La construcción debe apostar por materiales sostenibles, afirma arquitecta
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La arquitecta María Luz Cubilla, vicepresidenta de la Federación Panamericana de Arquitectos (FPAA), señala la que se vuelve imprescindible incorporar criterios de sostenibilidad e innovación en los proyectos de infraestructura, ante el crecimiento proyectado para el sector de la construcción en 2025, la reactivación de obras públicas y las expectativas generadas por el grado de inversión del país.
“Lo que diseñamos hoy será utilizado por varias generaciones. Por eso, es esencial apostar por materiales sostenibles, mantenimiento eficiente y responsabilidad ambiental (...) Todos somos guardianes de nuestro planeta”, expresó Cubilla, también expresidenta de la Asociación Paraguaya de Arquitectos (APAR), en una nota de prensa emitida por Constructecnia.
Cubilla sostuvo que hay que aprovechar el panorama alentador del rubro de la construcción para ir incorporando estos conceptos en el diseño de las obras civiles. Contó que, si bien el 2024 fue un año de transición marcado por expectativas y ajustes tras la pandemia y el cambio de Gobierno, se proyecta un 2025 prometedor. El Fondo Monetario Internacional (FMI) posiciona a Paraguay como el país con mayor crecimiento económico en Sudamérica, con un aumento proyectado del PIB del 3,8% al 4% y el sector de la construcción será el tercer rubro de mayor dinamismo en el país, recordó la profesional.
La arquitecta señaló que factores como la reactivación de obras públicas —detenidas durante el cambio de gobierno— y la atracción de inversiones extranjeras fortalecen la proyección del sector. Sin embargo, insistió en que el crecimiento debe ir acompañado de criterios sostenibles y diseños innovadores que respondan a las demandas de la sociedad actual y futura.
También subrayó el rol de la normativa en la mejora de los proyectos de obras públicas. Citó la Ley n.° 4727/12, que regula la realización de estudios de factibilidad, proyectos, construcción y fiscalización de obras oficiales. Su artículo 8 establece que todas las obras públicas deben someterse a un concurso de diseño previo. “Trabajamos y conseguimos la sanción de la ley (...) Esto no solo garantiza mejores diseños, sino también más transparencia y democratización en la concepción de los trabajos”, aseguró.
Finalmente, Cubilla instó a los profesionales de la construcción a adoptar un enfoque más integral en los proyectos, combinando innovación tecnológica, sostenibilidad y respeto por los roles específicos de cada disciplina. También enfatizó la necesidad de que las autoridades y la sociedad en general comprendan la importancia de estas medidas para mejorar nuestras ciudades.
La ministra de Salud, María Teresa Barán, junto a autoridades del departamento de Concepción observan los planos de las obras para las nuevas USF en el primer departamento. Foto: Gentileza
Concepción recibirá G. 38.000 millones del BID para transformar su red de Salud Familiar
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El Ministerio de Salud Pública anunció una inversión de G. 38.000 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para la construcción de 17 Unidades de Salud Familiar (USF) a ser ubicadas en el departamento de Concepción.
La ministra de Salud, María Teresa Barán recorrió el primer departamento para anunciar el inicio de las obras, según comentó el diputado Arturo Urbieta.
“Las obras beneficiarán a 17 Unidades de Salud Familiar (USF) ya existentes, que actualmente funcionan en condiciones precarias o en viviendas particulares", dijo el legislador.
En comunicación con La Nación/Nación Media, el diputado Urbieta mencionó que en todo el primer departamento existen unas 54 USF; y que esta financiación servirá para construir sedes propias a 17 USF que actualmente ya están prestando servicios en comunidades vulnerables.
Resaltó que estas USF serán construidas en zonas vulnerables de la ciudad de Concepción, Horqueta, Arroyito, Yby Yaú, San Carlos del Apa, entre otras comunidades. “Esto nos pone más contentos, es que justamente, la gran mayoría funcionan en casas particulares, y que muy pronto tendrán local propio. Un proyecto que se presentó hace mucho, una inversión de 38.000 millones de guaraníes. Con la ministra recorrimos y vimos los rostros de la gente muy contentos por esta inversión”, precisó.
Destacó además la importancia de contar con las USF en las comunidades más alejadas que serán de gran ayuda cuando concluya el Gran Hospital de Concepción. En ese sentido, destacó el apoyo del Gobierno nacional, en la figura del presidente de la República Santiago Peña y del vicepresidente Pedro Alliana.
“Las USF son la medicina preventiva, que hace de paño de lágrimas de los barrios, de la gente, de los enfermos vulnerables. Como médico que soy, acompañé en este proyecto bien de cerca, como presidente de la Comisión de Salud de la Cámara Baja. También me acompañó mi querida colega la diputada Virina Villanueva, y la gobernadora, la doctora Liz Meza, tratamos de tirar todos juntos el carro”, comentó.
Por: Olga Valdez, directora Estratégica Agencia Eco
La primera vez que me enfrenté a un ejercicio de materialidad, quise incluirlo todo. Cada tema parecía importante, cada riesgo merecía nuestra atención, cada indicador pedía un lugar entre las acciones. Recuerdo pensar: si lo dejo afuera, ¿estoy siendo irresponsable? Pero en realidad: priorizar no es ignorar. Es decidir con criterio.
