Desde este mes de enero entró en vigencia el nuevo documento electrónico para importaciones y exportaciones, con el que Paraguay consolida el despacho aduanero digital. Así lo informó la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), que destacó la implementación de la declaración aduanera digital (DAD) como un paso adelante en la modernización del sistema.
Según señalaron desde la institución, la puesta en marcha de la DAD permite al país alinearse con las mejores prácticas internacionales en materia de gestión aduanera sin papeles, generando una reducción significativa en los tiempos de despacho, los costos operativos y las cargas administrativas para los operadores del comercio exterior.
La DNIT precisó que la opción para importar y exportar ya se encuentra disponible en la Solución Gratuita e-Kuatia, lo que elimina la obligatoriedad del uso de formularios preimpresos que anteriormente eran un requisito indispensable para el despacho aduanero.
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Asimismo, explicaron que la declaración aduanera digital constituye un documento clave dentro del régimen aduanero, ya que concentra información relevante sobre las mercancías, como la descripción, cantidad de bultos, peso, clasificación arancelaria, valor de la operación, permisos vinculados y los datos del importador o exportador.
Finalmente, desde la entidad subrayaron que este registro resulta indispensable para la correcta liquidación de tributos y para la concreción del libramiento de las mercaderías, fortaleciendo la trazabilidad, la transparencia y la eficiencia del comercio exterior paraguayo.
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El guaraní es una de las tres “supermonedas” de la región, según Bloomberg
El fortalecimiento que está experimentando el guaraní frente al dólar es un fenómeno visto a nivel regional, considerando que es una de las tres monedas de mayor entereza en lo que va del ejercicio.
Bloomberg, medio referente en términos económicos en español, publicó recientemente que el guaraní acompaña al peso colombiano y al colón costarricense en el trío de “supermonedas” de América Latina, considerando la gran valoración experimentada hasta el momento en 2026. De acuerdo al texto, la que lleva la delantera es la moneda cafetera, con 20,35 %, le sigue el guaraní con 10,92 %, mientras que el tercer lo ocupa la unidad monetaria tica con 10,64 %.
De acuerdo a las consideraciones citadas de Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB, en los tres casos se presenta un denominador común, que la oferta de la divisa norteamericana se mantuvo con especial fortaleza ante la demanda. En el caso local se habla la mejora en las cuentas externas y en la percepción del riesgo. Además, destaca el dinamismo de las exportaciones, menor riesgo soberano y una mayor demanda internacional de instrumentos en moneda local.
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Desempeño en el año
El dólar a nivel local había arrancado por encima de los G. 6.600 y actualmente se encuentra por debajo de los 6.000. En las semanas pasadas mostró una creciente tendencia a la baja, aunque se estabilizó en los últimos días.
Agentes económicos consultados por el Banco Central del Paraguay (BCP) manifestaron que para finales del año esperan un tipo de cambio a G. 6.300, es decir, se proyecta una valoración para los próximos meses.
Recientemente, el exministro de Hacienda (ahora Economía y Finanzas), César Barreto, pidió prudencia al momento de proyectar ingresos en la moneda norteamericana, considerando que el nivel actual se mantendría en los próximos años.
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Marca País: la reputación como un activo estratégico para proyectar Paraguay al mundo
En un escenario global donde los países compiten por atraer inversiones, talento, eventos internacionales y nuevos mercados para sus exportaciones, la reputación se convirtió en uno de los activos estratégicos para una nación. En ese contexto, la Marca País es la estrategia mediante la cual Paraguay gestiona su reputación y proyecta al mundo quién es, qué lo diferencia y por qué es un país confiable para invertir, producir, innovar, visitar y hacer negocios.
Desde la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex), dependiente del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), explicaron a La Nación/Nación Media que todos los países tienen una imagen internacional, independientemente de que la gestionen o no. La diferencia está en que algunos buscan construirla de manera estratégica, mientras otros permiten que se forme a partir de percepciones aisladas. La Marca País apunta a liderar esa conversación y poner en valor las fortalezas reales de Paraguay para proyectarlas de manera coherente y sostenida en los mercados internacionales.
