En el marco de la reunión pre-sinodal de jóvenes en Roma (Italia), en el Pontificio Colegio Internacional "Maria Mater Ecclesiae", el Papa Francisco prestó especial atención a tres jóvenes representantes de Scholas, entre ellas Judith, una joven compatriota de 18 años, egresada del colegio Roberto Schaerer.
Ante la inquietud juvenil acerca del concepto de la educación en el programa Scholas, Francisco respondió destacando la necesidad de desarrollar una educación completa.
"Hay que usar los tres lenguajes: el de la cabeza (aprender a pensar bien, no sólo saber cosas), el del corazón (aprender a sentir bien… y el problema del bulling es un problema de no sentir bien), el de las manos (hacer…ser artesanos y creadores…el arte y la ingeniería nacen de ahí. Estos tres lenguajes armonizados. Y ésa es la experiencia de Scholas", dijo el Sumo Pontífice.
En ese contexto, la joven compatriota Judith, es una niña que construyó su liderazgo en una escuela pública con el aprendizaje de Scholas, "una nueva manera de pensar."
De ahí que el Obispo de Roma vea en estos jóvenes un nuevo abordaje para pensar el presente y el futuro del mundo: la construcción de puentes entre las personas, las culturas y las generaciones.
Una cultura solidaria, humanista, preocupada por el bienestar del otro, contraria a la guerra, un mundo en paz, construido por personas.