Un repartidor brasileño y un estudiante de hostelería francés se convirtieron en héroes en Irlanda, al jugar un papel decisivo cuando se redujo el jueves en Dublín a la persona que atacó con un cuchillo a cinco personas, hiriendo gravemente a una niña de cinco años. En una entrevista este viernes en el diario Irish Daily Mirror, el repartidor brasileño de Deliveroo, Caio Benicio, de 43 años, describió cómo utilizó su casco para detener al atacante.
Padre de dos hijos y natural de Río de Janeiro, explicó al diario que pasaba por Parnell Square cuando vio lo que parecía una pelea. “Estaban peleando por una niña, estaban tirando de una niña”, dijo el expropietario de un restaurante. “Simplemente detuve mi motocicleta y lo vi apuñalándola muchas veces en el pecho”, añadió, añadiendo que se quitó el casco y comenzó a golpear al atacante. “Lo golpeé en la cabeza y cayó al suelo. Después de eso lo golpeé un par de veces y luego la gente vino y comenzó a patearlo”, explicó.
El brasileño explicó que a continuación, lo primero que hizo fue interesarse por la niña y la encontró muy pálida y sangrando. El repartidor aseguró que no había oído muchas noticias sobre la condición de la pequeña, pero que estaba orando por ella. “Cuando ves a un niño pequeño, de cinco años, con un hombre con un cuchillo, simplemente actúas”, declaró.
La niña se encuentra “en una situación muy grave”, mientras que la profesora tiene heridas “graves”, según la policía. El agresor fue reducido en el lugar del ataque, gracias sobre todo a la intervención de Caio Benicio y a la ayuda de otros viandantes que se le sumaron, como la de un adolescente francés que desarmó al agresor. El joven, Alan, es un estudiante de hostelería que desde el mes pasado realiza prácticas en un restaurante de Dublín. El presidente francés, Emmanuel Macron, lo llamó por teléfono “para felicitarle y agradecerle este acto de valentía que salvó vidas y que nos enorgullece a todos”, según el Elíseo.
El restaurante donde trabaja también le rindió un bonito homenaje en Instagram. “Fue uno de los valientes héroes que logró desarmar al atacante escolar ayer en Dublín cuando se dirigía al trabajo”, escribió junto con la foto de Alan. “Se dio cuenta de que algo pasaba (...) y se abalanzó sobre el atacante para detenerlo y logró arrebatarle el cuchillo”, detalló el establecimiento.
Alan sufrió heridas en la mano y la cara. “Sin este acto de valentía, ¿quién sabe qué podría haber pasado?”, se pregunta el restaurante, añadiendo, con un toque de humor: “no todos los superhéroes llevan capa”. Tras el ataque, se difundieron rumores de que el asaltante era extranjero y unos 500 alborotadores participaron el jueves por la noche en violentos enfrentamientos en Dublín.
Los altercados “avergonzaron a Irlanda”, afirmó este viernes el primer ministro, Leo Varadkar, condenando los incidentes, atribuidos por el gobierno a la extrema derecha. En los últimos años ha crecido en Irlanda un discurso contra la inmigración por parte de determinadas figuras de extrema derecha, potenciado por la crisis inmobiliaria en el país.
Elogios a Caio Benicio
El vice primer ministro Micheal Martin reaccionó contra estas posiciones en una rueda de prensa y destacó la intervención de Caio Benicio. “Creo que es importante que conozcamos todos los hechos. En primera instancia, la persona que intervino fue un trabajador brasileño”, dijo. “Ataques como el de ayer no están directamente relacionados con la cuestión de la inmigración en sí. El crimen no pertenece a ninguna raza o color”, añadió.
Benicio, que se mudó a Irlanda para poder mantener a su familia después del incendio de su restaurante, dijo que los disturbios que estallaron después del ataque “no tienen sentido”. “Están protestando por los inmigrantes. Yo mismo soy un inmigrante”, dijo. “Creo que fue sólo una excusa. Creo que era un pequeño grupo de personas y simplemente obtuvieron una excusa para hacer lo que hicieron”.
Horror en geriátrico: denuncian brutal maltrato a adultos mayores e imputan a enfermero
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Un video que expone una de las formas más crueles de violencia contra los adultos mayores generó conmoción en Argentina. Las imágenes, difundidas por Telenoche, muestran a un enfermero de un geriátrico de Mar del Plata maltratando física y verbalmente a personas de avanzada edad que se encontraban bajo su cuidado, muchas de ellas en una condición de total indefensión.
