Las autoridades de Estados Unidos han pedido este viernes “transparencia” al nuevo Gobierno nepalí tras las fuertes protestas registradas durante las últimas semanas, que se han saldado con más de 70 muertos y propiciaron la caída del Ejecutivo que encabezaba el ahora ex primer ministro Sharma Oli.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha trasladado en un comunicado su apoyo al “pueblo nepalí en sus aspiraciones para lograr un Gobierno transparente que cumpla la Constitución del país, algo esencial para lograr una solución democrática de cara a las próximas elecciones”, que tendrán lugar en cuestión de meses.
“Nos unimos al pueblo de Nepal a la hora de llorar la pérdida de vidas humanas y queremos expresar nuestras condolencias a las familias de los fallecidos y los heridos en las recientes protestas”, recoge el texto.
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“La gente de Nepal se merece un futuro con esperanza, basado en el crecimiento económico, el refuerzo de la seguridad regional y la prosperidad. Apoyaremos la expansión la infraestructura energética y de transporte de Nepal”, ha apuntado, al tiempo que ha indicado que abogará por la creación de “oportunidades” y “negocios” para las empresas estadounidenses.
En este sentido, ha dado la enhorabuena a la población y ha dicho estar “deseando aumentar la cooperación para fomentar la estabilidad en la región del sudeste asiático y contribuir así a un mundo más seguro”.
Fuente: Europa Press.
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¿Qué implica la designación de EE. UU. como terroristas al PCC y CV?
El gobierno estadounidense designó ayer jueves como organizaciones terroristas a los dos principales grupos criminales de Brasil, el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), a pesar de la oposición del gobierno de Lula. “CV y PCC son dos de las organizaciones criminales más violentas de Brasil. Juntas, dirigen a miles de miembros y han orquestado brutales ataques contra policías brasileños, funcionarios públicos y civiles. Su influencia y sus redes ilícitas se extienden mucho más allá de las fronteras de Brasil”, declaró el secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva había reiterado su oposición a esta medida, que tiene amplias implicaciones legales, durante su visita hace tres semanas a su homólogo estadounidense, Donald Trump. El gran rival electoral de Lula de cara a las presidenciales de octubre, el conservador Flávio Bolsonaro, se mostró en cambio resueltamente a favor, y pidió a Trump que tomara esta medida hace apenas dos días, al ser recibido de forma privada en Washington por el republicano.
"Agradezco al presidente Donald Trump y al secretario de Estado Marco Rubio por atender rápidamente mi pedido en nombre del pueblo brasileño. Ahora nos toca a nosotros, aquí en Brasil", reaccionó el senador brasileño en Instagram. Con la llegada de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, Estados Unidos empezó a designar como terroristas a bandas criminales como los cárteles mexicanos de Sinaloa o Jalisco Nueva Generación, o el Tren de Aragua venezolano.
Esa designación permite, a juicio de Washington, extender todo tipo de operaciones -policiales, de inteligencia y contrainsurgencia- a los líderes de esas bandas y a sus intereses, en todo el mundo. Mientras que países como México o Brasil han mostrado su oposición a esta designación, otros en América Latina se muestran partidarios de seguir los pasos de Trump, como Ecuador u Honduras.
Dos etapas
La medida anunciada por Washington tiene dos etapas: inicialmente se califica al PCC y al CV como grupos terroristas especialmente designados (SDGT por sus siglas en inglés). Con esta decisión los capos y todos los que se asocien con ellos pueden ser sometidos rápidamente a sanciones por parte del Departamento del Tesoro, que cuenta ya con una lista de 18.000 nombres, entidades y empresas, que engrosa desde hace décadas.
Rubio precisa luego en el comunicado que, a partir del 5 de junio, ambos grupos brasileños pasarán a ser considerados “organizaciones terroristas extranjeras”. Esa designación tiene consecuencias más serias, puesto que implica asimilar el PCC y CV con grupos como Al Qaeda, o el Estado Islámico (EI).
Brasil lleva combatiendo al PCC y al CV desde su aparición en cárceles brasileñas. El Comando Vermelho surgió en el penal de Ilha Grande, frente a Rio de Janeiro en los años 1970, mientras que el Primeiro Comando da Capital nació en una cárcel cerca de Sao Paulo. A pesar de la violencia de esos grupos, reconocida por Brasilia, el gobierno no los equipara con grupos terroristas con pretensiones de poner en peligro al Estado.
El gobierno Trump considera por su parte que la entrada masiva de drogas y de delincuentes provenientes de América Latina y el Caribe representa una amenaza a su seguridad nacional, equiparable a las peores organizaciones a las que se ha enfrentado Estados Unidos. Esa es la misma teoría que sustenta los polémicos ataques desde septiembre del año pasado contra presuntas lanchas de narcotraficantes en el Caribe y el Pacífico, que han causado casi 200 muertos.
