Al ingresar en el periodo fresco, las probabilidades de helada siempre están, lo que podría complicar es que la región todavía se encuentra bajo el fenómeno de La Niña. Foto: Gentileza.
Advierten sobre probabilidad de riesgo de heladas tras sequía
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Como cada año, las distintas estaciones se prestan para los diversos fenómenos climatológicos, de los cuales gran parte del país depende al ser un productor agrícola-ganadero nato, por lo que es importante tomar las precauciones necesarias.
Y al ingresar en el periodo fresco, las previsiones traen consigo probabilidades de riesgo de heladas, según un reporte agroclimatológico de la Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
Al respecto, para tener un panorama más amplio, La Nación - Nación Media consultó con el coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Édgar Mayeregger, quien validó que efectivamente los pronósticos que se generan cada tres meses hablan de posibles heladas, pues ya estamos ingresando en un periodo de riesgo.
No obstante, resaltó que no puede asegurar porque son “probabilidades”, pero también hizo hincapié en un detalle, que la región todavía se encuentra bajo el fenómeno de La Niña, que provoca menos lluvias y que, históricamente, el siguiente invierno suele ser más fuerte y agresivo, de ahí que se puede considerar el riesgo de la helada.
En el sur, las heladas se registran generalmente en mayo, y en el norte a partir de junio. Foto: Archivo.
“Lo que tenemos ahora es que la probabilidad se vuelve más real luego de la sequía y las pocas precipitaciones que tuvimos con La Niña, pero no puedo arriesgarme a dar fechas. Eso sí, el invierno suele ser más riguroso, pero que se adelante o atrase no podemos precisar”, expresó.
Zonas y cultivos
En ese sentido, explicó que las primeras heladas, según las regiones, en el sur del país se suelen dar en la última semana de mayo, mientras que el Norte en junio. Pero con la gran variabilidad climática, las fechas ni el fenómeno no se pueden garantizar, pero la probabilidad siempre existe, reiteró.
En cuanto a los rubros que más corren riesgo con la helada, indicó que cualquier cultivo en campo de hecho está bajo la preocupación, pero especialmente el maíz zafriña, la soja y otros rubros frutihortícolas, pero Mayeregger remarcó que los cultivos de invierno, de hecho, suelen ser resistentes.
Es así que la helada es un riesgo que el productor siempre maneja, por lo que también tendrá mucho que ver la responsabilidad que cada productor emplea, pues los manejos y las técnicas están, pero aseveró la importancia de ir recordando la época de temperaturas bajas, con probabilidad de lluvias importantes que también se descartan.
“Es importante entender que las heladas se dan época de otoño-invierno, y son normales entre junio, julio e incluso agosto, pero si se asocia con La Niña puede que se generen eventos más temprano y que se tengan que utilizar técnicas y métodos de protección contra la helada”, insistió.
“Resaltan expansión y la importancia del sector lácteo”
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Se consolidó como una de las actividades más dinámicas generando empleo, ingresos y oportunidades para miles de familias rurales.
En el marco del Día Mundial de la Leche, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) resaltó el papel estratégico de la cadena láctea en Paraguay y su compromiso con el fortalecimiento del rubro promoviendo una producción más eficiente, sostenible e inclusiva.
Según indicó la cartera, la producción láctea se consolidó como una de las actividades más dinámicas del sector agropecuario, generando empleo, ingresos y oportunidades para miles de familias rurales. Hoy, los avances alcanzados también se reflejan en el incremento del consumo de productos lácteos y en la diversificación de la oferta disponible para los consumidores paraguayos.
“La cadena láctea nacional produce alrededor de 900 millones de litros de leche al año, constituyéndose en un importante motor de desarrollo territorial y crecimiento económico”, mencionaron desde el MAG, agregando que para este año se prevé la publicación de un libro que reunirá evidencia científica sobre los beneficios del consumo de leche y productos lácteos, con el objetivo de aclarar conceptos erróneos y brindar información confiable a la ciudadanía.
En torno a ello, el viceministro de Ganadería, Marcelo González, ratificó en el lanzamiento del Kamby Running, organizado por la Cámara Paraguaya de Industriales Lácteos (Capainlac), el compromiso de la institución estatal en apoyar los programas y trabajos que se vienen emprendiendo para fortalecer la lechería, y con ello contribuir al desarrollo territorial gracias a los beneficios que el rubro ofrece a las familias del sector rural.
