El sector cárnico prosigue la búsqueda de nuevos mercados para la proteína roja, pese a encontrarse con incertidumbre respecto a las exportaciones a Estados Unidos debido a la campaña de dos senadores contra el producto paraguayo. El presidente de la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC), Randy Ross, indicó que se prevén visitas de técnicos extranjeros a nuestro país para la apertura de destinos a corto y mediano plazo.
El representante de la CPC explicó que del 6 al 14 de mayo se recibirá a una delegación mexicana que llegará para realizar una inspección a frigoríficos y se está conversando con Corea del Sur para que una comitiva realice la auditoría correspondiente. “Canadá está muy próximo, creo que la próxima semana vamos a tener la resolución. Japón sí va a tardar un poco más porque es bastante exigente y nos va a llevar bastantes años aún”, comentó.
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Importancia de EE. UU.
Recordó que si bien existe posibilidad de acceder a nuevos compradores, el pasaporte que otorga la habilitación a EE. UU. es muy importante y todavía “no está nada dicho” en el marco de las negociaciones para evitar el revés en las salidas del producto nacional teniendo en cuenta el intento de bloquear nuestros envíos por parte de senadores estadounidenses.
Enfatizó que el lobby es una herramienta muy utilizada en el país americano. “Estamos explorando esa posibilidad. No para sobornar a nadie, pero sí para informar a los congresistas para que entiendan la situación y la reviertan porque el que se quedaría como gran ganador es China”, aseguró a Unicanal.
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En diciembre pasado, Paraguay concretó el primer envío de 25 toneladas de carne al mercado de Estados Unidos, luego de una década de gestiones, que incluyó la visita de una misión técnica del Departamento de Agricultura (USDA, sigla en inglés) norteamericano, en noviembre de 2021. No obstante, los senadores Jon Tester (Montana) y Mike Rounds (Dakota del Sur) incluyeron en su carrera electoral una campaña contra la carne paraguaya, logrando una declaración de rechazo del Senado a partir de información errónea que divulgaron ante sus colegas.
Actualmente, el mayor comprador del producto estrella paraguayo es Chile que, en el tercer trimestre del año, ocupó el 43 % de los volúmenes embarcados, seguidos por Taiwán, Brasil, Israel y Rusia, mientras que Estados Unidos representó el 2 % del total exportado.
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Crecimiento de la ganadería paraguaya dependerá de la productividad del sector, según la CPC
La ganadería paraguaya ingresa a una nueva etapa de desarrollo en la que la productividad se perfila como el principal factor para sostener el crecimiento y la competitividad del sector. Así lo señaló la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), al advertir que el modelo basado en la expansión del rodeo bovino y la incorporación de nuevas superficies productivas comienza a mostrar límites.
Durante las últimas décadas, Paraguay consolidó su posición entre los principales exportadores de carne bovina de la región gracias al crecimiento del hato ganadero y a la apertura de nuevos mercados internacionales. Sin embargo, ese escenario comenzó a modificarse. Según datos oficiales del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), entre 2020 y 2025 el stock bovino cayó cerca del 9 %, al pasar de 14.026.143 a 12.830.123 cabezas, mientras que la cantidad de productores ganaderos disminuyó alrededor del 16 %.
Desde la CPC indicaron que estos datos reflejan que el crecimiento futuro ya no podrá depender exclusivamente del aumento del número de animales, sino de la capacidad del sector para producir más carne utilizando de forma más eficiente los recursos disponibles.
La gremial explicó que el margen para seguir expandiendo la ganadería mediante la incorporación de nuevas áreas productivas se reduce debido a la mayor competencia por el uso del suelo, impulsada por actividades como la agricultura, la forestación y el cultivo de arroz.
Disminución del rodeo y principales factores
Asimismo, señalaron que la disminución del rodeo responde a diversos factores, entre ellos la reorganización de los sistemas productivos, la competencia por la tierra, las condiciones climáticas, la rentabilidad de la actividad y la incorporación de nuevas tecnologías.
La CPC afirmó que esta transición implica un cambio en la estrategia de desarrollo del sector. Mientras que durante décadas el objetivo fue aumentar el número de animales y expandir la frontera ganadera, actualmente el foco se orienta a elevar la producción por animal y por hectárea mediante la incorporación de innovación, tecnología y mejores prácticas de manejo.
Elementos que contribuirán a mejorar la productividad
Entre los principales factores que contribuirán a mejorar la productividad, el gremio mencionó el fortalecimiento de la eficiencia reproductiva, la mejora genética del rodeo, la adopción de sistemas modernos de gestión, la optimización del manejo de pasturas, el uso estratégico de suplementación y la combinación de sistemas pastoriles con esquemas intensivos de terminación cuando las condiciones lo permitan.
