Productores de las comunidades de Timbo’i y Pindoyú apostaron por la producción de sandía durante la temporada de verano, y obtuvieron frutas de buena calidad y con perspectivas comerciales favorables. Foto: Gentileza
En el departamento de Itapúa, específicamente en el distrito de San Pedro del Paraná, productores de las comunidades de Timbo’i y Pindoyú apostaron por la producción de sandía durante la temporada de verano, y obtuvieron frutas de buena calidad y con perspectivas comerciales favorables.
Este trabajo contó con el acompañamiento técnico del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que brindó asistencia permanente a las familias dedicadas al rubro.
La campaña se desarrolló en un contexto climático complejo. Los agricultores debieron enfrentar sequía, aparición de plagas y enfermedades propias del verano, situaciones que suelen afectar el rendimiento de los cultivos.
Sin embargo, la aplicación de tecnología productiva permitió sostener la producción. Entre las prácticas utilizadas se destacan el sistema de riego, la fertilización planificada, el manejo sanitario y el uso de abejas polinizadoras para mejorar la formación de frutos.
Desde el punto de vista económico, la diversificación productiva fue clave. Tradicionalmente la sandía se concentra en determinados meses, generando sobreoferta y caída de precios. Con el seguimiento técnico y la planificación del MAG, los productores lograron extender el período de disponibilidad, lo que permitió colocar la fruta en el mercado con valores más favorables y mayor estabilidad de ingresos.
Además, la producción genera movimiento en la economía local: contratación de mano de obra, transporte, comercialización en ferias y provisión a comercios regionales. Para las familias rurales, la sandía se convirtió en una alternativa rentable dentro de la agricultura familiar, complementando otros cultivos y reduciendo la dependencia de un solo rubro.
El buen resultado obtenido refleja el esfuerzo de los agricultores y su compromiso con la calidad del producto. También evidencia la importancia de la asistencia técnica para mejorar la productividad y responder a la demanda del mercado.
Desde el MAG señalaron que la experiencia de Timbo’i y Pindoyú demuestra el potencial de la horticultura en la zona sur del país. La meta es consolidar a los productores como referentes regionales del rubro y seguir impulsando tecnologías que permitan producir de manera sostenida, con mejores precios y mayor competitividad dentro del mercado nacional.
El Niño llega con abundantes lluvias: ¿Amenaza u oportunidad para el campo?
Compartir en redes
El fenómeno de El Niño ya está presente en Paraguay desde la segunda quincena de julio, aunque sus efectos más intensos se esperan entre noviembre y enero. Este escenario se origina en el Pacífico tropical y puede tardar entre 30 y 90 días en generar impactos. Especialista descartó un Súper Niño como algunos estudios señalan; no obstante, referentes del sector de la producción afirman estar preparados para afrontar el evento climático y consideran que trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, estimada en 12 millones de toneladas.
Para Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología, es importante distinguir entre los fenómenos de El Niño y La Niña, ya que cada uno puede generar diferentes condiciones climáticas. En el caso de El Niño, explicó que el evento ya está instalado desde julio, aunque sus efectos todavía no se manifiestan con toda su intensidad. “El Niño está desde julio y su impacto todavía no es con demasiada intensidad”, afirmó a La Nación/Nación Media.
Mingo explicó que la temperatura comenzó a mostrar valores superiores a los habituales, mientras que hacia fin de año podría aumentar la frecuencia de tormentas y lluvias intensas, aunque de corta duración. El especialista señaló que estos eventos podrían generar importantes acumulados de agua en pocas horas y provocar crecidas rápidas de los ríos, especialmente en zonas de la cuenca media y baja del río Paraguay.
Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología. Foto: Cristóbal Núñez
Probables regiones con más impacto
En cuanto a las áreas que podrían recibir mayores lluvias, Mingo identificó principalmente a laregión Oriental, con mayor incidencia hacia el este y sureste del país. Entre los departamentos mencionados se encuentran Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú, Misiones y Ñeembucú, además de sectores de la cuenca del Paraná. También señaló al Chaco, particularmente la zona de Presidente Hayes y eventualmente Alto Paraguay, como áreas que podrían experimentar impactos hacia fin de año.
Para la agricultura, este escenario implica tanto desafíos como oportunidades; si bien el exceso de agua y humedad favorece la aparición de determinadas plagas, también mejora las condiciones de desarrollo de los cultivos.
¿Existe el Súper Niño?
Lejos de la imagen de un fenómeno necesariamente perjudicial, Mingo sostuvo que, de acuerdo con técnicos de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), El Niño suele ser más productivo para el sector que La Niña, asociada a condiciones de sequía. El desafío, en este caso, está en manejar el superávit de agua y humedad.
Además, el meteorólogo descartó que exista técnicamente una categoría denominada “Súper Niño” y explicó que las intensidades reconocidas sondébil, moderado, fuerte y muy fuerte. “No existe ese término (Súper Niño) realmente en la jerga del sistema que sigue al indicador”, aclaró. Al referirse al efecto sobre la producción, destacó que “siempre para el PIB es más positivo El Niño”.