En la actualidad, suman 150 las licencias activas e incluyen empresas, embajadores y eventos. Entre las firmas se encuentran mipymes y compañías con una larga y destacada trayectoria a nivel local de sectores como alimentos, servicios, agroindustria, manufactura, producción agropecuaria, entre otros.
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Impacto económico
Según Rediex, la Marca País no constituye únicamente una campaña o un logotipo, más bien se trata de una estrategia de largo plazo que articula dimensiones como la promoción de exportaciones, la atracción de inversiones, el turismo, la cultura, el deporte, la innovación, el talento humano y la identidad nacional.
También resaltan que la reputación tiene un impacto directo sobre la economía, ya que antes de invertir, importar productos o elegir un destino para hacer negocios, personas y empresas toman decisiones considerando la percepción que tienen de un país. Una reputación sólida reduce la incertidumbre, genera confianza y abre puertas, mientras que un país poco conocido o que genera dudas debe realizar un mayor esfuerzo para demostrar su potencial.
Mejora en la posición
De acuerdo con Rediex, el país ascendió seis posiciones en el Global Soft Power Index 2026, elaborado por Brand Finance, y actualmente ocupa el puesto 78 entre 193 naciones evaluadas. Con este resultado, Paraguay se ubicó por primera vez en la mitad superior del ranking mundial.
El avance refleja una evolución positiva en la percepción internacional de atributos como la estabilidad, la capacidad para hacer negocios, la cultura, la gobernanza y la influencia internacional. Además, Paraguay mejoró cuatro posiciones en el indicador Leader in Sports, consolidando al deporte como una plataforma estratégica para proyectar la imagen del país ante el mundo.
Eventos
Los resultados forman parte de una estrategia sostenida de posicionamiento internacional, acompañada por la estabilidad macroeconómica, el fortalecimiento del clima de negocios, el crecimiento de las exportaciones, la atracción de inversiones y el trabajo articulado entre el sector público, el sector privado y la sociedad.
En este proceso, los eventos internacionales también adquieren relevancia. El Campeonato Mundial de Rally, que tendrá se desarrollará del 27 al 30 de agosto en Itapúa, por ejemplo, trasciende el ámbito deportivo y se convierte en una plataforma de posicionamiento global. Las transmisiones internacionales, la llegada de periodistas, visitantes y competidores permiten mostrar un Paraguay moderno, organizado, competitivo y preparado para albergar eventos de clase mundial.
Involucra al sector privado
La Marca País se construye todos los días a través de las acciones de empresas, emprendedores, instituciones y ciudadanos. Cada empresa que exporta con calidad, cada inversionista que apuesta por Paraguay y cada investigador, artista, deportista o profesional que representa al país con excelencia contribuye a fortalecer su imagen internacional.
En este marco, la licencia de uso de la Marca País representa un reconocimiento a las organizaciones que reflejan valores que Paraguay busca proyectar al mundo, como calidad, compromiso, innovación, sostenibilidad y excelencia. A través de Rediex, estas organizaciones también forman parte de una comunidad que comparte una visión de posicionamiento internacional y accede a espacios de capacitación, inteligencia de mercados, networking y promoción internacional.
¿Cuál es el objetivo?
Desde Rediex señalan que la construcción de la Marca País requiere continuidad, visión estratégica y un compromiso colectivo. El objetivo no es crear una imagen artificial, sino mostrar al mundo el Paraguay que ya existe.
El objetivo de las autoridades nacionales, según este organismo, es elevar este activo estratégico hasta los USD 100 millones mediante planes de competitividad. En ese sentido, la Marca País se plantea como una herramienta para el desarrollo, con el potencial de contribuir a generar más oportunidades para las empresas, atraer inversiones, generar empleo y ampliar la presencia de Paraguay en el escenario internacional.