Expertos en derecho internacional y organizaciones de derechos humanos sostienen que los ataques probablemente equivalen a ejecuciones extrajudiciales. Desde el punto de vista político, la designación de los grupos brasileños como terroristas es un claro desaire a Lula, que salió de su encuentro con Trump “muy satisfecho”.
En parecidos términos se había expresado el mandatario republicano, tras varias polémicas verbales con el veterano líder de la izquierda brasileña y latinoamericana. Estados Unidos y Brasil firmaron en abril un acuerdo para luchar contra el tráfico de armas y drogas, y Lula había reconocido que Trump le había pedido más colaboración.
Fuente: AFP.
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EE. UU. dice que impedirá el ingreso de ébola en su territorio
Estados Unidos ha tomado medidas para impedir el ingreso de ébola en su territorio, dijo este miércoles el secretario de Estado Marco Rubio, en momentos en que la epidemia de fiebre hemorrágica azota a la República Democrática del Congo (RDC).
Rubio habló durante un consejo de ministros convocado por el presidente Donald Trump en la Casa Blanca. “No podemos y no vamos a permitir que ni un solo caso de ébola entre en Estados Unidos”, afirmó.
Sostuvo igualmente que el gobierno trabaja “sin descanso para contener esta crisis en los países donde está azotando actualmente, en la RDC”, así como para evitar que ninguna persona con la enfermedad entre a Estados Unidos.
Mientras la epidemia se propaga en ese país, Estados Unidos quiere abrir en Kenia un centro de cuarentena para los casos sospechosos o confirmados de ébola, esencialmente estadounidenses, informó el miércoles el Wall Street Journal.
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Un responsable de la administración aseguró que la estructura estaría concebida para los estadounidenses que deban “salir rápidamente de la RDC y ser puestos en cuarentena”, para evitar el largo viaje hacia Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses anunciaron que de ahora en adelante redirigirán a todos los viajeros estadounidenses que hayan estado en la RDC, Uganda o Sudán del Sur en los últimos 21 días hacia tres aeropuertos del país para algunos en controles en Washington, Atlanta y Houston.
A los residentes permanentes que hayan estado o transitado por estos países en los últimos 21 días se les prohíbe la entrada a Estados Unidos, por un período inicial de 30 días.
Más de 1.000 casos sospechosos —entre ellos 223 muertes— han sido registrados hasta ahora por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Pero las autoridades sanitarias internacionales estiman que las cifras actuales probablemente estén subestimadas.
- Fuente: AFP
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EE. UU. deposita sus esperanzas en mediadores pakistaníes para terminar la guerra con Irán
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, expresó su esperanza en un avance hacia el fin de la guerra con Irán, al recurrir a los mediadores pakistaníes para que ayuden a impulsar los esfuerzos por alcanzar un acuerdo.
La víspera el presidente Donald Trump había advertido que las negociaciones, que se han prolongado durante semanas con altibajos, están “justo en el límite” entre alcanzar un arreglo o reanudar los ataques. “Creo que los pakistaníes viajarán hoy a Teherán. Así que esperemos que eso impulse aún más el proceso”, dijo Rubio el jueves a periodistas.
Un alto el fuego el 8 de abril detuvo la guerra iniciada semanas antes por ataques de Estados Unidos e Israel, pero los esfuerzos de negociación, incluidas unas históricas conversaciones cara a cara celebradas en Islamabad, no han logrado hasta ahora alcanzar un acuerdo duradero.
El ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, a quien se considera cercano al poderoso jefe del ejército pakistaní, Asim Munir, visitó Irán por segunda vez en una semana el miércoles.
Los medios iraníes, incluida la agencia de noticias ISNA, han reportado con base en fuentes anónimas que el propio Munir podría visitar Teherán el jueves, pero las autoridades pakistaníes no han hecho comentarios sobre ningún plan de viaje del jefe militar.
Sin embargo, Pekín anunció que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, viajará el sábado a China, que también ha participado en los esfuerzos de mediación para poner fin al conflicto iniciado el 28 de febrero.
Aunque la guerra abierta y los ataques en todo el Golfo han disminuido, el estancamiento derivado de las confrontaciones sigue pesando sobre la economía mundial.
“Nos molestó mucho”
En abril, Pakistán fue sede de las únicas negociaciones directas, en las que Munir ayudó a mediar, entre funcionarios estadounidenses e iraníes que se han llevado a cabo desde que estallaron las hostilidades.
Las conversaciones finalmente fracasaron y Teherán acusó a Washington de hacer “demandas excesivas”. Desde entonces, ambas partes han intercambiado múltiples propuestas, con la amenaza de nuevos ataques acechando a la vuelta de la esquina.