Mejor lluvia que sequía
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), dijo que contar con un escenario de lluvias es, en principio, favorable para la producción agrícola, especialmente frente a un escenario de sequía.
Actualmente, los cultivos avanzan en la etapa de siembra con buenos niveles de humedad y lluvias periódicas, pero el desafío será que estas se mantengan bien distribuidas. “Tener un pronóstico de lluvia siempre es mejor que tener un pronóstico de sequía”, señaló a La Nación, aunque advirtió que “los excesos nunca son buenos”.
Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco. Foto: Archivo
El principal riesgo para los cultivos, según el director ejecutivo del gremio, aparece cuando el exceso de humedad genera demasiados días nublados, dificulta el ingreso de las maquinarias a las parcelas y favorece la aparición de plagas y enfermedades.
En ese punto, indicó que la falta de sol también puede afectar el desarrollo de las plantas, mientras que en la etapa de cosecha un suelo demasiado húmedo podría impedir el ingreso de las cosechadoras. A esto se suma el estado de los caminos rurales, que puede complicar el traslado de los granos desde las zonas de producción hasta los silos y posteriormente hacia los puertos o las industrias.
Los meses clave
El seguimiento será especialmente importante durante noviembre y diciembre, cuando los cultivos de soja estarán en etapas de floración, formación de vainas y comienzo del llenado de granos, mientras que enero coincidirá con un periodo fuerte de cosecha. Pastore remarcó que los antecedentes muestran que los años con El Niño han estado asociados a buenas producciones agrícolas en Paraguay, a diferencia de episodios de La Niña, como el de 2022, marcado por la sequía.
Productores se preparan
El sector productivo ya comenzó a tomar medidas para enfrentar el escenario climático asociado a El Niño, Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), explicó que los productores están ajustando sus prácticas de manejo y realizando tareas preventivas, principalmente en caminos y sistemas de drenaje.
“En general esperemos que no vengan los extremos que se habla y sea un año de buena lluvia y por encima de los promedios, pero buena lluvia sin perjuicio”, señaló a La Nación.
Entre las medidas adoptadas se encuentran el mantenimiento de caminos rurales, la preparación de lugares secos para los animales, el mantenimiento de sistemas de drenaje y las curvas de nivel para reducir el impacto del agua sobre los suelos.
Héctor Cristaldo, presidente de la UGP. Foto: Mariana Díaz
Cristaldo señaló que existe un monitoreo constante de los reportes meteorológicos y que los productores están tomando todas las acciones posibles para amortiguar eventuales condiciones más intensas.
El riesgo es mayor en los campos bajos y zonas cercanas a los ríos, donde las lluvias prolongadas pueden generar anegamientos y dificultar el manejo de cultivos y animales.
Impacto en la región
El impacto económico de El Niño sería muy desigual en AméricaLatina. Según un análisis de Goldman Sachs, Ecuador y Brasil aparecen entre las economías más expuestas. En Brasil, el riesgo combina efectos sobre la agricultura y una menor generación hidroeléctrica, mientras que Ecuador enfrenta además riesgos por lluvias intensas, inundaciones y problemas en su sistema eléctrico.
En contraste, Argentina podría beneficiarse de mejores condiciones hídricas para la agricultura. El informe también señala que el fenómeno podría elevar los precios de los alimentos, para el conjunto de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México y Perú, Goldman Sachs estima un aumento de 1,40 puntos porcentuales en la inflación de alimentos durante los cuatro trimestres posteriores al choque. Así, un mismo fenómeno puede significar más lluvias y oportunidades para el agro en unas zonas, pero inundaciones, problemas energéticos y mayores costos en otras.
El Niño trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, con una producción estimada en 12 millones de toneladas. Foto: Pexels
Producción editorial creció 10,4 % y llegó a 36 ciudades del país
Compartir en redes
La producción editorial paraguaya registró un crecimiento del 10,4 % durante 2025, con un total de 1.393 publicaciones registradas, frente a las 1.262 del año anterior. Los datos de la Agencia Paraguaya del ISBN, dependiente de la Biblioteca Nacional, también reflejan una mayor participación de autores-editores y una creciente presencia de lenguas indígenas en los libros publicados.
El registro ISBN (Número Internacional Normalizado para Libros) permite identificar cada edición mediante un código internacional que facilita su catalogación, distribución y comercialización. Además, constituye una herramienta para observar la evolución de la actividad editorial y su distribución territorial.
Uno de los cambios más relevantes fue el aumento de los autores-editores, quienes gestionan directamente sus publicaciones. Esta modalidad pasó de 254 registros en 2024 a 431 en 2025, lo que representa un incremento del 69,7 %. Asimismo, la cantidad de autores-editores únicos subió de 139 a 197, mientras que los actores editoriales con al menos un ISBN asignado aumentaron de 213 a 280.
En cuanto a la distribución geográfica, las publicaciones alcanzaron 36 ciudades, frente a las 32 del año anterior.Asunción concentró 1.008 registros, equivalentes al72,4 % del total, mientras que las demás localidades sumaron 385. Lambaré pasó de 56 a 90 publicaciones y Encarnación aumentó de 20 a 73 registros.