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El piso congelado del IRP reduce el efecto real de los aumentos salariales
Mientras el salario mínimo volvió a incrementarse un 5 % para compensar parcialmente la inflación, el umbral de ingresos para tributar el Impuesto a la Renta Personal (IRP) continúa fijado en G. 80 millones anuales desde 2020. La falta de actualización del mínimo imponible provoca el denominado “arrastre fiscal”, un fenómeno que incorpora cada vez a más trabajadores al régimen tributario sin que necesariamente haya mejorado su capacidad económica.
“Nada es seguro, excepto la muerte y los impuestos”. La célebre frase atribuida a Benjamín Franklin mantiene plena vigencia más de dos siglos después. En Paraguay, sin embargo, la realidad tributaria incorpora un elemento adicional que afecta silenciosamente a miles de asalariados: mientras los salarios se ajustan año tras año para acompañar la inflación, el ingreso mínimo para comenzar a tributar el Impuesto a la Renta Personal (IRP) permanece inalterable desde hace seis años.
Desde el 1 de julio, el salario mínimo aumentó un 5 %, pasando de G. 2.899.048 a G. 3.044.000 mensuales. Como ocurre cada año, el reajuste busca preservar parcialmente el poder adquisitivo frente al incremento del costo de vida.
Sin embargo, el mínimo para quedar alcanzado por el IRP-Rentas y Prestación de Servicios Personales (IRP-RSP) continúa fijado en G. 80 millones brutos anuales, exactamente el mismo monto establecido para el ejercicio fiscal 2020.
Esta diferencia entre la evolución de los salarios y la inmovilidad del umbral genera un fenómeno ampliamente estudiado en economía pública denominado “arrastre fiscal” o bracket creep. Consiste en que la inflación y los aumentos nominales de los ingresos hacen que cada vez más personas ingresen al sistema tributario, aunque en términos reales mantengan prácticamente el mismo nivel de vida.
Zunilda Trinidad, consultora organizacional y especialista en proyectos de inversión y auditoría, explica que la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) no tiene atribuciones para modificar ese monto por decisión propia.
“El umbral de G. 80 millones está establecido por la Ley 6380/19. Su modificación requiere un cambio en el marco legal. A diferencia de la legislación anterior, la actual no contempla un mecanismo automático de actualización del mínimo imponible según la inflación”, señala.
En consecuencia, más que una decisión administrativa, la permanencia del umbral responde a la ausencia de una reforma legislativa que adapte el monto a la evolución de los precios.
Cada año el límite vale menos. Aunque nominalmente el mínimo imponible continúa siendo de G. 80 millones, su valor económico se redujo de manera importante desde 2020.
La inflación acumulada durante los últimos seis años disminuyó el poder adquisitivo de ese monto. Si el límite hubiera sido ajustado para mantener el mismo valor real que tenía cuando fue fijado, actualmente se ubicaría aproximadamente entre G. 105 millones y G. 108 millones, según la inflación acumulada del período.
En otras palabras, el umbral vigente conserva apenas alrededor del 76 % del poder adquisitivo que tenía originalmente.
Como consecuencia, numerosos trabajadores que únicamente recibieron incrementos destinados a compensar la inflación hoy superan el límite legal y deben inscribirse en el IRP, aun cuando su situación económica real prácticamente no haya cambiado. ¿Pierde poder adquisitivo el trabajador?
La consultora tributaria Cinthia Ayala Maciel, de Inversiones Paraguay, sostiene que el efecto debe analizarse desde dos perspectivas. En primer lugar, explica que el impacto directo del impuesto suele ser moderado.
“El IRP grava la renta neta y posee una estructura progresiva, con tasas del 8 % y del 10 %. Por ello, quien recién supera el umbral normalmente no enfrenta una carga tributaria elevada”, señala.
Sin embargo, considera que el aspecto más relevante está en los costos asociados al cumplimiento de las obligaciones tributarias.
