Este sábado ha llegado a Caracas la enviada del presidente estadounidense, Donald Trump, para Venezuela, Laura Dogu, con rango de encargada de negocios en una muestra más del acercamiento diplomático entre ambos países.
“Hemos recibido en Caracas a la diplomática estadounidense Laura Dogu, enviada de EE. UU., en el marco de la agenda de trabajo entre el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de los Estados Unidos de Norteamérica”, ha publicado el ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Yván Gil, en redes sociales.
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La visita servirá para “marcar una hoja de ruta de trabajo en asuntos de interés bilateral, así como, abordar y resolver las diferencias existentes por la vía del diálogo diplomático y sobre la base del respeto mutuo y del Derecho Internacional”, ha añadido Gil.
Dogu, que fue embajadora en Honduras y Nicaragua, reemplaza en el puesto a John McNamara, según ha informado la Embajada de Estados en Venezuela. Anteriormente, fue asesora de política exterior del jefe del Estado Mayor del Ejército estadounidense y subdirectora de la oficina para la recuperación de rehenes del FBI.
Hace cerca de dos semanas, McNamara viajó a Caracas para “para realizar una evaluación inicial sobre una posible reanudación gradual de las operaciones” de las respectivas embajadas. Posteriormente, el Gobierno venezolano confirmó que también enviaría un equipo a Washington.
Desde la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el 3 de enero en una operación militar estadounidense, su ‘número dos’, Delcy Rodríguez, ha asumido la Presidencia del país latinoamericano de forma interina y ha acordado con Washington la venta de petróleo venezolano y ha comenzado un proceso de liberación de personas detenidas, que incluye a ciudadanos tanto venezolanos como extranjeros.
Fuente: Europa Press
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Terremoto en Venezuela: “No preguntamos quién es, sino cómo ayudar”
Juan Carlos Dos Santos G. | X:@juancads
El mayor de reserva, Roni Kaplan, integrante de la delegación de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) enviada tras el doble terremoto del 24 de junio, relató a La Nación cómo el equipo diseñó el sistema de clasificación de estructuras que hoy guía la reconstrucción venezolana.
Un mes y medio después de que dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieran el centro-norte de Venezuela —el sismo más fuerte que ha golpeado al país en más de 125 años, con más de 6.100 muertos confirmados según cifras oficiales—, uno de los oficiales que integró la delegación humanitaria israelí enviada al país compartió con La Nación los detalles de una misión que, según sus propias palabras, fue “la más larga en la historia de las delegaciones humanitarias de Israel”.
El mayor Roni Kaplan, quien participó como parte del Comando de Defensa Civil de las Fuerzas de Defensa de Israel, explicó que la decisión de intervenir se tomó pese a que Israel y Venezuela no mantenían relaciones diplomáticas formales desde 2009, cuando Caracas rompió vínculos con Jerusalén en el marco de la llamada Operación Plomo Fundido en Gaza. “El sufrimiento humano no necesita diplomacia”, afirmó Kaplan. “Cuando otro pueblo sufre no preguntamos quién es, sino que preguntamos cómo podemos ayudar”.
Una misión pequeña, pero altamente especializada
Según relató el oficial, el objetivo central del equipo israelí —integrado por especialistas del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Comando del Frente Interno de las FDI— fue “ayudar a Venezuela a pasar de la etapa de emergencia a la etapa de reconstrucción”, concentrando sus esfuerzos en la clasificación de estructuras dañadas por el sismo.
“Decidir qué edificio es seguro puede ser una cuestión de vida o muerte”, señaló, al detallar que ese proceso de triaje —codificado con un sistema de colores para determinar qué construcciones debían demolerse y cuáles podían ser rehabitadas— permitió “establecer prioridades en rehabilitación, impedir el ingreso a estructuras peligrosas y permitir el regreso seguro de la población”.
El trabajo, coordinado estrechamente con las autoridades venezolanas, incluyó también el diseño de un sistema nacional computarizado para el mapeo de la situación y la toma de decisiones en materia de clasificación edilicia, además de recomendaciones específicas para la gestión de los escombros: la delegación propuso la creación de un parque ecológico de reciclaje para los residuos de la construcción demolida, e invitó a una comitiva venezolana a conocer in situ las prácticas israelíes en la materia.
El trabajo con los cuerpos bajo los escombros
Uno de los aspectos más sensibles de la misión, según Kaplan, fue la elaboración de planes técnicos para la extracción de personas que llevaban largo tiempo atrapadas y de las que ya no había esperanza de encontrarlas con vida. El objetivo, explicó, era diseñar una forma de “demoler de forma quirúrgica” ciertas estructuras para poder recuperar los cuerpos de las víctimas “tanto para la memoria eterna de ellos como para las familias que tuvieron la pérdida”.