La cámara también destacó la importancia de avanzar en desafíos estructurales como el mejoramiento de la infraestructura vial, la disponibilidad de agua, especialmente en el Chaco, el acceso a información productiva confiable, la capacitación técnica y la adaptación a un contexto climático cada vez más variable, factores que consideran claves para mantener la competitividad del sector.
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Foro Mercosur de la Carne plantea distribución equitativa de cuotas en acuerdos comerciales del bloque
El presidente del Foro Mercosur de la Carne (FMC), Mario Balmelli, propuso a los representantes del gremio regional impulsar una posición común sobre la distribución de las cuotas de acceso a mercados obtenidas mediante los acuerdos comerciales negociados por el Mercosur, con criterios objetivos, transparentes, equilibrados, equitativos y justos entre los Estados Parte.
Balmelli solicitó a las instituciones integrantes del Foro promover mecanismos de distribución que, además de responder a esos criterios, sean sensibles a las asimetrías existentes y coherentes con los principios establecidos en los textos fundacionales del Mercosur, según informaciones de la Asociación Rural del Paraguay (ARP).
Acuerdo UE-Mercosur, oportunidad estratégica
Además señalan que el Acuerdo Comercial Mercosur-Unión Europea representa una oportunidad estratégica para fortalecer la producción pecuaria regional. En ese sentido, sostienen que los beneficios derivados de ese acuerdo deben distribuirse de manera equilibrada, equitativa, transparente y justa entre los Estados Parte, para garantizar que los beneficios obtenidos por el bloque sean compartidos de forma armónica.
También agrega que los textos fundacionales del Mercosur establecen que el proceso de integración debe desarrollarse sobre los principios de gradualidad, flexibilidad, equilibrio y reciprocidad de derechos y obligaciones, criterios que también deberían aplicarse a la distribución interna de las oportunidades comerciales alcanzadas por el bloque
Negociaciones comenzaron hace dos décadas
Finalmente, Balmelli recordó que han transcurrido más de dos décadas desde el inicio de las negociaciones y de la creación del Foro Mercosur de la Carne, cuando la expectativa de acceder a una cuota para la carne en la Unión Europea era mayor. En ese periodo, destaca el desarrollo de la cadena de valor de la carne en Paraguay, con incorporación de tecnología de producción, infraestructura moderna, genética adaptada, avances en producción y bienestar animal, una industria frigorífica modernizada y el fortalecimiento del servicio sanitario oficial, factores que permitieron el acceso a algunos de los mercados más exigentes del mundo.
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Acuerdo Mercosur-UE ya transforma los negocios
Para Shunko Rojas, exintegrante del equipo negociador del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, el desafío para Paraguay ya no pasa por celebrar la apertura de mercados, sino por prepararse para competir en un escenario que exigirá más trazabilidad, sostenibilidad y adaptación empresarial.
Durante años, el debate sobre el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea estuvo centrado en las negociaciones. Ahora la conversación cambió, y la pregunta ya no es si el acuerdo representa una oportunidad para Paraguay, sino en quiénes están preparándose para aprovecharla.
Esa es la principal reflexión que dejó Shunko Rojas, exintegrante del equipo negociador del histórico entendimiento comercial entre ambos bloques y uno de los especialistas que pasó recientemente por Paraguay en el marco de la Feria Empresarial del Paraguay (FEPY).
Para el experto, existe una percepción equivocada de que el acuerdo beneficiará únicamente a los grandes exportadores de carne, soja o productos agrícolas. La realidad es mucho más amplia, afirma. “El acuerdo va a impactar a todos, incluso a quienes crean que no tienen ninguna relación con Europa”, expresó.
La razón es sencilla, pues no se trata únicamente de exportar más, sino de “transformar la forma de hacer negocios”. La Unión Europea representa uno de los mercados de mayor poder adquisitivo del mundo, concentra una porción significativa del comercio internacional y continúa siendo una de las principales fuentes globales de inversión extranjera.
Para Paraguay, esto abre oportunidades de acceso a mercados, mejora de competitividad y atracción de nuevas inversiones, y, reducir el acuerdo a una cuestión arancelaria, sería un error. “Las oportunidades no están solamente en el producto final. Están en toda la cadena de valor”, remarcó.
Eso significa que el impacto puede alcanzar a productores, proveedores de insumos, empresas de logística, industrias manufactureras, desarrolladores tecnológicos, certificadoras, transportistas y prestadores de servicios. En otras palabras, el acuerdo tiene capacidad para reconfigurar ecosistemas empresariales completos.
