Lanchas fabricadas en Paraguay serán exportadas a Uruguay
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Esta mañana se realizó en la Unión Industrial Paraguaya (UIP) el anuncio oficial de la exportación de lanchas de fabricación nacional al mercado de Uruguay, de al menos unas 50 unidades que serán embarcadas de forma anual, entrando a competir con proveedores de Argentina, Brasil y Estados Unidos.
El hecho es considerado como un logro histórico, ya que se trata de un rubro no tradicional, a más de ser fabricados a base de duro aluminio, convirtiéndose así la firma AlumiCavel en la primera industria náutica paraguaya en exportar lanchas de duro aluminio, por un valor que ronda los US$ 35.000.
La más pequeña tiene un motor de 25-30 Hp, hasta una de 115 Hp la de mayor potencia. Foto: Gentileza.
Al respecto, el propietario de la empresa AlumiCavel, Ricardo Casola, señaló que es un paso que se viene persiguiendo hace bastante tiempo, el llegar otros mercados y demostrar que la industria está a un nivel competitivo con los demás países de la región.
“Esto es un emprendimiento que veníamos negociando ya hace un año prácticamente, intensificándose más las conversaciones desde agosto y en setiembre ya concretamos la primera venta de 6 embarcaciones y cerramos la operación”, expresó Casola.
Buscarán incrementar envíos
Así mismo, dijo que la expectativa de exportación es de unas 50 embarcaciones por año, con miras a incrementar paulatinamente dicho número, cuya primera tanda se traduciría en unos US$ 35.000, pero la idea es llegar entre US$ 150 mil a US$ 200 mil por año.
La empresa AlumiCavel es generadora de empleo de unas 30 personas de forma directa e indirectamente llegando a unas 50 personas, todas de la zona de Lambaré donde se encuentra la fábrica, con mano de obra que se formó desde cero y ya son profesionales en el rubro.
La empresa genera mano de obra directa para unas 30 personas y 50 indirectas. Foto: Gentileza.
Explicó a la vez que la transformación de las lanchas se produce de forma íntegra en la planta, desde la tapicería, chapería, doblaje, pintura y todos los detalles necesarios con personal calificado.
Las embarcaciones son para uso recreativo y deportivo en río, que bien estarán adaptados para los ríos del Uruguay e incentivando la pesca ecológica, y el propietario aclaró que no son para uso comercial. La más pequeña tiene un motor de 25-30 Hp hasta una de 115 Hp la de mayor potencia
La empresa cuenta con 40 años de trayectoria en el rubro de la fabricación de lanchas de duro aluminio naval 100 % paraguayo, desde la transformación del aluminio hasta la colocación de la tapicería.
Con dicho logro, requerirá ampliar su capacidad de producción, por lo que tendrán que incorporar más mano de obra calificada. “Para nosotros presentar al mundo lo que se produce en nuestro país es muy importante, por la calidad que producimos gracias al trabajo de muchos paraguayos”, agregó el directivo de la empresa.
Resaltó igualmente que esta exportación se genera en un oportuno momento, considerando los duros efectos de la pandemia y se convierte en un significativo paso para un sector que aún puede crecer mucho más.
Víctor Miranda fue reelecto recientemente para cumplir un nuevo periodo al frente de la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Paraguay
(AIAP). Foto: Matías Amarilla/LN
“El ingeniero agrónomo es fundamental para producir de manera eficiente y sostenible”
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Luis Noguera
El titular de la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Paraguay (AIAP), Víctor Miranda, habla sobre el rol sustancial de los profesionales que acompañan el crecimiento del floreciente sector agrícola paraguayo, subrayando la importancia de fortalecer la investigación, la extensión, la capacitación permanente y la generación de mayores oportunidades, especialmente para los jóvenes.
El presidente de la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Paraguay (AIAP), Víctor Miranda, conversó con La Nación/Nación Media sobre lo que hace a su gestión al frente del gremio y su visión acerca de la profesión, una de las más preponderantes en términos de relevancia e impacto en el sistema productivo nacional. Destacó el crecimiento del agro paraguayo, señalando que hay una gran evolución, con una agricultura mucho más tecnificada, de precisión, nuevas herramientas y mayores exigencias productivas.
–¿En qué se encuentra abocada su nueva gestión al frente de la AIAP?