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Reunión con Delcy Rodríguez
“Estaba allí la presidenta del gobierno interino de Venezuela, estaba allí también el ministro de Infraestructura, el ingeniero Ramírez, con el que trabajamos realmente en el día a día, y otros ministros también, el ministro de Exteriores. Y la reunión fue una reunión en la cual nosotros le presentamos a la presidenta todo el trabajo que veníamos haciendo con las distintas autoridades civiles y militares en torno a la reconstrucción”, explicó.
Coincidentemente y tras la importante presencia de profesionales israelíes en Venezuela, el gobierno de Rodríguez decidió reestablecer las relaciones diplomáticas con el Estado de Israel. Aunque nada se puede comparar con la magnitud de la tragedia que sufrió Venezuela, este acto muestra la buena voluntad de ambos gobiernos para enlazarse de nuevo diplomáticamente.
Recepción y balance de la misión
Ante las manifestaciones antisemitas en redes sociales, y que cuestionaban la presencia de la delegación de Israel en Venezuela, Kaplan destacó el trato recibido por parte de la población y de las autoridades venezolanas. “La verdad no fue esa (lo que se pregonaba en redes sociales). No solamente que no fue esa, sino que encontramos un afecto gigante por parte de la gente en las calles, con quienes mantuvimos muy buenos diálogos y mesas de trabajo oficiales”. Recordó también un mensaje que, según contó, repitieron varias veces durante la misión: que la reconstrucción “no consiste solamente en reconstruir edificios, sino en devolverle a las personas la posibilidad de reconstruir sus vidas”.
Reparando el mundo
Esa idea de deber remite a un concepto central de la tradición judía: el tikún olam, literalmente “reparación del mundo”, que postula que cada persona tiene la responsabilidad de contribuir a corregir el sufrimiento y las fracturas del mundo, más allá de fronteras, ideologías o relaciones diplomáticas. Bajo esa lógica, la misión de las FDI en Venezuela no fue solo un despliegue técnico de ingenieros y especialistas en estructuras, sino la traducción práctica de un mandato ético: allí donde hay dolor, hay una llamada a actuar. “Nuestra historia no solamente nos enseñó a sobrevivir, sino que nos enseñó el deber de ayudar”, resumió Kaplan, en una frase que condensa ese principio.
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Ejército de EE. UU. abrió fuego contra barco de bandera panameña que intentó romper bloqueo en Irán
El ejército de Estados Unidos dijo este martes que abrió fuego contra un buque de bandera panameña que intentaba acercarse a un puerto iraní bloqueado por fuerzas estadounidenses.
Un helicóptero lanzó dos misiles contra la sala de máquinas del carguero, el Vela Nova, después de que su tripulación “ignorara” las advertencias estadounidenses, precisó el mando militar para Oriente Medio, el Centcom, en un comunicado publicado en X.
Es la tercera vez que Estados Unidos detiene por la fuerza un buque desde que reinstauró el bloqueo a puertos iraníes el 14 de julio.
El Centcom informó que hasta el martes se han desviado 55 barcos que intentaron romper el cerco y han abordado otros dos.
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Las fuerzas estadounidenses ya habían bloqueado los puertos iraníes entre el 13 de abril y el 18 de junio. En ese lapso inhabilitaron nueve barcos y desviaron 140 más, de acuerdo con el Centcom.
Irán ha exigido que Estados Unidos ponga fin al bloqueo de puertos como parte de sus condiciones para reabrir el estrecho de Ormuz.
Esta vía marítima es clave para el transporte de petróleo y gas mundial. El tráfico se desplomó debido a los ataques de Teherán contra barcos en la zona.
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Trump emite nuevas recomendaciones sobre administración de vacunas en EE. UU.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este lunes una orden ejecutiva que contiene nuevas recomendaciones sobre las vacunas, en la que se pide espaciar su administración a los niños.
Las inmunizaciones contra el sarampión, las paperas y la rubéola se administrarían así en tres dosis.
Limitar la vacunación ha sido una prioridad clave para el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., quien fundó una organización sin fines de lucro antivacunas y lleva mucho tiempo destacando la existencia de un vínculo —ya desmentido— entre la inmunización y el autismo.
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El gobierno federal no tiene control directo sobre varios de los ámbitos que abarca la orden.
Un borrador obtenido por el diario The Washington Post indica que “se aconseja a los estados y territorios revisar” las recomendaciones de la administración Trump sobre los “requisitos de inmunización para contextos como la inscripción y la asistencia escolar”.
Fuente: AFP
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La Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear proyecta alternativas para la matriz energética
- Por Lourdes Torres, lourdes.torres@nacionmedia.com.
Paraguay inició formalmente el camino hacia el posible uso de tecnología nuclear civil. La firma de un Memorando de Entendimiento (MOU) sobre Cooperación Estratégica Civil Nuclear con Estados Unidos marca el punto de partida para diversificar la matriz energética nacional y anticiparse a la crisis de demanda eléctrica que los expertos proyectan a partir de 2030.
