El Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) culminó la cooperación para el Programa de Fortalecimiento de la Investigación de Soja y cedió a favor del Instituto Paraguayo de Tecnología Agrícola (Ipta) la titularidad de las seis variedades de Sojapar y el germoplasma para la generación de futuras variedades nacionales.
Así lo indicaron en un comunicado en el cual señalaron que el Ipta ejercerá la exclusiva titularidad de la marca de soja y del conjunto de genes en proceso de mejoramiento y selección. Por otra parte, el Inbio dejará de realizar cualquier gestión relativa a la producción y comercialización de semillas de las variedades desde la zafra 24-25 en adelante.
Producto del trabajo se generaron las seis variedades del cereal que circula bajo la denominación de Sojapar, más todo el germoplasma en proceso de mejoramiento y selección, que representan en torno de 1.800 líneas para generar futuras variedades, las cuales se encuentran en posesión y custodia del Ipta.
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“Se ha comunicado a las autoridades nacionales competentes que el Inbio ha resuelto ceder sin contraprestación monetaria, la parte proporcional de la propiedad que le corresponde sobre el germoplasma en proceso de mejoramiento y selección generado durante los 11 años de cooperación interinstitucional”, explicaron en la misiva.
En comunicación con La Nación/Nación Media, el vicepresidente del Inbio, Héctor Cristaldo, manifestó que este es un aporte importante en la investigación pública con el aporte genético por parte de los técnicos paraguayos. “Ya queda a cargo del Ipta seguir trabajando en las líneas, queda mucho material para trabajar y seguir produciendo variedades, además de la gestión comercial”, destacó.
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Prevén lluvias irregulares y persistencia del déficit hídrico en cultivos
El Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), prevé una distribución irregular de las precipitaciones en el campo con una marcada diferencia entre la Región Occidental y la Región Oriental para esta semana. El pronóstico señala que las lluvias podrían favorecer el aporte de humedad en las zonas con mayores acumulados, mientras que en las áreas con escasas precipitaciones podrían persistir condiciones de déficit hídrico local.
Según informe del Inbio, gran parte de la Región Occidental, especialmente Boquerón y sectores de Presidente Hayes, registraría acumulados muy bajos, de entre 0 y 8 milímetros (mm). En Alto Paraguay, las precipitaciones serían superiores con valores de entre 8 y 23 mm aunque algunos sectores del norte y noreste podrían recibir mayores acumulados.
En la Región Oriental, las lluvias aumentarían hacia el norte y el este del país. En Concepción y Amambay, se estiman acumulados de entre 23 y 39 mm, con sectores que podrían alcanzar entre 39 y 52 mm. En tanto, San Pedro y Canindeyú presentarían registros variables, generalmente de entre 13 y 33 mm.
Uno de los puntos destacados del pronóstico es el este de Canindeyú, donde se prevén núcleos de mayores precipitaciones, con acumulados aproximados de entre 45 y 60 mm. Estas zonas se ubicarían entre las de mayor aporte de humedad previsto para el periodo analizado. Por otra parte, en Cordillera, Caaguazú, Guairá, Caazapá y Alto Paraná se esperan lluvias escasas a moderadas, con acumulados mayormente de entre 4 y 18 mm, aunque algunos sectores podrían acercarse a los 23 mm.
En el sur de la Región Oriental, que comprende Paraguarí, Misiones, Ñeembucú e Itapúa, predominarían las precipitaciones muy bajas, con valores de entre 0 y 8 mm y algunos puntos con registros ligeramente superiores, detallaron.
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“Esta distribución de las lluvias podría generar diferencias en la disponibilidad de humedad en el suelo entre las distintas zonas productivas”, explicaron, agregando que mientras los sectores con mayores acumulados recibirían un aporte de humedad, las áreas con precipitaciones reducidas podrían mantener condiciones de déficit hídrico local.
En cuanto a la temperatura media señalaron condiciones más cálidas en la Región Occidental y temperaturas progresivamente más bajas hacia el centro-sur y sureste de la Región Oriental. Las temperaturas medias más elevadas, de aproximadamente 27 y 28 °C, se concentrarán en Alto Paraguay y sectores del norte del Chaco. En Boquerón, los valores se ubicarían mayormente entre 25 y 27 °C, con variaciones según la zona.
