• Estela Mary Peralta de Aguayo*

La producción lexicográfica monolingüe en español y guaraní revela caminos dispares, pero complementarios, en la construcción del conocimiento lingüístico nacional.

En el Paraguay, la labor diccionarística ha seguido trayectorias distintas para el español y el guaraní, dos lenguas oficiales que conviven en un espacio sociocultural complejo. Mientras que la lexicografía monolingüe en español se remonta a mediados del siglo XX, la del guaraní se inicia en el siglo XXI, con esfuerzos individuales y colectivos que buscan consolidar una tradición aún incipiente.

EL ESPAÑOL Y LA ACADEMIA

La producción monolingüe en español ha sido escasa. La Academia Paraguaya de la Lengua Española (APLE), establecida en 1927 como una entidad correspondiente de la Real Academia Española, recién pudo producir una obra corporativa en este milenio. Sin embargo, algunos académicos han desarrollado vocabularios y diccionarios diferenciales por iniciativa personal.

En 1968, Julio César Chaves presentó un “Vocabulario de paraguayismos” con cerca de 800 entradas, en que registró guaranismos, extranjerismos, gentilicios y vulgarismos. En 1973, Luis Lezcano dirigió una revisión de guaranismos en el “Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española” con 140 palabras que buscaban corregir omisiones y errores.

Julio César Chaves presentó un “Vocabulario de paraguayismos” en 1968, con cerca de 800 entradas, marcando un punto de partida en la lexicografía monolingüe en español

Una década más tarde, en 1988, Lezcano junto a Julio Lezcano Claude publicaron un artículo denominado “Glosario de paraguayismos” en la revista Estudios Paraguayos, en el que los autores señalaron la necesidad de un trabajo colectivo para elaborar un diccionario más robusto. En 2005, Leni Pane presentó “Los paraguayismos”, con unas 1.300 voces, cuya nomenclatura reúne voces particulares de país.

En 2008, Juan Aguiar Benítez publicó el “Diccionario de castellano usual del Paraguay”, con términos locales, guaranismos y gentilicios, contrastados con el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) de 2001. Esta obra es la primera que incluye la palabra “diccionario” en el título. Sigue una técnica contrastiva en que se señala si la voz se halla registrada o no en el diccionario de la Academia.

Posteriormente, en 2011, Isabel Baca de Espínola y Evelio Espínola realizaron un aporte denominado “Glosario de paraguayismos en ‘Hijo de hombre’ de Roa Bastos”, una obra ajustada a la técnica lexicográfica que reúne también las voces particulares del español paraguayo, cuyo respaldo documental es la novela del laureado escritor nacional.

HITO INSTITUCIONAL

El hito institucional llegó en 2017 con el “Diccionario del castellano paraguayo (DCP)”, elaborado por la APLE y lexicógrafos formados en la Escuela de Lexicografía Hispánica. Compuesta de 3.000 entradas aproximadamente, el DCP adopta la planta del “Diccionario de americanismos” y utiliza corpus como “Corpus de referencia del español diacrónico (CORDE)”, “Corpus de referencia del español (CREA)” y el “Corpus XXI de la Real Academia Española”.

Finalmente, en 2020, Isabel Baca de Espínola y Evelio Espínola publicaron el “Diccionario de paraguayismos (DP)”, una obra dialectal que incorpora indigenismos, extranjerismos y voces de diversas fuentes, con una microestructura que incluye marcas gramaticales, ejemplos y observaciones.

LEXICOGRAFÍA MONOLINGÜE DEL GUARANÍ

La lexicografía monolingüe guaraní comienza en 2003 con Juan Vicente Servín y su “Ne’ẽryru peteĩha guaraníme”, considerado el primer diccionario monolingüe en guaraní. Esto es, las entradas se definen también en guaraní. El autor, médico de formación, organiza su obra con prólogo, cuerpo principal, anexos y una sección castellano-guaraní. La microestructura incluye lema, categoría gramatical, definiciones, ejemplos y sinónimos en español.

En 2004, el Instituto de Educación Superior Dr. Raúl Peña presentó el “Ñe’ẽmyesakãha, diccionario lexicológico guaraní-guaraní”, coordinado por Ladislaa Alcaraz de Silvero. Elaborado con estudiantes de Educación Bilingüe, la obra es innovadora en cuanto a los datos ofrecidos. Por ejemplo, incluye la categoría gramatical y refleja la polaridad nominal-verbal del guaraní y contiene ejemplos creados por los autores.

La promulgación de la Ley de Lenguas (2010) impulsó la creación de la Secretaría de Políticas Lingüísticas (2012) y la Academia de la Lengua Guaraní (2013), instituciones sustantivas para contribuir a la estandarización de la lengua.

En 2016, la Secretaría lideró la creación del Corpus de Referencia de Guaraní Paraguayo Actual (Coreguapa), un corpus escrito y sincrónico que recoge textos en guaraní que documentan los usos lingüísticos del país.

En ese marco, 2020, la Academia de la Lengua Guaraní publicó el “Diccionario de la lengua guaraní del Paraguay (DLGP)”, un proyecto en marcha que utiliza el Coreguapa como fuente principal. El diccionario incluye unidades simples y complejas, sinónimos, ejemplos y más de cien hispanismos frecuentes, lo que refleja la interacción entre ambas lenguas. La gramática utilizada se basa en la “Gramática de la lengua guaraní” publicada en 2018, lo que avala la coherencia normativa.

LENGUAS QUE SE DESCRIBEN A SÍ MISMAS

La historia de la lexicografía monolingüe paraguaya revela dos caminos: uno más institucionalizado y prolongado para el español, y otro más reciente, pero dinámico, para el guaraní. Ambos reflejan el interés por documentar, preservar y normativizar las lenguas que conforman la identidad paraguaya.

El español ha contado con aportes individuales desde hace décadas, pero se destaca que son obras de carácter diferencial, es decir, reúnen las voces propias del país, pero no dan cuenta de todas las voces que se usan en el territorio. Es decir, aún no se cuenta con obras integrales, la tendencia lexicográfica actual.

En tanto, el guaraní ha comenzado a consolidar su tradición lexicográfica a partir de aportes individuales y de políticas lingüísticas y esfuerzos colectivos. La coexistencia de ambas lenguas en el plano diccionarístico es un reflejo de la riqueza cultural del país y del desafío permanente de elaborar herramientas que respondan a las necesidades comunicativas de sus hablantes.

* Docente e investigadora en el área de lingüística, con énfasis en la historia

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