Unicef Paraguay invita al proyecto “Comunidad activa, comunidad saludable” en el barrio Jukuty de Asunción mediante una olla popular que se realizará el próximo martes 7 de diciembre a las 10:00. Además se realizarán actividades con niños y adolescentes de la comunidad de Jukuty, beneficiaria del proyecto.
ADRA Paraguay y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) trabajan en el proyecto “comunidad activa, comunidad saludable”, que promociona cambios de comportamiento para la adopción de estilos de vida saludable, generar acuerdos y compromisos intersectoriales, fortalecer centros comunitarios y apoyar ollas comunitarias.
“Busca disminuir el índice de sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes, siendo ellos mismos los propios agentes de cambio”, expresó la oficial de salud y nutrición de Unicef, Sonia Ávalos.
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El director país de ADRA, Joao Abadía, explica que “la expectativa es que las personas puedan tener una mejor calidad de vida” e invitó a las empresas privadas y organizaciones municipales a sumarse a la iniciativa.
El proyecto “Comunidad activa, comunidad saludable” se implementa actualmente en 12 comunidades de 4 ciudades (Caazapá, Villeta, Fernando de la Mora y Asunción), donde se desarrollarán actividades de fortalecimiento y promoción de una vida sana con niños, niñas y adolescentes, así como con sus respectivas familias.
Para más información se puede contactar al email solange.rios@adra.org.py, o al número de teléfono 0983-302018. Así también en las redes sociales de ADRA Paraguay y Unicef Paraguay.
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Unicef alerta que el fenómeno de El Niño pone en riesgo a 25,8 millones de niños en la región
Millones de menores están en riesgo por el fenómeno de El Niño en América Latina, donde sus efectos amenazan con aumentar las desigualdades y el acceso a servicios básicos, alertó este miércoles Unicef. El Niño va camino de convertirse en el más intenso jamás registrado y amplifica los efectos del cambio climático provocado por la actividad humana. Su impacto más severo se pronostica entre octubre y diciembre próximos.
Un informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) estima que 25,8 millones de niños latinoamericanos “enfrentan riesgos crecientes” por la sequía o lluvias excesivas asociadas a El Niño. Los efectos son cada vez más visibles y severos y “amenazan con empujar” a los menores a “situaciones de mayor vulnerabilidad” y a profundizar las desigualdades, dijo Roberto Benes, director regional de Unicef para América Latina y el Caribe, citado en un comunicado.
En Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, advierte Unicef, la sequía afectará la producción agrícola, lo que provocará inseguridad alimentaria y riesgo de malnutrición en los niños, que ya enfrentan dificultades para acceder a alimentos y agua.
También se incrementa el riesgo de incendios en áreas de Bolivia, Colombia, Chile y Venezuela, mientras que en la cuenca amazónica las comunidades ribereñas pueden quedar aisladas por la reducción de los niveles de los ríos.
En el Caribe, el Niño podría “agravar las crisis prolongadas en Cuba y Haití”, subraya Unicef.
En tanto, en la costa del Pacífico de México y Suramérica el aumento de las lluvias provocará un mayor riesgo de inundaciones y daños a escuelas e infraestructuras de salud, añade.
Según Benes, la temporada de huracanes también está siendo influenciada por el fenómeno que se produce periódicamente. Una sola “tormenta de gran magnitud puede causar destrucción generalizada” y “alterar la vida” de cientos de miles de menores, indicó.
El funcionario llamó a fortalecer la preparación, proteger los servicios esenciales y garantizar que la niñez reciba el apoyo que necesita.
Unicef aseguró que solicitó 53,8 millones de dólares para responder a emergencias por El Niño en América Latina, pero hasta el 30 de junio solo ha recaudado la mitad.
Fuente: AFP.
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INE y Unicef presentarán datos actualizados sobre desarrollo infantil temprano
Datos estadísticos sobre la situación de la primera infancia en el Paraguay, como la presencia de niños y niñas en los hogares, en la educación, salud y la participación de los padres serán presentados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Son resultados sobre Desarrollo Infantil Temprano (DIT), que provienen de un módulo aplicado en el segundo trimestre de este año en el marco de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC).
El evento será este martes 16 de diciembre, a las 9:00, en la sala de prensa del INE (Avenida Boggiani casi Rafael Barret, Asunción).
El índice evalúa el desarrollo de niños y niñas de 24 a 59 meses en tres dominios: aprendizaje, bienestar psicosocial y salud.