–En esta nueva gestión estamos enfocados principalmente en seguir fortaleciendo nuestro gremio y en la presencia del ingeniero agrónomo en los distintos ámbitos donde se toman decisiones vinculadas al sector. También estamos trabajando mucho en capacitación y actualización profesional, en generar mayores beneficios para los asociados y en seguir fortaleciendo institucionalmente a la AIAP. Venimos de una gestión con avances importantes y queremos dar continuidad a ese trabajo, siempre buscando que la AIAP esté más cerca del colega y también de las necesidades del sector productivo.
–¿La profesión está siendo más valorada ahora que en el pasado, considerando el crecimiento del agro en Paraguay? ¿Cómo puede evaluar eso?
–Creo que sí. Hoy existe una mayor valoración porque también se entiende mejor el papel que cumple el ingeniero agrónomo dentro de la producción. El agro paraguayo fue evolucionando muchísimo. Hoy hablamos de una agricultura mucho más tecnificada, con mayor precisión, nuevas herramientas y mayores exigencias productivas y ambientales. Y detrás de todo eso necesariamente tiene que existir un profesional capacitado. Nuestro desafío es seguir posicionando al ingeniero agrónomo no solamente como alguien que acompaña la producción, sino como un profesional fundamental para producir de manera eficiente, responsable y sostenible.
A TONO CON LOS CAMBIOS
–¿Qué se puede añadir a los procesos de formación actual?
–La formación tiene que acompañar permanentemente los cambios que está teniendo el campo. La base técnica sigue siendo fundamental, pero hoy también necesitamos profesionales preparados en nuevas tecnologías, agricultura de precisión, herramientas digitales, biotecnología, manejo sostenible de los recursos y gestión. También considero muy importante fortalecer la práctica y el contacto con la realidad productiva. El profesional tiene que salir preparado no solamente desde lo teórico, sino también para resolver los problemas que se presentan todos los días en el campo.
–¿Es una carrera profesional fundamental considerando el modelo de desarrollo que plantea hoy el país? ¿Hay políticas que acompañan al desarrollo de los profesionales del rubro? Si no hay, ¿qué se necesita?
–Sin dudas, es una profesión fundamental para el Paraguay. Somos un país con una economía fuertemente vinculada al sector agropecuario y gran parte de nuestro desarrollo depende de lo que somos capaces de producir. Hay instituciones que vienen acompañando al sector, pero siempre hay espacio para mejorar. Necesitamos fortalecer la investigación, la extensión, la capacitación permanente y generar mayores oportunidades para los profesionales, especialmente para los jóvenes. También es importante que en las políticas públicas relacionadas con la producción agropecuaria se respete y valore cada vez más la participación del profesional competente.
DESAFÍOS
–¿Cuáles son los desafíos que enfrentan actualmente en el día a día?
–Tenemos varios desafíos. El clima probablemente sea uno de los principales porque cada campaña presenta condiciones diferentes. A eso se suman los costos de producción, los precios internacionales, la necesidad de incorporar tecnología y producir cada vez de manera más eficiente. Otro desafío importante es llegar con mayor asistencia técnica al pequeño y mediano productor. Ahí el acompañamiento profesional puede marcar una diferencia muy grande en productividad y rentabilidad. En definitiva, el gran desafío que tenemos es producir más y mejor, utilizando eficientemente los recursos que tenemos y cuidando al mismo tiempo la sostenibilidad de nuestro sistema productivo.
–¿Considera que el rubro agrícola tiene todavía espacio o margen para crecer en el país?
–Sí, todavía tenemos mucho margen para crecer, pero ese crecimiento no necesariamente tiene que venir solamente de ampliar la superficie agrícola. Tenemos un enorme potencial para crecer en productividad. El camino pasa por producir más en el mismo espacio, incorporando tecnología, genética, mejores prácticas de manejo y mayor conocimiento. Paraguay ya demostró que puede ser un productor importante a nivel mundial y todavía tenemos condiciones para seguir aumentando nuestra producción de manera sostenible.
RUBROS ALTERNATIVOS
–¿El productor paraguayo puede pensar en desarrollar rubros alternativos con mayor decisión, además de la soja, maíz y trigo? ¿Hace falta un incentivo para esto?
–Por supuesto. Paraguay tiene condiciones para diversificar mucho más su producción. La soja, el maíz y el trigo tienen un peso muy importante y forman parte de un sistema productivo que funciona, pero también existen oportunidades en otros rubros. Para que una alternativa realmente se consolide, no alcanza solamente con producir. Tiene que existir mercado, logística, industria y una rentabilidad que le dé seguridad al productor. Los incentivos pueden ayudar, pero considero que lo fundamental es generar condiciones para que esos nuevos rubros sean competitivos y tengan una cadena comercial que pueda sostenerlos en el tiempo.