Desde la Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear (ARRN), su titular, el doctor Jorge Molina, aclaró durante una entrevista para La Nación/Nación Media, que este es el primer tramo de un riguroso proceso que abarca la creación protocolos de seguridad, de diversas regulaciones nucleares y la ratificación de un tratado vinculante por parte de los congresos de ambos países.
El ministro Molina dijo que la meta es que el Paraguay pueda acceder a reactores modulares para ampliar su capacidad de generación eléctrica con energía nuclear y diversificar la matriz energética de cara a los desafíos de la demanda eléctrica que se proyectan a partir del 2030.
“Solamente para la energía eléctrica; o sea, cada reactor produce energía eléctrica y también energía térmica que puede utilizarse en fábrica para lo que necesite, desalinización, producción de hidrógeno verde, cualquier proceso que necesite calor”, comentó.
Mencionó que, aunque Paraguay cuenta actualmente con un excedente de energía proveniente de las hidroeléctricas Itaipú y Yacyretá; las proyecciones oficiales advierten que este margen entrará en crisis hacia el final de la década.
“Con el ritmo de crecimiento actual, la escasez energética podría presentarse incluso antes del 2030. Debemos prever esta contingencia diversificando nuestras fuentes de generación con energía solar, gas y tecnología nuclear. Necesitaremos de todas las alternativas disponibles”, afirmó Molina, agregando que desde el gobierno de Santiago Peña se están comenzando a evaluar alternativas para evitar llegar a esa crisis energética.
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Acuerdo 123
Para concretar la compra y operación de reactores de origen norteamericano, Paraguay deberá cumplir primero las condiciones del denominado Acuerdo 123, un convenio bilateral altamente exigente que regula la transferencia de tecnología sensible. Este acuerdo incluye un marco legal enfocado en la no proliferación de armamento nuclear, así como en implementación de medidas de seguridad y salvaguardias.
El titular de la ARRN explicó que el uso de reactores nucleares que se plantea usar en Paraguay es solo y exclusivamente para uso civil, es decir, para generar energía eléctrica. Puntualizó que el estudio previo al Acuerdo 123 se llevará a cabo con una comisión de especialistas norteamericanos que vendrá al país para llevar adelante el estudio que una vez acabado elaborarán un dictamen que será remitido al Poder Legislativo.
“Ese Acuerdo 123 es un acuerdo vinculante, entonces tiene que pasar por ambas cámaras del Congreso, que deben dar su visto bueno, y ahí recién se puede firmar el acuerdo bilateral. Después de eso, nosotros podemos comprar cualquier tipo de reactor nuclear”, precisó.
El actual memorando no vinculante —suscrito entre el canciller Rubén Ramírez y el secretario de Estado, Marco Rubio— refleja dos años de trabajo conjunto entre La Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear y la iniciativa FIRST (Infraestructura Fundamental para el Uso Responsable de la Tecnología de Reactores Modulares Pequeños, por sus siglas en inglés), un programa del Departamento de Estado de Estados Unidos que promueve el despliegue seguro de Reactores Modulares Pequeños (SMR).
Reactores modulares de última generación
En América Latina, países como Argentina, Brasil y México operan centrales nucleares tradicionales caracterizadas por sus monumentales torres de enfriamiento. La nueva tendencia global —en la que Paraguay, El Salvador y Perú han mostrado interés inicial— apunta a unidades más pequeñas, flexibles y seguras.
Los reactores nucleares se clasifican en tres categorías:
- Los microreactores que tiene una capacidad de generación de energía que va de 0 a 30 MW.
- Los reactores modulares pequeños (SMR) con capacidad de generación de 30 a 300 MW.
- Los reactores convencionales (tecnología antigua) que producen desde 600 hasta 1.000 MW aproximadamente.
A modo de comparación, el doctor Molina explicó que una sola turbina de Itaipú produce 700 megavatios (MW). Con dos de los SMR todavía no alcanza a una turbina de las 20 que cuenta el Paraguay en la hidroeléctrica binacional.
Regulación nuclear
Molina indicó que, en paralelo al estudio de factibilidad, la ARRN trabaja en un proyecto de ley para dotar al organismo regulador de las atribuciones necesarias para fiscalizar esta tecnología emergente.
Indicó que el plan requerirá la creación de un manual de procedimiento nacional para la importación y transporte del material radioactivo, un diseño de resguardo físico para los residuos radiactivos en búnkeres especializados y la definición del protocolo de seguridad gubernamental entre las Fuerzas Armadas, el Ministerio del Interior y la Policía Nacional.
“La soberanía energética paraguaya pronto dejará de depender de cuánta agua mueva Itaipú para depender de nuestra capacidad de administrar la tecnología más avanzada y celosamente vigilada del planeta. Este es apenas el preámbulo”, remarcó Molina.
En una próxima parte de esta entrevista, el doctor Molina revela los plazos reales para encender el primer microreactor en suelo guaraní. Además, destacó la apertura de las instituciones del Estado para abrir las opciones de la matriz energética.
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