La viceministra de Industria, Lorena Méndez, habló acerca del proyecto de producción de buses eléctricos en el país, el cual fue puesto a consideración por una empresa taiwanesa la semana anterior ante el Ministerio de Industria y Comercio (MIC).
Explicó que la compañía asiática está muy interesada en realizar una parte del proceso de la fabricación de los autobuses eléctricos en Paraguay, que competiría al encarrozado de las unidades y también al chasis, dijo.
“La idea es trabajar acá en la parte del encarrozado de los buses, eso es lo que vinieron a presentarnos. Pero queremos transmitir también que la movilidad eléctrica no va a suprimir al convencional, al contrario, va a apoyar a las unidades que están en circulación”, expresó a la 650 AM.
Aliado estratégico
Méndez señaló que además de la excelente relación de amistad entre Paraguay y Taiwán, el acercamiento de la firma en cuestión, se habría originado durante una visita del presidente de la República a este país, que también es un aliado comercial estratégico, cuando conoció la fábrica incluso antes de asumir el mandato.
La empresa sería Master Transportation Bus Manufacturing, que ya realizó un previo relevamiento sobre la calidad del transporte público en el país, a fin de introducir la movilidad eléctrica en el segmento de los buses urbanos.
Según habían informado desde el MIC, el proyecto demandaría una inversión de USD 20 millones, la generación de entre 2.000 y 2.500 empleos de forma directa, además de beneficiar a un considerable número de proveedores locales.
Todo lo indicado contempla tanto la disponibilidad de los buses, centros de cargas, paradas, el sistema operativo vía aplicación y una central de monitoreo. Además del proyecto de producción de chasis y carrocerías, se habló de la posible exportación a Brasil.
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Paraguay ratifica en el campo internacional su buena calificación económica
Nuestro país sigue destacándose entre los mejores por su buena calificación económica debido a su baja deuda, el buen manejo de su responsabilidad fiscal y otros aciertos.
Por tercer año continuado la empresa Moody’s Ratings ratificó al Paraguay en el grado de inversión con la calificación Baa3, con perspectiva estable.
Es otro punto favorable para la nación paraguaya que se está destacando por los excelentes elementos que componen su realidad.
Lo importante de estar entre los más destacados es no solo para alegrarse por la buena tarea realizada hasta ahora, sino una invitación a seguir trabajando con fuerza para corregir los defectos que se tienen y conquistar nuevos logros.
La entidad financiera internacional confirmó la calificación de grado de inversión que ya tenía el país en su calidad de emisor de largo plazo en moneda local y extranjera. Por consiguiente, su perspectiva se mantiene estable.
Uno de los puntos que destaca el informe de la empresa es que el país tiene una política monetaria creíble, “con un historial consolidado de mantenimiento de la estabilidad de precios y externa, que refuerza aún más el perfil crediticio, junto con un historial de estabilidad política”.
Resalta que el hecho de confirmar la calificación mencionada está reflejando su sólida tendencia de crecimiento, respaldada por una importante inversión de capital, además de contar con una deuda pública relativamente baja y estable.
Agrega que el país tiene el cumplimiento constante de un marco de responsabilidad fiscal a mediano plazo. Por lo que sostiene que la vulnerabilidad general ante los riesgos que pudieran acontecer es baja.
Un tema que la entidad calificadora pone de resalto es que la creciente diversificación económica del país más allá de la agricultura, las inversiones de capital que están en marcha, además de la aplicación eficaz de políticas fiscales y monetarias ofrecen la capacidad de sobrellevar las adversidades ante las perturbaciones que se pudieran presentar.
Entre los asuntos que mejorar, Moody’s dice que la solidez institucional de Paraguay continúa siendo inferior a la de los países que tienen la misma calificación Baa. Agrega que la dependencia de la economía nacional de la agricultura y de la generación de energía hidroeléctrica expone al país a choques externos.
La situación de nuestro país es excelente en muchos aspectos, pero tiene que mejorar en varios asuntos, como manifiesta la calificadora. Indica que las fortalezas se ven contrarrestadas por una base de ingresos públicos limitada que restringe la flexibilidad fiscal y entorpece la capacidad de enfrentar la deuda a pesar de una carga negativa relativamente baja.