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La presentación estará liderada por el director nacional del INE, Iván Ojeda, y la representante nacional de UNICEF en Paraguay, Rosana Vega. Asimismo, acompañarán autoridades y representantes de instituciones clave dentro de la aplicación de políticas enfocadas en la primera infancia.
La información obtenida de este estudio será fundamental para la formulación de políticas públicas enfocadas en el bienestar de niños y niñas menores de 5 años, principalmente para el Programa Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia que lleva adelante el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (Minna).
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El matrimonio infantil y las uniones persisten: afecta al 40% de mujeres pobres de Paraguay
Cada tres segundos, una niña en el mundo es obligada a casarse. Así lo revelan datos de UNICEF citados en el último informe global de Plan International, El Estado Mundial de las Niñas 2025: “Déjame ser una niña, no una esposa”, que advierte que 12 millones de niñas son forzadas a un matrimonio o unión forzada cada año.
La magnitud del problema se refleja en cifras alarmantes: 650 millones de mujeres en el mundo fueron casadas siendo niñas y, de ellas, casi medio millón tenía menos de 15 años. Aunque las tasas globales han descendido levemente en la última década, la práctica persiste en regiones donde la pobreza, la desigualdad y la violencia siguen empujando a las niñas a uniones que marcan de por vida su futuro.
En Paraguay, la situación no es ajena a esta crisis. La ley aún permite el matrimonio desde los 16 años con autorización de padres o jueces. En ese sentido, Plan International Paraguay lanza la campaña “Niñas libres de matrimonio infantil y uniones forzadas” para visibilizar las consecuencias de esta práctica.
La realidad paraguaya
Según la Encuesta MICS 2016, el 16,1% de mujeres de entre 15 y 19 años reportó estar casada o en unión temprana.
Además, casi 4 de cada 10 mujeres de entre 20 y 24 años provenientes de hogares pobres se casaron o unieron antes de los 18 años, ubicando a Paraguay entre los países con mayor prevalencia de uniones tempranas asociada a la pobreza (CEPAL, 2023).
“La pobreza y extrema pobreza, presión familiar, el embarazo adolescente y la falta de oportunidades en zonas rurales son algunos de los motores que mantienen vigente esta práctica”, afirma Noelia Errecarte, representante país de Plan International Paraguay.
Precisa que “el matrimonio infantil y las uniones tempranas y forzadas no representan una solución a la pobreza ni una salida para las familias. Por el contrario, son prácticas con consecuencias devastadoras; profundizan las desigualdades y exponen a niñas y adolescentes a embarazos precoces, complicaciones en su salud, y las expone a múltiples formas de violencia, incluyendo violencia física, sexual, psicológica, económica y simbólica”.
A esto se suma que aumenta el riesgo de abandono escolar, lo que limita sus oportunidades presentes y futuras.
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¿Qué dice la ley?
El Artículo 20 del Código Civil paraguayo (Ley Nº 1/92) establece que el matrimonio puede celebrarse a partir de los 16 años con el consentimiento de padres o tutores. Esta excepción contradice el compromiso internacional asumido por el país al ratificar la Convención de los Derechos del Niño, que establece que los Estados partes deben adoptar todas las medidas necesarias para proteger a la niñez contra todas las formas de violencia, abuso o prácticas que vulneren sus derechos.
El matrimonio infantil y las uniones tempranas es considerado internacionalmente como una forma de violencia que limita el desarrollo pleno y perpetua las condiciones de pobreza y desigualdad.
Avanzar hacia la eliminación total de las excepciones legales es un paso urgente y necesario. “No se trata sólo de eliminar o modificar un artículo de ley, sino de garantizar que las niñas y adolescentes vivan libres de violencia, accedan a la educación y puedan decidir sobre su propio futuro”, señala Errecarte.
Que las niñas puedan ser niñas
Para enfrentar esta realidad, Plan International lanzó la campaña global “Niñas libres de matrimonio infantil y uniones forzadas”, con un objetivo claro: abrir la conversación sobre el tema, visibilizar las consecuencias de esta práctica y poner fin a las excepciones legales que la perpetúan.
“Cada niña y adolescente que logra permanecer en la escuela y crecer libre de matrimonio o uniones forzadas representa una oportunidad para el desarrollo del país. No podemos seguir perdiendo futuros en nombre de una tradición que vulnera derechos”, finaliza Errecarte.
Acerca Plan International
Es una organización independiente, humanitaria y de desarrollo que trabaja en más de 80 países para promover los derechos de la niñez y la igualdad de las niñas.
