Según la Organización Mundial de la Salud, cada 50 segundos una mujer muere por cáncer de mama en algún lugar del globo. Y aunque el dato es impactante, también las esperanzas de vida son hoy mucho más altas que décadas atrás, gracias a los avances de la medicina; de hecho, con una detección precoz, se tiene hasta un 90% de probabilidad de cura.

Estamos en octubre y todo se tiñe de rosa, una tonalidad muy ligada a las cualidades aso­ciadas tradicionalmente a lo femenino, como la ternura, la suavidad o la bondad. Pero también significa esperanza y vida, por lo que fue adop­tado como color símbolo de la lucha contra el cáncer de mama, una de las princi­pales causas de muerte de mujeres en todo el mundo. De acuerdo con reportes actualizados de la Organi­zación Mundial de la Salud (OMS), cada 50 segundos una mujer deja de existir por culpa de esta enfermedad.

Doctor Raúl Fanego.

Sin embargo, se trata de una patología que si se diagnos­tica a tiempo y con un trata­miento oportuno, tiene un alto porcentaje de sobrevi­vir. Precisamente, el Octu­bre Rosa tiene esa finalidad, visibilizar y concientizar sobre la enfermedad aler­tando sobre la importancia del autoexamen y de recu­rrir a tiempo al médico para una temprana evaluación y diagnóstico.

“El autoexamen de mama es un método rápido, senci­llo, indoloro, que no genera costo y pueden realizarse todas las personas en sus casas. A partir de los 20 años se debe realizar una vez al mes. Si la mujer mens­trúa, debe realizarse 3 a 5 días después de terminar el ciclo, cuando las mamas ya no estén turgentes. Y si ya no menstrua, fijar un día del mes para realizarse”, instruye el doctor Raúl Fanego, médico cirujano, especia­lista en ginecología y obs­tetricia.

Recomienda realizarse el autoexamen con la yema de los dedos, ya que es la zona más sensible de la mano, y aprovechar el momento de la ducha al estar enjabonada, o utilizar cremas.

CHEQUEO ANUAL

El profesional destaca que es muy importante acudir a la consulta una vez al año para realizarse el chequeo completo. “El diagnóstico se puede realizar con la pal­pación, estudios comple­mentarios como ecografía mamaria y mamografía, además dosajes de labora­torio de marcadores tumo­rales. La ecografía se puede realizar toda mujer inde­pendientemente de su edad, mientras que la mamografía se realiza a partir de los 35 a 40 años”, explica y deja en claro que también los hom­bres pueden tener cáncer de mama, aunque en un por­centaje mucho menor.

Acerca de la predisposición de una mujer para contraer cáncer de mama, el médico destaca que existe un alto porcentaje de predisposi­ción genética y hereditaria. “La parte genética juega un papel muy importante; es decir, que si se tienen fami­liares con antecedentes de cáncer se deben extremar los controles y cuidados. Además influyen otros fac­tores como malos hábitos, el alcohol y cigarrillo, el estrés y la mala calidad de vida”, apunta Fanego.

Resalta que el 60% de los nue­vos casos de cáncer y el 75% de las muertes por cáncer ocurren en personas de 65 años y más, y que se calcula que 1 de cada 9 mujeres ten­drá cáncer de mama a los 85 años. “Ante la menor sospe­cha, hay que hacerse un che­queo. En nuestro país exis­ten lugares donde se brindan estudios gratuitos de mamo­grafía como el Hospital de Clínicas, el Hospital de Tri­nidad, Hospital Nacional de Itauguá y el Instituto Nacio­nal del Cáncer. Es importante que la población maneje este dato”, subraya, al tiempo de recordar que en nuestro país existe una ley que otorga a la mujer dos días hábiles para acudir al médico, sin que esto represente un descuento por no acudir al trabajo.

La recomendación es realizarse el autoexamen con la yema de los dedos, ya que es la zona más sensible de la mano, y aprovechar el momento de la ducha al estar enjabonada o utilizar cremas.

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