La nación ha avanzado bastante en muchos aspectos de su realidad, aunque tiene todavía diferentes asuntos que mejorar. La perfección probablemente será difícil de lograr, aunque el ansia de ser perfectos ayude a superar los problemas, a encontrar soluciones diversas y a encarar el futuro.
Por eso es de suma importancia ir identificando los principales asuntos que requieren las más urgentes respuestas, sin descuidar la atención a las cuestiones de diferente importancia. Por lo que es saludable hacer una completa y sincera revisión de los requerimientos principales. Pues, así como tenemos importantes fortalezas, también contamos con debilidades de cierto nivel.
Entre los puntos positivos del país está su sentido de resiliencia, es decir, la capacidad de hacer frente a las dificultades con suficiente fortaleza para salir ganando. Esto se ha demostrado claramente a lo largo de su historia de nación que fue casi exterminada por una guerra larga y perversa de la que resurgió con fuerza y optimismo.
La tarea que hay que encarar es clara: seguir trabajando con vigor, con la saludable ambición de ser cada vez más y mejor para alcanzar nuevas metas. Si el país ha sido capaz de obtener una reciente buena calificación por su desempeño, está claro que puede ir por más en el afán de conseguir mayores avances para su desarrollo y el bienestar de su gente.
En ese sentido, las personas que habitan esta nación tienen un reto formidable: la invitación de proseguir sus afanes con más bríos, porque cuanto más se labore, se tendrán posibilidades de mayores éxitos y nuevas conquistas para estar mejor.
Nuestro país no solo puede obtener nuevas calificaciones positivas de las entidades internacionales de riesgo, como lo está logrando, sino que también es capaz de avanzar más rápido en la obtención de sus metas de desarrollo
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Chorizo sanjuanino: productores fabrican 138.000 kilos al año y buscan expandirse fuera de Misiones
Nacido como una receta familiar en San Juan Bautista, Misiones, el chorizo sanjuanino se convirtió con el paso de las décadas en uno de los productos gastronómicos más reconocidos del país. Sin embargo, detrás de su valor cultural existe una actividad económica que hoy moviliza a productores organizados, genera oportunidades comerciales en varios departamentos y comienza a mirar hacia mercados más amplios.
Guillermo Pig, productor y referente del sector, contó a La Nación/Nación Media, que durante el 2025 los productores asociados cerraron el año con una producción de 138.000 kilos de chorizo sanjuanino, una cifra que refleja la consolidación de un rubro que, aunque todavía de escala relativamente pequeña, viene avanzando en procesos de formalización, posicionamiento comercial y expansión territorial.
Actualmente, el gremio, aún no oficial, está integrado por seis productores activos, de los cuales cuatro ya cuentan con marcas registradas ante la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi). Pig precisó que la formalización representa uno de los principales desafíos para la actividad debido a los costos y los tiempos que demandan los trámites administrativos.
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“Muchas veces la burocracia desalienta. En mi caso, conseguir el registro de marca llevó cerca de cuatro años”, contó. A pesar de ello, los productores avanzan en la construcción de una identidad comercial común que permita fortalecer el reconocimiento del producto y abrir nuevas oportunidades de negocio.
Del mercado local a la expansión nacional
Aunque su origen está ligado a San Juan Bautista, el principal mercado consumidor ya no se encuentra exclusivamente en Misiones. Actualmente, el departamento Central concentra el mayor volumen de ventas del producto, seguido por puntos de comercialización distribuidos en Itapúa, Alto Paraná, Caaguazú, Canindeyú y San Pedro.
Según los productores, el crecimiento de la demanda permitió que el chorizo sanjuanino dejara de ser un producto asociado únicamente a festividades locales para convertirse en una opción cada vez más presente en reuniones familiares, encuentros sociales y celebraciones en distintas zonas del país.
El comportamiento de las ventas también presenta una marcada estacionalidad. Los mayores niveles de comercialización se registran durante los feriados nacionales y especialmente hacia finales de enero, cuando miles de personas llegan a San Juan Bautista para participar del tradicional Festival Nacional del Batiburrillo, Siriki y Chorizo Sanjuanino.