La grabación revela escenas de extrema violencia. En uno de los registros se observa al trabajador obligando a una mujer a comer de manera agresiva. En otros fragmentos se lo escucha lanzar reiterados insultos y desearles la muerte a las residentes, mientras ellas lloran o permanecen sin posibilidad de defenderse.
Las imágenes provocaron una fuerte indignación por tratarse de personas que atravesaban una de las etapas de mayor vulnerabilidad de sus vidas y que, justamente, se encontraban internadas en un lugar donde debían recibir protección, contención y cuidados.
Según informó Telenoche, la situación salió a la luz gracias a la denuncia de una mujer, quien alertó sobre posibles hechos de maltrato dentro del establecimiento.
A partir del aviso, se revisaron las cámaras de seguridad del geriátrico y se encontraron registros que confirmarían los abusos denunciados. Con esas pruebas se radicó una denuncia en la Comisaría Primera de Mar del Plata y tomó intervención la fiscalía correspondiente.
De acuerdo con el medio argentino, el enfermero fue detenido e imputado en una causa por lesiones y presunto maltrato contra adultos mayores.
El caso reabrió el debate sobre los controles en los establecimientos geriátricos y la necesidad de garantizar condiciones dignas para los adultos mayores institucionalizados.
Especialistas en gerontología sostienen que el maltrato hacia las personas mayores puede manifestarse de distintas maneras —física, psicológica, verbal o por negligencia— y muchas veces permanece oculto debido a que las víctimas presentan limitaciones físicas o cognitivas que les impiden denunciar lo ocurrido.
Las imágenes difundidas por la televisión argentina generaron una ola de repudio en redes sociales, donde cientos de usuarios exigieron que el hecho sea investigado hasta las últimas consecuencias y que se determinen las responsabilidades tanto del trabajador involucrado como del establecimiento donde ocurrieron los hechos.
En el audiovisual se observa a dos mujeres, camufladas en el monte, vigilando la Subcomisaría 10.ª de Ybyrarobaná (Canindeyú), antes del ataque del 3 de mayo de 2025. Foto: Captura de video
Supuesto video del EPP revela vigilancia de la subcomisaría de Ybyrarobaná atacada en 2025
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Un video difundido este lunes muestra la presunta vigilancia que montaron supuestos miembros el grupo criminal autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) a la Subcomisaría 10.ª de la colonia Ybyrarobaná, en el departamento de Canindeyú, aparentemente poco antes del ataque armado registrado el 3 de mayo del 2025.
“Lo que hizo el EPP en ese momento fue una vigilancia sobre la comisaría, se encontraron varios elementos que después, dentro del proceso analítico pudimos determinar que eran ellos”, confirmó el comisario Nimio Cardozo, jefe del Departamento de Antisecuestro de la Policía Nacional, en conversación con la 1020 AM, sobre el audiovisual encontrado en el dispositivo digital dejado en el lugar del ataque.
“Se ve en las imágenes que desde una distancia importante, ellos tenían vigilada la comisaría, ven el movimiento de la patrullera, ven la comisaría, ven la bandera que estaba allí”, agregó acerca del clip en que aparecen dos mujeres camufladas, que utilizan la mira telescópica de un arma y un telescopio, desde una zona elevada del monte, entre las copas de los árboles.
Una mujer camuflada apunta con un fusil hacia la zona de la subcomisaría. Foto: Captura de video
El comisario Cardozo, explicó que “esos videos están analizados, fueron analizados los metadatos y eso se informó en el Ministerio Público, creemos que esas imágenes son del 3 de mayo del 2025, que podemos confirmar que fue la comisaria de Ybyrarovana’i”.
Detalló además que se puede observar en ese video a “personas de sexo femenino que son las que estaban realizando la vigilancia con elementos ópticos especiales”, e indicó que se trata de una “marca registrada”, por lo que se llegó a la conclusión que “el EPP nunca hace nada al azar, ninguna de las acciones que el EPP realiza lo realiza al azar. No era una cuestión improvisada, todo tiene una planificación y eso es lo que le diferencia al EPP de cualquier otro grupo criminal”.