PROGRAMA NACIONAL
Asimismo, se informó que a través del Programa Nacional de Fomento de la Cadena Láctea (PFCL) se contabilizan 480 organizaciones de productores mediante asistencia técnica permanente, atención veterinaria en finca, capacitaciones en buenas prácticas de producción, análisis de suelo, provisión de insumos e implementación de planes forrajeros, contribuyendo así a mejorar la productividad y la calidad de la producción láctea nacional.
En tanto, uno de los ejes de trabajo más importantes de este año es el fortalecimiento de la producción de forrajes, considerando que la disponibilidad de alimento durante todo el año es fundamental para garantizar la productividad y sostenibilidad de los sistemas lecheros, destacaron.
Agricultura familiar: MAG realizará 9 ferias durante la primera semana de junio
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Más de 580 familias productoras de la agricultura familiar campesina participarán esta semana en nueve ferias impulsadas por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), una iniciativa que busca fortalecer los ingresos del sector rural mediante la venta directa al consumidor y dinamizar las economías locales.
Las actividades se desarrollarán en Asunción, San Lorenzo, Fernando de la Mora, Lambaré, Itauguá y Caacupé, donde los productores ofrecerán alimentos frescos, artesanías y productos agroindustriales sin intermediarios, permitiéndoles captar una mayor proporción del valor de sus ventas.
La propuesta involucra a 16 organizaciones provenientes de los departamentos de Central, Caaguazú, Paraguarí, Ñeembucú, Cordillera y Bajo Chaco. Para miles de pequeños agricultores, estos espacios representan una oportunidad concreta de comercialización, especialmente en un contexto donde el acceso a mercados continúa siendo uno de los principales desafíos para la producción familiar.
Entre los productos que estarán disponibles figuran queso Paraguay, carnes de cerdo, cabra y oveja, gallina casera, huevos, miel de abeja, choclo, porotos, hortalizas, frutas de estación, almidón, harina de maíz, flores, plantas ornamentales y artesanías indígenas. La diversidad de la oferta refleja la importancia de la agricultura familiar dentro de la cadena de abastecimiento nacional.
Además de beneficiar directamente a los productores, las ferias permiten a los consumidores acceder a alimentos de origen nacional a precios competitivos. Este modelo de comercialización contribuye a reducir costos asociados a la intermediación y fortalece los circuitos cortos de venta, una estrategia cada vez más valorada por su impacto económico y social.
Desde el MAG destacan que estas actividades también cumplen un papel relevante en materia de seguridad alimentaria, al acercar productos frescos y de calidad a los centros urbanos, al tiempo que generan oportunidades de empleo e ingresos en las comunidades rurales.
Las ferias especiales se realizarán durante toda la semana en distintos puntos estratégicos. Entre ellas se encuentran las jornadas previstas en la explanada del SNT y C9N, el Paseo 1811 de Fernando de la Mora, el Shopping Multiplaza, la Dirección de Educación Agraria en San Lorenzo y el Shopping Century Plaza de Lambaré.
Paraguay produce cerca de 2,5 millones de litros de leche al día, sostiene a miles de familias y busca ganar mayor competitividad en el mercado regional. Foto: Pixabay
Día Mundial de la Leche: una industria que genera empleo, inversión y desarrollo
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En el marco del Día Mundial de la Leche, celebrado este 1 de junio, actores del rubro destacan nuevas oportunidades de inversión y modernización en el país, aunque advierten sobre las amenazas comerciales y la necesidad de seguir fortaleciendo la productividad desde el sector primario.
La cadena láctea paraguaya atraviesa una etapa de transformación, impulsada por una mayor articulación entre el sector público y privado, nuevos proyectos industriales y un creciente interés de inversionistas extranjeros. Con una producción de aproximadamente 900 millones de litros anuales, el sector se consolida como un actor relevante para la economía agroindustrial del país.
De acuerdo con datos de la Cámara Paraguaya de Industrias Lácteas (Capainlac), las siete principales industrias agrupadas en el gremio procesan más del 80 % de la leche formalizada, lo que convierte al rubro en un engranaje para el empleo, la industrialización y el abastecimiento interno.