Antes de seguir, un paso atrás. ¿Qué es la materialidad? En sostenibilidad, es un concepto que, en pocas palabras, es el ejercicio de definir qué temas le importan y afectan realmente a una organización y a quienes se relacionan con ella. Parece sencillo, pero tiene una trampa: como la sostenibilidad abarca tanto -lo ambiental, lo social, lo económico, lo ético, lo comunitario-, es fácil caer en la tentación de querer abordarlo todo al mismo tiempo. Y cuando todo parece prioritario, en realidad: nada lo es. Los esfuerzos se dispersan, las estrategias y reportes se vuelven interminables.
Ahí es donde entra la materialidad como ejercicio.
No como una metodología fría ni como un filtro técnico, sino como una forma de pensar. La materialidad es preguntarse, con honestidad: ¿qué temas tienen mayor impacto? ¿Qué puede afectar la sostenibilidad de esta organización en el tiempo? ¿Dónde tiene sentido concentrar recursos y acciones? Es una brújula. No elimina la complejidad, pero nos ayuda a no perdernos en ella.
Me gusta entenderla como un ejercicio de madurez. Porque dejar algo fuera de la agenda inmediata no es restarle valor. Es reconocer que no todo puede ocupar el centro al mismo tiempo, y que sostener una estrategia exige orden, intención y capacidad de decisión. También exige mirar más allá de lo urgente: anticipar riesgos, identificar oportunidades, preguntarse qué compromisos estamos realmente en condiciones de sostener.
Separar el ruido de lo esencial. Pasar de la acumulación de temas a la construcción de una agenda con sentido. Eso es lo que la materialidad nos permite. No es cubrirlo todo, es enfocarnos en lo que realmente puede transformar.
En mi experiencia como comunicadora y en realidad en todos los ámbitos estratégicos, pasa exactamente lo mismo. Comunicar bien nunca fue decirlo todo: es seleccionar qué mensajes importan, a qué públicos hablarles, con qué objetivos. Cada estrategia es un ejercicio de descarte tanto como de construcción. Y cuando eso no se hace, los planes se llenan de acciones que no generan cambios importantes. Así que, pensándolo bien, la materialidad no le pertenece solo a la sostenibilidad. Es la lógica de fondo de cualquier trabajo estratégico. Nuestro rol como consultores, como líderes, no es abarcarlo todo. Es distinguir lo importante de lo urgente y actuar en consecuencia.
Finalmente, la materialidad, la comunicación y cualquier trabajo estratégico es un ejercicio: relevancia, no exhaustividad.
El encuentro se realizó en un hotel asunceno, en el marco de las actividades previas a la Expo Madera 2026, con la participación de autoridades nacionales. Foto: Matías Amarilla/LN
Camilo Pérez asocia el futuro del deporte con la sostenibilidad en la antesala de la Expo Madera
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El deporte y el cuidado del medio ambiente son pilares que deben avanzar de manera conjunta, sostuvo el presidente del Comité Olímpico del Paraguay (COP), Camilo Pérez durante un encuentro realizado en el Hotel Sheraton en el marco de las actividades previas de la Expo Madera Paraguay 2026.
El dirigente deportivo y candidato colorado a la intendencia de Asunción destacó que el COP forma parte de la iniciativa Sport for Climate Action, impulsada por el Comité Olímpico Internacional y las Naciones Unidas.
Resaltó la importancia de que el Parque Olímpico Paraguayo continúe siendo un espacio abierto para eventos que contribuyan al desarrollo del país.
“Estamos muy satisfechos de que el Parque Olímpico sea utilizado para todo lo que sirva a mejorar la sociedad paraguaya y asuncena. Con muchísima alegría abrimos las puertas para que nuestro país luzca ante la gente que viene de afuera para este tipo de eventos”, expresó.
Del encuentro participaron el Ing. Rolando De Barros, ministro del Ambiente y Desarrollo Sostenible; la Ing. Cristina Goralewski, ministra del Instituto Forestal Nacional (Infona); y el Lic. Diego Manuel Puente, presidente de la Federación Paraguaya de Madereros (Fepama), quienes acompañaron la presentación de esta nueva edición de la feria.
La organización del evento agradeció al COP y a su presidente, Camilo Pérez, por albergar la 6° Expo Madera, destacando su visión y aporte estratégico para esta edición del evento.
La Expo Madera Paraguay 2026, principal feria del sector foresto-industrial del país, se desarrollará del 10 al 12 de setiembre en el Comité Olímpico Paraguayo, con el objetivo de promover la innovación, la industrialización y el desarrollo sostenible de la cadena forestal paraguaya.
Para Shunko Rojas, exintegrante del equipo negociador del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, el desafío para Paraguay ya no pasa por celebrar la apertura de mercados, sino por prepararse para competir en un escenario que exigirá más trazabilidad, sostenibilidad y adaptación empresarial.
