La Unión de Gremios de la Producción sostiene que no se puede seguir dependiendo del clima. Pide políticas de mediano y largo plazo para seguros agrícolas y sistema de regadío donde existan las condiciones de abastecimiento suficiente de agua. Foto: Archivo
La UGP sugiere mecanismos de contención ante la sequía
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El presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), Héctor Cristaldo, actualizó el panorama de la sequía ocasionada por la falta de lluvias desde hace unas 4 semanas, lo cual ya está perjudicando a los cultivos extensivos y en especial la soja. Las áreas afectadas no están dando los granos y la proyección inicial de producir 11.000.000 de toneladas se aleja cada vez más.
Lo que está sucediendo es que las superficies sembradas, al no recibir la humedad necesaria en el momento más preciso para definir los rendimientos, que es la floración y que las vainas deben dar el grano, las plantas se secaron y en gran medida no se cosechará o la soja será de menor calidad debido a esa escasez hídrica generada por 4 factores.
“El escenario es de una amenaza en la producción de soja para este año, de que no se alcanzará la estimación indicada, puesto que la falta de lluvias importante se da desde la veintena de diciembre, afectando principalmente a la zona norte del país, uno de los puntos más productivos, dejando a cerca del 80 % del área sembrada a nivel país con falta de humedad”, expresó.
Si Paraguay tuviera unas 800.000 hectáreas bajo sistema de riesgo, el PIB no tendría los picos para abajo por reducciones en la producción, señala la UGP. Foto: Archivo
Factores que condicionan
Los pronósticos indican que la falta de lluvias continuará y si bien no significa que no se darán precipitaciones, sino será menos de lo habitual, que combinado con la ya poca humedad en los suelos, las altas temperaturas por la temporada y adicionalmente un viento sureste que secó aún más rápido en el momento en que las plantas más necesitaban agua, con lo cual la expectativa se vino para abajo, explicó.
Respecto a lo que se puede hacer para contener estos escenarios, el referente indicó que se debe apostar a otros enfoques, no solo depender del clima o apostar por la refinanciación. Sugirió políticas de mediano y largo plazo con seguros agrícolas para ciertos grupos, así como algún sistema de regadío donde existan las condiciones de abastecimiento suficiente de agua.
Punto en el que remarcó que técnicamente hay condiciones, ya que el Paraguay está rodeado de agua, por lo que habrá que ver la infraestructura eléctrica y otras condicionantes que estimulen o no ese proceso, es decir, generar las condiciones financieras para la inversión en estos aspectos.
En ese sentido, Cristaldo mencionó que ya se realizó un estudio con el Banco Mundial que hablaba de, si Paraguay tuviera unas 800.000 hectáreas bajo riesgo, el PIB no tendría los picos para abajo por reducciones en la producción, recordando que en el 2022 el crecimiento fue cero, ya que la producción tuvo una pérdida del 67 %.
Temporal arrasó con plantaciones de soja en Caaguazú
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Las lluvias registradas en la última semana casi arrasaron con los lotes de plantas recién sembradas de soja en distritos de Caaguazú. Una de las localidades más afectadas fue Yhú, donde alrededor de 200 hectáreas resultaron dañadas, según el boletín semanal de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
El evento climático castigó con fuerza las parcelas ubicadas en Santa Rosa, Yhú, Raúl Arsenio Oviedo y 3 de Febrero, además de extender su impacto a otras comunidades rurales situadas en el quinto departamento, de acuerdo con el reporte. No obstante, los productores se muestran confiados en que los cultivos se recuperarán.
El titular de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) de la zona, Flaminio Núñez, sostuvo que “muchos plantines germinados se rompieron por el temporal”, ya que los fuertes vientos y granizos registrados “arrasaron los campos”.
En tanto que, Dario Cañete, productor de la zona de Yhú, dijo que se llevaron un gran susto, debido a la intensidad de las lluvias. “Creemos que se van a recuperar, no fue tan fuerte el daño, pero nos dio un susto muy grande la tormenta”, expresó.
Fenómeno de El Niño
El informe destaca que especialistas recomiendan realizar un monitoreo frecuente de los lotes y priorizar medidas de manejo que permitan reducir el efecto del exceso de agua que podría darse debido al fenómeno de El Niño que impactará con fuerza en los próximos meses.