Y si bien, los sectores tradicionales seguirán siendo protagonistas, rubros como la carne bovina, porcina y aviar, soja, arroz, azúcar, cueros, biodiésel, forestal y energías renovables aparecen entre los segmentos con mayores perspectivas.
Shunko también identificó oportunidades emergentes en servicios, mercados de carbono y nuevas actividades vinculadas a la sostenibilidad, por lo que, el verdadero desafío comienza ahora y el error más peligroso sería asumir una posición pasiva. Esto, debido a que independientemente si una empresa exporta o no a Europa, las nuevas condiciones de mercado terminarán generando cambios en toda la economía.
“Quien se quede de brazos cruzados también será impactado por el acuerdo”, advirtió. Por eso considera que el primer paso para cualquier empresa paraguaya debería ser realizar un diagnóstico profundo. Entender cómo las nuevas reglas pueden afectar sus productos, procesos, financiamiento, estructura de costos y condiciones de competencia.
Ya una vez comprendido, mirar más allá de los negocios tradicionales, con una palabra clave, la adaptación, la de la carrera por cumplir estándares. Recordemos que uno de los conceptos que más se repite cuando se habla del acuerdo Mercosur-Unión Europea es el acceso al mercado.
Más allá de eso, para Shunko el acceso real dependerá cada vez más de la capacidad de cumplir estándares; requisitos ambientales, laborales, sanitarios y fitosanitarios que se convertirán en factores decisivos para competir en Europa.
Eso implica invertir en trazabilidad, certificaciones, mecanismos de control y procesos de verificación que permitan demostrar el cumplimiento de las exigencias regulatorias. La premisa ya no se trata solamente de producir sino de demostrar cómo se produce. Precisamente aquí es que aparece uno de los mayores retos para muchas empresas de la región.
“Las compañías deben analizar cuáles son las brechas regulatorias que todavía tienen y qué capacidades necesitan desarrollar para cerrarlas”, señaló.
Aunque la implementación plena del acuerdo todavía requiere etapas adicionales, el especialista considera que las empresas que comiencen hoy su proceso de adaptación llegarán en mejores condiciones cuando las oportunidades comerciales se aceleren.
Construir sistemas de trazabilidad, adaptar procesos productivos, obtener certificaciones internacionales o desarrollar nuevas capacidades organizacionales puede llevar años, advierte. Por eso insiste en que la preparación debe comenzar ahora, y no cuando el mercado lo exija.
El referente también rechaza la idea de que la adaptación dependa únicamente del sector privado, pues a su criterio, el éxito del acuerdo requerirá una coordinación permanente entre empresas, gremios, instituciones públicas y organismos de apoyo. “La cooperación público-privada será fundamental para convertir las oportunidades en resultados concretos”, afirmó.
Y es precisamente ahí donde Paraguay podría encontrar una de sus mayores fortalezas, con la capacidad de articular esfuerzos para transformar una apertura comercial en una estrategia nacional de competitividad.
Porque el acuerdo Mercosur-Unión Europea deja en claro que el desafío ya no consiste solamente en vender más, sino en construir empresas capaces de competir en los mercados más exigentes del mundo. Y para quienes sepan anticiparse, esa puede ser la mayor oportunidad económica de las próximas décadas, concluyó Shunko.
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Marta Mareco: “La producción porcina aumentó y se convirtió en una industria intensiva”
La industria porcina paraguaya atraviesa una etapa de expansión, impulsada por la incorporación de tecnología, la profesionalización de los productores y la apertura de nuevos mercados. En esta nueva entrega de Hacedores LN, Marta Mareco, presidenta de la Cámara Paraguaya de Industrias Porcinas y Derivados (Capainpod), habló con La Nación/Nación Media acerca de sus inicios en el sector, los desafíos pendientes y las oportunidades que vislumbra para una actividad que considera una de las de mayor proyección en el país.
- ¿Cómo nació su vínculo con la industria porcina y qué la motivó a dedicar su carrera a este sector?
Todo comenzó cuando, junto con mi esposo, invertimos en Itapúa para producir granos. Al trabajar con soja necesitábamos rotar los cultivos y empezamos a sembrar maíz. Ahí vimos que ya teníamos el principal alimento para los cerdos. Nos reuníamos todos los sábados con productores de la zona para analizar cómo mejorar la producción y evitar las pérdidas que implicaba trasladar animales hasta Asunción. De esas reuniones, que hacíamos en el Hotel Papillón, nació Upisa y, con ella, mi vínculo con la producción porcina.
- ¿Qué valores personales cree que marcaron su forma de liderar?