En Paraguay, desde 1994, desarrolla proyectos comunitarios que benefician a más de 18.000 familias en los departamentos de Paraguarí, Guairá, Caaguazú, San Pedro y Central, con el objetivo de que las niñas crezcan libres de violencia, en igualdad de oportunidades y con la posibilidad de liderar su propio destino.
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Día Internacional de la Identidad: Grupo Thales contribuye a un futuro digital seguro e inclusivo
No muchas personas dimensionan que cada día nacen unos 370.000 niños en todo el mundo, lo que al año da una media de 135 millones. A la par que la población crece, sin embargo, también aparece una oscura estadística que deja invisible para los sistemas gubernamentales.
Cuando en la actualidad cada 16 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Identidad, la UNICEF denuncia que unos 150 millones de niños no tienen registro de nacimiento, lo que genera serios inconvenientes en diversos ámbitos.
“El 16 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Identidad, una fecha que refuerza la importancia de garantizar que todas las personas tengan acceso a una identidad confiable, segura y reconocida globalmente”, refiere Wellington Rodrigues, vicepresidente de Ventas de Soluciones de Identidad y Biometría de Thales para América Latina.
Rodrigues explica que en la mayoría de los países, no tener un documento de identidad no es solo un obstáculo burocrático, sino que limita derechos básicos como la vacunación infantil o la matrícula escolar.
“La identidad legal es mucho más que un pedazo de papel o una tarjeta: es la llave que abre las puertas de la ciudadanía, garantiza derechos fundamentales y posibilita el acceso a servicios esenciales como salud, educación, finanzas y movilidad. En el mundo digital de hoy, también representa seguridad, confianza e inclusión”, recuerda.
Garantizar que cada persona tenga una identidad reconocida es, por lo tanto, un desafío colectivo y global. Por eso, organizaciones internacionales y gobiernos vienen uniendo esfuerzos para transformar este derecho en realidad. La ONU, por ejemplo, exige el suministro de identidad legal para todos, incluyendo el registro de nacimiento, hasta 2030 como uno de sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Invisibles
Aunque para quienes ya poseen documentación la identidad pueda parecer un derecho garantizado, en muchas partes del mundo factores geográficos, sociales y políticos continúan privando a millones de personas de este acceso. El informe más reciente de UNICEF revela que, aunque el 77 % de los niños nacidos en los últimos cinco años han logrado obtener identificación legal, aún existen 150 millones de menores de cinco años no registrados, 50 millones de los cuales ni siquiera poseen certificado de nacimiento. Para los sistemas gubernamentales, son prácticamente invisibles.
La disparidad regional en los países en desarrollo es evidente: América Latina y el Caribe presentan la mayor tasa de nacimientos registrados (95 %), mientras que, en el otro extremo, África Subsahariana representa más de la mitad de los niños no registrados (51 %) en el mundo, alrededor de 90 millones de niños y niñas.
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El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) alerta que la falta de documentación en algunos países latinoamericanos tiene consecuencias para toda la vida. En algunas regiones, los niños sin identidad legal reciben, en promedio, 13,9 % menos vacunas contra enfermedades mortales y tienen 17,7 % menos probabilidad de matricularse en la escuela que aquellos con documentos oficiales.
Nivel de seguridad
Además, en un mundo donde la identidad es cada vez más digitalizada, la cuestión ya no es solo quién posee un documento, sino el nivel de seguridad y confianza que ese documento ofrece en entornos digitales. Uno de los desafíos de los próximos años será garantizar que la tecnología no solo simplifique procedimientos, sino que también proteja derechos y cree confianza en los sistemas de identidad digital.
Una de las medidas necesarias para individuos, gobiernos y empresas es la protección de los documentos de identidad en entornos digitales, dada la velocidad de la transformación tecnológica. Tener un documento en el celular o ser reconocido por biometría también forma parte del universo de acceso y democratización del derecho a la identidad, analiza Rodrigues.
“Sin medidas sólidas de seguridad cibernética, estos sistemas pueden quedar vulnerables a fraudes, robo de identidad y accesos no autorizados. La protección de la identidad digital promueve la confianza de los ciudadanos en gobiernos e instituciones, pero también fortalece la transparencia en la prestación de servicios públicos y privados”, recuerda.
Así, todas las camadas del sistema de identificación pueden ser atendidas, garantizando el derecho a la identidad de todos los ciudadanos.
En este Día Internacional de la Identidad, reforzamos nuestro compromiso de utilizar la tecnología para promover un mundo cada vez más seguro e inclusivo, finaliza Wellington Rodrigues.