Existen infinidad de flores comestibles tales como la rosa, flores amarillas de calabaza, geranios, capuchinas, claveles, pensamientos, violas, amapolas, orquídeas, crisantemos. Se podría decir que existen casi 250 especies por las que podés optar para tu dieta gastronómica.
LA ROSA
En general todas las especies de rosas cultivadas son comestibles. Sus pétalos se utilizan para aromatizar tanto ensaladas como confituras, pasteles, mermeladas, extractos, sopas, nieve, etc.
CAPUCHINA
Además de sus virtudes medicinales, es una exquisita hierba comestible, muy apreciada en América del Sur. Se come toda la planta en ensalada, sola o mezclada con lechuga o escarola; también los frutos sin madurar, macerados en vinagre y sal, son un buen aperitivo.
DE CALABAZA
Se utiliza mucho en la cocina italiana y se caracterizan por tener un sabor suave y dulzón. Se pueden hacer tanto cocinadas como crudas, acompañadas con guarniciones y con todo tipo de comida, tanto carne como pescado.
Las flores no solo sirven para decorar tu jardín, adornar el interior de tu casa o regalar a un ser querido. Desde tiempos inmemorables y en muchas partes del mundo se han utilizado como comida.
Dejanos tu comentario
Llega la fiesta de la animación
El próximo sábado 11, Paraguay Animation realizará Animate 2026, el principal encuentro de animación del país, que reúne a artistas, estudios, estudiantes y profesionales del sector a través de charlas, talleres y espacios de networking con invitados nacionales e internacionales. Será en la Universidad Columbia del Paraguay, de 9:00 a 21:30.
En este marco, en el Teatro de las Américas del CCPA tendrá lugar al día siguiente, domingo 12 de julio, el concurso de cortometrajes animados Jaguatá 2026 que reunirá a los principales talentos emergentes y profesionales del área. La actividad se desarrollará entre las 16:30 y 19:00. El certamen busca impulsar nuevos proyectos, fortalecer capacidades creativas y generar oportunidades para la próxima generación de artistas del sector. Las entradas se pueden adquirir a través de Ticketea, con un costo de 60.000 G.; el acceso para todos los eventos de Animate 2026 costará G. 100.000.
Dejanos tu comentario
Madre de Gustavo Gómez recibió orquídeas albirrojas en emotivo homenaje en Misiones
La tienda de orquídeas Keiki realizó un homenaje especial a la familia del capitán de la Selección Paraguaya, Gustavo Gómez, con la entrega de sus orquídeas de su nueva Edición Albirroja, una propuesta inspirada en los colores de la bandera nacional y creada para acompañar el sentimiento que despierta la participación de Paraguay en el Mundial.
El gesto llegó hasta San Juan Bautista, Misiones, donde Gloria Portillo, madre del futbolista, recibió los arreglos junto a su hija, Mariela Gómez, compartiendo un mensaje cargado de emoción y orgullo en el día del debut del combinado nacional en EE. UU. En un video compartido por la marca, recordó los inicios del defensor y destacó el significado especial de las flores.
“El empezó acá en nuestro barrio, en la canchita de Arasaty. Desde San Juan Misiones, nuestro pueblo natal les mando muchas bendiciones, mucha suerte para cada uno de los jugadores de la Selección. El color, demasiado lindo, es de la suerte”, expresó con emoción la madre de Gómez, quien recientemente visitó al expresidente de la República, Horacio Cartes, y a Chiara Capdevila, en su residencia, antes de partir a Estados Unidos.
Te puede interesar: Paraguay Business Week 2026 apunta a romper récords de inversión y participación
La iniciativa se enmarca en la participación de la Selección Paraguaya en el Mundial, y para la cual, Keiki lanzó una edición especial de orquídeas teñidas con los colores rojo, blanco y azul, que además incorpora el escudo con la estrella y los olivos como parte del diseño.
“Me siento muy feliz y espero que todas las mamás de los jugadores sientan la misma ilusión porque mi corazón está orgulloso al verle a mi hijo, que ahora es el capitán de la Selección”, agregó Portillo en el emotivo material audiovisual.