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Lluvias y granizadas no causaron grandes daños a cultivos y la soja se acerca al cierre de la siembra
Las lluvias y granizadas registradas la semana pasada no generaron grandes inconvenientes para el desarrollo de los cultivos, especialmente la soja, cuya siembra se encuentra en etapa final y podría culminar la próxima semana si las condiciones climáticas lo permiten.
Así lo señaló Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), quien indicó a La Nación/Nación Media que las precipitaciones frenaron temporalmente el avance de los trabajos, aunque el panorama general se mantiene dentro de lo previsto para un año con abundantes lluvias.
El presidente de la UGP explicó que el evento climático del miércoles pasado tuvo un impacto más concentrado en algunas zonas, principalmente en el departamento de Caaguazú, donde se reportaron daños en parcelas agrícolas, cultivos frutihortícolas e infraestructuras productivas, como invernaderos y mallas de media sombra. En cambio, las precipitaciones del sábado anterior no ocasionaron mayores daños, según los reportes recibidos.
“En general, está bien. El desarrollo de los cultivos todavía no se ve tan complicado por las lluvias, aunque están frenando la culminación de la siembra. Estamos dentro de lo previsto para un año de mucha lluvia”, manifestó Cristaldo.
En cuanto a los efectos de las granizadas, señaló que las consecuencias varían según el tipo de cultivo, la intensidad del fenómeno y el estado de desarrollo de las plantas. En el caso de las hortalizas, las pérdidas pueden ser importantes, especialmente cuando resultan afectadas las hojas, mientras que en determinadas parcelas puede ser necesario volver a sembrar.
Si bien los productores aplican prácticas para proteger los suelos y reducir los riesgos, no es posible evitar completamente los daños provocados por fenómenos climáticos de esta naturaleza. “En los cultivos ya se hizo lo que se tenía que hacer, con la siembra directa y la protección de los suelos. Hay prácticas que ayudan a cuidar el suelo, pero no hay como evitar el impacto de una granizada que no se sabe dónde va a caer ni cuándo”, expresó.
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Avance de la campaña
Respecto al avance de la campaña agrícola, Cristaldo estimó que la siembra de soja podría alcanzar el 95 % durante esta semana, con posibilidades de completar las labores en los próximos días, siempre que el clima acompañe.
“Esta semana podríamos estar en torno al 95 %. Si tenemos dos o tres días de sol, va a avanzar rápido y si hay condiciones la próxima semana tendría que estar culminando la siembra”, afirmó. La expectativa para este año es alcanzar 3.600.000 hectáreas sembradas y una producción superior a los 12 millones de toneladas.
El titular del gremio indicó que los trabajos avanzan con normalidad, aunque las lluvias generan algunas dificultades al interrumpir temporalmente las labores en el campo. No obstante, remarcó que las precipitaciones siguen siendo necesarias para el desarrollo de la producción agrícola.
En cuanto a las perspectivas de rendimiento, señaló que todavía es temprano para realizar ajustes sobre las proyecciones iniciales, ya que será necesario observar cómo evolucionan los cultivos durante las siguientes etapas de la campaña.
Precios mejoraron
Por otra parte, Cristaldo comentó que la mejora reciente de los precios de la soja incentivó la concreción de contratos anticipados por parte de algunos productores, señalando que hubo un movimiento importante durante las últimas tres semanas, coincidente con el repunte de las cotizaciones.
Recordó que en la cosecha anterior el productor recibía alrededor de USD 350 por tonelada al llegar al silo, mientras que ahora cuando el precio alcanzó los USD 400 ya se concretaron numerosas operaciones anticipadas.
Sobre los factores que impulsaron la mejora mencionó los compromisos comerciales, las expectativas sobre posibles afectaciones de la producción en Brasil y las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, que podrían incidir en el destino de las compras del gigante asiático.
Según explicó, las decisiones arancelarias y las negociaciones entre ambas potencias también influyen en la tendencia de los precios, más allá de los factores tradicionales de oferta y demanda. En ese escenario, existe la expectativa de que China aumente sus compras desde Sudamérica.
“Esperemos que el precio mejore. Nadie sabe cómo va a evolucionar, pero siempre tenemos la expectativa de que vaya mejor, tanto en rendimiento como en precios. Una mejora en cualquiera de las dos variables siempre ayuda al productor”, puntualizó a LN/NM.
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El Niño llega con abundantes lluvias: ¿Amenaza u oportunidad para el campo?