Según el Senacsa, las exportaciones de productos lácteos alcanzaron al cierre de febrero de este 2026 un total de 4.700 toneladas por USD 15.626.417. Foto: Gentileza
Interés extranjero e innovación
El presidente de la Capainlac, Erno Becker, señaló a La Nación/Nación Media que Paraguay comienza a despertar el interés de inversores internacionales, principalmente por sus condiciones para una producción competitiva de leche cruda.
“Hay interés de países como Nueva Zelanda y los Países Bajos en venir a encargarse de la producción primaria”, afirmó Becker, al destacar que el país ofrece ventajas para el desarrollo de esta actividad.
A esto se suma el interés empresarial por instalar una fábrica de suero en polvo, una tendencia relativamente nueva dentro de la industria láctea nacional, que podría ampliar la capacidad de industrialización y diversificación del sector.
En términos de innovación, Becker indicó que las inversiones actuales están concentradas principalmente en productos de valor agregado, especialmente en el segmento del yogur.
“El mercado demanda yogures enriquecidos, hiperproteicos, sin lactosa y productos adaptados a distintas necesidades del consumidor”, sostuvo el titular de la Capainlac. Foto: Archivo
Exportaciones
Una de las empresas que refleja la evolución del sector es la Cooperativa La Holanda Ltda., propietaria de la marca Lactolanda, que inició operaciones en 1982 procesando apenas 5.000 litros diarios y hoy supera los 1,4 millones de litros de leche procesados por día.
El gerente general de la cooperativa, Bernie Friesen, destacó a La Nación/Nación Media que el crecimiento sostenido permitió convertir a Lactolanda en el principal actor industrial del rubro. “Más del 50 % de la leche procesada del país pasa por la Cooperativa La Holanda y se comercializa bajo la marca Lactolanda”, afirmó.
Actualmente, la industria procesa más de 400 millones de litros de leche al año, destinados tanto al mercado local como internacional, con una cartera diversificada que incluye leche fluida, yogures, quesos, manteca, crema, dulce de leche y productos funcionales sin lactosa.
Solo Lactolanda genera más de 1.000 empleos directos, trabaja con 1.300 productores asociados y genera ingresos para más de 10.000 personas de forma directa e indirecta. Foto: Gentileza
La apuesta industrial también estuvo acompañada por importantes inversiones en capacidad productiva. En 2012, la cooperativa inauguró la primera planta de leche en polvo del país y, en 2022, puso en funcionamiento una segunda línea con el doble de capacidad.
Con ambas instalaciones, Lactolanda puede destinar hasta 750.000 litros diarios a la producción de leche en polvo, el principal producto exportado por el sector. En términos de comercio exterior, la marca llega actualmente a más de 30 países, entre ellos Brasil, Bolivia, Nigeria, Camerún, Arabia Saudita, Líbano y República Dominicana, respaldada por certificaciones internacionales de calidad.
Bernie Friesen, gerente general de la Cooperativa La Holanda Ltda. Foto: Gentileza
Sin embargo, Becker alertó sobre factores externos que podrían afectar la competitividad del rubro, particularmente un proyecto legislativo en Brasil que analiza restricciones a la importación de leche en polvo.
“Eso representa una amenaza porque no se ajusta exactamente a las regulaciones del Mercosur”, advirtió. A esto se suma el impacto del dólar bajo, que reduce actualmente la competitividad exportadora de los productos lácteos paraguayos.
Pequeños productores y apoyo del MAG
Desde el sector público, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) busca fortalecer la base productiva del rubro mediante asistencia técnica a pequeños productores.
La doctora Liz Viveros, coordinadora ejecutiva del Programa Nacional de Fomento de la Cadena Láctea del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) explicó a La Nación que actualmente el programa acompaña a alrededor de 480 organizaciones de productores en distintos departamentos del país, principalmente en Caaguazú, Canindeyú, San Pedro, Concepción, Presidente Hayes, Itapúa y Misiones.
El objetivo es mejorar la productividad y sostenibilidad mediante capacitación, sanidad animal, mejoramiento genético y planificación alimentaria.
“Sin nutrición y alimentación adecuada no hay leche”, afirmó Viveros, al destacar la importancia del plan forrajero impulsado por el programa para garantizar producción durante el invierno, cuando aumenta el precio pagado por la industria.