Por su parte, la hermana del capitán, Mariela Gómez, resaltó: “Vibra mi corazón porque representa bastante, es una orquídea única que tiene la bandera de nuestra República del Paraguay. Es algo muy, pero muy especial para con la familia del capitán y más todavía porque le hicieron llegar aquí en San Juan Bautista Misiones”.
Al presentar esta colección especial, Keiki acompañó la iniciativa destacando que hay pasiones que no necesitan explicación, solo un espacio para florecer. “Nuestra Edición Albirroja nace para acompañar ese sentimiento único que nos une a todos cuando juega la selección”, uniendo de esta manera el homenaje con el espíritu de fuerza y pertenencia que genera la pasión mundialista que convoca al aliento de todo el país.
Dejanos tu comentario
Flores de Keiki en Distrito Perseverancia
Dejanos tu comentario
Flores, velas y silencios compartidos
EL PODER DE LA CONCIENCIA
- Por Alex Noguera
- Periodista
- alex.noguera@nacionmedia.com
No es muy difícil percatarse de quiénes estuvieron volando toda la noche en sus escobas y le dieron con todo al trago para celebrar Halloween y quiénes amanecieron “sanitos”, con la intención de enaltecer este 1 de noviembre, Día de Todos los Santos.
En este tamiz podemos encontrar a varias brujas, porque como se sabe, de que las hay, las hay, sin duda, aunque algunas se maquillen como princesas de cuentos de hadas, en Halloween se desbordan y muchas amanecen con los sombreros de punta tirados en cualquier rincón y tratan de esconderse de la luz al mejor estilo del conde Drácula, para seguir la siesta.
Es curioso observar en el almanaque dos días tan distintos y tan juntos a la vez como la noche y el día, como la juventud y la vejez, como los hechizos y el recogimiento… como el desenfreno y el recuerdo.
Precisamente el recuerdo es el tema central de este sábado, en el que el calendario se detiene para rememorar el pasado e invitar a los que ya no están a no olvidar a los que alguna vez amamos.
Este día, la tradición cristiana evoca a los que alcanzaron la santidad, aunque sus nombres no aparezcan en las páginas oficiales de los santos, es el día en el que los seres invisibles mantienen unido el espíritu de la humanidad, en esa eterna lucha contra el mal.
Esta celebración, que nació hace más de mil años atrás, y que reverencia la fragilidad de las flores, el simbolismo de las velas y los silencios compartidos profundos, contrasta con el día en el que las bombas siguen sin respetar la vida, en el que los niños tienen los ojos secos de lágrimas y en el que el miedo aún cubre el mundo con su manto de oscuridad.
Si escarbamos un poco en la historia, vemos que el origen del Día de Todos los Santos se remonta al siglo IV, cuando entre sus nuevos ritos, los primeros cristianos comenzaban a rendir homenaje a los mártires que habían ofrendado su vida por la fe.
A través del tiempo, esos gestos sublimes de amor por el prójimo fueron tantos, que la Iglesia reconoció la necesidad de dedicarles un día especial a todos esos mártires.
Aunque originalmente el Día de Todos los Santos se celebraba cada 13 de noviembre –como una festividad pagana que recordaba la noche de Samhain–, fue el papa Gregorio IV, en el año 835, quien decidió honrar ese día como 1 de noviembre.
Y así, a pesar de que cada día la vorágine de las prisas y de las emociones por las nuevas tecnologías aceleran el torbellino de la locura mental, a muchas personas todavía les queda un día que ennoblecer y recordar. Unos acuden a los cementerios y llevan flores, otros encienden una vela y oran por el alma de los que extrañan y también están los que sin necesidad de moverse escapan hacia el pasado en el que reviven momentos de alegría y de esperanza.
De la forma que sea, la consigna es mantener viva la necesidad de no olvidar, de cumplir el camino hasta que acabe y luego subir la escalera para descansar en medio de las nubes en un universo infinito de paz.
Mientras las brujas aun duermen su cansancio de juerga nocturna, otros recuerdan a todos los santos y a los familiares que ya no están, porque es una manera en la que uno mismo se reconoce como parte de esa huella que no tiene principio ni fin.