La segunda edición de DATOS PY, seminario internacional sobre Protección de Datos, Inteligencia Artificial y Ciberseguridad, reunirá el próximo miércoles 7 de octubre a especialistas, empresarios y representantes del sector público para analizar los desafíos que plantea la transformación digital en Paraguay.
El abogado Stephan Vysokolán, experto en Protección de Datos y director de DATOS PY, explicó que la realización de esta segunda edición responde principalmente al proceso de transición que atraviesa Paraguay ante la próxima entrada en vigencia de la nueva Ley General de Protección de Datos.
Según Vysokolán, la nueva legislación también representa una oportunidad para mejorar el posicionamiento del país frente a potenciales inversiones.
“Desde que se tiene esta ley, es como que se pone a Paraguay en la vidriera internacional a la vanguardia en materia de privacidad”, sostuvo. Explicó que la existencia de un marco de protección de datos es uno de los aspectos que pueden considerar empresas extranjeras al evaluar mercados donde invertir, especialmente compañías de Europa y Estados Unidos.
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La inteligencia artificial será otro de los ejes centrales del seminario. Para Vysokolán, estas herramientas representan una oportunidad para impulsar el crecimiento de los negocios, pero su utilización sin controles puede generar riesgos cuando los empleados introducen información sensible de clientes, pacientes, proveedores o usuarios en plataformas de IA.
DATOS PY abordará estos desafíos junto con especialistas nacionales e internacionales y representantes del MIC, la SEDECO y Experian, con contenidos vinculados también a ciberseguridad, prevención de fraude, identidad y gestión de riesgos.
Vysokolán señaló que el objetivo es generar conciencia tanto en empresas como en ciudadanos sobre el valor de la información: “El dato es el petróleo del futuro”.
Las inscripciones están abiertas hasta el 6 de octubre, con un costo de G. 300.000 por persona. El encuentro se desarrollará el 7 de octubre de 14:00 a 18:30 en el Hotel Tryp.
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Anthropic reporta ingresos por 17.000 millones de dólares en el tercer trimestre de 2026
La empresa de inteligencia artificial (IA) Anthropic registró en el tercer trimestre una facturación de 17.000 millones de dólares, un aumento del 46% con respecto a los tres meses anteriores, según un documento publicado el lunes por la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
En igual período del año pasado, la facturación había alcanzado 1.400 millones de dólares. La compañía, que se prepara para cotizar en bolsa, señaló en una presentación actualizada ante el regulador que su pérdida neta alcanzó los 23.300 millones de dólares entre julio y septiembre, en gran medida debido a cargos contables vinculados al aumento de su valor y no a dinero efectivamente gastado.
La presentación también mostró que Anthropic prevé gastar alrededor de 895.000 millones de dólares, principalmente en capacidad de computación, gran parte de ello durante los próximos cinco años. La semana pasada, la inquietud sobre el gasto en IA provocó una fuerte venta masiva de acciones de grandes tecnológicas después de que los últimos resultados mostraran inversiones enormes sin señales suficientemente claras de retorno.
La salida a bolsa de Anthropic, que podría ocurrir tan pronto como la próxima semana, será una prueba significativa de si el auge de la IA puede generar beneficios. Sería el primer debut bursátil de una de las empresas independientes que lideran la carrera por el desarrollo de IA avanzada, adelantándose a su principal rival, OpenAI, que ha retrasado su propia salida a los mercados hasta el año que viene.
Fuente: AFP.
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Patrimonio digital
Por: Adelaida Alcaraz
Manuel Medina, CEO de Datum Cortex, lidera una iniciativa sin fines de lucro para proteger, estandarizar y conectar datos críticos del Estado y las empresas. Su objetivo es garantizar que la información perdure, sea confiable y pueda impulsar la transformación digital.
El desarrollo de un país también depende de aquello que no se ve. Detrás de cada jubilación, propiedad, operación comercial, expediente médico o registro público existe información que permite acreditar derechos, tomar decisiones y sostener el funcionamiento de las instituciones.
