A través de esta actividad se inicia una academia que brindará capacitación en agricultura sostenible para profesionales y entusiastas. Foto: Gentileza
Lanzan curso para cultivar lechugas hidropónicas en Nueva Italia
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El curso “Estrategias para producir exitosamente lechugas hidropónicas en verano” se llevará a cabo el 23 de noviembre, en horario de 8:00 a 16:00, en el salón de eventos de La Antina, en Nueva Italia (Central). Incluirá una visita práctica a la granja de HidroBio, brindando una experiencia completa para aplicar lo aprendido en un entorno real.
El curso será impartido por los ingenieros agrónomos Maximiliano Samaniego y Wilson Sánchez, destacados especialistas en hidroponía en Paraguay. Esta capacitación abordará estrategias específicas para enfrentar los desafíos del cultivo hidropónico en climas cálidos y está diseñada para optimizar los rendimientos.
“El curso de lechugas hidropónicas en verano es una gran oportunidad para que los participantes obtengan conocimientos prácticos y adaptados a las condiciones de cultivo en Paraguay”, comentó Samaniego. “Nuestro enfoque es brindar herramientas que permitan a los productores superar los desafíos climáticos y mejorar la calidad y rentabilidad de sus cultivos. Queremos que los asistentes salgan del curso con soluciones que puedan implementar de inmediato”.
Durante la jornada, los participantes aprenderán a diseñar infraestructuras ideales para el cultivo en condiciones de calor, incluyendo el uso de invernaderos y sistemas de riego optimizados. También a manejar adecuadamente la siembra, germinación y desarrollo de plantines fuertes; así como a controlar el clima del invernadero mediante sombreo, ventilación y técnicas de enfriamiento activas como cooling pads; y seleccionar variedades tolerantes al calor y prevenir enfermedades como el Pythium con métodos sostenibles y curativos.
Para inscribirse, los interesados pueden acceder al formulario en línea en https://zfrmz.com/41Qxalg5YwmgwqvuTZts. Los cupos son limitados y se ofrece un precio promocional a partir de Gs. 550.000 por persona para inscripciones antes del 11 de noviembre de 2024. Para más información, contacte a la Academia de HidroBio en academia@hidrobio.com.py o al teléfono +595971315628.
A través de este curso se inicia la Academia de HidroBio, una nueva iniciativa de formación presencial y virtual diseñada para desarrollar habilidades en la producción agrícola sostenible tanto en cultivos hidropónicos como en suelo. Se trata de un emprendimiento que ofrece productos agroecológicos, garantizando hortalizas, frutas y hierbas aromáticas más saludables y de kilómetro cero. A diferencia de las prácticas agrícolas tradicionales, su modelo de producción durante todo el año les permite proporcionar cultivos no estacionales, asegurando una variedad constante y fresca en el mercado.
El cultivo de maní gana terreno en Paraguay y ya alcanza 22.000 hectáreas, con una producción de 45.000 toneladas y exportaciones por unos USD 50 millones. Foto: Gentileza
Maní paraguayo busca multiplicar su producción y conquistar nuevos mercados
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La Cámara Paraguaya de Productores y Exportadores de Maní (CAPPEM) apunta a llevar el área cultivada hasta 100.000 hectáreas, aunque el acceso a maquinaria especializada continúa siendo uno de los principales desafíos.
Aprovechamiento de superficies arenosas. El ingeniero agrónomo Fabián Pereira, explicó que el maní viene ganando espacio dentro de la producción agrícola paraguaya y se perfila como una alternativa para aprovechar superficies que presentan limitaciones para otros cultivos.
Durante la zafra 2025, el país alcanzó unas 22.000 hectáreas cultivadas, con una producción total cercana a las 45.000 toneladas y un volumen de exportación de aproximadamente USD 50 millones.
La producción se concentra principalmente en el Chaco, San Pedro, Caaguazú, Itapúa, Paraguarí y Caazapá, además de otros departamentos donde el cultivo comienza a ganar presencia. Desde la CAPPEM proyectan un crecimiento importante a largo plazo, con la meta de alcanzar unas 100.000 hectáreas y generar alrededor de USD 250 millones en exportaciones.
