Paraguay intensifica su estrategia de atracción de inversiones en Brasil, uno de sus principales socios comerciales. Según el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), autoridades nacionales mantuvieron una reunión con más de 60 empresarios del estado de Paraná, con el objetivo de posicionar al país como un destino competitivo para el capital brasileño.
El encuentro, organizado por la Asociación de Comerciantes del Estado de Paraná (ACP), reunió a representantes de diversos sectores industriales y económicos. La comitiva paraguaya estuvo encabezada por el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, junto al viceministro de Industria, Javier Viveros, y el agregado comercial en Brasil, Jhonny Ojeda.
Uno de los anuncios más relevantes fue la creación de una Comisión Paraguay–Paraná, que tendrá como objetivo canalizar el interés de inversionistas a través de la ACP y la Agregaduría Comercial del MIC. La iniciativa apunta a organizar futuras misiones empresariales y facilitar la llegada de capitales que impulsen el desarrollo local y la generación de empleo.
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Durante la reunión, el titular del MIC expuso sobre el contexto macroeconómico de Paraguay y sus perspectivas de crecimiento, haciendo énfasis en factores para la inversión, como la estabilidad económica, los costos competitivos y el clima de negocios favorable.
Desde el sector empresarial brasileño, el presidente de la ACP, Paulo Mourao, destacó el crecimiento sostenido de la economía paraguaya y la seguridad jurídica como elementos atractivos para los inversores. Además, subrayó que los bajos costos operativos permiten mayores niveles de rentabilidad, lo que incentiva a empresas de Paraná a evaluar su desembarco en
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Los datos y la IA ganan terreno en decisiones logísticas
Permiten manejar variables como tiempos de traslado, consumo de combustible, capacidad operativa, costos y riesgos.
La inteligencia de negocios y la inteligencia artificial comienzan a ocupar un lugar cada vez más estratégico en la logística, donde anticipar problemas, optimizar recursos y reducir costos pueden marcar la diferencia en los resultados de una operación. En este escenario, el desafío para las empresas ya no pasa únicamente por reunir información, sino por convertirla en decisiones concretas.
El ingeniero Gonzalo Coutinho, especialista en inteligencia de negocios aplicada a operaciones logísticas, en comunicación con La Nación/Nación Media mencionó que el análisis de datos permite integrar variables como tiempos de traslado, consumo de combustible, capacidad operativa, costos y riesgos para obtener una visión más amplia de toda la cadena logística.
PREVISIÓN
El objetivo es dejar de reaccionar ante los inconvenientes una vez que ocurren y contar con herramientas para prevenirlos. En ese sentido, explicó que la diferencia está en el momento en que se utiliza la información. Analizar lo que ya ocurrió permite identificar fallas y explicar sus causas, mientras que anticipar el comportamiento de un viaje abre la posibilidad de intervenir antes de que se produzcan retrasos o sobrecostos.
Uno de los principales desafíos es seleccionar los indicadores que realmente aportan valor. Coutinho sostuvo que disponer de grandes volúmenes de datos no garantiza mejores resultados si la información no modifica la manera de decidir. Por eso, el foco debe estar en identificar aquellos indicadores capaces de orientar acciones concretas y evitar la saturación de información que no incide en la gestión.
OPTIMIZACIÓN
La inteligencia artificial también amplía las posibilidades de optimización. Los modelos predictivos pueden utilizar información de viajes anteriores para contribuir a la elección de rutas, estimar el consumo de combustible y anticipar necesidades de mantenimiento.
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Brasil se prepara para balotaje: Bolsonaro saca una leve ventaja a Lula da Silva
El senador Flávio Bolsonaro y el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva irán a balotaje en Brasil el 25 de octubre, después de que en la primera vuelta de las presidenciales el conservador aventajara por sorpresa al izquierdista.
Flávio Bolsonaro obtuvo 47,25 % de los sufragios frente a 44,90 % para Lula da Silva, con el 98,57 % de las urnas contabilizadas. El senador, poco conocido hace unos meses a nivel nacional, ha basado su campaña en la promesa de “rescatar” a Brasil en asuntos como la inseguridad y promete reducir la dependencia a las ayudas sociales del gobierno.