Cuando esos datos desaparecen, quedan atrapados en sistemas obsoletos o resultan inaccesibles, el problema deja de ser tecnológico y se convierte en una cuestión económica, jurídica y social.
Sobre ese desafío trabaja la Fundación Datum Cortex, una organización sin fines de lucro con sede en Asunción que busca convertirse en una infraestructura de confianza para los datos del Paraguay.
Su propuesta abarca la preservación digital de largo plazo, la estandarización de bases de datos, el análisis de grandes volúmenes de información, la orientación frente al cibercrimen y la educación en seguridad digital.
Al frente de la iniciativa está Manuel Medina, quien lleva más de dos décadas trabajando en el ámbito tecnológico y asegura que el problema no es nuevo. Lo que cambió es la dimensión que adquirió en una sociedad cada vez más dependiente de los sistemas digitales.
“Yo hago esto desde el 2003”, recordó al explicar el recorrido que desembocó en la creación de la fundación. Su experiencia le permitió observar una vulnerabilidad que suele pasar inadvertida hasta que se produce una falla: la información puede estar guardada y, aun así, perderse.
El origen. Paraguay vive conectado. Según la Encuesta Permanente de Hogares Continua 2025 del INE, el 85,4 % de la población de 10 años o más usó internet, unos 4,4 millones de personas; en 2017, la proporción era del 61,9 %. El 96,9 % se conecta desde el celular y el 99,3 % de los hogares tiene acceso a alguna tecnología de información y comunicación.
La infraestructura creció al mismo ritmo. Entre 2019 y 2024, la capacidad internacional de internet contratada pasó de 195 a 1.927,68 Gbps (un 888 % más), las conexiones de internet fijo de 412.186 a 926.257 y la velocidad media contratada de 30 a 177 Mbps, según Conatel.
Cada uso de internet genera datos. El 42,1 % de quienes usan internet lo hace para servicios de salud, el 41,0 % para transacciones bancarias, el 27,3 % para servicios del Gobierno y el 23,7 % para educación.
Esa información queda en sistemas que alguien debe custodiar. En mayo de 2025, el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC) informó sobre ataques a 18 instituciones públicas, presentó la denuncia penal y aprobó la Estrategia Nacional de Ciberseguridad 2025-2028 para fortalecer la protección de la infraestructura crítica del país.
Manuel, quien trabaja en gestión de datos y preservación digital, vio en ese escenario la pregunta que da origen a la fundación: ¿quién garantiza que la información de un país permanezca disponible, íntegra y protegida hacia el futuro? Datum Cortex es esa respuesta, en articulación con las instituciones del Estado. No es un archivo del pasado, sino la infraestructura de confianza que da continuidad a la información del país, con proyección regional.
La experiencia dejó una lección que hoy atraviesa la propuesta de Datum Cortex y que consiste en hacer entender que digitalizar información -documentos, cintas y otros soportes- no garantiza, por sí solo, su conservación a largo plazo. Los programas cambian, los soportes quedan obsoletos y los sistemas que hoy parecen confiables pueden dejar de funcionar. Si no existe una estrategia de preservación, información fundamental puede volverse ilegible o desaparecer.
El problema también alcanza a las instituciones públicas y a las empresas. Contratos, antecedentes comerciales, registros contables y documentos que respaldan operaciones pueden resultar indispensables años después de haber sido generados. La pérdida de esa evidencia puede complicar auditorías, reclamos y decisiones de negocio.
Para Manuel, la continuidad de la información debe pensarse como parte de la infraestructura del país. No basta con almacenar datos, es necesario proteger su integridad y procurar que sigan disponibles, incluso cuando la tecnología original haya quedado atrás.
La fundación trabaja en cinco frentes. El primero es la preservación digital a largo plazo, orientada a conservar información crítica de manera íntegra e independiente de las plataformas que la originaron. El segundo es la gestión y estandarización de datos, un paso necesario para que registros de distintas instituciones puedan interpretarse y relacionarse mediante criterios comunes.