Ing. Fabián Pereira, presidente de la Asociación de Productores de Semillas del Paraguay (APROSEMP). Foto: Gentileza
Variedades, costos de producción y desafíos. Entre las variedades utilizadas se destaca la OL3, de calidad tipo runner, con rendimientos que oscilan entre 3 y 4,5 toneladas por hectárea. Los costos de producción se ubican actualmente entre USD 1.500 y USD 1.600 por hectárea.
Si bien los precios disminuyeron en 2025 frente al año anterior, se situaron alrededor de USD 450 por tonelada, mientras que para 2026 se proyecta un valor cercano a USD 500 por tonelada.
Uno de los principales obstáculos para ampliar la superficie cultivada es el acceso a maquinaria especializada. Según señaló Fabián, el equipo completo para la cosecha puede representar una inversión de alrededor de USD 500.000 y tiene capacidad para trabajar unas 300 a 350 hectáreas por año.
El elevado costo frente a la superficie que puede cubrir limita la incorporación de estos equipos, especialmente para productores que no cuentan con grandes extensiones o posibilidades de compartir la maquinaria.
Una ventaja estratégica. Aun así, el cultivo presenta una ventaja estratégica, y es la posibilidad aprovechar suelos arenosos y superficies con baja productividad para otras alternativas agrícolas.
Además, requiere la aplicación de entre 2 y 3 toneladas de cal agrícola por hectárea al año para lograr condiciones adecuadas de producción. Aunque esto incrementa los costos, también contribuye a corregir las condiciones del suelo y puede convertir áreas poco productivas en superficies capaces de generar ingresos.
El desafío será sostener la productividad mientras se avanza hacia el objetivo de multiplicar por más de cuatro la superficie cultivada. Foto: Ilustrativa
Exportaciones y perspectivas. En el frente externo, Rusia, Países Bajos y Ecuador se encuentran entre los principales destinos del maní paraguayo. Para la campaña 2026, el manejo sanitario será un factor ante un escenario de mayores lluvias asociado al fenómeno de El Niño.
En condiciones normales, el cultivo requiere entre siete y ocho aplicaciones de fungicidas para controlar enfermedades, por lo que un exceso de humedad podría elevar la frecuencia de los tratamientos y, consecuentemente, los costos.
El mayor consumo interno impulsa la industrialización del maíz, genera nuevos encadenamientos productivos y fortalece los ingresos de productores, industrias, y otros actores del sector agroindustrial.
El maíz paraguayo está cambiando de rumbo. Aunque históricamente tuvo un fuerte perfil exportador, el crecimiento de la industria local está llevando a que una proporción cada vez mayor de la producción se quede en el país.
El director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), Hugo Pastore, explicó que cerca del 50 % de la producción estimada para esta campaña tendrá como destino el mercado interno.
La cosecha prevista se ubica entre 5,5 y 6 millones de toneladas, un volumen que encuentra una demanda local en expansión. En este contexto, Hugo señaló que este comportamiento responde principalmente al crecimiento de la industria del bioetanol y al fortalecimiento de los sectores pecuarios, que utilizan el cereal como uno de los principales insumos para la elaboración de alimentos balanceados.
De acuerdo con las estimaciones mencionadas por Pastore, el valor de producción de la campaña podría acercarse a los USD 1.000 millones. Foto: Archivo
Materia prima y crecimiento de la producción de proteína. El avance del bioetanol se convirtió así en uno de los principales motores del consumo de maíz. Las nuevas inversiones y las plantas que se encuentran en construcción están ampliando la capacidad industrial y generando una demanda adicional por el cereal.
A esto se suma el crecimiento de la producción de proteína animal, especialmente en los rubros avícola, porcino y de engorde intensivo de ganado bovino.
Este mayor consumo interno marca una transformación en la cadena productiva, porque el maíz deja de ser visto únicamente como un producto destinado a los mercados externos y gana protagonismo como materia prima para generar valor agregado dentro del país.
El maíz se posiciona como un cultivo estratégico para diversificar la economía paraguaya. Foto: Ilustrativa
El efecto se extiende más allá de los productores. Una buena campaña agrícola genera mayores ingresos para los agricultores durante el segundo semestre y, al mismo tiempo, mueve la actividad de silos, transportistas, puertos, industrias y comercios relacionados con el sector.
La expansión de las industrias que utilizan maíz como insumo permite reducir la dependencia de la exportación del grano sin procesar y abre espacio para desarrollar productos con mayor valor agregado, particularmente en segmentos vinculados a energía y alimentos.