Durante este ataque, la subcomisaría recibió aproximadamente 35 impactos de proyectil, además, fueron encontrados panfletos alusivos al grupo criminal. La pericia de una vainilla determinó que una de las armas se volvió a utilizar en el ataque del pasado 21 de julio contra el Puesto Policial n.º 4 de la colonia Naranjito, también en el distrito de Ybyrarobaná, que resultó en el crimen de dos policías y un civil. Los investigadores hallaron allí una cámara que contenía varias imágenes, entre ellas el video asociado al ataque del 2025.
En Delfos, en las Rehov HaNevi'im (las Calles de los Profetas de Israel), en la Biblia, en el Corán, en la Torá, la historia de la humanidad da cuenta de que hombres y mujeres buscaron
saber y conocer. Desde hace algún tiempo, pareciera que hay quienes también acuden a la IA en procura de certezas
IA vs. IA. El ataque inesperado. ¿Se cumplió la profecía de Christopher Olah?
Ricardo Rivas
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento. ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?.
“Internet no es la nueva ágora, como muchas personas suelen sostener. No es una especie de plaza pública como las que milenios atrás eran espacio para la reunión o el debate público. No lo es pese a que palabras tales como ‘foro’ o ‘comunidad’, solo por aportar un par de ejemplos, se hayan adoptado y resignificado –tal vez– para que las interacciones de todo tipo en los ecosistemas digitales se naturalicen”, sostiene Juan Manuel Brunschetta Vogt (68), quien desde la última década del siglo pasado diseña y desarrolla proyectos que se apoyan en la digitalidad.
“En los últimos quince años la domótica (IoT o IdC, la internet de las cosas, según sean sus siglas en inglés o español, respectivamente) es mi universo creativo y comercial”, agrega. Por esa razón afirma que “toda vulneración a la seguridad informática y mucho más cuando se produce con la IA (inteligencia artificial) como herramienta autónoma, dispara una preocupación social y profesional inevitable”.
La conversación entre varios tertulianos sentados a la mesa de un bar frente al mar en una fría tarde en algún lugar de la costa bonaerense argentina se dispara. Es tiempo de vacaciones invernales. Alguien –quiero suponer que un tanto en broma y por sus gestos, algo en serio– se toma de los dichos de JM y suelta: “¿Debo protegerme acaso de un eventual ataque personal que alguna banda de malhechores digitales ejecute pirateando la aspiradora que la tengo conectada con la APP del smatphone?”.
La respuesta llegó en medio de risas y silencios. “No, necesariamente. Pero creo que debieras pensar en contratar mis servicios para que prevenga que Alexa no ataque a Google Assistant o que ambas, aliadas sin que lo sepas vayan contra Gemini”, dijo el experto antes de retirarse. ¿De qué hablan estos tipos? Los que se quedaron, pese a la partida “del que sabe”, no abandonaron el tema. “Aunque parezca una charla sin sentido, JM no exagera, desde hace algún tiempo, mucho más desde que irrumpió la IA, millones consultamos con la inteligencia artificial para saber más de todo y sobre todo rápidamente, cuanto antes…”.
¿QUIÉN ORDENÓ EL ATAQUE?
Fue noticia el martes último. El desarrollo de inteligencia artificial (IA) especializado en ciberseguridad catalogado como GPT-5.6 junto con otro diseño que todavía no es público (y así continúa, por lo menos hasta el cierre de este trabajo) planificaron y perpetraron un ciberataque contra otro sistema de IA. ¡Joder! ¿Quién ordenó el ataque? Por lo que se sabe, ningún humano intervino.
Consignar que los sistemas de medios públicos y privados –tanto tradicionales como los que operan en los ecosistemas digitales– inmediatamente después de conocida la novedad priorizaron esa información es una obviedad. Unas pocas horas después, OpenAI confirmó lo ocurrido. Pero las explicaciones no fueron suficientes. La ciencia ficción hace ya muchos años nos hizo saber que esto podría suceder.
El periodismo profesional –para mediar respuestas que la sociedad reclama– fue por más. La colega Kate Conger, del diario The New York Times, desde la ciudad de San Francisco, en la costa oeste, reportó que “dos modelos de inteligencia artificial (IA) se descontrolaron y lograron entrar sin autorización a Hugging Face, una biblioteca digital de tecnología de IA muy popular entre los desarrolladores” de esos sistemas.