La tercera línea incorpora big data y machine learning, herramientas que permiten analizar información organizada para identificar patrones y generar conocimiento útil. En ámbitos como la salud, la educación o la seguridad, ese potencial podría contribuir a decisiones mejor fundamentadas, siempre que los datos sean confiables y su utilización respete las normas aplicables.
El cuarto frente apunta a la ciberseguridad ciudadana, mediante orientación a personas y pequeñas empresas afectadas por delitos digitales. El quinto se concentra en la educación: programas en colegios sobre privacidad, activos digitales y prevención del delito en entornos virtuales.
La lógica que conecta estas áreas es preservar la información, ordenarla y habilitar usos que aporten valor. Sin embargo, Manuel establece una distinción importante sobre el papel de la organización. “La fundación no se encarga de la gobernanza de los datos”, aclaró. Su función no es decidir cómo debe administrar cada institución su información, sino trabajar para conservarla y facilitar su disponibilidad cuando las condiciones legales lo permitan.
Ese enfoque abre una posibilidad de largo alcance. Una base de datos estandarizada podría facilitar el desarrollo de nuevos servicios y emprendimientos que utilicen información pública para resolver necesidades concretas. La fundación no busca obtener ganancias de esa infraestructura, sino crear condiciones para que otros actores puedan aprovecharla de forma legítima.
Ponerle número a cada casa. Entre los proyectos más ambiciosos que mencionó el CEO aparece una iniciativa con potencial para transformar la logística cotidiana. Esto es asignar un número identificable a cada vivienda del Paraguay. La propuesta apunta a mejorar la precisión de las direcciones y facilitar la localización de domicilios.
En un contexto en el que crecen el comercio electrónico y los servicios de entrega, contar con referencias claras puede reducir dificultades para empresas de logística, comercios, servicios de emergencia y ciudadanos. Una infraestructura de direcciones estandarizadas también podría ser aprovechada por plataformas de mapas y otros servicios digitales, siempre mediante acuerdos y mecanismos de acceso adecuados.
El desafío, sin embargo, no se resuelve únicamente con una numeración. Requiere información consistente, criterios compartidos y coordinación entre las instituciones que producen y administran los registros. Allí es donde Datum Cortex pretende aportar su experiencia.
La fundación también busca avanzar en convenios con organismos públicos y otras entidades que necesitan ordenar, preservar o conectar sus datos. Al respecto, Manuel señaló que la organización mantiene conversaciones y acuerdos en preparación, aunque su concreción dependerá de las condiciones institucionales, técnicas y financieras de cada proyecto.
La cooperación es central para una organización que aspira a trabajar con información proveniente de distintas áreas del Estado y del sector privado. La fundación plantea un modelo basado en convenios institucionales, servicios especializados, alianzas y patrocinios, con la intención de sostener sus actividades sin depender exclusivamente de recursos públicos.
El objetivo es preservar autonomía para desarrollar proyectos de largo plazo, sin excluir la cooperación con instituciones públicas. En una iniciativa que necesita acceso a información, acuerdos jurídicos y coordinación entre organismos, construir confianza será tan importante como disponer de tecnología.
Actualmente, la fundación se encuentra en proceso de implementación con miras a la certificación conforme a las normas ISO 9001 (Sistema de Gestión de la Calidad) e ISO/IEC 27001 (Sistema de Gestión de Seguridad de la Información). Para ello, se ha conformado un equipo técnico multidisciplinario, con responsabilidades y funciones específicamente definidas, encargado de coordinar, ejecutar y dar seguimiento a las actividades necesarias para el cumplimiento de todos los requisitos normativos.
Se prevé ampliar la dotación el próximo año, en función de las necesidades de los proyectos y de la incorporación de nuevas iniciativas. Su modelo de trabajo distribuye responsabilidades entre perfiles técnicos, administrativos y comerciales, con equipos que pueden asumir varios proyectos y sumar especialistas cuando sea necesario.
Tecnología, regulación y responsabilidad. La expansión digital también abre preguntas que exceden la capacidad técnica. Sobre este punto, el especialista advirtió que el avance de la superinteligencia, la automatización y los sistemas conectados plantea desafíos para los que Paraguay necesita fortalecer sus marcos regulatorios y sus mecanismos de protección.