“TRABAJAMOS CON SISTEMAS ALTAMENTE COMPETITIVOS”
–En términos de profesionales, ¿Paraguay está al nivel de otros países de la región?
–Sí. Paraguay cuenta con profesionales muy capacitados y con mucha experiencia práctica. Nuestros ingenieros agrónomos trabajan con sistemas productivos altamente competitivos y con tecnologías similares a las utilizadas en los principales países agrícolas de la región. Por supuesto que debemos seguir capacitándonos permanentemente porque la agricultura cambia muy rápido. Pero considero que el profesional paraguayo está preparado y tiene capacidad para competir perfectamente a nivel regional.
El ingeniero agrónomo Víctor Miranda consideró que en la formación de los profesionales es importante fortalecer la práctica y el contacto con la realidad productiva. Foto: Matías Amarilla/LN
–Alguna reflexión final que nos pueda brindar
–El Paraguay tiene un enorme potencial productivo y el ingeniero agrónomo tiene un papel fundamental dentro de ese desarrollo. Tenemos el desafío de seguir produciendo más y mejor, incorporando tecnología, cuidando nuestros recursos y haciendo que ese crecimiento llegue también al pequeño y mediano productor. Desde la AIAP vamos a seguir trabajando para fortalecer nuestra profesión, generar oportunidades y acompañar al sector productivo, porque detrás de una agricultura cada vez más eficiente y competitiva, necesariamente tiene que haber conocimiento, tecnología y profesionales preparados.
PERFIL
VÍCTOR MIRANDA
Ingeniero agrónomo, con maestría en Agronegocios.
Especialista en cuestiones regulatorias de defensivos agrícolas, aportando al desarrollo normativo y técnico del sector.
Vicepresidente de la Asociación Panamericana de Ingenieros Agrónomos (Región Cono Sur).
Más de 10 años de compromiso gremial, impulsando la representación, fortalecimiento institucional y la defensa del ejercicio profesional de los ingenieros agrónomos en Paraguay y la región.
Acuerdo con UE: Paraguay corre con ventaja en el sector agrícola, forestal y de energías, afirman
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La Unión Industrial Paraguaya (UIP) y CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe realizaron la charla magistral denominada “Ruta Exportadora UE–Mercosur: Estrategias para ingresar al mercado europeo”. En el evento se analizaron las oportunidades que representa el acuerdo comercial para las empresas paraguayas y los desafíos que deberán afrontar para acceder al exigente mercado europeo y las ventajas que tiene el país en ciertas áreas.
El encuentro tuvo como expositor a Shunko Rojas, especialista en comercio internacional, inversiones y desarrollo económico, exsubsecretario de Comercio Internacional de Argentina e integrante del equipo negociador del Acuerdo Comercial entre la Unión Europea y el Mercosur.
El especialista indicó que tanto el Gobierno como el sector privado paraguayo ya están tomando conciencia sobre la importancia del acuerdo y comenzando a analizar su impacto sobre la producción, las oportunidades de exportación, la mejora de la competitividad y las inversiones.
Destacó que Paraguay cuenta con áreas con ventajas competitivas y en ese sentido citó al sector agrícola, las energías renovables, la producción forestal, plásticos y las manufacturas livianas, donde podrían aparecer oportunidades tempranas.
Por otro lado, Rojas explicó que las pequeñas y medianas empresas (pymes) son las empresas que enfrentan mayores dificultades para exportar y acceder a mercados internacionales, por lo que el acuerdo puede contribuir a reducir barreras arancelarias, facilitar la adopción de estándares, generar vínculos comerciales y promover oportunidades de inversión.
El encuentro tuvo como expositor a Shunko Rojas, especialista en comercio internacional, inversiones y desarrollo económico. Foto: Gentileza
Desafío de todo Paraguay
Por su parte, Jorge Srur, representante de CAF en Paraguay y gerente regional para el Cono Sur, afirmó que el desafío de las pymes no debe ser entendido como un asunto exclusivo de este segmento empresarial, sino como “un desafío de todo Paraguay”
Desde la perspectiva empresarial, Eduardo Felippo, vicepresidente de Formación Académica de la UIP, indicó que los requisitos vinculados a calidad, seguridad y trazabilidad pueden convertirse en una ventaja para las empresas que logren incorporarlos a sus procesos productivos.
