otro, en cuatro cuotas.
Contó a la AFP que ha presenciado cuatro robos de teléfonos desde el edificio donde trabaja hace siete meses. Lo Bianco, que hace unos años ya sufrió un robo de auto a mano armada, sueña con irse de la ciudad. “Le digo a mi marido que, si me pidiera mudarnos a la Amazonía, al día siguiente tendría las maletas listas”.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Flávio Bolsonaro destaca modelo de seguridad de Bukele y busca replicarlo
El candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro dijo este domingo que el modelo de mano dura contra el crimen de El Salvador es “inspirador”, tras una reunión con el ministro de Seguridad del país centroamericano, Gustavo Villatoro.
A menos de dos meses de las elecciones en las que se medirá con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el hijo mayor y heredero político del expresidente Jair Bolsonaro (2018-2022) se enfoca en la inseguridad, una de las principales preocupaciones de los votantes.
El encuentro con Villatoro “nos inspira mucho para que podamos implementar un plan muy eficaz y firme para defender a los ciudadanos, a las víctimas y no a los delincuentes, como hace el gobierno actual”, dijo Flávio Bolsonaro a periodistas, luego de la reunión en Sao Paulo.
El presidente de El Salvador Nayib Bukele goza de altos niveles de popularidad en El Salvador por reducir la tasa de homicidios a mínimos históricos. Varios gobiernos de derecha buscan emularlo en América Latina.
El mandatario centroamericano ha logrado “uno de los mayores y más eficaces rescates de soberanía y de seguridad pública”, dijo Bolsonaro.
Villatoro se encuentra en Sao Paulo para participar el lunes en un foro sobre seguridad organizado por un gremio industrial.
Bukele gobierna desde 2019 y su mandato es criticado por grupos de derechos humanos porque se basa en un régimen de excepción bajo el cual han sido detenidas sin orden judicial casi 100.000 personas acusadas de ser miembros o cómplices de las pandillas.
“Hay pocos presos en Brasil, tiene que haber más. Solo no hay más porque la legislación es laxa. Por eso vamos a crear más de medio millón de plazas en cárceles”, anticipó Bolsonaro, el candidato más fuerte de la derecha brasileña.
La primera vuelta tendrá lugar el cuatro de octubre. Según las encuestas, el izquierdista Lula tiene una ligera ventaja sobre Flávio Bolsonaro.
Fuente: AFP
Dejanos tu comentario
Tailandia: reportan ocho muertos y más de treinta heridos tras tiroteo en una escuela
Una niña de 12 años herida en el reciente tiroteo en una escuela de Tailandia falleció este sábado, dijo el Ministerio de Salud del país, lo que eleva a ocho el saldo de muertos por el suceso.
El viernes, un joven de 14 años mató a sus abuelos en su casa con un arma de su abuelo y luego se dirigió a su escuela al norte de Bangkok donde mató a otras cinco personas del personal escolar antes de suicidarse.
Más de 30 personas resultaron heridas en el tiroteo, entre ellas una niña de 12 años que falleció este sábado en un hospital cercano, según el ministerio. Las otras víctimas fueron una profesora de matemáticas, una profesora de tailandés, una orientadora, una responsable de temas estudiantiles y una secretaria del centro, había explicado la policía.
Leé también: Falleció el papá de Lionel Messi
Catorce heridos por el tiroteo continuaban ingresados en el hospital este sábado por la noche, siete de ellos en estado crítico. La policía interroga a testigos como parte de su investigación, incluidos los padres del atacante.
Tailandia tiene una de las tasas más altas de posesión de armas de fuego en la región, con alrededor de 10 millones en circulación, es decir, una por cada siete habitantes.
Las anteriores promesas de endurecer la legislación sobre armas no han evitado que los tiroteos se repitan de forma recurrente. En febrero, un adolescente abrió fuego en una escuela del sur del país y mató al director antes de ser detenido por la policía.
Y en 2022, un expolicía armado con una pistola y un cuchillo irrumpió en una guardería en el norte del país y mató a 24 niños y 12 adultos.
Fuente: AFP
Dejanos tu comentario
Tailandia: adolescente armado ocasiona ocho muertos y quince heridos
Un adolescente armado con una pistola mató a ocho personas, seis de ellas en una prestigiosa secundaria cerca de Bangkok, informaron este viernes las autoridades y la policía tailandesas. El joven mató primero a sus abuelos con una pistola que les pertenecía y luego se dirigió a su escuela en una provincia vecina de la capital, donde asesinó a tres alumnos y tres maestros, aseguró la policía en un comunicado.
El tirador, identificado como un adolescente de 14 o 15 años que estudiaba en el instituto, también murió, informaron los medios locales al citar a las autoridades. Algunos de los reportes indicaron que agentes de policía abatieron al sospechoso, mientras que otros señalaron que pudo quitarse la vida.
Un total de 15 alumnos de la secundaria Debsirin Nonthaburi, ubicada en la provincia de Nonthaburi, resultaron heridos al intentar huir, precisó el viceministro de Interior tailandés, Polapee Suwunchwee, al canal Thai PBS. “Es un incidente terrible. Nunca debió haber ocurrido. ¿Cómo pudo suceder esto en nuestro país?”, lamentó el primer ministro Anutin Charnvirakul a los periodistas.
“Es por eso que el gobierno no permite la posesión de armas de fuego”, agregó. Fotos publicadas por los medios locales muestran a un adolescente, posiblemente el atacante, con un uniforme escolar morado y una bolsa negra cruzada al hombro, con varios casquillos de bala visibles en el suelo.
“Escuché muchísimos disparos, muy fuertes, porque parecía que el tirador estaba en el piso justo de arriba. Incluso podía escuchar los casquillos golpeando el suelo y el ruido del metal”, relató Pawarisa Maylissa, estudiante de la secundaria. “Tenía miedo de morir y de no poder seguir persiguiendo mis sueños”, continuó. “No conozco al sospechoso, pero sé que es un poco más joven que yo. No puedo creer que un niño como él haya podido tener acceso a un arma”.
“Realmente triste”
El tráfico cerca de la secundaria Debsirin Nonthaburi quedó prácticamente paralizado, según un periodista de la AFP, mientras que la prensa local informó que los padres acudieron a recoger a sus hijos tras el incidente. “Vi a miles de estudiantes salir corriendo. Algunos ni siquiera llevaban zapatos”, contó Thongchai Thanakat, conductor de mototaxi, quien trabaja frente al colegio desde hace unos veinte años.
“Me siento muy mal por un alumno cuyo cuerpo vi después de que lo alcanzaran en plena cabeza”, agregó. “Es realmente triste”. Tailandia tiene una de las tasas más altas de posesión de armas de fuego en la región, con un estimado de alrededor de 10 millones en circulación, es decir, una por cada siete habitantes.
Las promesas anteriores de endurecer las leyes sobre armamento no han impedido que se produzcan recurrentemente los tiroteos.
La policía tailandesa disparó y detuvo en febrero a un adolescente que abrió fuego en una escuela del sur del país, lo que dejó como saldo la muerte del director y dos estudiantes heridos. El joven utilizó el arma de un oficial de policía en el tiroteo.
Un jefe policial dijo en ese momento que el sospechoso había sido hospitalizado en diciembre para recibir tratamiento psiquiátrico y que ya había recibido alta. En 2022, un expolicía armado con una pistola y un cuchillo irrumpió en una guardería en el norte del país y mató a 24 niños y 12 adultos, en lo que fue una de las masacres más mortíferas de Tailandia.
Fuente: AFP.