Teherán está en alerta ante esa posibilidad de una nueva escalada. El negociador jefe, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió el miércoles a Washington de una “respuesta contundente” si Irán fuera atacado.
El portavoz de la cancillería de la república islámica, Esmaíl Baqai, dijo que Irán estaba examinando una propuesta enviada por Washington, al tiempo que reiteró sus demandas sobre la liberación de los activos iraníes congelados en el extranjero y se ponga fin al bloqueo naval que mantiene Estados Unidos.
A pesar de la retórica incendiaria contra Irán, Trump se encuentra bajo presión política en su país para encontrar una solución ante el aumento de los costos de la energía.
El alto el fuego detuvo los combates, pero no ha reabierto el estrecho de Ormuz, una vía marítima vital que normalmente transporta alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo.
Irán impuso un bloqueo de ese paso como parte de su represalia y solo ha permitido el paso de pocos buques en las últimas semanas, al tiempo que introdujo un sistema de peaje.
El secretario Rubio también criticó el jueves a los aliados de Estados Unidos en la OTAN por su negativa a ayudar en la guerra. “El presidente Donald Trump no les está pidiendo que envíen sus aviones de combate. Pero ellos se niegan a hacer nada”, afirmó. “Esto nos molestó mucho”.
Ataques en Líbano
En otro frente de la guerra, el ejército israelí anunció a primera hora de este viernes que abatió a dos hombres en el sur de Líbano, cerca de su frontera. Estos “individuos armados que se movían de manera sospechosa a unos cientos de metros del territorio israelí” murieron en un ataque aéreo, precisaron las fuerzas militares.
El jueves, medios estatales libaneses informaron que un ataque israelí dañó un hospital en el sur del país. A pesar de un alto el fuego que entró en vigor el 17 de abril, Israel continúa sus operaciones en Líbano, donde dice combatir al grupo proiraní Hezbolá.
Los ataques israelíes han cobrado la vida de 3.089 personas en ese país, entre ellas 116 socorristas y trabajadores sanitarios, desde el inicio de las hostilidades el 2 de marzo, según un recuento del Ministerio de Salud libanés revelado el jueves.
Líbano se vio sumido en la guerra el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó un ataque contra Israel para vengar la muerte del entonces líder supremo iraní, Alí Jamenei. El jueves, Estados Unidos sancionó a nueve personas vinculadas a Hezbolá a las que acusó de “obstaculizar el proceso de paz en Líbano”.
Fuente: AFP.
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Rubio advierte a Cuba tras imputación de Castro
El jefe de la diplomacia estadounidense describió a la isla como un “Estado fallido” envuelto en una grave crisis económica.
- AFP
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, advirtió ayer jueves que Washington estaba muy enfocado en cambiar el sistema comunista de Cuba, horas después de que la acusación formal presentada en Estados Unidos contra el expresidente Raúl Castro causara consternación en la isla.
El ejército estadounidense anunció que el portaviones “USS Nimitz” y sus buques de escolta habían ingresado al Caribe, aunque el presidente Donald Trump descartó que su despliegue tuviera como objetivo intimidar a Cuba.
Rubio, cubanoestadounidense y acérrimo opositor del Gobierno de La Habana, describió la isla, ubicada a unos 145 kilómetros de Florida, como un “Estado fallido” envuelto en una grave crisis económica.
“Su sistema económico no funciona. Está roto, y no se puede arreglar con el sistema político actual que está en vigor”, dijo el secretario de Estado a periodistas en Miami. “No van a lograr que nos rindamos ni a ganar tiempo. Somos muy serios. Estamos muy enfocados”, agregó.
Rubio señaló que Estados Unidos prefería “siempre una solución diplomática”, pero advirtió que Trump tenía otras opciones ante Cuba, que “siempre ha representado una amenaza para la seguridad nacional”.
AYUDA DE EE. UU.
El secretario de Estado también indicó que Cuba había aceptado en principio una oferta estadounidense de 100 millones de dólares en ayuda a cambio de reformas. Añadió, sin embargo, que aún no era seguro que Washington aceptara las condiciones de La Habana, ya que Estados Unidos insiste en no colaborar con GAESA, la empresa controlada por los militares que domina la economía de la isla.
Los cargos contra Raúl Castro –que a sus 94 años sigue siendo influyente en la política cubana– suponen otra vuelta de tuerca en la campaña de presión de Washington sobre la isla, sometida a un embargo desde 1962 y ahora devastada por una crisis económica y energética.
El hermano menor de Fidel Castro fue acusado por el derribo de dos avionetas de un grupo anticastrista en el que murieron cuatro personas en febrero de 1996, cuando él era ministro de Defensa.