A este escenario se suma un fenómeno particular registrado durante los últimos meses: el impacto del buen momento deportivo de la selección paraguaya. Los productores afirman que la clasificación al Mundial y el entusiasmo generado por el fútbol impulsaron el consumo durante encuentros familiares y reuniones sociales vinculadas a los partidos. “La gente se reúne más, organiza asados, encuentros y eso también termina favoreciendo las ventas”, señalan desde el sector.
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Producto con identidad propia
Más allá de los números, los elaboradores consideran que uno de los principales activos del chorizo sanjuanino es su identidad. La receta se originó en la década de 1960 gracias a Aníbal Amarilla, quien comenzó a comercializar una preparación elaborada con 50 % de carne vacuna y 50 % de carne porcina.
Con el tiempo, el producto ganó popularidad y se convirtió en uno de los símbolos gastronómicos más representativos de Misiones. Aunque muchas personas lo identifican como “chorizo misionero”, los productores sostienen que su origen está directamente ligado a San Juan Bautista. Por ese motivo, actualmente trabajan en la consolidación de herramientas que permitan proteger y diferenciar comercialmente al producto.
Uno de los principales objetivos es fortalecer la obtención y utilización de la indicación geográfica, un sello que permite identificar productos asociados a un territorio específico y que constituye un importante factor de valor agregado en los mercados modernos. La iniciativa busca otorgar mayores garantías al consumidor y reforzar la diferenciación frente a productos similares elaborados en otras regiones.
Turismo y el desafío de exportar
La promoción del producto encuentra uno de sus principales escenarios en los eventos gastronómicos organizados en San Juan Bautista. Además del tradicional Festival Nacional del Batiburrillo, Siriki y Chorizo Sanjuanino, que reúne anualmente a más de 25.000 visitantes en enero de cada año, la ciudad desarrolla otras actividades orientadas a fortalecer la visibilidad de los productores locales.
Entre ellas figura la Fiesta del Siriki y del Chorizo Sanjuanino, celebrada durante junio y considerada una de las principales plataformas de promoción comercial y turística para el sector. Según Pablo Cubilla, secretario de Comunicación de la Municipalidad de San Juan Bautista, estos eventos generan un importante movimiento económico para emprendedores, artesanos, comerciantes y productores gastronómicos.
“Prácticamente todo lo que se ofrece durante las jornadas termina vendiéndose”, destacó. Mientras tanto, el siguiente gran desafío del sector apunta a la exportación. Los productores comenzaron a trabajar junto al Ministerio de Industria y Comercio (MIC) en procesos de formalización, capacitación y acceso a herramientas de financiamiento que permitan cumplir los requisitos sanitarios y comerciales exigidos por los mercados internacionales.
Si bien el objetivo todavía se encuentra en una etapa inicial, el sector considera que la combinación entre identidad territorial, tradición gastronómica y organización productiva puede convertirse en una oportunidad para posicionar al producto más allá de las fronteras.
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Canciller y subsecretario adjunto de EE. UU. analizan a la región
En el marco de su reciente visita oficial a Washington, Estados Unidos, el ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, Rubén Ramírez Lezcano, sostuvo una serie de reuniones de alto nivel con funcionarios clave de la administración estadounidense.
El objetivo central fue profundizar la asociación estratégica, abordar las complejas dinámicas de seguridad regional y consolidar compromisos en áreas sociales y educativas de mutuo interés.
DIÁLOGO SOBRE ESTABILIDAD Y DESAFÍOS REGIONALES
Durante el encuentro mantenido con el subsecretario adjunto para América del Sur del Departamento de Estado, Luis Méndez, la conversación giró en torno a una evaluación exhaustiva de la coyuntura geopolítica actual.
Ambas autoridades analizaron los desafíos emergentes que enfrenta el Cono Sur, coincidiendo en que la estabilidad democrática y el fortalecimiento de las instituciones son pilares fundamentales para el progreso compartido.
En este contexto, el canciller y el alto funcionario estadounidense enfatizaron que la cooperación bilateral no solo es una necesidad operativa, sino una herramienta indispensable para contener las amenazas que podrían comprometer el desarrollo económico y la paz en el hemisferio.
ENFOQUE HUMANITARIO: EL CASO VENEZUELA
Uno de los puntos de mayor relevancia en la agenda fue la delicada situación en Venezuela. Ramírez Lezcano y Méndez expresaron su profunda preocupación por el impacto humanitario en la población civil. Al respecto, concordaron en la urgencia de coordinar esfuerzos diplomáticos y logísticos que permitan canalizar asistencia humanitaria efectiva, reafirmando el compromiso de ambos países con la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de soluciones que alivien el sufrimiento de los afectados.