Durante años, el debate sobre el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea estuvo centrado en las negociaciones. Ahora la conversación cambió, y la pregunta ya no es si el acuerdo representa una oportunidad para Paraguay, sino en quiénes están preparándose para aprovecharla.
Esa es la principal reflexión que dejó Shunko Rojas, exintegrante del equipo negociador del histórico entendimiento comercial entre ambos bloques y uno de los especialistas que pasó recientemente por Paraguay en el marco de la Feria Empresarial del Paraguay (FEPY).
Para el experto, existe una percepción equivocada de que el acuerdo beneficiará únicamente a los grandes exportadores de carne, soja o productos agrícolas. La realidad es mucho más amplia, afirma. “El acuerdo va a impactar a todos, incluso a quienes crean que no tienen ninguna relación con Europa”, expresó.
Las exportaciones a la UE podrían intensificarse en la medida en que las empresas estén mejor preparadas en infraestructura y servicios.
La razón es sencilla, pues no se trata únicamente de exportar más, sino de “transformar la forma de hacer negocios”. La Unión Europea representa uno de los mercados de mayor poder adquisitivo del mundo, concentra una porción significativa del comercio internacional y continúa siendo una de las principales fuentes globales de inversión extranjera.
Para Paraguay, esto abre oportunidades de acceso a mercados, mejora de competitividad y atracción de nuevas inversiones, y, reducir el acuerdo a una cuestión arancelaria, sería un error. “Las oportunidades no están solamente en el producto final. Están en toda la cadena de valor”, remarcó.
Eso significa que el impacto puede alcanzar a productores, proveedores de insumos, empresas de logística, industrias manufactureras, desarrolladores tecnológicos, certificadoras, transportistas y prestadores de servicios. En otras palabras, el acuerdo tiene capacidad para reconfigurar ecosistemas empresariales completos.
Y si bien, los sectores tradicionales seguirán siendo protagonistas, rubros como la carne bovina, porcina y aviar, soja, arroz, azúcar, cueros, biodiésel, forestal y energías renovables aparecen entre los segmentos con mayores perspectivas.
Shunko también identificó oportunidades emergentes en servicios, mercados de carbono y nuevas actividades vinculadas a la sostenibilidad, por lo que, el verdadero desafío comienza ahora y el error más peligroso sería asumir una posición pasiva. Esto, debido a que independientemente si una empresa exporta o no a Europa, las nuevas condiciones de mercado terminarán generando cambios en toda la economía.
“Quien se quede de brazos cruzados también será impactado por el acuerdo”, advirtió. Por eso considera que el primer paso para cualquier empresa paraguaya debería ser realizar un diagnóstico profundo. Entender cómo las nuevas reglas pueden afectar sus productos, procesos, financiamiento, estructura de costos y condiciones de competencia.
La energía renovable y el mercado de carbono surgen como una destacada oportunidad de inversión.
Ya una vez comprendido, mirar más allá de los negocios tradicionales, con una palabra clave, la adaptación, la de la carrera por cumplir estándares. Recordemos que uno de los conceptos que más se repite cuando se habla del acuerdo Mercosur-Unión Europea es el acceso al mercado.
Más allá de eso, para Shunko el acceso real dependerá cada vez más de la capacidad de cumplir estándares; requisitos ambientales, laborales, sanitarios y fitosanitarios que se convertirán en factores decisivos para competir en Europa.
Eso implica invertir en trazabilidad, certificaciones, mecanismos de control y procesos de verificación que permitan demostrar el cumplimiento de las exigencias regulatorias. La premisa ya no se trata solamente de producir sino de demostrar cómo se produce. Precisamente aquí es que aparece uno de los mayores retos para muchas empresas de la región.
“Las compañías deben analizar cuáles son las brechas regulatorias que todavía tienen y qué capacidades necesitan desarrollar para cerrarlas”, señaló.
Aunque la implementación plena del acuerdo todavía requiere etapas adicionales, el especialista considera que las empresas que comiencen hoy su proceso de adaptación llegarán en mejores condiciones cuando las oportunidades comerciales se aceleren.
Construir sistemas de trazabilidad, adaptar procesos productivos, obtener certificaciones internacionales o desarrollar nuevas capacidades organizacionales puede llevar años, advierte. Por eso insiste en que la preparación debe comenzar ahora, y no cuando el mercado lo exija.
El referente también rechaza la idea de que la adaptación dependa únicamente del sector privado, pues a su criterio, el éxito del acuerdo requerirá una coordinación permanente entre empresas, gremios, instituciones públicas y organismos de apoyo. “La cooperación público-privada será fundamental para convertir las oportunidades en resultados concretos”, afirmó.
Y es precisamente ahí donde Paraguay podría encontrar una de sus mayores fortalezas, con la capacidad de articular esfuerzos para transformar una apertura comercial en una estrategia nacional de competitividad.
Porque el acuerdo Mercosur-Unión Europea deja en claro que el desafío ya no consiste solamente en vender más, sino en construir empresas capaces de competir en los mercados más exigentes del mundo. Y para quienes sepan anticiparse, esa puede ser la mayor oportunidad económica de las próximas décadas, concluyó Shunko.