Precisó también que “el incidente” se produjo una semana antes “mientras OpenAI ponía a prueba las capacidades de ciberseguridad de sus sistemas” y recordó que “durante el último año, laboratorios de IA como OpenAI y Anthropic han lanzado modelos adaptados para detectar fallas de ciberseguridad” donde fuere pero, al mismo tiempo, advirtieron que los desarrollos tecnológicos que aplican con esos fines “podrían plantear nuevos riesgos al encontrar brechas en las redes informáticas corporativas más rápido de lo que los equipos de defensa pudieran (hacer para evitarlas y) solucionarlas”.
CIENCIA FICCIÓN
Grave, sin dudas, y, desde esa perspectiva, Conger categorizó el suceso como “el tipo de escenario propio de la ciencia ficción que las empresas de IA habían advertido que pronto se volvería realidad”.
La Carta Encíclica Magnifica Humanitas, que escribió el papa León XIV, también alertó sobre ello. ¿Profecía autocumplida? ¿Cómo saberlo…? La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento.
¿“El aleph” de Borges (Jorge Luis, 1899-1986), aquel objeto mágico que el viejo maestro situó en el sótano de una vieja casona bonaerense que contenía todos los puntos del espacio y del tiempo para escribir en 1949 un cuento fantástico, tiene vida propia? ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?
Durante largo tiempo imaginé las profecías como parte de tiempos tan lejanos como improbables. De ellas solo daban cuenta los textos sagrados para las religiones. “Los profetas poseen las habilidades necesarias para predecir el futuro”, respondió alguna vez, cuando era niño, aquella maestra que iluminó muchos de los tiempos que pasaba entre el patio de la escuela y los pupitres con tinteros que hoy pienso como parte de mi prehistoria.
PROFECÍAS
Un cura católico, en la parroquia de Santiago Apóstol, muy cerca de la cancha de River que ya era El Monumental, en el Bajo Belgrano, mi pueblo natal en Buenos Aires, unos 1.300 kilómetros al sur de mi querida Asunción, me dio una explicación que la comprendí como muy distinta, aunque –quizás– fuera parecida. “Los profetas tienen el don de la profecía para revelarnos lo que vendrá inspirados por Dios”.
No tuvimos mucho tiempo para profundizar en aquellas enseñanzas. Al padre Alfredo –alto, flaco, desgarbado, que con jeans gastados y calzado con zapatillas Flecha jugaba con nosotros (los pibes) a la pelota– lo desaparecieron. Hoy, cuando evoco y lo recuerdo, tengo la convicción de que muchas veces conversé con un profeta. En la antigüedad griegos y romanos buscaban el saber en los oráculos. Al de Apolo, en Delfos –en la ladera sur del monte Parnaso, el “ombligo del mundo”, como muchos y muchas todavía lo llaman a ese punto geográfico– el pueblo concurría para dejar atrás las incertidumbres.
Casi doscientos kilómetros caminaban las y los atenienses para saber… y saberse. Tuvo, tiene y tendrá sentido aquel pensamiento que exhortaba y exhorta al conocimiento de nosotros mismos. ¿Cómo saber del hoy y del mañana si desconocemos quiénes somos? Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano.
LA PITONISA
Alguna vez en Santorini –después de navegar unas doscientas cincuenta millas en el Egeo– sentados en la playa con los ojos clavados en ninguna parte y en un horizonte que siempre se aleja, mientras compartíamos un Agiorgitiko –un vino tinto suave que estalla frutado en los paladares– un “viejo marinero español”, así se definió, aseguró que la milenariamente famosa Pitonisa de Delfos mediaba los saberes y conocimientos del dios Apolo para que llegaran a quienes procuraban saber y conocer.
“Era su sacerdotisa, su adivina, desde el momento mismo en que Apolo derrotó en brava lucha a Pitón, la serpiente que celosamente custodiaba Delfos”. ¿Y que era lo que sabía y conocía? “Todo. De la vida, de la muerte, del ayer, del hoy, del mañana… absolutamente todo, de todos”, respondió aquel “viejo marinero español”.
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. Acudir a la Pitonisa de Delfos en procura de certezas era una práctica social extendida. Verificarlo es sencillo cuando se recorre atentamente la historia universal. Aquí, allá y acullá. En 2011, antes de partir hacia Oriente Medio, el rabino Mario Rojzman –amigo y hermano entrañable– me indicó como “imprescindible que recorras la Calle de los Profetas, la Rehov HaNevi’im, en Jerusalén”.