FORTALECIMIENTO DE LA SEGURIDAD Y AGENDA DE FUTURO
En el ámbito de la seguridad, la reunión sirvió para reafirmar una alianza sólida. Se discutieron mecanismos para optimizar el intercambio de información y la colaboración en la lucha contra el crimen organizado transnacional, un área donde Paraguay y Estados Unidos mantienen una vigilancia compartida constante.
Finalmente, al revisar el estado de la agenda bilateral, los representantes coincidieron en que existe una hoja de ruta clara para continuar impulsando el trabajo conjunto.
Más allá de los temas coyunturales, abordaron iniciativas de cooperación educativa, destacando la coordinación de nuevos planes destinados a la sensibilización y lucha contra el antisemitismo, reafirmando los valores democráticos compartidos entre Asunción y Washington.
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Peña verifica avance del 76% de Aña Cuá y ratifica que la primera turbina operará en 2028
Este viernes, el presidente de la República, Santiago Peña, realizó una jornada de verificación de las obras que se viene llevando a cabo para la maquinización del brazo Aña Cuá, proyecto energético estratégico de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) con una inversión aproximada de USD 600 millones y que registra un avance general del 76%.
La iniciativa que tiene un 50% de avance en lo que respecta a los trabajos de hormigonado, permitirá incrementar la capacidad de generación eléctrica mediante la instalación de tres turbinas, sumarán 270 MW de potencia e incrementando en un 10% su capacidad de generación tanto para Paraguay como Argentina, aprovechando el potencial hidroeléctrico del brazo Aña Cuá y fortaleciendo la matriz energética nacional.
Así también, alrededor de 800 personas en sus diferentes frentes forman parte de esta obra estratégica, impulsando la mano de obra de la región. “Esta obra va a significar más progreso y energía eléctrica para el Paraguay a través del caudal importante que tiene el río Paraná. Esperamos que durante los próximos meses comience la instalación de las turbinas y el montaje electromecánico, que constituye un trabajo de ingeniería realmente impresionante", señaló el presidente de la República.
El presidente Peña recordó que cuando arrancó su mandato heredó esta obra del gobierno anterior, que estaba parada hacía ya varios años; pero siempre con el ánimo de mirar para adelante, indicó que al momento que asumió el presidente de Argentina, Javier Milei, unos meses después, tomaron la decisión de ejecutar esta obra y llevarla a término.
“El tema de Yacyretá siempre estuvo en agenda de poner está enorme hidroeléctrica de la entidad binacional, que se ha convertido en símbolo de hermandad entre nuestras naciones. Por eso, decidimos resolver muchos de los problemas, principalmente financiero que se venían acarreando”, acotó.
Mencionó que esta situación le llevó hasta Italia, porque la empresa que había sido contratada para la construcción había quebrado y fue absorbida por otras empresas; por lo que tuvo que viajar personalmente a conversar y convencer a los nuevos empresarios y al CEO de la empresa que había adsorbido la anterior quebrada, para mantener una serie de conversaciones a nivel económico, técnico para que finalmente se concrete un acuerdo de reanudar los trabajos de construcción del brazo Añá Cuá.
En funcionamiento en el 2028
De acuerdo al cronograma, se tiene previsto que la primera unidad de generación entre en funcionamiento en 2028, en tanto que la operación total para finales del 2029, explicó Roque Mendoza, ingeniero encargado de la obra.
“Esta obra nos demuestra la grandeza de la mano de obra paraguaya. Ingenieras, técnicos y obreros ponen aquí su talento para que sigamos teniendo energía verde y renovable”, manifestó Claudia Centurión, ministra de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
Peña estuvo acompañado además de la ministra del MOPC, junto a Pedro Alliana, vicepresidente de la República, y Lic. Luis Benítez Cuevas, director ejecutivo paraguayo de Yacyretá. La maquinización de Aña Cuá constituye una de las obras más importantes en lo que refiere a infraestructura energética que sirvan para el desarrollo en el país, ampliando la disponibilidad de energía eléctrica, potenciando la producción nacional y acompañar el crecimiento económico nacional.