“No hay seguridad jurídica para los datos”, sostuvo al referirse a los vacíos que, desde su perspectiva, deben abordarse ante nuevos riesgos tecnológicos. La preocupación abarca la responsabilidad cuando una herramienta automatizada provoca daños, la protección de la información personal y la seguridad de niños y adolescentes en internet.
Para la fundación, la educación es una parte esencial de esa respuesta. Los programas previstos para colegios buscan que los estudiantes comprendan el valor de sus datos, reconozcan riesgos y desarrollen hábitos de prevención. La ciberseguridad, desde esta perspectiva, no puede quedar reservada a los especialistas, necesita involucrar a familias, instituciones y empresas.
De Paraguay a la región. La visión de Datum Cortex no termina en las fronteras nacionales. La fundación aspira a convertirse en una referencia para la conexión de datos públicos en Paraguay y, a futuro, extender su modelo a Bolivia, Uruguay y Argentina.
En el corto plazo, el desafío será convertir la propuesta en acuerdos, proyectos operativos y resultados verificables. A largo plazo, la ambición es contribuir a una infraestructura en la que los datos públicos y privados puedan preservarse y utilizarse de manera confiable, sin quedar a merced de la obsolescencia tecnológica.
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Paraguay-HQ, el primer corpus masivo de Paraguay, creado por estudiantes paraguayos
Paraguay-HQ es una enorme biblioteca digital de conocimiento paraguayo preparada para entrenar inteligencia artificial. Fue creada por un grupo de estudiantes paraguayos de secundaria de entre 16 y 17 años.
El equipo está conformado por Juan Manuel Acosta Ramírez (se encarga de la parte técnica), Elías Paniagua Velilla (se ocupa de la visión y estrategia), Mauricio Irrazábal (encargado del marketing y publicidad) y José Rafael Estigarribia (se encarga de la seguridad, de las vulnerabilidades).
“Hicimos nuestro banco de datos paraguayo y terminó siendo el más grande en una escala superior a la que pensábamos. Y eso ya es útil para alguien que quiera entrenar IA como Chat GPT, Gemini y que sepa datos paraguayos, leyes, que se sepa guaraní, jopara y todo lo que tenga que ver con Paraguay”, explicó Juan Manuel Acosta Ramírez en diálogo con La Nación / Nación Media.
En ese sentido, el banco de datos reúne más de 3,1 millones de documentos y 1.691 millones de tokens provenientes de periódicos nacionales, leyes, investigaciones científicas, historia y otros materiales. Además, incluye más de 234 millones de tokens de guaraní y jopara.
La idea es que universidades, investigadores y empresas puedan utilizar estos datos para entrenar o mejorar modelos de IA que comprendan mejor nuestro idioma, cultura e historia. “Eso ayuda a empresas, investigadores, universitarios, gente que quiera aprender, usar en su empresa, todo lo que sea tecnología”. precisó.
Estos jóvenes talentosos son los mismos creadores de un modelo de IA paraguayo. “Hicimos un modelo de Inteligencia Artificial, el primero en Latinoamérica y hasta donde pudimos verificar es que no tenía datos paraguayos”, destacó.
Entonces, no contentos, decidieron expandir sus conocimientos tecnológicos. “Nos pusimos a buscar y no había datos en la web de nuestro país para el paraguayo, para investigadores, alumnos. Entonces, dijimos por qué no hacer la nuestra e hicimos eso”, refirió.
Así nació Paraguay-HQ, el primer Corpus masivo de Paraguay. “Es un banco de datos masivo de Paraguay, en el que están todas las leyes, obras, patrimonio cultural, textos en guaraní. Es un cuerpo de datos donde está todo almacenado y está preparado para que alguien agarre una IA que le sirve a nuestro país e internacionalmente”, explicó.