El evento, propiciado por el Club Mipymes del gremio industrial, reunió a autoridades, representantes del sector empresarial, organismos internacionales, empresas y pymes interesadas en avanzar en procesos de internacionalización.
Japón pone la mirada en Paraguay para producir colágeno, gelatina y alimentos
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Paraguay busca pasar de ser proveedor de materias primas a convertirse en un país capaz de transformar, agregar valor y exportar productos industrializados.
Fines industriales y comerciales. En esa dirección, dos empresas japonesas analizan las oportunidades de inversión relacionadas a alimentos, colágeno y gelatina durante una reunión con autoridades del Ministerio de Industria y Comercio.
El encuentro fue liderado por Marco Riquelme, titular del MIC, junto con el embajador de Paraguay en Japón, Mario Toyotoshi, y los viceministros de Rediex, Eduardo Gustale, y de Comercio y Servicios, Alberto Sborovsky.
Entre los protagonistas estuvo Nippi Incorporated, empresa japonesa especializada en ingeniería de proteínas y con experiencia en la producción de colágeno y gelatina de origen animal. La firma analiza posibilidades para desarrollar actividades en Paraguay destinadas a distintos usos industriales y comerciales, incluyendo cosméticos, gelatinas y productos industriales.
Nippi es una empresa líder y pionera en la investigación, fabricación y venta de colágeno y gelatina de Japón. Foto: Ilustrativa
Oportunidades para las empresas y el país. Kikkoman, reconocida internacionalmente por la producción y comercialización de salsa de soja y otros productos alimentarios, evalúa el potencial paraguayo para una eventual instalación y como plataforma para atender mercados regionales y globales.
La posibilidad de que empresas con experiencia en procesamiento de alimentos y proteínas encuentren en Paraguay una base productiva apunta a un escenario de mayor transformación de la producción local, con oportunidades para incorporar conocimiento y tecnología.
Del producto al valor agregado. El embajador Toyotoshi destacó el creciente interés de empresas japonesas en Paraguay luego de la presentación país realizada en Tokio y Osaka, donde participaron más de 150 empresarios que conocieron las oportunidades del mercado paraguayo.
“Notamos un gran interés en Paraguay, ganando gran visibilidad a nivel internacional como un destino seguro, confiable y consistente”, señaló Toyotoshi. Foto: Gentileza
Para Toyotoshi, la llegada de empresas japonesas puede contribuir al proceso de transformación industrial del país, especialmente mediante la incorporación de conocimiento y tecnología. “Con la experiencia del proceso industrial japonés existe un elemento adicional de gran beneficio para nuestro país, donde se transfiere el conocimiento y experiencia”, afirmó.
Carne bovina busca ganar valor en el mercado chileno
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La carne paraguaya busca fortalecer su posicionamiento en Chile, con una estrategia que apunta no solo a aumentar el volumen exportado, sino también a elevar el valor de cada operación y ampliar su presencia en segmentos de mayor demanda.
Durante el 2025, Paraguay envió al mercado chileno unas 105.000 toneladas de carne bovina por un valor cercano a USD 650 millones. Chile se mantiene así como uno de los principales destinos de la producción cárnica nacional, dentro de un negocio que en su conjunto mueve alrededor de USD 2.500 millones.
La Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), señaló que el sector pretende ampliar los puntos de venta, además de avanzar en los canales de hotelería, turismo y gastronomía. También busca concretar acuerdos con grandes importadores y lograr que el consumidor chileno identifique con mayor claridad el origen paraguayo de la carne.
La cercanía geográfica es otro factor que favorece al producto nacional, ya que los envíos pueden llegar a Chile en aproximadamente una semana, pese al traslado terrestre, pese al desafío logístico que representa el cruce de la cordillera.
Parte del éxito comercial obedece a las gestiones de la industria frigorífica del país,logrando articular acciones tanto con el Servicio Agrícola y Ganadero de Chile (SAG), como con los compradores, relaciones que resultaron fundamentales para demostrar la calidad de la carne paraguaya.
En cuanto a precios, la carne paraguaya suele ubicarse en un nivel intermedio frente a la oferta argentina y brasileña. El sector también observa el posible aumento de la competencia si Brasil debe redireccionar parte de sus excedentes hacia otros mercados.
Con septiembre, como uno de los meses de mayor consumo en Chile, la industria paraguaya busca cerrar acuerdos comerciales y ampliar su presencia antes de ese periodo, con el objetivo de acceder a canales que permitan obtener un mayor valor por las exportaciones.