Aunque en varios países de la región el evento podría impactar de forma severa en el campo, a nivel local se prevé que las precipitaciones favorezcan a la producción de soja, contribuyendo a consolidar una buena campaña. Los productores proyectan unas 12 millones de toneladas para la zafra 2026/27.
El Niño llega con abundantes lluvias: ¿Amenaza u oportunidad para el campo?
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El fenómeno de El Niño ya está presente en Paraguay desde la segunda quincena de julio, aunque sus efectos más intensos se esperan entre noviembre y enero. Este escenario se origina en el Pacífico tropical y puede tardar entre 30 y 90 días en generar impactos. Especialista descartó un Súper Niño como algunos estudios señalan; no obstante, referentes del sector de la producción afirman estar preparados para afrontar el evento climático y consideran que trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, estimada en 12 millones de toneladas.
Para Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología, es importante distinguir entre los fenómenos de El Niño y La Niña, ya que cada uno puede generar diferentes condiciones climáticas. En el caso de El Niño, explicó que el evento ya está instalado desde julio, aunque sus efectos todavía no se manifiestan con toda su intensidad. “El Niño está desde julio y su impacto todavía no es con demasiada intensidad”, afirmó a La Nación/Nación Media.
Mingo explicó que la temperatura comenzó a mostrar valores superiores a los habituales, mientras que hacia fin de año podría aumentar la frecuencia de tormentas y lluvias intensas, aunque de corta duración. El especialista señaló que estos eventos podrían generar importantes acumulados de agua en pocas horas y provocar crecidas rápidas de los ríos, especialmente en zonas de la cuenca media y baja del río Paraguay.
Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología. Foto: Cristóbal Núñez
Probables regiones con más impacto
En cuanto a las áreas que podrían recibir mayores lluvias, Mingo identificó principalmente a laregión Oriental, con mayor incidencia hacia el este y sureste del país. Entre los departamentos mencionados se encuentran Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú, Misiones y Ñeembucú, además de sectores de la cuenca del Paraná. También señaló al Chaco, particularmente la zona de Presidente Hayes y eventualmente Alto Paraguay, como áreas que podrían experimentar impactos hacia fin de año.
Para la agricultura, este escenario implica tanto desafíos como oportunidades; si bien el exceso de agua y humedad favorece la aparición de determinadas plagas, también mejora las condiciones de desarrollo de los cultivos.
¿Existe el Súper Niño?
Lejos de la imagen de un fenómeno necesariamente perjudicial, Mingo sostuvo que, de acuerdo con técnicos de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), El Niño suele ser más productivo para el sector que La Niña, asociada a condiciones de sequía. El desafío, en este caso, está en manejar el superávit de agua y humedad.
Además, el meteorólogo descartó que exista técnicamente una categoría denominada “Súper Niño” y explicó que las intensidades reconocidas sondébil, moderado, fuerte y muy fuerte. “No existe ese término (Súper Niño) realmente en la jerga del sistema que sigue al indicador”, aclaró. Al referirse al efecto sobre la producción, destacó que “siempre para el PIB es más positivo El Niño”.
Mejor lluvia que sequía
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), dijo que contar con un escenario de lluvias es, en principio, favorable para la producción agrícola, especialmente frente a un escenario de sequía.
Actualmente, los cultivos avanzan en la etapa de siembra con buenos niveles de humedad y lluvias periódicas, pero el desafío será que estas se mantengan bien distribuidas. “Tener un pronóstico de lluvia siempre es mejor que tener un pronóstico de sequía”, señaló a La Nación, aunque advirtió que “los excesos nunca son buenos”.
Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco. Foto: Archivo
El principal riesgo para los cultivos, según el director ejecutivo del gremio, aparece cuando el exceso de humedad genera demasiados días nublados, dificulta el ingreso de las maquinarias a las parcelas y favorece la aparición de plagas y enfermedades.
En ese punto, indicó que la falta de sol también puede afectar el desarrollo de las plantas, mientras que en la etapa de cosecha un suelo demasiado húmedo podría impedir el ingreso de las cosechadoras. A esto se suma el estado de los caminos rurales, que puede complicar el traslado de los granos desde las zonas de producción hasta los silos y posteriormente hacia los puertos o las industrias.