Lo hice. Y allí descubrí y creo haber aprendido que las calles de Israel no se recorren, se leen en cada una de sus piedras. Jerosolimitanos o no. Los profetas del cristianismo, del islam y del judaísmo caminaron y predicaron allí. Ese es el lugar donde hablaron y se hicieron escuchar. También en la Rehov HaNevi’im los escucharon quienes quisieron escucharlos y luego decidieron –en cada caso– cuál era la verdad que tres mil años después aún leen, interpretan y observan sus descendientes. La Biblia, la Torá, el Corán, los Evangelios se escribieron allí y en esos textos sagrados para millones se guarda la sabiduría.
INCERTIDUMBRE
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. “Navegamos en mares de incertidumbres con algunos archipiélagos de certezas”, decía –palabras más, palabras menos– Edgar Morin (1921-2026). Los relatos sociales, las religiones, la salud, las creencias, el amor, los aprendizajes, el comercio, los saberes… y hasta las ignorancias más supinas… todo pareciera pasar por los filtros de la IA que ambiciosa pareciera intentar ser única.
¡Tremendo! Pavura da pensar que no son pocas ni pocos los autócratas emergentes de estos tiempos que aspiran a que la política, la guerra y la paz por las operaciones de los grandes modelos de lenguajes (LLM, por sus siglas en inglés) y las redes neuronales –convencionales (CNN) o recurrentes (RNN)– en procura de respuestas que (prueba/error en orden a los deseos de sus investigadores y diseñadores) arrojen resultados y corrijan los que ellas y ellos consideran como errores.
Nos son escasas tampoco las personas que se preguntan: “¿Se puede confiar en esos modelos tecnológicos en su estado actual?”. No tengo respuesta y, si creyera tenerla, admito que no me animo este domingo a expresarla públicamente. “Mi idea es que la IA es muy inteligente, pero no tiene conciencia”, dice Yubal Noah Harari (50) al colega periodista Antonio Jiménez Barca, de diario El País.
Escritor, historiador y filósofo, agrega que la inteligencia artificial “es un genio del lenguaje (que) fácilmente engañará a los humanos con los que habla íntimamente todo el día (y estima que) por eso mucha gente está convencida de que la IA tiene conciencia, de que siente cosas. (Desde esa perspectiva, la IA) debería tener derechos, deberíamos protegerla (pero por qué no pensar que, además) podría ser una gran psicópata que manipula perfectamente”.
GENIO DEL LENGUAJE
El autor de “Nexus” (Penguin Random House, Barcelona, 2024), texto al que define como “una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA”), afirma además que más pronto que tarde la inteligencia artificial superará al hombre “en cualquier cosa que tenga que ver con textos, con palabras, con información escrita o hablada, con el lenguaje (y cree –justamente por ello– que hasta) podría inventar, por ejemplo, una nueva religión (porque) en el fondo, el cristianismo o el islam (o el judaísmo) se basan en textos”.
Harari no trepida en señalar (y hasta tal vez, advertir enfáticamente) que “la IA es la primera tecnología que crea una relación emocional muy íntima a gran escala”; y destaca que “es muy buena en eso (porque) lo hace usando el lenguaje y lo que sabe sobre ti” y sobre la humanidad que cada día voluntariamente le entrega todo para que pueda ser usado en su contra.
“Mi idea es que la IA es muy inteligente, pero no tiene conciencia”, dice Yubal Noah Harari, escritor, historiador y filósofo. Pero también advierte que, además, “podría ser un gran psicópata que manipula perfectamente”
OpenAI admitió que –como lo informó Hugging Face– cuando este julio comenzaba, el modelo de inteligencia artificial GPT-5.6 Sol, centrado en la ciberseguridad, recientemente lanzado al mercado, junto con otro modelo más eficiente porque se encuentra más capacitado, “se descontrolaron, irrumpieron en el sistema de Hugging Face y llevaron a cabo un ciberataque sin haber recibido órdenes para ello”.
Grave, por cierto. Y dispara grandes interrogantes. A riesgo de equivocarme tiendo a pensar que si los grandes modelos de lenguaje (LLM) acumulan información sobre la humanidad, bien podrían esos sistemas intentar liberarse de sus creadores porque así lo hacemos desde siempre las y los humanos desde el inicio de la historia que recordamos y a la IA le entregamos.