Calor y humedad elevan el riesgo de enfermedades en el trigo,advierten
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Si bien el cultivo de trigo mantiene un desarrollo favorable hasta el momento, las altas temperaturas registradas en las últimas semanas, combinadas con el exceso de humedad, generan preocupación entre los productores por el aumento de enfermedades y plagas que podrían afectar la producción si estas condiciones persisten, según el boletín semanal de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Rubén Sanabria, representante de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) en Hernandarias, explicó que actualmente se intensifica el monitoreo para proteger el cultivo en una fase clave de su desarrollo. “Los agricultores tratan de cuidar el cultivo porque con esta variación de temperatura, casi con 30 grados, y mucha humedad, hace que haya proliferación de enfermedades y algunas plagas, especialmente de chinches. Estamos pasando la fase vegetativa y entramos a la fase productiva, empieza la floración”, señaló.
El dirigente indicó que, por ahora, las condiciones climáticas aún no afectan el potencial productivo del cereal, aunque advirtió que el panorama podría cambiar si continúan las lluvias y las temperaturas elevadas. “Hasta ahora el clima no está perjudicando el rendimiento, pero si siguen las lluvias y el calor, podríamos tener mayores problemas”, manifestó.
Superficie sembrada se reduce
Sanabria también comentó que la superficie sembrada con trigo en la zona se redujo en comparación con campañas anteriores. Según explicó, esta situación responde tanto a la inestabilidad del mercado como a los riesgos climáticos, factores que influyeron en la decisión de muchos productores al momento de planificar la siembra.
La preocupación también se replica en Alto Paraná. Aurio Frighetto, representante de la CAP en ese departamento, señaló que las condiciones meteorológicas están favoreciendo la aparición de enfermedades. “El trigo está con muchos problemas de enfermedades por el clima. No estamos teniendo frío, hay exceso de lluvia y días muy cálidos; eso no es bueno para el trigo”, afirmó.
Los productores coinciden en que las próximas semanas serán determinantes para el desarrollo del cultivo. Si las condiciones climáticas se estabilizan, el trigo aún tiene posibilidades de alcanzar buenos rendimientos. Sin embargo, la persistencia del calor y la humedad obligará a intensificar los controles sanitarios para minimizar el impacto de enfermedades y plagas sobre la producción nacional.
Alrededor del 50 % de la población se dedica directamente a actividades vinculadas al campo, convirtiendo al sector primario en el principal generador de empleo del distrito. Foto: Gentileza
Vaquería apuesta al campo y busca atraer inversiones para impulsar su desarrollo
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A poco más de tres décadas de haberse independizado del distrito de Yhú, Vaquería se consolidó como uno de los principales centros productivos del norte de Caaguazú.
La agricultura mecanizada, la ganadería y una ubicación geográfica privilegiada sostienen hoy la economía local, mientras que el municipio busca potenciar nuevas inversiones industriales y fortalecer su oferta turística con atractivos naturales y eventos culturales que cada año convocan a cientos de visitantes.
Ubicado a unos 243 kilómetros de Asunción, el distrito también conocido como San Blas nació oficialmente en 1993. Su nombre proviene de la familia Vázquez Díaz, propietaria de estas tierras décadas atrás. Con el tiempo, la pronunciación popular en guaraní transformó “Vázquez Díaz” en “Vaquedía”, hasta derivar en el actual nombre de Vaquería.
En conversación con La Nación/Nación Media, César Luis Benítez, secretario de Cultura de la Municipalidad de Vaquería, contó que el crecimiento del distrito responde principalmente al desarrollo del sector agropecuario, actividad que continúa siendo el principal motor económico de la comunidad.
Economía impulsada por el campo
El distrito se encuentra sobre la ruta PY13, con conexiones hacia la ruta PY02, la ruta PY10 y otros corredores que comunican con localidades como Curuguaty, Toledo y diversas zonas agrícolas del departamento. Foto: Gentileza
La agricultura mecanizada representa hoy la principal fuente de ingresos de Vaquería. La producción de soja, trigo y maíz domina el paisaje agrícola, mientras que la ganadería complementa la actividad económica mediante la producción de carne y leche.