Dra. Liz Viveros, coordinadora ejecutiva del Programa Nacional de Fomento de la Cadena Láctea del MAG. Foto: Gentileza
Durante el 2025, el programa entregó semillas para cultivos de invierno, insumos para ensilado y materiales orientados a mejorar la higiene y calidad de la leche. Además, el acompañamiento incluye vacunación contra enfermedades zoonóticas, mejoramiento genético mediante inseminación artificial y asistencia técnica personalizada en fincas.
Una cadena que genera miles de empleos
El impacto económico del sector también se refleja en la generación de empleo. Según Becker, la cadena láctea involucra alrededor de 28.000 personas, considerando producción primaria, industria, comercio, distribución y servicios vinculados.
Desde la visión del MAG, Viveros estima que al menos 15.000 familias dependen directamente de la actividad, entre pequeños productores e industrias. El fortalecimiento del sector se apoya, además, en una alianza público-privada sustentada por la Ley de Fomento de la Cadena Láctea, que financia programas de sanidad animal y asistencia técnica.
Una nueva era se está dando para la fruticultura paraguaya, con cultivos de alto valor agregado, modelos productivos ecoamigables, tecnología y trazabilidad para competir en los destinos más exigentes del mundo.
Paraguay comienza a abrirse paso en un rubro poco tradicional para el país, pero con enorme potencial de crecimiento, con la fruticultura tropical y subtropical orientada a mercados premium. Para Aldo Fanego, director de Grupo Misionero, la combinación de condiciones agroclimáticas, disponibilidad hídrica y ubicación estratégica posiciona al país frente a una oportunidad única para ser un nuevo origen competitivo de frutas de alto valor agregado.
Luego de más de dos décadas trabajando en producción, acopio, empaque y exportación de banana y piña, el grupo decidió avanzar hacia cultivos como la pitahaya y el aguacate de la variedad Hass, impulsados por una demanda internacional creciente y una fuerte valorización comercial.
“Estamos convencidos de que el aguacate Hass será el cultivo frutal de mayor crecimiento del país en los próximos años. También apostamos a una nueva era de la fruticultura paraguaya, con la premisa de conquistar los mercados premium con la pitahaya”, expresa el productor.
Aldo Fanego, director de Grupo Misionero
Según explica, el Hass reúne características que hoy lo convierten en uno de los productos más atractivos para la exportación, pues tiene un alto valor comercial por hectárea, larga vida postcosecha y capacidad de transporte a larga distancia. Para sostener esa expansión, Grupo Misionero desarrolla un vivero propio de plantas de alta calidad, combinando portainjertos criollos e israelíes con la variedad Hass.
En paralelo, la pitahaya se consolida como otra de las apuestas estratégicas del grupo. Su producción requiere una alta tecnificación basada en selección genética, fertirriego, manejo nutricional, podas estratégicas y monitoreo sanitario para alcanzar estándares premium.
El modelo productivo también pone foco en sostenibilidad y eficiencia ambiental. La empresa implementa riego tecnificado, fertirrigación de precisión, monitoreo climático y aplicaciones fitosanitarias basadas en necesidad real, además de fortalecer la biología del suelo mediante el uso intensivo de materia orgánica. “Nuestro modelo de sostenibilidad no es un discurso”, sostiene Aldo.
La estructura agroecológica del grupo incluye la producción anual de 7.000 toneladas de compost, 1.300 toneladas de humus sólido de lombriz y 300 m³ de lixiviado, reduciendo la dependencia de fertilizantes externos y mejorando la retención hídrica y sanidad vegetal.
Una oportunidad única para ser el nuevo origen competitivo de frutas de alto valor agregado.
A esto se suma una biofábrica de propagación meristemática de banana con capacidad para 600.000 plantas anuales, orientada a garantizar trazabilidad y calidad desde el origen. Para el empresario, los mercados internacionales ya no compran solamente fruta. “Compran confianza”, resume. Por eso, sostiene que la trazabilidad, la inocuidad, la sostenibilidad y la responsabilidad social se convirtieron en requisitos indispensables para competir globalmente.
Cultivos como la pitahaya y el aguacate Hass emergen ante la demanda internacional creciente.
En ese escenario, el referente en producción frutícola considera que la pitahaya y el aguacate forman parte de una nueva canasta exportadora para Paraguay, aportando diversificación, innovación y nuevas oportunidades de desarrollo rural y generación de empleo técnico.