Flávio Bolsonaro se describe a sí mismo como “más moderado” que su controvertido padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado por golpismo. Al tiempo destaca que por sus venas corre “sangre Bolsonaro”.
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De 80 años, Lula busca un cuarto mandato y ha hecho de la soberanía su bandera electoral. El izquierdista advierte contra la presión del presidente estadounidense, Donald Trump, quien extiende su área de influencia en la región con gobiernos de derecha en Argentina, Chile o Colombia.
Las encuestas previeron una pequeña ventaja para Da Silva hasta la víspera de las elecciones. Como en 2018, los sondeos se equivocaron al subestimar la fuerza de la derecha en los comicios que enfrentaron al actual mandatario con el entonces presidente Jair Bolsonaro.
Los resultados parciales también anuncian un tsunami de la derecha en el Parlamento, con numerosos senadores bolsonaristas especialmente muy por delante o ya elegidos, como la ex primera dama Michelle Bolsonaro. Unos 160 millones de ciudadanos estaban convocados a sufragar.
Continuidad o cambio
Trump no ha respaldado explícitamente hasta ahora a Flávio Bolsonaro, pero ha dicho que sigue “muy de cerca” las elecciones. El republicano ha utilizado aranceles y sanciones para presionar a Brasilia, desde que su aliado Jair Bolsonaro fue juzgado por golpismo y condenado a 27 años de cárcel.
En los mitines de Flávio Bolsonaro, sus simpatizantes agitaron banderas estadounidenses e imágenes de Trump. En pocos meses, Flávio Bolsonaro logró pisar los talones a Lula da Silva en las encuestas, incluso después de que se supiera que era investigado por corrupción en la financiación de un filme biográfico sobre su padre.
Promete una férrea política contra la inseguridad, así como austeridad fiscal en medio del aumento de la deuda pública. “Necesitamos un cambio. En el lugar donde trabajo ocurren muchos asaltos. Lo más importante es nuestra seguridad”, dijo en Rio la bolsonarista Babiliana Figueira, una bombera de 40 años.
Quejas de brasileños
Luiz Inácio Lula da Silva, reconocido por los programas sociales que sacaron de la pobreza a millones de personas a principios de siglo, regresó al poder en 2023, después de ir preso por un enorme escándalo de corrupción y de que sus condenas fueran anuladas por motivos de forma.
El exmandatario nunca se ha sacudido la etiqueta de “ladrón” que le puso la derecha y parte de los brasileños. Hace cuatro años derrotó a Jair Bolsonaro por apenas 1,8 puntos porcentuales en unas elecciones tumultuosas, que degeneraron en el asalto a las sedes de poder en Brasilia por parte de simpatizantes de Bolsonaro semanas después.
Durante el tercer mandato de Lula da Silva, la inflación se mantuvo a raya y el desempleo cayó, pero los brasileños se quejan del alto costo de vida y se muestran hastiados con la delincuencia.
Fuente: AFP
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Elecciones en Brasil: Flávio Bolsonaro lidera conteo parcial de votos con un 50 %
El senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, encabeza ampliamente el conteo de votos en la primera vuelta de las presidenciales brasileñas frente al mandatario izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, con 32 % de las urnas contabilizadas.
Flávio Bolsonaro tiene el 50,74% de los sufragios frente al 41,14% para Lula. De 80 años, Lula busca un cuarto mandato y este domingo pidió defender la democracia contra la “barbarie” y el “negacionismo” que a su entender representa su rival.
El izquierdista ha hecho de la soberanía su bandera electoral y advierte contra la presión del presidente estadounidense, Donald Trump, quien extiende su área de influencia en la región con gobiernos de derecha en Argentina, Chile o Colombia.
Nota relacionada: Brasil cerró la votación presidencial y aguarda resultados de la primera vuelta
Para Flávio Bolsonaro, de 45 años, Brasil “no puede soportar más sufrimiento, tantos impuestos altos, tantas mujeres muertas”, dijo al votar en Rio de Janeiro. El senador, poco conocido hace unos meses a nivel nacional y que se define más moderado que su padre, ha basado su campaña en la promesa de “rescatar” a Brasil en asuntos como la inseguridad rampante.