El fenómeno de El Niño ya está presente en Paraguay desde la segunda quincena de julio, aunque sus efectos más intensos se esperan entre noviembre y enero. Este escenario se origina en el Pacífico tropical y puede tardar entre 30 y 90 días en generar impactos. Especialista descartó un Súper Niño como algunos estudios señalan; no obstante, referentes del sector de la producción afirman estar preparados para afrontar el evento climático y consideran que trae buenas perspectivas para la campaña de soja 2026/27, estimada en 12 millones de toneladas.
Para Eduardo Mingo, director de Meteorología e Hidrología, es importante distinguir entre los fenómenos de El Niño y La Niña, ya que cada uno puede generar diferentes condiciones climáticas. En el caso de El Niño, explicó que el evento ya está instalado desde julio, aunque sus efectos todavía no se manifiestan con toda su intensidad. “El Niño está desde julio y su impacto todavía no es con demasiada intensidad”, afirmó a La Nación/Nación Media.
Mingo explicó que la temperatura comenzó a mostrar valores superiores a los habituales, mientras que hacia fin de año podría aumentar la frecuencia de tormentas y lluvias intensas, aunque de corta duración. El especialista señaló que estos eventos podrían generar importantes acumulados de agua en pocas horas y provocar crecidas rápidas de los ríos, especialmente en zonas de la cuenca media y baja del río Paraguay.
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Probables regiones con más impacto
En cuanto a las áreas que podrían recibir mayores lluvias, Mingo identificó principalmente a la región Oriental, con mayor incidencia hacia el este y sureste del país. Entre los departamentos mencionados se encuentran Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú, Misiones y Ñeembucú, además de sectores de la cuenca del Paraná. También señaló al Chaco, particularmente la zona de Presidente Hayes y eventualmente Alto Paraguay, como áreas que podrían experimentar impactos hacia fin de año.
Para la agricultura, este escenario implica tanto desafíos como oportunidades; si bien el exceso de agua y humedad favorece la aparición de determinadas plagas, también mejora las condiciones de desarrollo de los cultivos.
¿Existe el Súper Niño?
Lejos de la imagen de un fenómeno necesariamente perjudicial, Mingo sostuvo que, de acuerdo con técnicos de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), El Niño suele ser más productivo para el sector que La Niña, asociada a condiciones de sequía. El desafío, en este caso, está en manejar el superávit de agua y humedad.
Además, el meteorólogo descartó que exista técnicamente una categoría denominada “Súper Niño” y explicó que las intensidades reconocidas son débil, moderado, fuerte y muy fuerte. “No existe ese término (Súper Niño) realmente en la jerga del sistema que sigue al indicador”, aclaró. Al referirse al efecto sobre la producción, destacó que “siempre para el PIB es más positivo El Niño”.
Mejor lluvia que sequía
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), dijo que contar con un escenario de lluvias es, en principio, favorable para la producción agrícola, especialmente frente a un escenario de sequía.
Actualmente, los cultivos avanzan en la etapa de siembra con buenos niveles de humedad y lluvias periódicas, pero el desafío será que estas se mantengan bien distribuidas. “Tener un pronóstico de lluvia siempre es mejor que tener un pronóstico de sequía”, señaló a La Nación, aunque advirtió que “los excesos nunca son buenos”.
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El principal riesgo para los cultivos, según el director ejecutivo del gremio, aparece cuando el exceso de humedad genera demasiados días nublados, dificulta el ingreso de las maquinarias a las parcelas y favorece la aparición de plagas y enfermedades.
En ese punto, indicó que la falta de sol también puede afectar el desarrollo de las plantas, mientras que en la etapa de cosecha un suelo demasiado húmedo podría impedir el ingreso de las cosechadoras. A esto se suma el estado de los caminos rurales, que puede complicar el traslado de los granos desde las zonas de producción hasta los silos y posteriormente hacia los puertos o las industrias.
Los meses clave
El seguimiento será especialmente importante durante noviembre y diciembre, cuando los cultivos de soja estarán en etapas de floración, formación de vainas y comienzo del llenado de granos, mientras que enero coincidirá con un periodo fuerte de cosecha. Pastore remarcó que los antecedentes muestran que los años con El Niño han estado asociados a buenas producciones agrícolas en Paraguay, a diferencia de episodios de La Niña, como el de 2022, marcado por la sequía.
Productores se preparan
El sector productivo ya comenzó a tomar medidas para enfrentar el escenario climático asociado a El Niño, Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), explicó que los productores están ajustando sus prácticas de manejo y realizando tareas preventivas, principalmente en caminos y sistemas de drenaje.