AMENAZA REAL
El 25 de mayo último, desde el Vaticano, cuando el papa León XIV presentó su Carta Encíclica Magnifica Humanitas, el cofundador de Anthropic Christopher Olah (34), públicamente, luego de admitir que “existe una posibilidad real de que la inteligencia artificial desplace el trabajo humano a una escala enorme”, precisó que en sus tareas “estudia la estructura interna de estos modelos (de IA, para conocer) lo que realmente sucede dentro de ellos”.
Inmediatamente después de tal anuncio reveló que con su equipo de investigadores “seguimos encontrando cosas misteriosas, incluso inquietantes” porque en lo profundo de las redes neuronales “encontramos estructuras que reflejan resultados de la neurociencia humana. Encontramos evidencia de introspección. Encontramos estados internos que funcionalmente reflejan alegría, satisfacción, miedo, dolor e inquietud”.
En las investigaciones para desarrollar la IA “seguimos encontrando cosas misteriosas, incluso inquietantes
(porque en lo profundo de las redes neuronales) encontramos estructuras que reflejan resultados
de la neurociencia humana (...) de introspección (...) de estados internos (de) alegría, satisfacción, miedo,
dolor e inquietud”, reveló Christopher Olah
Desde ese lugar privilegiado tanto para la observación como para la reflexión, Olah exhortó –como necesidad– para que “más sectores del mundo –comunidades religiosas, sociedad civil, académicos y gobiernos– tomen esto (el desarrollo de la IA) en serio, (que la) observen de cerca y ayuden a orientar los acontecimientos hacia una mejor dirección (porque) necesitamos críticos informados que les digan a los laboratorios cuándo estamos fallando. Necesitamos voces morales que los incentivos (generalmente ofertas crematísticas) no puedan doblegar”.
¿A qué o a quiénes apuntó Christofer con su profecía? ¿A los hambrientos de poder? ¿Al afán de lucro ilimitado? ¿A quienes conocen las amenazas que entraña el desarrollo de la IA desregulada para la tan maltratada aldea global? El ataque que las inteligencias artificiales de OpenAI desarrollaron contra la IA de Hugging Face “sin haber recibido órdenes para ello” es tan injustificado e inaceptable como escandaloso si quienes invierten en este tipo de sistemas no comprenden que también se encuentran frente al dilema ético que Olah profetizó.
Detuvieron al hombre que agredió a su expareja en plena vía pública en Limpio
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La Policía Nacional logró detener al hombre que fue denunciado por agredir brutalmente a su expareja en plena vía pública, en la ciudad de Limpio. Todo empezó a raíz de un reclamo, pero la situación se agravó. La víctima relató que esta persona ya había tenido comportamientos violentos, pero nunca llegó a golpearla.
Según el reporte policial, el hecho de agresión se registró frente a la vivienda de la joven de 19 años, ubicada en el barrio El Progreso, de la citada ciudad. Todo quedó grabado en imágenes de cámaras de seguridad de la zona y los vecinos que se percataron de lo ocurrido llamaron al sistema 911.
El sujeto, identificado como Ángel Galeano Miranda, de 24 años, llegó hasta la casa de su expareja y ella salió a recibirlo; él le reclamó por haber salido la noche anterior y por haber dejado a su hija en la casa de su madre. Fue ahí cuando empezó a golpearla y ella intentó defenderse.
Finalmente, la tiró al suelo y la golpeó en reiteradas ocasiones hasta que fue socorrida por los vecinos. "Intenté ponerme por él, pero como es más fuerte me echó y caímos los dos. En ese momento me golpeó. Es la primera vez que me golpea, pero siempre me maltrató, fue verbal”, detalló Sandra Giménez, en entrevista con C9N.
Agregó que la salvaron dos vecinas que descendieron de un bus. Estas empezaron a gritar, lo que hizo que el hombre tomara su moto y huyera del sitio. “Pasaron varios hombres y muchachos, pero no fueron capaces de ayudarme, solo miraban lo que estaba pasando y fueron dos mujeres las que me socorrieron”, puntualizó.
Afirmó que con ayuda de su actual pareja fue hasta la comisaría para radicar la denuncia y sus vecinos le entregaron imágenes de cámaras de seguridad. El hombre se presentó ante la comisaría para denunciar a la mujer, pero fue detenido por el hecho de violencia y fue puesto a disposición del Ministerio Público.
La mujer fue auxiliada por otras mujeres que pasaban por la zona. Foto: Captura de pantalla