Los meses clave
El seguimiento será especialmente importante durante noviembre y diciembre, cuando los cultivos de soja estarán en etapas de floración, formación de vainas y comienzo del llenado de granos, mientras que enero coincidirá con un periodo fuerte de cosecha. Pastore remarcó que los antecedentes muestran que los años con El Niño han estado asociados a buenas producciones agrícolas en Paraguay, a diferencia de episodios de La Niña, como el de 2022, marcado por la sequía.
Productores se preparan
El sector productivo ya comenzó a tomar medidas para enfrentar el escenario climático asociado a El Niño, Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), explicó que los productores están ajustando sus prácticas de manejo y realizando tareas preventivas, principalmente en caminos y sistemas de drenaje.
“En general esperemos que no vengan los extremos que se habla y sea un año de buena lluvia y por encima de los promedios, pero buena lluvia sin perjuicio”, señaló a La Nación.
Entre las medidas adoptadas se encuentran el mantenimiento de caminos rurales, la preparación de lugares secos para los animales, el mantenimiento de sistemas de drenaje y las curvas de nivel para reducir el impacto del agua sobre los suelos.
Héctor Cristaldo, presidente de la UGP. Foto: Mariana Díaz
Cristaldo señaló que existe un monitoreo constante de los reportes meteorológicos y que los productores están tomando todas las acciones posibles para amortiguar eventuales condiciones más intensas.
El riesgo es mayor en los campos bajos y zonas cercanas a los ríos, donde las lluvias prolongadas pueden generar anegamientos y dificultar el manejo de cultivos y animales.
Impacto en la región
El impacto económico de El Niño sería muy desigual en AméricaLatina. Según un análisis de Goldman Sachs, Ecuador y Brasil aparecen entre las economías más expuestas. En Brasil, el riesgo combina efectos sobre la agricultura y una menor generación hidroeléctrica, mientras que Ecuador enfrenta además riesgos por lluvias intensas, inundaciones y problemas en su sistema eléctrico.
En contraste, Argentina podría beneficiarse de mejores condiciones hídricas para la agricultura. El informe también señala que el fenómeno podría elevar los precios de los alimentos, para el conjunto de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México y Perú, Goldman Sachs estima un aumento de 1,40 puntos porcentuales en la inflación de alimentos durante los cuatro trimestres posteriores al choque. Así, un mismo fenómeno puede significar más lluvias y oportunidades para el agro en unas zonas, pero inundaciones, problemas energéticos y mayores costos en otras.
El Niño trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, con una producción estimada en 12 millones de toneladas. Foto: Pexels
Cosecha de trigo con 90 % de avance y soja presenta exceso de humedad, señalan
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La cosecha de trigo se encuentra en su etapa final en distintas zonas productivas del país, mientras los productores también avanzan con la siembra de soja. En Hernandarias, Alto Paraná, los trabajos alcanzan cerca del 90 % de avance y se prevé que las labores culminen la próxima semana, según reportó la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Asimismo, a este escenario se suma una mejora en los precios del cereal, que generan expectativas positivas entre los productores de la zona. “El trigo llega al final de la cosecha, se estima un 90 % de avance en nuestra zona y el lunes se prevé la culminación, al mismo tiempo que los precios están un poco más altos, lo que entusiasma a los productores”, señaló al gremio Aurio Frigheto, representante de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) de Hernandarias.
En tanto, la UGP informó que en cuanto a la soja en Itapúa, las bajas temperaturas registradas en los últimos días generaron dificultades en la germinación del grano. La situación se presenta principalmente en lotes en los que coinciden el exceso de humedad y las temperaturas bajas, condiciones que favorecen la aparición del denominado “damping off”.
En Caaguazú, por su parte, la siembra ya fue realizada y los productores aguardan nuevas precipitaciones para favorecer el desarrollo inicial del cultivo. “Sembramos en espera de otra precipitación, ya que hay vientos frescos del sur y luego mucho calor, se seca muy rápido el suelo”, señalaron.
Damping off
“La soja sembrada sufre un fenómeno llamado damping off, los plantines germinados mueren por exceso de humedad y temperaturas bajas que se tuvieron los días pasados”, explicó el Ing. Mario Cuba, responsable del programa de Mejoramiento Genético de Soja de Inbiotech.