El proyecto es de acceso abierto y está publicado en Hugging Face. Es considerado un paso importante para que Paraguay no sea solo consumidor de inteligencia artificial, sino que también pueda desarrollarla con sus propios datos y conocimientos.
“Básicamente lo que hicimos ayuda a que se entrenen modelos de inteligencia artificial con datos paraguayos. Y sobre todo, que entiendan guaraní”, indicó Acosta.
Precisamente, habló de las dificultades con el guaraní. “Fue muy complicado adquirir datos en guaraní o jopara porque no existe un banco. Lo que más nos costó fue encontrar datos paraguayos limpios, encontrar fuentes de jopara, o de guaraní”, subrayó. Pero lo lograron.
Pese a su juventud, las expectativas de estos muchachos son amplias y bien concretas. “Con el modelo de IA nuestro objetivo es que Paraguay sea soberano, y esto que hicimos ahora es un apoyo para que universidades entrenen tecnología que no solamente sea paraguaya, sino que le sirva a nuestro país”, aclaró el estudiante.
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Sinafocal suma más de 22.000 inscriptos en cursos virtuales gratuitos impulsados por la IA
La transformación del mercado laboral paraguayo dio un giro decisivo en el que los títulos académicos tradicionales ceden terreno ante la demostración práctica de habilidades. En este escenario dinámico, la plataforma “Aprende con el Sinafocal” superó las 22.000 inscripciones en sus capacitaciones virtuales gratuitas a pocas semanas de su puesta en marcha, demostrando un renovado interés ciudadano por la actualización continua en herramientas tecnológicas y competencias blandas.
Durante una entrevista en el programa “Tribuna” de Paraguay TV, el secretario técnico del Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral (Sinafocal), Alfredo Mongelós, expuso las estrategias institucionales para adaptar la mano de obra local a las nuevas exigencias productivas. Al analizar la masiva respuesta a las aulas virtuales, el titular destacó la urgencia de reconfigurar los perfiles profesionales: “Las empresas ya no buscan únicamente títulos; buscan habilidades instaladas, competencias comprobables y personas capaces de adaptarse a los nuevos desafíos del trabajo”.
La oferta académica inicial fue estructurada a partir de los estudios de demanda elaborados por el Observatorio Ocupacional del Sinafocal. Entre las opciones con mayor cantidad de postulantes sobresalen los cursos vinculados a inteligencia artificial, habilidades digitales, liderazgo, trabajo en equipo, atención al cliente, educación financiera y oratoria. “Hoy, una persona necesita actualizarse permanentemente. Ya no basta con aprender una sola vez; hay que desarrollar nuevas capacidades de manera continua”, enfatizó Mongelós.
Tecnología y certificación laboral
Además del despliegue en línea, el Sinafocal mantiene un catálogo territorial de casi 250 cursos presenciales y virtuales orientados a jóvenes, emprendedores y trabajadores que buscan reinsertarse al mercado laboral. De forma paralela, la institución fortalece su programa de Certificación de Competencias Laborales, un mecanismo que evalúa y reconoce formalmente el saber hacer de trabajadores empíricos —como cocineros, mozos, obreros de la construcción y operadores de maquinaria— que carecen de un cartón académico formal para respaldar sus años de oficio.
En el marco de la modernización técnica, la entidad incorporó simuladores de maquinaria pesada e infraestructura móvil para evaluar en campo a personal de la agroindustria, la construcción y el sector forestal. Inspirada en modelos de formación profesional de Finlandia, esta metodología permite realizar pruebas precisas y seguras sin comprometer maquinaria real, acercando la acreditación oficial a los propios puestos de trabajo de los operarios en todo el territorio nacional.
Por último, Alfredo Mongelós proyectó el impacto del modelo paraguayo tras su reciente participación en foros internacionales de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Ante el organismo multilateral, el funcionario expuso los avances del país para amortiguar el impacto de la automatización mediante la formación continua. Para el Sinafocal, la convergencia entre destrezas digitales, conocimientos técnicos y aptitudes humanas constituye la vía fundamental para garantizar la productividad, la estabilidad ocupacional y la competitividad económica de Paraguay.