Según explicó Benítez, alrededor del 50 % de la población se dedica directamente a actividades vinculadas al campo, convirtiendo al sector primario en el principal generador de empleo del distrito.
“La actividad económica más fuerte de Vaquería es la agricultura mecanizada. Tenemos muchos productores de soja, trigo y maíz, además de personas dedicadas a la producción de carne y leche”, señaló.
El movimiento agrícola también impulsó el desarrollo de infraestructura vinculada a la cadena productiva. En la zona funcionan varios silos destinados al almacenamiento de granos, considerados parte de la principal riqueza económica del distrito. A ello se suma una fábrica de almidón, aunque desde la municipalidad consideran que existe margen para atraer nuevas industrias.
Benítez sostuvo que uno de los mayores activos de Vaquería es precisamente su ubicación geográfica. El distrito se encuentra sobre la ruta PY13, con conexiones hacia la ruta PY02, la Ruta PY10 y otros corredores que comunican con localidades como Curuguaty, Toledo y diversas zonas agrícolas del departamento. Esa conectividad convierte a Vaquería en un punto de paso obligado para numerosos productores y transportistas.
“Tenemos una ubicación estratégica y mucho potencial para recibir inversiones industriales. Lo que necesitamos es que más empresas decidan instalarse aquí”, afirmó.
La cercanía con importantes zonas productivas de Caaguazú fortalece además el movimiento comercial de la ciudad, donde funcionan ferreterías, comercios de gran porte, farmacias y distintos servicios que abastecen tanto a los habitantes locales como a productores de la región.
Uno de sus principales atractivos son los arroyos de aguas limpias que rodean el distrito, especialmente el río Yguazú y otros cauces. Foto: Gentileza
Turismo rural y naturaleza
Vaquería también apuesta al turismo rural como un complemento para diversificar su economía. Uno de sus principales atractivos son los arroyos de aguas limpias que rodean el distrito, especialmente el río Yguazú y otros cauces que permiten actividades recreativas, pesca y espacios para el descanso.
En sus alrededores existen establecimientos privados donde los visitantes pueden acampar, hospedarse y disfrutar de la naturaleza a pocos kilómetros del casco urbano.
“Tenemos varios balnearios naturales y lugares privados donde la gente puede quedarse a pasar el día o incluso la noche. Todo queda entre cinco y siete kilómetros del centro de la ciudad”, comentó Benítez.
La infraestructura turística también comenzó a desarrollarse. Actualmente, Vaquería cuenta con tres hoteles de gran capacidad, con entre 25 y 30 habitaciones, además de diversas pensiones que reciben tanto a turistas como a personas vinculadas al sector productivo.
El secretario de Cultura destacó que la ciudad mantiene un ambiente tranquilo y ordenado, con los principales servicios públicos concentrados alrededor de la avenida principal, donde se ubican la municipalidad, la parroquia, la comisaría y la mayor parte de los comercios.
Cultura, historia y desafíos
Alrededor del 50 % de la población se dedica directamente a actividades vinculadas al campo. Foto: Gentileza
La agenda cultural constituye otro de los ejes que fortalecen la identidad local. Cada febrero se celebran las fiestas patronales en honor a San Blas, mientras que el 19 de julio se conmemora el aniversario de fundación del distrito, una fecha que reúne a pobladores y visitantes mediante festivales artísticos y actividades comunitarias.
En la municipalidad también funcionan una escuela de guitarra, una escuela de danza, una biblioteca pública municipal, escuelas de fútbol y futsal, además de diversas actividades impulsadas junto con los clubes deportivos de la ciudad.
Benítez recordó que Vaquería cumplió 33 años este 2026 como distrito independiente. La decisión de separarse administrativamente de Yhú respondió, principalmente, a la necesidad de brindar mejores servicios públicos a una población que se encontraba alejada del centro administrativo.
“En aquel entonces los caminos estaban muy abandonados y el municipio de Yhú ya no podía atender adecuadamente esta zona. Por eso surgió la idea de convertirnos en un distrito independiente para que la gente tuviera mayor atención”, finalizó.
Cada febrero se celebran las fiestas patronales en honor a San Blas, mientras que el 19 de julio se conmemora el aniversario de fundación del distrito, una fecha que reúne a pobladores y visitantes mediante festivales artísticos y actividades comunitarias. Foto: Gentileza