“En general esperemos que no vengan los extremos que se habla y sea un año de buena lluvia y por encima de los promedios, pero buena lluvia sin perjuicio”, señaló a La Nación.
Entre las medidas adoptadas se encuentran el mantenimiento de caminos rurales, la preparación de lugares secos para los animales, el mantenimiento de sistemas de drenaje y las curvas de nivel para reducir el impacto del agua sobre los suelos.
Cristaldo señaló que existe un monitoreo constante de los reportes meteorológicos y que los productores están tomando todas las acciones posibles para amortiguar eventuales condiciones más intensas.
El riesgo es mayor en los campos bajos y zonas cercanas a los ríos, donde las lluvias prolongadas pueden generar anegamientos y dificultar el manejo de cultivos y animales.
Impacto en la región
El impacto económico de El Niño sería muy desigual en América Latina. Según un análisis de Goldman Sachs, Ecuador y Brasil aparecen entre las economías más expuestas. En Brasil, el riesgo combina efectos sobre la agricultura y una menor generación hidroeléctrica, mientras que Ecuador enfrenta además riesgos por lluvias intensas, inundaciones y problemas en su sistema eléctrico.
En contraste, Argentina podría beneficiarse de mejores condiciones hídricas para la agricultura. El informe también señala que el fenómeno podría elevar los precios de los alimentos, para el conjunto de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México y Perú, Goldman Sachs estima un aumento de 1,40 puntos porcentuales en la inflación de alimentos durante los cuatro trimestres posteriores al choque. Así, un mismo fenómeno puede significar más lluvias y oportunidades para el agro en unas zonas, pero inundaciones, problemas energéticos y mayores costos en otras.
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El Niño: perspectiva de precipitaciones favorecerá la zafra 2026/27, según Inbio
El Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) presentó su informe de perspectiva climática trimestral de precipitaciones, correspondiente a la zafra 2026/27. El pronóstico refiere un panorama favorable de precipitaciones para el desarrollo de la campaña que arrancó en este setiembre. La predicción se realiza sobre la época en la que se espera que El Niño muestre su mayor impacto sobre el territorio nacional.
El relevo realizado por la Unidad de Datos del ente, detalló que, en la región Oriental, los acumulados previstos son mayores, con valores que aumentan gradualmente desde aproximadamente 350–450 mm en el centro-norte hasta 550–700 mm hacia el sur y sureste, principalmente en Itapúa, Alto Paraná, Caazapá, Misiones y sectores de Ñeembucú.
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La coordinadora de la Unidad de Datos del Inbio, Fátima Melgarejo, indicó que esta disponibilidad de lluvias constituye una señal positiva para acompañar el inicio y establecimiento de los cultivos, así como las primeras etapas de desarrollo de la zafra.
También explicó que, en el centro y norte de la región Oriental, incluyendo San Pedro, Canindeyú, Caaguazú, Cordillera y Guairá, se estiman acumulados intermedios, aproximadamente entre 400 y 550 mm, lo que también representa una perspectiva favorable para mantener una adecuada disponibilidad de humedad durante buena parte del trimestre.
Buena disponibilidad
El informe indica que, respecto a la región Occidental, los acumulados son menores, principalmente entre 150 y 300 mm, con un incremento gradual hacia el este y sur de la región. Si bien existe una menor disponibilidad de lluvia respecto a la región Oriental, el escenario previsto puede contribuir a mejorar las condiciones de humedad del suelo, especialmente cuando las precipitaciones se presenten de manera regular.
“El escenario de octubre, noviembre y diciembre se presenta favorable para el desarrollo de la zafra 2026/27, con una perspectiva de buena disponibilidad de precipitaciones en gran parte de la región Oriental. El contexto de El Niño refuerza la expectativa de un período con mayor disponibilidad hídrica, aunque el seguimiento de la frecuencia e intensidad de las lluvias será fundamental durante el desarrollo de la campaña”, detalló Melgarejo.
Producción
Algunas proyecciones de producción apuntan a que la campaña sojera podría alcanzar un buen rendimiento, cercano a los 11,5 millones de toneladas, inferior a los 12 millones de toneladas de la zafra 2025/26.
Adicionalmente, se debe recordar que entre los meses de noviembre y diciembre se espera que el fenómeno El Niño impacte con mayor fuerza en el territorio nacional, elevando los niveles de precipitaciones y temperaturas.
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