Las encuestas previeron una pequeña ventaja para Lula y un balotaje entre ambos candidatos el 25 de octubre, que se dará si ninguno de los dos candidatos supera el 50%.
Polarización
Lula cuenta con su base electoral en el empobrecido noreste, entre los votantes de bajos ingresos, los católicos y las mujeres. “Quiero un Brasil con muchos derechos, derechos para la población, derechos humanos”, dijo a la AFP Thifany Simoes, de 23 años, una cantante que votó por Lula.
Bolsonaro lidera en el sur, entre los más acomodados y los evangélicos. “Voté por Flávio para no votar al Partido de los Trabajadores” de Lula, que “ya estuvo 20 años en el gobierno y no hizo nada”, dijo en Brasilia Raphael Machado, un abogado de 45 años. Unos 160 millones de ciudadanos estaban convocados a sufragar.
Continuidad o cambio
Trump no ha respaldado explícitamente hasta ahora a Flávio Bolsonaro, pero ha dicho que sigue “muy de cerca” las elecciones. El republicano ha utilizado aranceles y sanciones para presionar a Brasilia, desde que su aliado Jair Bolsonaro fue juzgado por golpismo y condenado a 27 años de cárcel.
En los mitines de Flávio Bolsonaro, sus simpatizantes agitaron banderas estadounidenses e imágenes de Trump, mientras que muchos izquierdistas rechazan vehementemente toda influencia.
Victor Jorge Martins, un organizador de eventos de 25 años que votó a Lula en Brasilia, dijo a la AFP estar convencido de que “Flávio venderá Brasil a los extranjeros”. En pocos meses, Flávio Bolsonaro logró pisar los talones a Lula en las encuestas, incluso después de que se supiera que era investigado por corrupción en la financiación de un filme biográfico sobre su padre.
Ha prometido una férrea política contra la inseguridad, así como austeridad fiscal en medio del aumento de la deuda pública. “Necesitamos un cambio. En el lugar donde trabajo ocurren muchos asaltos. Lo más importante es nuestra seguridad”, dijo en Rio la bolsonarista Babiliana Figueira, una bombera de 40 años.
“Que defienda la naturaleza”
Lula, reconocido por los programas sociales que sacaron de la pobreza a millones de personas a principios de siglo, regresó al poder en 2023, después de ir preso por un enorme escándalo de corrupción y de que sus condenas fueran anuladas por motivos de forma.
Hace cuatro años derrotó a Jair Bolsonaro por apenas 1,8 puntos porcentuales en unas elecciones tumultuosas, que degeneraron en el asalto a las sedes de poder en Brasilia por parte de simpatizantes de Bolsonaro semanas después.
Durante el tercer mandato de Lula, la inflación se mantuvo a raya y el desempleo cayó, pero los brasileños se quejan del alto costo de vida y se muestran hastiados con la delincuencia.
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También se redujo drásticamente la deforestación en la Amazonía, aunque el cambio climático estuvo ausente de la campaña, pese a la multiplicación de eventos extremos como sequías e inundaciones en el país.
“Los indígenas sufrimos mucho con los impactos ambientales. Por eso es importante elegir a un candidato que defienda nuestro territorio, que defienda la naturaleza”, dijo a la AFP Tainara da Costa Cruz, una indígena de 22 años de la etnia Kambeba que vive en la ribera del Rio Negro, en el estado de Amazonas.
Fuente: AFP
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Brasil cerró la votación presidencial y aguarda resultados de la primera vuelta
Los brasileños están a la espera de conocer los resultados de la primera vuelta de las presidenciales, entre el mandatario izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva y el senador conservador Flávio Bolsonaro, quienes pretenden dirigir el país hacia rumbos opuestos. De 80 años, Lula busca un cuarto mandato y este domingo pidió defender la democracia contra la “barbarie” y el “negacionismo” que a su entender representa su rival e hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro.