Se trata de un problema que afecta principalmente a semillas y plántulas durante las primeras etapas de desarrollo. Bajo condiciones de alta humedad y temperaturas bajas, distintos hongos y microorganismos presentes en el suelo pueden provocar el deterioro de los tejidos y la muerte de las plántulas poco después de su germinación.
Según indicó, las condiciones actuales, marcadas por las lluvias y las bajas temperaturas nocturnas, son favorables para la aparición del problema, una situación que también se había presentado durante la zafra pasada.
El IPS informó que redujo a la mitad el monto que puede permanecer en la cuenta fiduciaria, lo que permitirá contar con hasta G. 80.000 millones adicionales para atender las necesidades del Fondo de Enfermedad y Maternidad. Foto: Archivo
IPS aumenta su disponibilidad financiera tras modificar fideicomiso con Atlas
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El Instituto de Previsión Social (IPS) informó a través de un comunicado que logró modificar las condiciones del fideicomiso que mantiene con Banco Atlas y redujo de G. 160.000 millones a G. 80.000 millones el monto que puede permanecer en la cuenta fiduciaria. Según la Previsional, esto permitirá disponer de hasta G. 80.000 millones adicionales para atender las necesidades del Fondo de Enfermedad y Maternidad.
El comunicado se divulgó a través de sus redes sociales en el que explican que esta tercera adenda al contrato de fideicomiso con el Banco Atlas representa un logro y avance importante para el IPS en términos financieros y de liquidez, al permitir una gestión más eficiente de los recursos disponibles para responder a las necesidades de sus asegurados.
Recuerda que el fideicomiso fue constituido como un mecanismo de financiamiento de largo plazo para obras de infraestructura del Fondo de Enfermedad y Maternidad. A través de esta estructura se realizaron emisiones de títulos que permitieron obtener los recursos necesarios para financiar dichas inversiones. Como fuente de repago de los títulos emitidos, se estableció un mecanismo sustentado en las recaudaciones del propio Fondo de Enfermedad y Maternidad.
“Luego de casi nueve años desde la primera emisión, las obligaciones asumidas fueron cumplidas oportunamente y una parte importante de la deuda ya fue pagada. Esta evolución favorable permitió al IPS revisar las condiciones establecidas originalmente y plantear una adecuación que responda mejor a las necesidades actuales del Fondo de Enfermedad y Maternidad”, menciona parte del comunicado.
Agrega que como parte del funcionamiento del fideicomiso, las recaudaciones del Fondo de Enfermedad y Maternidad son transferidas a una cuenta administrada por Banco Atlas. De esos recursos se reserva lo necesario para cumplir con los pagos de capital e intereses de los títulos y el remanente vuelve al IPS. Hasta ahora, el contrato permitía mantener en esa cuenta hasta G. 160.000 millones.
“Como resultado de la revisión de estas condiciones y de las gestiones realizadas con Banco Atlas, la Tercera Adenda reduce de G. 160.000 millones a G. 80.000 millones el monto máximo que puede permanecer temporalmente en la cuenta fiduciaria. Este cambio no modifica las obligaciones financieras asumidas por el IPS ni el mecanismo previsto para garantizar el pago de capital e intereses, que continúan plenamente vigentes”, precisa.
Menciona que, esta modificación permitirá que el IPS pueda disponer de hasta G. 80.000 millones adicionales para el Fondo de Enfermedad y Maternidad.“Esto significa mayor liquidez y más recursos disponibles para atender las necesidades del Fondo, mejorar la planificación financiera y fortalecer la capacidad del Instituto para responder oportunamente a las demandas de sus asegurados”, resalta la previsional.
Revisión responsable del contrato
Remarca que esta tercera adenda es el resultado de una revisión responsable de las condiciones financieras del fideicomiso y de las gestiones impulsadas por la actual Administración para lograr un mejor aprovechamiento de los recursos institucionales.
“Contar con una mayor disponibilidad financiera fortalece la capacidad del IPS para sostener los servicios y prestaciones del Fondo de Enfermedad y Maternidad y responder a las necesidades de sus asegurados, sin dejar de cumplir los compromisos financieros asumidos”, menciona el documento.
Finalmente señalan que con esta modificación, el IPS mantiene la seguridad de la operación financiera y, al mismo tiempo, obtiene una mayor capacidad para utilizar sus recursos en beneficio de quienes sostienen y utilizan el sistema.