Para liderar un grupo es fundamental tener metas claras y una visión compartida. Nuestra cámara reúne a personas que trabajan en distintas etapas de la cadena, desde la producción primaria hasta la industrialización e incluso la elaboración artesanal de derivados. El desafío es incluir a todos bajo un mismo objetivo. Hoy entendemos que el crecimiento depende de la calidad, de ser cada vez más eficientes y de trabajar todos los días para mejorar.
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- ¿Cómo describiría el momento que vive actualmente la industria porcina en Paraguay?
El sector vive un momento extraordinario. Pasamos de un consumo de apenas 3 kilos al año a unos 13 kilos per cápita. Ese proceso llevó alrededor de 30 años, pero ahora el crecimiento será mucho más rápido porque ya construimos bases sólidas. La producción aumentó más de 740 % y dejamos atrás el modelo de traspatio para convertirnos en una industria intensiva, tecnificada y altamente profesional.
- ¿Cuáles fueron los principales factores que impulsaron el crecimiento del sector en los últimos años?
La incorporación de tecnología fue decisiva. Hoy utilizamos herramientas de alta precisión y sistemas automatizados que funcionan con inteligencia artificial para controlar el ambiente dentro de las granjas. Cuando participo en congresos internacionales y escucho sobre esas innovaciones, me doy cuenta de que muchas de ellas ya las estamos aplicando en Paraguay.
- ¿Cuáles son los principales desafíos que aún enfrenta la cadena porcina nacional?
El principal desafío es que el consumidor paraguayo comprenda que la misma carne de calidad que exportamos también está disponible en el mercado local. No hacemos diferencias entre lo que se exporta y lo que se vende en Paraguay. Queremos ofrecer porciones más pequeñas, nuevos cortes y seguir mostrando que la carne porcina es mucho más que costilla para la parrilla. Tenemos todos los cortes y debemos seguir enseñando su versatilidad.
- Aunque el consumo de carne de cerdo ha aumentado, todavía persisten algunos mitos. ¿Cuáles son los más comunes?
Todavía existen prejuicios asociados a formas antiguas de producción. Hoy la realidad es completamente distinta. La producción moderna cumple estrictos estándares sanitarios y de bienestar animal. Además, la carne de cerdo tiene importantes cualidades nutricionales, como su aporte de vitamina B12 y otros nutrientes. La mejor forma de derribar esos mitos es acercar al consumidor distintos cortes y presentaciones que se adapten a las nuevas formas de consumo.
- ¿Qué impacto tiene el sector porcino en la generación de empleo?
Es una actividad muy intensiva en mano de obra. Hoy dependen del sector unas 50.000 familias. Además de generar empleo, estamos formando profesionales especializados en genética, nutrición animal, inocuidad, biodiversidad y bienestar animal. La producción porcina dejó de ser una actividad casera para convertirse en una industria moderna y tecnológica. Por eso Paraguay despierta cada vez más interés internacional.
- ¿Qué mercados internacionales representan hoy las mayores oportunidades para la carne porcina paraguaya?
Actualmente, el mercado más importante es Taiwán. Queremos aumentar nuestras exportaciones, pero para lograrlo necesitamos avanzar en la posibilidad de exportar carne con hueso, lo que requiere el levantamiento de la vacunación contra la fiebre aftosa. Eso permitiría exportar más productos, como cortes con hueso, patas y otros derivados, generando un mayor aprovechamiento de toda la producción.
- Si tuviera que convencer a un joven de apostar por la industria porcina, ¿qué le diría?
Le diría que Paraguay tiene todo para crecer: agua, tierra y cada vez más conocimiento. El desarrollo del sector transforma las comunidades. Basta recorrer zonas de Itapúa para ver cómo cambió la actividad económica. Además, es un negocio rentable y ofrece oportunidades tanto en el campo como en las ciudades, donde existe un enorme potencial para transformar la carne porcina en productos con valor agregado.
- ¿Qué posibilidades ofrece la carne de cerdo desde el punto de vista gastronómico?
Muchísimas. No debemos pensar solamente en la parrilla. Se pueden preparar milanesas, empanadas, albóndigas, salsas para pastas y una enorme variedad de platos. La gastronomía vinculada a la carne de cerdo tiene un potencial enorme y todavía queda mucho por desarrollar. Cada vez más personas descubren que es una carne saludable, nutritiva y muy versátil para la cocina cotidiana y también para los eventos.
Perfil
- Es abogada y despachante de aduana
- Fundadora y directora del Estudio Jurídico Aduanero Mareco
- Directora de Relaciones Interinstitucionales e Internacionales de la Unión de Productores de Itapúa (Upisa)
- Presidenta de la Convergencia Empresarial de Mujeres del Paraguay (Cemmpy)
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