El izquierdista ha hecho de la soberanía su bandera electoral y advierte contra la presión del presidente estadounidense, Donald Trump, quien extiende su área de influencia en la región con gobiernos de derecha en Argentina, Chile o Colombia. Para Flávio Bolsonaro, de 45 años, Brasil “no puede soportar más sufrimiento, tantos impuestos altos, tantas mujeres muertas”, dijo al votar en Rio de Janeiro.
El senador, poco conocido hace unos meses a nivel nacional y que se define más moderado que su padre, ha basado su campaña en la promesa de “rescatar” a Brasil en asuntos como la inseguridad rampante. La última encuesta del instituto Datafolha prevé que ninguno de los candidatos alcance la mitad más uno de los votos necesaria para vencer el domingo. Una segunda vuelta se celebraría el 25 de octubre.
Polarización
Lula cuenta con su base electoral en el empobrecido noreste, entre los votantes de bajos ingresos, los católicos y las mujeres. “Quiero un Brasil con muchos derechos, derechos para la población, derechos humanos”, dijo a la AFP Thifany Simoes, de 23 años, una cantante que votó por Lula. Bolsonaro lidera en el sur, entre los más acomodados y los evangélicos.
“Voté por Flávio para no votar al Partido de los Trabajadores” de Lula, que “ya estuvo 20 años en el gobierno y no hizo nada”, dijo en Brasilia Raphael Machado, un abogado de 45 años. Unos 160 millones de ciudadanos estaban convocados a sufragar. El voto es obligatorio en Brasil salvo justificación. Su conteo suele ser rápido debido a que los brasileños votan con un sistema de urnas electrónicas.
Continuidad o cambio
Trump no ha respaldado explícitamente hasta ahora a Flávio Bolsonaro, pero ha dicho que sigue “muy de cerca” las elecciones. El republicano ha utilizado aranceles y sanciones para presionar a Brasilia, desde que su aliado Jair Bolsonaro fue juzgado por golpismo y condenado a 27 años de cárcel. En los mitines de Flávio Bolsonaro, sus simpatizantes agitaron banderas estadounidenses e imágenes de Trump, mientras que muchos izquierdistas rechazan vehementemente toda influencia.
Victor Jorge Martins, un organizador de eventos de 25 años que votó a Lula en Brasilia, dijo a la AFP estar convencido de que “Flávio venderá Brasil a los extranjeros”. En pocos meses, Flávio Bolsonaro logró pisar los talones a Lula en las encuestas, incluso después de que se supiera que era investigado por corrupción en la financiación de un filme biográfico sobre su padre.
Ha prometido una férrea política contra la inseguridad, así como austeridad fiscal en medio del aumento de la deuda pública. “Necesitamos un cambio. En el lugar donde trabajo ocurren muchos asaltos. Lo más importante es nuestra seguridad”, dijo en Rio la bolsonarista Babiliana Figueira, una bombera de 40 años.
“Que defienda la naturaleza”
Lula, reconocido por los programas sociales que sacaron de la pobreza a millones de personas a principios de siglo, regresó al poder en 2023, después de ir preso por un enorme escándalo de corrupción y de que sus condenas fueran anuladas por motivos de forma. Hace cuatro años derrotó a Jair Bolsonaro por apenas 1,8 puntos porcentuales en unas elecciones tumultuosas, que degeneraron en el asalto a las sedes de poder en Brasilia por parte de simpatizantes de Bolsonaro semanas después.
Durante el tercer mandato de Lula, la inflación se mantuvo a raya y el desempleo cayó, pero los brasileños se quejan del alto costo de vida y se muestran hastiados con la delincuencia. También se redujo drásticamente la deforestación en la Amazonía, aunque el cambio climático estuvo ausente de la campaña, pese a la multiplicación de eventos extremos como sequías e inundaciones en el país.
“Los indígenas sufrimos mucho con los impactos ambientales. Por eso es importante elegir a un candidato que defienda nuestro territorio, que defienda la naturaleza”, dijo a la AFP Tainara da Costa Cruz, una indígena de 22 años de la etnia Kambeba que vive en la ribera del Rio Negro, en el estado de Amazonas.
Fuente: AFP.