“La inscripción en el registro, la presentación de declaraciones, la conservación de documentos respaldatorios y, en muchos casos, la contratación de un contador o de servicios de teneduría de libros representan gastos que son prácticamente iguales para quien apenas supera el umbral y para quien obtiene ingresos considerablemente mayores”, explica.
Ese fenómeno provoca que los costos administrativos tengan un peso proporcionalmente mayor sobre los contribuyentes de menores ingresos dentro del propio universo alcanzado por el impuesto.
Menor ingreso disponible. El efecto del arrastre fiscal no implica necesariamente una pérdida automática del poder adquisitivo, pero sí puede reducir el ingreso disponible de los trabajadores.
Una parte de los reajustes salariales destinados a compensar la inflación termina absorbida por el pago del impuesto y por los costos administrativos derivados de cumplir con las obligaciones tributarias.
Un ejemplo permite visualizar el fenómeno. Un asalariado que en 2020 percibía G. 78 millones anuales no estaba alcanzado por el IRP. Si durante los años siguientes únicamente recibió incrementos equivalentes a la inflación, hoy podría superar los G. 100 millones anuales sin haber experimentado una mejora significativa en su capacidad económica. Sin embargo, al mantenerse congelado el mínimo imponible en G. 80 millones, pasa a integrar el universo de contribuyentes.
Especialistas en política fiscal sostienen que este mecanismo modifica gradualmente la carga tributaria sin necesidad de elevar las alícuotas ni crear nuevos impuestos. Basta con que el mínimo imponible permanezca inmóvil mientras los salarios nominales continúan creciendo.
Mientras el salario mínimo sigue ajustándose para intentar preservar el poder adquisitivo de los trabajadores, el piso del IRP permanece congelado desde 2020. En ese contexto, cada nuevo reajuste salarial acerca a más paraguayos al régimen tributario, ampliando la base de contribuyentes mediante el denominado “arrastre fiscal”, un fenómeno que cobra cada vez mayor relevancia en un escenario de inflación acumulada y salarios en constante actualización.
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DNIT y bancos avanzan hacia un sistema de intercambio de información con autorización del cliente
La administración tributaria y el sector bancario conformarán un equipo técnico y tecnológico para desarrollar una plataforma que permita intercambiar información tributaria y bancaria de manera específica y bajo autorización de los contribuyentes.
Fortalecimiento conjunto. La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y el sistema bancario avanzan en el desarrollo de un mecanismo de intercambio de información que permitirá facilitar el acceso a determinados datos tributarios y bancarios, con autorización previa de los clientes.
El anuncio fue realizado por el director nacional de la DNIT, Óscar Orué, durante la segunda Convención Bancaria, organizada por la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban)
Orué explicó que ambas partes conformarán un equipo técnico y tecnológico encargado de trabajar en el desarrollo del sistema, con la expectativa de que pueda estar disponible a mediados del próximo año. La herramienta permitirá que las entidades financieras puedan acceder a información tributaria de sus clientes y que, a su vez, la DNIT pueda consultar determinados datos bancarios para fortalecer sus procesos de control.
El director de la DNIT aclaró que el mecanismo no implicará un acceso irrestricto a la información de los contribuyentes. El alcance estará limitado a determinadas declaraciones y registros, entre ellos las declaraciones del impuesto al valor agregado (IVA), estados financieros, facturación de empresas, impuesto a la renta empresarial (IRE) e impuesto a la renta personal (IRP).
Autorización con firma electrónica. Para acceder a estos datos será indispensable la autorización expresa del cliente. Según explicó Orué, cada banco deberá gestionar este consentimiento con sus clientes y posteriormente presentar la autorización ante la DNIT mediante la firma electrónica correspondiente. De esta manera, las entidades podrán consultar y descargar las declaraciones juradas habilitadas.
El sistema apunta principalmente a facilitar los procesos de evaluación de clientes que requieran acceder a productos financieros, como créditos. Sobre el punto, Orué señaló que todavía no se cuenta con una estimación de cuántos contribuyentes podrían otorgar esta autorización, pero remarcó que el acceso estará condicionado al consentimiento de cada cliente.