La lengua
Otro aspecto destacado fue la diversificación lingüística. Las publicaciones con presencia de idiomas distintos del español aumentaron de 160 a 274, una variación del 71,3 %. En particular, los libros que incorporan lenguas indígenas pasaron de 127 a 167. El guaraní registró 161 presencias, frente a 126 en 2024, además de publicaciones en aché-guayakí, ayoreo y nivaclé.
Por materias, Literatura y Retórica lideró con 524 registros, seguida por Ciencias Sociales, con 351. Del total de publicaciones, 1.180 correspondieron a formato impreso y 213 a soporte digital. Los datos muestran así una expansión de la actividad editorial, con más participantes, mayor alcance territorial y diversidad de idiomas.
Queso Paraguay, carne de cerdo, lechón, carne de cabra y oveja, gallina casera, pato, huevos, choclo, harina de maíz, miel de abeja, maní son algunos de los productos que se podrán encontrar en la feria. Foto: Archivo
Feria agrícola en Pilar beneficia a más de 550 familias de Ñeembucú
Compartir en redes
La Feria Departamental de la Agricultura Familiar, realizada este viernes 2 de octubre en la Plaza de los Héroes de Pilar, beneficia a 574 familias productoras de Ñeembucú, agrupadas en 23 organizaciones. La actividad se desarrolla en adhesión a las celebraciones en homenaje a la Virgen de Pilar, patrona de la capital departamental, y ofrece productos frescos a precios justos.
La jornada comenzó a las 7:00 y se extiende hasta agotar stock, con una amplia variedad de alimentos y productos de la agricultura familiar. La iniciativa busca acercar directamente a los consumidores la producción de las fincas rurales, al tiempo de generar oportunidades de comercialización para las familias participantes.
Los productores provienen de San Juan, Tacuaras, Guazucua, Isla Umbú, Desmochados, Mayor Martínez, General Díaz, Villalbín, Humaitá, Paso de Patria, Alberdi y Pilar, abarcando distintos puntos del departamento.
Entre los productos disponibles se encuentran queso Paraguay, carne de cerdo, lechón, carne de cabra y oveja, gallina casera, pato, huevos, choclo, harina de maíz, miel de abeja, maní, porotos, almidón, tomate, cebolla, ajo, pimiento, mandioca, batata y frutas de estación. También se ofrecen comidas típicas, artesanía, flores y plantas, además de otros productos de la producción local.
La feria es impulsada por el Gobierno, a través de las direcciones de Comercialización y de Extensión Agraria, junto con el Proyecto de Inclusión a la Producción Agraria Familiar (Pima) del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). La organización cuenta además con la cooperación de la Gobernación de Ñeembucú y las 12 intendencias municipales del departamento.
Más ferias en San Lorenzo
En paralelo, este viernes también se desarrollan ferias de la Agricultura Familiar en San Lorenzo, en la explanada de la Dirección de Educación Agraria, ubicada en el kilómetro 10,5 de la ruta Mariscal Estigarribia, y en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte (Fada) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).
Ambas actividades arrancaron a las 7:00 y se extienden hasta agotar stock. En estos puntos, las compras benefician a más de 80 familias organizadas en tres asociaciones, con acompañamiento técnico del MAG y sus dependencias.
MAG entrega tractor para fortalecer la producción familiar en San Pedro
Compartir en redes
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) entregó un tractor nuevo con implementos agrícolas a la Asociación de Productores Agropecuaria Oñondivepa, del departamento de San Pedro, con el objetivo de fortalecer la mecanización de las labores agrícolas y mejorar las condiciones de producción de las familias rurales.
La entrega fue encabezada por el ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Giménez, durante una jornada de trabajo en el segundo departamento. La incorporación de la maquinaria apunta a facilitar las tareas de preparación del suelo, optimizar los procesos de siembra y contribuir al aumento del rendimiento por hectárea.
El equipamiento beneficiará directamente a los productores asociados a Oñondivepa, que podrán contar con herramientas para mejorar sus actividades productivas. La mecanización constituye un apoyo para las labores del campo, especialmente en etapas que requieren mayor capacidad operativa y recursos técnicos.
Desde el MAG señalaron que la entrega forma parte de las acciones impulsadas por el Gobierno para avanzar en la modernización rural y acompañar a los pequeños productoresmediante la incorporación de tecnología e insumos que contribuyan al desarrollo de sus actividades.
Durante la actividad, Giménez reafirmó el compromiso de la institución con las familias productoras, con énfasis en el fortalecimiento de la agricultura familiar, la seguridad alimentaria y la generación de mejores condiciones económicas para los hogares campesinos.
Con este tipo de iniciativas, el MAG busca ampliar el acceso a herramientas de trabajo para las organizaciones de productores y promover el desarrollo del sector agropecuario en el interior del país. La incorporación de maquinaria agrícola representa un respaldo a la capacidad productiva de las familias rurales y a la continuidad de sus actividades en el campo.